1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

  309. Número 309 · Junio 2024

  310. Número 310 · Julio 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

TECETIPO

Investidura de un tirano

Cuatro meses después del 23J, Feijóo ha declarado por fin que la mayoría parlamentaria es democrática y el nombramiento de Sánchez como presidente, legítimo

Gerardo Tecé 15/11/2023

<p>El Congreso de los Diputados, durante la celebración del debate de investidura de Pedro Sánchez. / <strong>Congreso de los Diputados</strong></p>

El Congreso de los Diputados, durante la celebración del debate de investidura de Pedro Sánchez. / Congreso de los Diputados

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

Arranca la investidura que el jueves 16 de noviembre llevará a Pedro Sánchez a recibir por tercera vez el encargo del Congreso para ser presidente del Gobierno, y lo hace con importantes novedades. La fundamental, más allá del tremendo ruido, es que, al contrario de lo sucedido en septiembre, cuando era Feijóo quien pedía la confianza del Parlamento, ahora sí salen los números. Otra importante novedad, de clima político en este caso, es el protagonismo del procedimiento en sí. Tras casi dos semanas de estruendo y asedio a las sedes del PSOE, la sesión de investidura devuelve a la derecha al terreno de la realidad. Una realidad en la que son los diputados electos en representación de los millones de ciudadanos que los votaron quienes pueden atribuirse la condición de ser España, lo que opina España. Una condición atribuida en los últimos días a quienes, subidos a una farola y ondeando banderas de épocas pasadas frente a las sedes del PSOE, realizaban cánticos con rimas asonantes en las que puta, maricón o moro ponían la guinda a los estribillos.

Sobre el terreno de juego de la realidad y con la certeza de que lo que opina España surge del Congreso y no del megáfono del líder de Ultras Sur que esté de guardia esa noche, arrancaba su discurso un Pedro Sánchez que, a su vez, también traía novedades casi por acumulación. La historia de Sánchez es la historia de un tipo cambiante y que se adapta a las circunstancias, una forma como otra cualquiera de señalar, como bien hace la derecha, su oportunismo. Un oportunismo del que parece haber hecho carrera con mayúsculas. Convertido por la derecha, desde hace años, en la sátira del tirano, el cambiante Sánchez, que hoy opina amnistía no y mañana amnistía sí, que pactaba con Podemos cuando hacerlo con Ciudadanos no era una opción, va dibujando una carrera política de cierta altura en la que, entre tanto cambio, parece establecerse un denominador común nada cambiante, sino más bien permanente, que tiene que ver con la valentía. Fue valiente el cambiante Sánchez cuando, tras negarse a hacerlo, decidió pactar con Podemos. Fue valiente el cambiante Sánchez que, tras apoyar el 155 a Cataluña, apostó por deshacer el camino del enfrentamiento. Fue valiente el Sánchez de la excepción ibérica y el que se la jugó adelantando elecciones tras el fracaso autonómico y municipal. Es valiente el Sánchez que hoy, tras semanas de acoso y derribo mediático, político y judicial, subía a la tribuna del Congreso para, con la cabeza alta y un discurso directo, defender una alternativa democrática y social frente a la crecida internacional del fango reaccionario. No sabemos si Sánchez ha llegado a ser referente de la izquierda internacional de rebote tras sus muchos cambios de posición, por huir del acoso de la derecha echada al monte o siguiendo un camino previamente trazado. Lo que sí sabemos es que sabe jugar bien en este escenario y que se gusta en el papel del Fucker-socialista, esa modalidad política consistente en visitar la sede de Ferraz con sonrisa vacilona y absoluta tranquilidad, cuando aún se limpian las calles tras la batalla campal de la noche anterior. O, en este caso, subir a esa tribuna con absoluto aplomo, sabiendo que haber sido declarado enemigo número uno de la patria que estás a punto de presidir forma parte del cargo.

Sánchez al fin llamó matanza indiscriminada e intolerable a la actuación israelí

Con ese aplomo desplegó el Sánchez colocado en la diana de la España Fetén un discurso de investidura en el que, además de las típicas reivindicaciones de lo ya hecho y las típicas promesas de lo venidero, hizo un ejercicio de pedagogía democrática consistente en explicar al que será desde mañana líder de la oposición, Núñez Feijóo, que las mayorías parlamentarias se obtienen cuando eres capaz de hablar con todos y vertebrar mayorías complejas. Cosa imposible para quien camina por la vida copiando el discurso y agarrando de la mano a una ultraderecha que un día pide golpes de Estado y al siguiente –literalmente esta es la línea temporal– los denuncia. Resulta que quien pretende que España se convierta por cojones, por españolidad, por el espíritu de Marcelino marcándole de cabeza a Rusia un gol, en algo que ya no es, no tiene la suficiente capacidad de formar mayorías en una España que hoy es plural. Si Sánchez y sus pulsaciones en 60 se encontraban hoy dos dificultades, estas eran: a la izquierda, su tibio posicionamiento sobre el genocidio que Israel comete en Palestina, y a la derecha la piedra de la amnistía. Ambas las ha resuelto con la solvencia mínima exigible a quien quiere presidir un país como España. Tras semanas de equidistancia, que ha llegado a resultar indignante, mientras los aviones israelíes bombardeaban a civiles palestinos, Sánchez al fin ha sido medianamente claro. Quien ha sido presidente desde 2018 y mañana renovará el cargo, al fin llamó matanza indiscriminada e intolerable a la actuación israelí. No es mucho porque no lo es señalar lo evidente, pero tampoco es poco en un tablero internacional en el que a la izquierda le tiemblan las piernas a la hora de defender los derechos humanos más básicos y denunciar las barbaridades más tremendas. En la misma línea, la apuesta de Sánchez con la amnistía ha sido coger el toro por los cuernos, evitando ponerse de perfil y lanzándose a tumba abierta en el debate: “Estamos arreglando un problema de convivencia que ustedes crearon”, le dijo a la bancada de la derecha. Con el gran hándicap de no ser creíble este discurso, con la dificultad evidente de que el cambio de postura de Sánchez nace de la necesidad de los votos de Junts, el presidente introdujo en la cabeza de los espectadores esa imagen que ha mitigado en buena parte su incoherencia: la llamada caye borroka. Es decir, ese despliegue de sinceridad en las calles, esa representación de la derecha consistente en quienes llaman putas a las ministras, maricones a los policías que hacen su trabajo y no se apuntan a un golpe de Estado, o que rezan el rosario mientras ondean banderas franquistas. Son el mejor regalo que Sánchez podía tener y, probablemente, expliquen en buena parte su éxito repitiendo presidencia en un contexto tan complejo y repleto de pandemias, guerras y crisis económicas. A ellos, representados en el hemiciclo por Santiago Abascal, les debe Sánchez una solidez política que nadie supo ver cuando llegó a la Secretaría General del PSOE para calentarle la silla a Susana Díaz –cómo es la vida–, y que le llevará mañana a ser declarado presidente del gobierno por tercera vez.

Donde hay un presidente del gobierno hay un líder de la oposición. Sucede en todas las democracias más o menos estables, y la española, con sus muchas imperfecciones y amenazas –acabamos de ver al poder judicial manifestarse en contra de que el poder legislativo legisle–, lo es. Y ese líder de la oposición será, desde el 16 de noviembre, Alberto Núñez Feijóo. Hay quien dice que el gallego venía a esta investidura, que no es la suya sino una que sí triunfará, con el cómodo repertorio de la ya clásica reivindicación de haber logrado mayor número de votos que Sánchez en las urnas y la denuncia de la ruptura de España, vía amnistía. No es así. Feijóo también venía hoy al Congreso a ser investido, porque ni siquiera el cargo de líder de la oposición lo tiene asegurado. Con decir que desde la tribuna observaba Ayuso… Feijóo, que aspira a durar denunciando las fechorías de Sánchez más de lo que duró Casado –que dios lo tenga en su gloria–, tenía hoy dos tareas que cumplir. La primera era precisamente la de proclamarse líder de la oposición, lo cual conlleva aceptar que el tirano Sánchez será elegido democráticamente presidente del gobierno. Sorprendentemente lo ha hecho, y lo ha hecho con cierta claridad. En una de sus réplicas, Feijóo, cuatro meses después del 23J, al fin ha pronunciado unas palabras que muchos esperábamos: la mayoría parlamentaria es democrática y el nombramiento de usted como presidente es legítimo. Aleluya. No importan ya los peros que vinieron a continuación. No importa que no se hayan hecho eco de estas palabras los grandes medios que aún albergan alguna esperanza de que Felipe VI aparezca esta noche por Ferraz, montado a caballo y ordenando que la policía se aparte para que los españoles que defienden la convivencia puedan meterle fuego a las sedes políticas que consideren oportunas. No importa que Feijóo, a continuación, declarase que hasta su socio Abascal tiene más sentido de Estado que Sánchez. Importa que, aunque con la boca pequeña, porque Ayuso estaba tomando nota desde la tribuna, lo ha dicho. Este es un Gobierno legítimo surgido de una mayoría democrática. Una mayoría que cualquiera tiene el derecho de aborrecer, faltaría más. Pero nadie tiene el derecho de poner en duda. La segunda tarea de Feijóo era la de convencer a su bancada para que, en lo que podríamos llamar la investidura chica, le diera su apoyo para poder gritar que España se rompe durante los próximos cuatro años. Para esto no hay nada más eficaz que la política de hechos consumados. Por eso, Feijóo lleva ya tiempo gritando que España catacrak, y por eso, hoy en su discurso ha presentado una serie de propuestas conceptuales para la temporada otoño-invierno como “gobierno comprado”, “víctimas del independentismo”, “terrorismo independentista” o “corrupción política” que podrían servirle para ir tirando. Si ya me he hecho al cargo, para qué poner a otro, venía a decir Feijóo en el subtexto de su discurso, sin dejar de mirar de reojo a la tribuna en la que Ayuso llamaba “hijo de puta” a Sánchez por recordar el caso de corrupción en el que su hermano se enriqueció vendiéndole mascarillas a precio de oro a la Administración presidida por su hermana, mientras miles de personas morían en España –Casado, que dios lo tenga en su gloria, dixit–. Feijóo, desplazándose por el Congreso como se desplazaban los concursantes de Humor Amarillo por las hamburguesas resbaladizas, hacía encaje de bolillos para no ser un Abascal cualquiera que solucionase el debate de investidura pataleando y denunciando un golpe de Estado y, al mismo tiempo, no decepcionar a la gemela de Abascal presente, de cuya voluntad depende su continuidad al frente del PP. Quizá por eso, el momento de mayor furia de Feijóo no tuvo que ver con la amnistía, sino con eso que definió como ataques intolerables de Sánchez contra presidentes autonómicos. Le faltó poco para, ya metido en su papel de líder de la oposición, convocar esta noche un rezo colectivo de desagravio –diez avemarías y tres padres nuestros bastarán– por las blasfemias vertidas contra Santa Isabel De Todas Las Residencias.

Como hemos podido ver estos días frente a Ferraz, la unidad de España que sí está en riesgo no es la del país, sino la de la derecha

Como hemos podido ver estos días frente a Ferraz, la unidad de España que sí está en riesgo no es la del país, sino la de la derecha. Si uno rezaba el rosario pidiendo que la santísima trinidad intermediase en esta discusión sobre el encaje constitucional de la amnistía, otro se le acercaba cantando el Cara al Sol e interrumpiendo el rezo. Si uno ondeaba la bandera española con la corona monárquica, el otro le gritaba a dos centímetros de la cara que Felpudo, masón, defiende tu nación. Cuando la lucha es por la pureza de la españolidad, suele pasar que cada vez son más las formas de antiespañolidad existentes. Hasta que solo quede una. La misma desunión la hemos visto hoy en el Congreso. En un giro de los acontecimientos de lo más cómico, un rato después de que Feijóo reconociese que la presidencia de Sánchez es un acto democrático y legal, pero al mismo tiempo le atribuyese a su socio y motor ideológico Abascal mayores cualidades de responsabilidad de Estado que al propio presidente, Don Santiago y cierra España subía a la tribuna para denunciar un golpe de Estado –Feijóo estuvo a punto de poner un bolso en su escaño e irse de copas– y comparar a Sánchez con Hitler. Esto, unido al autobús de Hazte Oír que hoy deambulaba por Madrid haciendo la misma comparación gráfica entre el presidente del Gobierno de España y el genocida alemán, ha provocado gran confusión en los grupos de Telegram de la ultraderecha en los que, a esta hora, ya no está claro si odian o aman a Sánchez. El discurso de Abascal ha sido tan vomitivo –la presidenta del Congreso tuvo que interrumpirlo recordándole que estaba en la casa de la soberanía popular y no de cubatas en casa de Morante de la Puebla– como incoherente. Si en España se está cometiendo en estas jornadas parlamentarias un golpe de Estado, no vale con chillarlo desde la tribuna. Su obligación como buen patriota es entrar a caballo en La Moncloa y La Zarzuela y ajusticiar a los responsables golpistas para establecer una democracia fetén como la que vivimos plácidamente durante 40 años en tiempos de Franco. En lugar de esto, Abascal se irá a casa a seguir estudiando cómo maquillar el descaro de la Fundación Disenso, lo cual habla de esa españolidad impostada que lleva a un tipo que se escaqueó de hacer la mili a comprar camisetas de la Legión en Amazon.

A falta de que el resto de grupos sigan subiendo a la tribuna del hemiciclo para anunciar su apoyo a Sánchez –curiosa esta dictadura en la que ocho grupos parlamentarios diferentes se unen para formar una mayoría–, la investidura del socialista como presidente del Gobierno será un hecho. 179 votos a favor y 171 en contra habrán logrado frenar por los pelos un Gobierno para España que hubiera sido aplaudido por los nazis que estos días insultaban a mujeres, homosexuales e inmigrantes en las calles de Madrid. Un Gobierno que, como el anterior salido de las urnas en 2019, tendrá enfrente al poder económico, mediático y judicial tomado por la derecha subida a una farola. Sería recomendable que esos ocho grupos no lo olviden.

Arranca la investidura que el jueves 16 de noviembre llevará a Pedro Sánchez a recibir por tercera vez el encargo del Congreso para ser presidente del Gobierno, y lo hace con importantes novedades. La fundamental, más allá del tremendo ruido, es que, al contrario de lo sucedido en septiembre, cuando era Feijóo...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Gerardo Tecé

Soy Gerardo Tecé. Modelo y actriz. Escribo cosas en sitios desde que tengo uso de Internet. Ahora en CTXT, observando eso que llaman actualidad e intentando dibujarle un contexto. Es autor de 'España, óleo sobre lienzo'(Escritos Contextatarios).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

5 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Manuel Gullón

    Muchas gracias por tu gracia y decencia. Te necesito y te necesitamos. Salud, amigo.

    Hace 8 meses 6 días

  2. ecac

    Desde mi punto de vista u opinión, es que existen actualmente muchas zancadillas por orden y cuenta del césar nerón, quemando nuestro País, además de traicionando a ESPAÑA, siendo el tonto útil (a) "La Voz de su Amito SAM BUSCH"", OK BUEANA Curiosamente, se le vio el plumero a LA ZARZUELA (traspaso de poderes franquistas-fascista a los BORBONES, flor de lis afrancesada), tras 87 años ya, sigue sin visos de caducidad LA GUERRA INCIVIL ENTRE CAÍN versus ABEL 40 Años de Retraso con Europa.-Dictadura Francisco FRANCO Bahamonde. 45 Años de Retraso con Europa-Democrática, tras los acosos y derribos en Alemania (HITLER), Italia (MUSSOLINI). ESPAÑA.-Apática y pasota en plena segunda década del siglo XXI, dejando transcurrir, sin ton ni son 13 años y días vistas Juan Carlos I, principalmente por coger el testigo franquista-fascista; cómo su hijo Felipe VI, que en lugar de ser apolítico y neutral, ampara al PP-Centro Derecha y avala a su hijuela bastarda-segunda marca ultraderecha-VOX, sin ton ni son. Por consiguiente, LA ZARZUELA, GÉNOVA 13, y FERRAZ 170, están dejando transcurrir, miserablemente, 13 años y días vistas, hasta llegar al nefasto viernes XVIII-VII-MMXXXVI: CENTERNARIO GOLPE DE ESTADO Francisco FRANCO Bahamonde. Que jamás se debe llegar en tiempos democráticos IRREALES, desde 1978-1999-2000-2010-2020-2022-2023-2024, ni están ni se les esperan fulminar de una puñetera vez el "Todo Atado-Amamantado-Anexionado y Bien Atadas-AMORALIDADES-APROVECHADAS": LA ZARZUELA-GÉNOVA 13-FERRAZ 170.

    Hace 8 meses 8 días

  3. juan-ab

    Discípulo aventajado de Felipe González (cuando este tenía su misma edad), lo que Pedro Sánchez ocultó ayer en su puesta de largo caballero fue lo que denuncia la CGT (Confederación General de Trabajadores) del astillero Navantia: “A pesar de las informaciones interesadas de la Armada española dando a entender que la fragata Méndez Núñez y el buque de aprovisionamiento de combate Patiño navegan por el Mediterráneo a causa de la guerra de Ucrania, no es así. Ambos buques están integrados en la flotilla que acompaña al portaviones Gerald R. Ford, el más grande de la armada estadounidense, enviado por su gobierno en apoyo de Israel. Esto no es una suposición de la CGT. Como en el caso de los crímenes de guerra y de lesa humanidad que el Estado sionista-fascista está cometiendo a ojos del mundo entero, EEUU tampoco se esconde: las propias redes sociales de la OTAN informan de que la Méndez Núñez “está operando con el Gerald R. Ford. en el Mediterráneo oriental” y que el Patiño es “esencial para sostener a los barcos [de la flotilla] en operaciones”. (Más detalles en: https://www.grupotortuga.com/Denuncian-que-Espana-esta-apoyando ). De entrada, con Israel si acaso no, pero sí.

    Hace 8 meses 8 días

  4. morenopastorandres

    Tan realista como magnífico tu artículo, Gerardo.

    Hace 8 meses 8 días

  5. jmfoncueva

    Ya que citas a Morante de la Puebla, dicen las lenguas de doble filo que, entre puro y puro, se ha puesto de tono de llamada en el teléfono móvil los alaridos que emitió esa española de bien frente a los que pedían que se recortaran las subvenciones a la tauromaquia. Lo digo sin contrastar la noticia, pero algo verosímil sí que podría ser. Espero que no. O sí. "Chi sa", que dirían an cá Meloni. Salud y paz para todos los que la quieran. Mañana, más. Gracias por tu trabajo, Gerardo.

    Hace 8 meses 8 días

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí