1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Lucía Cámpora / Abogada feminista

“No hay mayores rebeldes en la historia reciente argentina que Néstor y Cristina”

Pablo Iglesias 9/12/2022

<p>Lucía Cámpora, abogada feminista y política argentina. </p>

Lucía Cámpora, abogada feminista y política argentina. 

Ycybel

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Poco antes de que se conociera la previsible sentencia que inhabilita a Cristina Fernández de Kirchner, conversamos con Lucía Cámpora (Buenos Aires, 1990). Cámpora es uno de los nuevos rostros de lo que en Europa llamaríamos peronismo de izquierdas o kirchnerismo. Abogada feminista y diputada, con una sólida formación intelectual y militante, está llamada a ser uno de los referentes de la política argentina en el futuro.

Empezaste a militar muy joven en la Villa 21-24 de Barracas y después en el movimiento estudiantil en la UBA, donde llegaste a ser vicepresidenta de la Federación Universitaria de Buenos Aires. Tu militancia siempre ha estado vinculada a La Cámpora. ¿De dónde te viene la conciencia política?

En mi casa siempre hubo elementos de la política y la militancia muy presentes, pero creo que lo decisivo tuvo más que ver con el contexto, que es un proceso colectivo y por ende mucho más interesante. Yo hice el colegio secundario entre 2004 y 2008, durante la presidencia de Néstor Kirchner y el primer mandato de Cristina. Eran tiempos de muchísima discusión política, veníamos de un estallido social en 2001 en el cual se dinamitó la confianza de la sociedad en los partidos políticos, yo era más chica pero algún grado de conciencia tenía. El clima de bronca se palpaba en todos lados. Y de repente asume Néstor, en 2003, y la cosa se empieza a estabilizar. Y luego, más que estabilizar: se toman medidas muy reivindicativas de las mejores luchas de nuestro pueblo, las políticas de memoria, verdad y justicia, el “NO al ALCA” junto a los otros presidentes latinoamericanos populares. Era un contexto de muchísima convocatoria para discutir política, desde el propio gobierno nacional se tomaban decisiones que te interpelaban y motivaban a tomar posición y participar.

Creo que en mi generación hubo un clic que fue ver al poder real de la Argentina enfrentándose al gobierno. De repente, el esquema básico de que gobierno es igual a poder y que la militancia popular tiene que exigirle cosas al gobierno cambió. Vino el conflicto con las patronales agropecuarias cuando Cristina quiso aumentar las retenciones y vimos a la Sociedad Rural derramando leche como forma de protesta. Luego el debate por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y la resistencia de los grandes monopolios de la comunicación. No había dudas de dónde tenías que estar. Y a esto se le sumaba una permanente convocatoria a la juventud a participar en política por parte de Néstor y de Cristina. Discursos dirigidos a las pibas y los pibes, actos, medidas concretas. La rebeldía, la transgresión, la potencialidad de transformar la realidad, la encarnaban Néstor y Cristina.

En mi generación hubo un clic que fue ver al poder real de la Argentina enfrentándose al gobierno

Sin duda hubo algo familiar que me facilitó acercarme a la política, pero pasó mucho más por el contexto político. La actividad del Centro de Estudiantes en mi colegio, las primeras marchas por el 24 de marzo, que primero le pedía a mi papá ir con él y después empecé a ir con mis compañeros de colegio. En el último año empezamos con un grupo chico, mitad kirchneristas y mitad medio independientes –que después fueron todos kirchneristas–, en un comedor de la Villa 21-24 de Barracas donde hacíamos apoyo escolar, merienda y talleres. Después en la universidad me sumé a La Cámpora, en el frente estudiantil, desde el cual llegamos a conducir la Federación Universitaria de Buenos Aires, en el marco de una organización que igualmente tiene construcción en todos los frentes: universitario, secundario, barrial, cultural, feminismos, etc.

El apellido Cámpora tiene un significado político muy importante en Argentina, pero en la izquierda española casi nadie lo sabe ¿Podrías explicarlo?

Héctor Cámpora fue el delegado de Perón durante la última etapa de la proscripción del peronismo en 1971. La dictadura militar de Lanusse acepta convocar a elecciones en 1973, pero establece como requisito para los candidatos residir en el país. Así, impedían la candidatura de Perón, que vivía en el exilio hacía 18 años. Entonces, Perón decide que el candidato a la presidencia fuera Héctor Cámpora. La fórmula Cámpora-Solano Lima triunfa con el 49,5%, en una campaña llena de épica por lo que significaba la vuelta del peronismo al gobierno, bajo la consigna “Cámpora al gobierno, Perón al poder”, y con la idea de lograr el retorno definitivo de Perón. Eos niños que habían sido beneficiarios de las medidas de Perón y Evita habían crecido y eran militantes activos que hablaban de Cámpora como “el tío” y de esa etapa como “la primavera camporista”. Cámpora asumió y cumplió con lo que sabía que el pueblo esperaba de él: garantizar la vuelta definitiva de Perón y convocar a elecciones nuevamente, ahora sí, libres en serio, en las que Perón resultó electo. Cámpora gobernó solo 49 días y se convirtió en un símbolo de la lealtad peronista. Hoy que tantos se confunden y embelesan con los cargos, es bueno recuperar el ejemplo de Héctor Cámpora.

Es bueno recordar que el peronismo sufrió 18 años de proscripción, que tuvo que ir a elecciones con otro candidato porque su referente estaba proscripto

Además, en este contexto en que tantos empiezan a hablar de libertad por primera vez en sus vidas, es bueno recordar que el peronismo sufrió 18 años de proscripción, que tuvo que ir a elecciones con otro candidato porque su referente estaba proscripto. Creo que Cámpora también puede recuperarse para hablar de libertad, precisamente porque cumplió un rol para sortear las restricciones a la libertad en política. Y, entonces, hablar de Cámpora y de la proscripción al peronismo necesariamente nos lleva a hablar de lo que está ocurriendo ahora en Argentina, cuando de nuevo se intenta proscribir a la principal conductora del peronismo que es Cristina Fernández de Kirchner con un proceso judicial en el que se violaron todas las garantías y con una sentencia que, como ella mismo dijo, ya está escrita desde antes de que se valoren las pruebas.

El peronismo es un objeto político difícil de identificar fuera de Argentina. ¿Qué representa hoy el peronismo, al calor de los liderazgos de Néstor y Cristina?

Sé que existe un sentido común de que el peronismo es difícil de explicar fuera de Argentina. Lo entiendo. Pero al mismo tiempo, creo que se tiene que poder entender que hubo un partido, con un conductor, con su doctrina, que llevó adelante el gobierno con mayor ampliación de derechos para los sectores populares en toda la historia del país hasta entonces. Mejora meteórica del poder adquisitivo para los trabajadores y mayor participación de los mismos en el PBI, consagración de derechos laborales, desarrollo de la industria argentina, fuerte inversión en ciencia y tecnología nacional, voto femenino, derechos de las niñeces, centralidad del pueblo trabajador como actor político, posicionamiento del país en la región y en el mundo. Todo ello, con una doctrina surgida de nuestra tierra, con nuestras ideas, nuestra identidad y nuestro léxico, no importada de otras latitudes como nos proponían algunos partidos de lo que se entiende como “izquierda” tradicional. El peronismo es la expresión política popular que se supo construir en nuestro país, como en otros países fue otra, no hay que intentar imponerle las categorías de Europa. Tiene su doctrina y se constituyó como un movimiento de masas que persiste en la memoria y la conciencia del pueblo a través de las generaciones, a pesar de los intentos sistemáticos de los poderes fácticos para eliminarlo, ya sea por la vía de la proscripción, la difamación, desapariciones, intentos de magnicidios y persecuciones judiciales. Entonces, Néstor y Cristina llegaron al gobierno y se reconocían como militantes de la juventud peronista, parte de una generación que había sido diezmada por la última dictadura cívico militar que se llevó a 30.000 compañeros.

El kirchnerismo representó la revitalización del peronismo para varias generaciones que no lo habíamos vivido y que ahora lo vivíamos a través de la conducción de dos de los dirigentes más importantes de la historia de nuestro país y de la región, de los que tuvimos el inmenso privilegio de ser contemporáneos. Creo que lo que significaron las tres presidencias de lo que nosotrxs llamamos “la década ganada” no fue solamente el proceso en sí de ampliación de derechos, sino también la referencia de que ese modelo es posible. Es decir, el kirchnerismo fue el mejor gobierno de la historia del país junto al de Perón. Néstor asumió con más de 20 puntos de desempleo –llegó con más desocupados que votos– y Cristina entregó el país con un 5,9%, tuvimos el mejor salario mínimo en dólares de la región, llegamos al 50% de la participación del salario en el PBI –se ve claramente cómo se retoman las principales banderas y líneas de acción del peronismo–, se fortaleció el Estado para que pudiera llegar a cada rincón de la patria, se recuperaron las empresas nacionales que se habían privatizado en los noventa, como Aerolíneas, YPF, el Correo, se reestatizó el sistema de jubilaciones, se consagraron derechos para los jóvenes como Conectar Igualdad, el voto a los 16 años, la Asignación Universal por Hijo, el programa Progresar, la construcción de escuelas y universidades, nos sacamos de encima al Fondo Monetario Internacional –que ahora Macri trajo de vuelta–. Recuperamos una noción de la unidad latinoamericana que es fundamental para pensar un proyecto de país. El gobierno de Cristina se caracterizó además por una ampliación de derechos como el matrimonio igualitario, la ley de identidad de géneros, la redacción de un nuevo Código Civil y Comercial.

El peronismo es la expresión política popular que se supo construir en nuestro país, como en otros países fue otra, no hay que intentar imponerle las categorías de Europa

Pero el período 2003-2015 no solo significó la mejora de la realidad material de nuestro pueblo, sino la toma de conciencia de toda una generación de que un gobierno así es posible. Y yo creo que hoy el peronismo, a través de la figura de Cristina, expresa eso. Es la mejor versión de coraje, rebeldía, transgresión y contundencia para ir por los derechos que los sectores concentrados le hurtan al pueblo. Una vez, Cristina le dijo a un periodista de “izquierda” tradicional que el peronismo es el movimiento que más incomoda al poder. Y para mí ahí se condensa la respuesta a aquellos que dicen no entender bien qué significa el peronismo y cómo lo actualizaron Néstor y Cristina. Ahora que muchos hablan de rebeldías por derecha, no hay mayores rebeldes en la historia reciente argentina que Néstor y Cristina. Por eso la épica kirchnerista, la mística peronista, la pasión y todo eso que, quizá, parezca difícil de entender.

Como legisladora has impulsado leyes sobre salud sexual y también sobre participación equitativa de géneros en los medios de comunicación ¿Es fácil hacer política en Argentina siendo joven, mujer y feminista ?

Creo que hacer política siendo mujer y joven no es fácil en ninguna parte del mundo. En Argentina tampoco. Pero si bien somos conscientes de ello, creo que más importante es ser consciente de nuestros privilegios. Yo no puedo decir que para mí es difícil: es muchísimo más difícil para las compañeras que la pelean desde contextos muchísimo más adversos, en barrios con mayores dificultades, con problemáticas muchísimo más duras, en rincones del país que los medios de comunicación jamás muestran, con tareas de cuidado a su cargo o con identidades de géneros que parte de la sociedad aún cuestiona. Compañeras de sectores populares, migrantes, trans, jefas de familias monoparentales. Yo integro un bloque de legisladores y legisladoras con representantes de distintos sectores sociales, pero no hay ni uno solo que viva en una villa ni una sola compañera trans ni una migrante ni una cartonera. Entonces, sí, puede que tenga que estudiar un tema el doble que mis pares varones para que mi opinión pese lo mismo, porque soy mujer y soy un poco más chica que el resto, pero la deuda es con las y los que les cuesta llegar.

La imágenes del intento de asesinato de Cristina Férnandez dieron la vuelta al mundo ¿En qué medida la violencia ha cambiado el panorama político en Argentina?

Son imágenes que pensábamos que nunca íbamos a ver y que todavía hoy las recordamos y nos erizan la piel. Creo que el intento de magnicidio contra Cristina cristalizó algo que ella misma venía marcando, que es el despliegue despiadado de una persecución y una campaña de difamación contra su figura. Siempre hubo expresiones de mucha violencia política contra la figura de Cristina, por ser peronista y por ser mujer. En los momentos de mayor conflictividad de su gobierno –y por conflictividad me refiero a los momentos en los que enfrentó al poder real y ese poder se resistió– vimos portadas que la ilustraban siendo golpeada o asociada a estereotipos con los que se ataca a las mujeres. Ahora, el clima de violencia es fomentado sistemáticamente por la oposición y por sus jefes que son los grandes medios de comunicación. A través de expresiones violentas, de campañas mediáticas y de la persecución judicial. El intento de magnicidio cruzó un límite, pero dos días después Clarín enseñaba a cargar un arma y titulaba “Cristina, entre la bala que no salió y el fallo que sí saldrá”. Ahora, asistimos a una investigación judicial por el intento de asesinato que se frena cuando llega a los elementos que vinculan a los grupos violentos con actores del macrismo. En el mismo sentido, yo creo que la reacción de las principales figuras de la oposición cuando el intento de magnicidio, fue penosa. Para una generación criada en democracia como la mía, lo mínimo que podía esperar era una reacción contundente de todos los partidos políticos en defensa del debate de ideas sin violencia. Pero la presidenta del principal partido de la oposición no atinó ni a solidarizarse por Twitter.

El intento de magnicidio contra Cristina cristalizó algo que ella misma venía marcando, que es el despliegue despiadado de una persecución y una campaña de difamación contra su figura

En su primera aparición luego del intento de asesinato, Cristina dijo que la recuperación de la democracia no había significado solamente el derecho de poder votar, sino también el derecho de debatir proyectos políticos sin que corra peligro tu vida por hacerlo. Eso es lo que tenemos que tener bien presente. La oposición pareciera hace mucho tiempo que no está dispuesta a debatir proyectos políticos sino a anular al interlocutor. Y Cristina es la que representa la esperanza de un proyecto de país más justo, por eso la quieren descalificar. Y, por eso mismo, nosotros tenemos que sostener nuestro eje de discusión que es el del modelo de país justo, libre y soberano.

Las perspectivas electorales para 2023 aparecen, en principio, difíciles para el peronismo ¿Cuáles serán, a tu juicio, las claves estratégicas que diseñará el Frente de Todos?

Creo que nuestra tarea más importante es mejorarle la vida al pueblo argentino con medidas concretas. Hacerle frente a una deuda de 45 mil millones de dólares con el FMI, a una pandemia y a una guerra no es fácil, pero tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para cumplir con nuestro compromiso por el cual el pueblo nos eligió para gobernar. Hoy la actividad económica está creciendo, pero la ganancia se la quedan unos pocos y tenemos que lograr que impacte para bien en el poder adquisitivo de los salarios. Ante estas dificultades, Cristina representa sin dudas una esperanza muy potente de que las cosas puedan ser efectivamente mejores. Porque con ella lo fueron y eso está muy presente en la gente. Hace muy poco nos encontramos en uno de los actos más masivos de los últimos tiempos, en La Plata, en el que hablaba Cristina, hecho que una vez más ratifica la centralidad política de ella, su rol de conductora y también su claridad a la hora de marcar, en su discurso, el camino que debemos seguir. Por eso la persecución y el ensañamiento de un poder económico-mediático-judicial que quiere a la dirigenta política más importante del país y con más votos, inhabilitada para participar en las elecciones. Y es imposible pensar en el 2023 sin pensar en eso, no solo por la construcción de la fórmula electoral sino porque tenemos que tener claro qué es lo que está en juego en el fondo y es esa disputa  con el poder real.

Poco antes de que se conociera la previsible sentencia que inhabilita a Cristina Fernández de Kirchner, conversamos con Lucía Cámpora (Buenos Aires, 1990). Cámpora es uno de los nuevos rostros de lo que en Europa llamaríamos peronismo de izquierdas o kirchnerismo. Abogada feminista y diputada, con una sólida...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Pablo Iglesias

Es doctor por la Complutense, universidad por la que se licenció en Derecho y Ciencias Políticas. En 2013 recibió el premio de periodismo La Lupa. Fue secretario general de Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

1 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. pjimenezramos

    Interesante entrevista, sobre todo porque en este país sabemos muy poco de la política argentina y menos del peronismo.

    Hace 1 mes 16 días

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí