1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

coherencia surrealista

Madrid rediviva y el plenilunio del 15M. Notas para un republicanismo de la licantropía

Reseña del libro de Eugenio Castro, en el que el autor recorre diferentes ciclos emocionales de su biografía y los sincroniza con los ciclos de Madrid como espacio social, poético y mental

Emilio Santiago Muiño 13/05/2021

<p>Protestas del 15M en la Puerta del Sol de Madrid, mayo de 2011.</p>

Protestas del 15M en la Puerta del Sol de Madrid, mayo de 2011.

Carlos Delgado

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Este año 2021 se cumplirá el décimo aniversario del 15-M. Los análisis teóricos y los balances políticos proliferarán, en las muchas direcciones en las que se deja interpretar un hecho tan irruptor y polisémico, cuyas derivadas han sido además tantas y tan distintas. Se construirán diferentes relatos y memorias que, como sucede siempre, nunca recuerdan en frío sino en caliente, haciendo del recuerdo un punto de apoyo para disputar el presente y encaminar el futuro hacia algún horizonte que aún sea deseable. No será muy distinto en el caso de esta reseña de Madrid rediviva, un libro magnífico que, a mi juicio, rinde homenaje a uno de los aspectos más memorables y seguramente menos cantados del 15-M: lo que tuvo de acontecimiento subjetivo que, como una fiesta sorpresa, refrescó de súbito nuestras posibilidades colectivas. Y sobre todo, inauguró un momento de plenitud vital tan embriagador como desafiante para cualquier acomodamiento posterior al triste estado de las cosas capitalistas.  Una vivencia a la que no se puede regresar en la memoria sin sentir la más interesante y la más útil de las nostalgias: cuando se ha conocido ese tiempo de las cerezas que son los grandes terremotos populares, uno no puede dejar de pensarlos como el verdadero patrón de medida de todas las cosas. Y por tanto no puede dejar de esperar su regreso a pesar de las malas previsiones del tiempo y de los augurios feos de la historia.   

Madrid rediviva homenajea el ímpetu del 15-M de un modo que va mucho más allá de la evocación del acontecimiento concreto y sus ecos conscientes. De hecho, las referencias explícitas a la acampada y la ocupación de Sol solo comprenden dos de sus capítulos. Pero el espíritu de esos “primeros diez días que conmocionaron Madrid tras el 15 de mayo de 2011” donde, según Eugenio Castro, “el amor, la revuelta y la poesía obraron como una totalidad” es el verdadero centro de gravedad del texto.

Eugenio Castro celebra cómo Madrid, a la manera de un gato con muchas más vidas que siete, es capaz de reimponerse a sus diferentes asesinatos

En su aspecto formal se trata de un libro inclasificable, un anfibio entre la poesía y el ensayo, escrito por Eugenio Castro y publicado recientemente en Pepitas de Calabaza. Eugenio Castro es miembro fundador del Grupo Surrealista de Madrid y persona muy activa del movimiento surrealista internacional. Este dato no es menor. El surrealismo, esa propuesta de revolución cultural y moral que fascinó a Walter Benjamin, mal recepcionada hasta ser empobrecida como una vanguardia artística, y que es considerada por cierto sentido común historiográfico como un fósil, una momia reservada a exposiciones museísticas o reportajes de los suplementos dominicales, siguió siendo un movimiento activo tras la muerte de André Breton. El filósofo ecosocialista franco-brasileño Michael Löwy quizá sea el nombre más visible del surrealismo en vigencia, aunque el movimiento es amplio y rico. Mucho más ocultos que en la primera mitad del siglo XX, y lejos del foco de atención del circuito del arte, decenas de grupos surrealistas, dispersos por todo el planeta, han profundizado en sus postulados iniciales en pos de una tarea que aún está lejos de haber sido resuelta satisfactoriamente: transformar el mundo en palabras de Marx, cambiar la vida en las de Rimbaud. 

En esta hermosa tenacidad, el surrealismo vivo ha dado lugar a textos, lamentablemente condenados al underground, que son auténticas joyas críticas y poéticas. Y que se mantienen fieles a la tradición que prefiguraron libros experimentales como Nadja o El campesino de París. En sus páginas, destellos de subjetividad iluminadores se entremezclan con testimonios de hechos tan inauditos que hablan por sí mismos, reflexiones teóricas inspiradoras y análisis críticos muy lúcidos sobre las condiciones de alienación moderna. Todo ello articulado en un relato en primera persona que no es ficción literaria, sino evidencia palpable y ejemplo vital. Algo así como propaganda por el hecho de la causa, siempre anticapitalista, de lo maravilloso. Pues Madrid rediviva es una de estas joyas. Que, como los buenos libros surrealistas que la han precedido, su lectura interpela en el mejor sentido de la palabra. Esto es, te incita a tu propia búsqueda de experiencias poéticas y aventuras vitales análogas a las que ahí se recogen. Y también predispone al sentimiento de rebelión política contra la jaula de hierro de un capitalismo que no es solo un orden económico injusto, sino un marco civilizatorio sórdido, deprimente y miserable.

Si hay algo por lo que merezca la pena escribir e imprimir libros, es precisamente cuando estos tienen algo de contagiosoMadrid rediviva contagia eso que enuncia en el subtítulo del libro: deseo de ciudad.  Para aquellos que vivimos en ella, o en sus bordes exteriores, deseo de Madrid.  Incluso a pesar de su trayectoria amarga. A lo largo de sus ocho capítulos,  y con la sola excepción de un paréntesis parisino, Eugenio Castro recorre diferentes ciclos emocionales de su biografía y los sincroniza con los ciclos de Madrid como espacio social, poético y mental dotado de cierta organicidad y pulsos vitales propios. Su narración penetra en los horrores capitalistas que sufre el Madrid neoliberal con la mirada aguda de quién entiende y sufre el capitalismo, y pelea en la medida de sus fuerzas contra él, a sabiendas que este es más antropología que economía. Así Castro recopila pistas de las muchas muertes de Madrid a manos de los crímenes de la gentrificación, la turistificación y la metafísica del control social. Pero también de la dictadura de la transparencia, de la proliferación de inhóspitas plazas duras, de la tortura quirúrgica que sufren sus calles permanentemente en obras o de ese proceso de institucionalización generalizado que urbaniza cualquier reducto de vida interior salvaje. 

El autor hace un apunte sobre el modo en que en Sol quedó abolido en el tiempo de la mercancía y este fue sustituido por una especie de tiempo diferente

Sin embargo, el relato de Eugenio Castro, que es acompañado con toda una serie de hermosos documentos fotográficos,  sin ser ni social ni históricamente ingenuo, no queda atrapado en la elegía melancólica, ni se complace en pasar lista al imparable avance de la deshumanización en versión madrileña. Simultáneamente, Eugenio Castro también recopila otras tantas resurrecciones de Madrid, en la vivencia del amor, de los conflictos sociales o en el disfrute de lo maravilloso cotidiano. Según el diccionario de la RAE, rediviva significa aparecida, resucitada. Ambas acepciones deben ser aquí simultáneamente tenidas en cuenta. Eugenio Castro celebra cómo Madrid, a la manera de un gato con muchas más vidas que siete, es capaz de reimponerse a sus diferentes asesinatos. Pero a su vez constata que la restauración de su vitalidad siempre sucede a través de fenómenos que tienen algo de milagroso. Como una revelación (atea) que irrumpe y nos descubre que eso que damos por hecho no es más que una versión empobrecida de lo real, y que por el contrario sigue estando a nuestro alcance “una vida inspirada”.  Los fragmentos experienciales en los que esto se constata, que forman una buena parte del libro, son pasajes de altísimo voltaje poético: corredores de tiempo en el Parque de la Cornisa, reflexiones errantes sobre la vida a deshora el Parque de las Delicias y su dimensión infinitesimal, o relatos de un callejeo marcado por embriagadores ejercicios de imaginación onírica. 

La apuesta del libro se sustenta en el siguiente principio básico: las condiciones de alienación modernas no han podido agotar las fuentes de lo maravilloso en la vida cotidiana. Y estas siempre presentan un inmenso potencial para la restauración de nuestras capacidades sensibles, de nuestro asombro y sorpresa ante la inmensidad de lo real, de ardor y arrojo rebelde ante lo intolerable. El valor más perenne de este libro es la defensa de la posibilidad de esas iluminaciones profanas que intentó pensar Benjamin, y que han sido siempre la piedra filosofal del trabajo alquímico del surrealismo,  y la exaltación de ese yacimiento de energía emancipadora, tanto personal como colectiva, asociada a ellas. En Madrid rediviva esto no es una mera reflexión teórica, sino que además está demostrado a partir de la experiencia cotidiana.

Una vez que hemos dejado de ser mascotas de la economía y nos convertimos en bestias soberanas que reivindican el cuidarse juntas, nada vuelve a ser lo mismo

La propuesta, simultáneamente poética y política, que realiza Eugenio Castro a lo largo del libro llega al clímax en sus Crónicas de la desobediencia, escritas durante las noches de la acampada de Sol al inicio del 15-M. En esas páginas se deja constancia de toda una serie de fenómenos admirables que se vivieron en aquella utopía concreta, como la ausencia de dinero, la potencia de la autoorganización asamblearia, la riqueza infinita e imprevisible de la comunidad reunida y la instauración de banquete de creatividad generosa, equiparable al comunismo del genio con el que fantasearon los surrealistas. Entre todas estas notas, el autor hace un apunte especialmente valioso: el modo en que en Sol quedó abolido el tiempo de la mercancía y este fue sustituido por una especie de tiempo diferente, que llama el tiempo del despertar. Y concreta esta intuición en el momento en que la amenaza de desalojo de la Junta Electoral debía caer sobre la ocupación de la plaza la medianoche que separaba el 21 y el 22 de mayo. Lejos de amedrentarse ante el riesgo de represión, la desobediencia popular fue abarrotando no solo Sol, sino también las calles aledañas, como si el pueblo estuviera convocado a las doce a tomar lo que Eugenio Castro llama las “uvas de la revolución”. Pasada la medianoche, la victoria popular se celebró con un inmenso grito común que tuvo algo de nuevo rito fundacional. En ese momento, un pueblo en proceso de constitución  había certificado el descubrimiento de su propia potencia olvidada. Castro, recordando al romántico Petrus Borel, describe ese instante con estas bellas y hondas palabras “nos hemos convertido en lobos que nos comíamos el tiempo cronológico de la extorsión e inaugurábamos un tiempo mítico en el que se funda la República de la licantropía”.

Licantropía es una buena metáfora para describir las transformaciones súbitas de las que son capaces tanto una biografía personal como un cuerpo social cuando se vive el influjo de esas grandes conmociones colectivas, como fue el 15M, o como ha podido ser recientemente el estallido social chileno. Esos momentos de ruptura funcionan como una suerte de plenilunio de la historia, que despierta en nosotros, como en un embrujo, toda la pasión por lo común, toda la creatividad sin cálculo y toda la propensión a cooperar que nos son sistemáticamente domesticadas y deprimidas por las miles de tecnologías de poder que conforman la dominación cotidiana en una civilización capitalista. Lo que un día antes parecía imposible, un día después se vuelve inevitable. Y una vez que hemos dejado de ser mascotas de la economía y nos convertimos en bestias soberanas que reivindican el deber de pertenecerse y cuidarse juntas, nada vuelve a ser lo mismo. Es verdad que la embriaguez de estos plenilunios históricos pasa, y la marea del entusiasmo baja. Pero las biografías cambian. Y los países nunca vuelven a ser los mismos. 

Madrid rediviva es un libro que, frente a la plaga de cínicos, incrédulos y escépticos que produce un tiempo como el nuestro, honra la belleza de esta licantropía y su poder transformador. Tanto en su manifestación más gigantesca, como pudiera ser una revuelta, como también en esas pequeñas licantropías cotidianas que Eugenio Castro recoge en el resto de capítulos. Esos instantes transformadores que súbitamente nos demuestran que incluso en las circunstancias más desfavorables lo maravilloso es fácil y lo poético está ahí, al alcance de cualquiera. Castro nos enseña además que unos y otros momentos, los grandes hitos colectivos y las pequeñas revelaciones personales, están trenzados por un hilo invisible. Esas pequeñas señales cotidianas de que la realidad puede ser mucho más de lo que estamos acostumbrados son, sin duda, el mejor refuerzo anímico para mantener viva y políticamente organizada la esperanza de algo mejor, en lo personal y en lo social, nos es debido. 

La única nota crítica que puedo poner a un libro como Madrid rediviva es que Eugenio Castro se haya mantenido firme en la famosa e intransigente coherencia surrealista, y no haya hecho apenas ninguna concesión a la época que nos ha tocado y el tipo de lectura que impone. No solo porque esto puede hacer que leer este libro se torne un pequeño privilegio. También en el plano de la liberación colectiva puede rebajar su influencia potencial. 

En un contexto de crisis ecológica urge una reforma profunda de la sensibilidad y de la moral para saber apreciar lo maravilloso cercano, lo que Eugenio Castro llama “el lujo inconsumible de lo pobre” y así disputar una configuración del deseo radicalmente distinta a la felicidad criminal con la que nos seduce la publicidad capitalista. Para ello, siempre he defendido que en el surrealismo hay una veta muy fértil, de ideas y experiencias, que merece ser redescubierta y reapropiada por los movimientos sociales y emancipadores del siglo XXI. Aceptando esta premisa, que el surrealismo se mantenga demasiado apegado a las referencias, las presuposiciones y los códigos de su propia tradición, profundamente esotérica para la gran mayoría, puede generar distancia. Y volver sus propuestas inaccesibles para el gran público. Sin duda, para quienes ya estamos iniciados, este libro es una delicia estremecedora. Pero para iniciarse, como primera toma de contacto, quizá pueda resultar algo más difícil de lo que la impaciencia y la prisa reinantes favorecen. Bien mirado, seguramente no se trata de un defecto del libro, sino de un defecto de quien escribe esta reseña. 

Madrid rediviva no será un best-seller porque Eugenio Castro, al que no le faltarían cualidades para ello, es por voluntad propia exactamente lo contrario a un literato o un escritor profesional. Pero se convertirá sin duda en una de las joyas más queridas de la biblioteca de cualquier persona que conserve la certeza de que otra vida mejor, una vida poética en el marco de una sociedad justa, libre y fraternal, es posible.  

Autor >

Emilio Santiago Muiño

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí