1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Crítica

América Latina: la vanguardia explotada

Una severa impugnación de ‘Tierra negra con alas’, la monumental antología de la poesía vanguardista latinoamericana de Juan Manuel Bonet y Juan Bonilla

Mario Campaña 26/07/2020

<p>El examen, de Agustín Lazo (1930).</p>

El examen, de Agustín Lazo (1930).

Fundación Malba

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

La finalidad de una publicación de poemas debiera ser la experiencia poética, ese trance singular en que la contemplación del poema nos agita y transforma. Desafortunadamente, no es ese el cometido de Tierra negra con alas, un libro de 825 poemas en castellano, portugués y francés correspondientes a 190 escritores de veinte países latinoamericanos. Sus autores se muestran menos interesados en la poesía que en la narrativa, por chocante que parezca, tal como se observa en el prólogo y especialmente en las notas biobliográficas, que lo condicionan todo. Los autores declaran que su pretensión ha sido “mostrar que el espíritu de la vanguardia alcanzó América Latina de arriba abajo”: una meta de cartógrafos o historiadores. 

La vanguardia, en sus versiones más combativas y conscientes, fue sobre todo un intento de destruir la burguesa institucionalidad de la poesía

“Hay una manera de empezar, muchacho, para los que pretendan no equivocarse en sus deliberaciones. Conviene saber de qué trata la deliberación. De lo contrario, forzosamente, nos equivocaremos”: así alecciona Sócrates a Fedro en uno de los diálogos platónicos. Aunque estamos lejos de tener concordia acerca de lo que fue la vanguardia poética, los responsables de Tierra negra con alas no declaran el concepto y el marco dentro de los cuales operan: apenas los aluden. Quizá por ello mismo terminan obliterando la poesía, como hemos dicho, en beneficio de la anécdota y la narrativa, que indisponen la lectura. Y posiblemente sea esa también la causa de que la selección parezca idiosincrática: ¿por qué es vanguardista Omar Estrella y no lo es Ricardo Molinari? ¿Porqué cabe Martín Adán pero no Macedonio Fernández? ¿Y a cuento de qué constan en la antología Marcos Fingerit, Arturo Cambours o Carlos Gómez Cornejo entre otros poetas de versos burocráticos, pero no Leopoldo Marechal, el poeta de los “pájaros rabiosamente musicales” y figura protagónica de la vanguardia argentina?  

Renuentes a la definición y a la crítica literaria, los autores confían en la descripción, y entienden que: 1) la vanguardia fue “una época más que un movimiento estético” que produjo la “poesía nueva”; 2) las lenguas de la vanguardia son el castellano, el portugués y el francés en tanto segunda lengua; 3) se reconoce en ella una “apuesta por la poesía social”; 4) en la configuración de la vanguardia real tienen gran importancia los “poetas menores” y “los movimientos episódicos”; 5) el movimiento vanguardista va de “1916 a los años treinta”. 

La información acumulada por los autores es asombrosa. Merece reconocimiento una investigación tan vasta y sui generis, todo un desafío a la tradición de las antologías, que se ha definido siempre por la combinación de άνθοσ, ‘flor’, y λέγειν, ‘recoger’: ανθολογία: ‘colección de flores’, entre los griegos, o florilegium, entre los latinos. Desde una lógica empírica, con los llamados poetas menores el libro contribuye al conocimiento de la época: por Tierra negra sabemos un poco más sobre cómo fue la vanguardia latinoamericana, aunque solo sea cuantitativamente.

Pero la vanguardia, en sus versiones más combativas y conscientes, fue sobre todo un intento de destruir la burguesa institucionalidad de la poesía, entendida como un muro que separaba la poesía de los ciudadanos, sus potenciales lectores. Así se entienden, por ejemplo, las acciones estridentistas y el gesto de Braulio Arenas de subir al estrado en que recitaba Neruda, arrancarle los poemas de las manos y romperlos en pedazos.

Para entrar directamente a la ‘deliberación’ mencionada por Sócrates, apuntamos aquí algunos comentarios sobre los presupuestos de Tierra negra recién resumidos:  

1. No puede decirse que la vanguardia fuera una época, porque el período que va de 1916 a “los años treinta” no fue solo vanguardista. En 1921, en Lima, ante un auditorio repleto, se coronaba con laurel al famoso José Santos Chocano, llamado “El poeta de América”. De 1916 hasta los años treinta son los tres primeros libros de Juana de Ibarbourou, y prácticamente todos los de Alfonsina Storni, publicados entre 1916 y 1938, y de 1924 es el importante La isla de los cantos, de María Eugenia Vaz Ferreira, así como Desolación (1922) y Tala (1938), de Gabriela Mistral, en Chile; de 1922 hasta los años treinta son los libros de Enriqueta Arvelo Larriva, en Venezuela; y de los años veinte y treinta son muchos de los libros de Enrique González Martínez, de México, a quien Pedro Henríquez Ureña llamó “uno de los siete dioses mayores de la lírica mexicana”. Tampoco en Europa la vanguardia poética fue “una época”. En 1920 Paul Valéry dio a conocer La poesía pura, que resultó muy influyente en España y América Latina; y en 1922 Rilke publicó Las elegías del Duino. Y, obviamente, la nueva poesía europea no empieza con las vanguardias. Baudelaire y Mallarmé son incomparablemente más innovadores que cualquier poema del siglo XX, y ningún libro vanguardista es más dinamitero que Las flores del mal, Una temporada en el infierno o Los Cantos de Maldoror. 

Poetas en lenguas originarias existen desde antes de la invasión española (sor Juana llegó a escribir en náhualt); hay literatura en inglés en el Caribe

2. Es un error sostener, como hacen los autores implícitamente, que las lenguas literarias de América Latina sean el castellano, el francés y el portugués. Poetas en lenguas originarias existen desde antes de la invasión española (sor Juana llegó a escribir en náhualt); hay literatura en inglés en el Caribe, por ejemplo en Trinidad (la tierra de Naipaul) y en Santa Lucía, la de Derek Walcott: dos premios Nobel. Y poetas en lengua francesa maternal existen en el Caribe y las Guayanas: ¿por qué los editores han excluido dos libros excepcionales: Pigments, de 1937, de Leon Damas, de Las Guayanas; y Cahier d’un Retour au Pays Natal, de 1939 en la primera edición y 1949 en la definitiva, de Aimé Césaire, de Martinica? El Cahier es uno de los libros mayores de la poesía latinoamericana de todos los tiempos. Es inexplicable.

3. Que la vanguardia fue social es una idea que empieza a repetirse preocupantemente en España. Lo suscriben Bonilla y Bonet en este libro, y en un artículo reciente Carmen Alemany afirma que “en los años veinte los intelectuales pusieron su arte [la poesía] al servicio de la revolución para condenar las injusticias y los desequilibrios económicos”, y que “en no pocas ocasiones” en la vanguardia poética prevaleció lo político y lo social sobre lo estético. Son afirmaciones ideológicas, no verificables. Tierra negra con alas las desmiente. Aparte del estridentismo de México, el negrismo de Centroamérica y el Caribe, el indigenismo de Perú (ni en Bolivia ni en Ecuador se produjo poesía indigenista), y cierta vanguardia brasileña, especialmente las de Jorge de Lima y Pau Brasil y Oswald de Andrade, nada hay en estos 825 poemas que respalde esas atribuciones sobre lo social y lo político, que no afectan a la vanguardia de modo predominante. La vanguardia intervino más en el seno de la poética y la cultura.

4. ¿Cabe, en verdad, una gradación entre poetas menores y mayores? Lo veremos en los poemas. Por la meta anunciada se puede sospechar que los poetas menores son aquí una especie de yacimiento para la exploración narrativa que rezuma por las páginas de Tierra negra con alas

5. Los dos límites cronológicos son harto problemáticos. Es muy discutible que 1915 o 1916 puedan ser fijados como años de inicio de la vanguardia, y no solo porque es difícil admitir que El cencerro de cristal, de Ricardo Guiraldes (1915), sea un libro vanguardista, sino además porque un año antes, en 1914, Vicente Huidobro ya había dado un salto magnífico con tres obras que empiezan a preconizar con innegable originalidad la vanguardia continental: las crónicas de Pasando y pasando, los “salmos”, poemas en prosa, ensayos y parábolas de Las pagadas ocultas, y el irrebatible Non serviam, una obra de primer orden. Es insoportable que Juan Bonilla afirme que Huidobro había llegado al Non serviam “a la manera de los que aciertan una quiniela el lunes por la mañana, una vez que se han disputado todos los partidos”. Para descartar esa sarcástica pero vana afirmación hay que leer las desafiantes crónicas de Pasando y pasando, de 1914, donde Huidobro declara: “en literatura me gusta todo lo que es innovación”, “odio todos los ruidos de cadenas que atan”, “amo todas las bizarrías y gestos de rebelión”. Non serviam es el fruto genuino de un proceso de deliberación poética y racional de un joven que aún tardaría dos años en viajar a Europa y entrar en contacto con la vanguardia internacional. Los intentos de Bonilla de restar mérito a Huidobro son impotentes. Lo dejó dicho Cansinos Assens: “Su venida a Madrid [de Huidobro] fue el único acontecimiento literario del año [1918], porque con él pasaron por nuestro medio las últimas tendencias estéticas del extranjero […] Huidobro nos traía primicias completamente nuevas, nombres nuevos, obras nuevas; un ultramodernismo […] Huidobro trajo el verbo nuevo”. El mismo Guillermo de Torre sostuvo que “de la boca de Huidobro oí algunos de los primeros nombres verdaderos que iban a definir la época amaneciente […] Allí, o por mediación de este, conocí a algunos artistas extranjeros […] Allí [con Huidobro o en casa de Huidobro] se incubó originariamente el óvulo ultraísta”. En 1916 Huidobro publicó (la existencia de esa edición está testimoniada por Braulio Arenas y René de Costa, que tuvieron ejemplares en sus manos) y en 1918 reeditó su libro El espejo de agua, piedra maestra del creacionismo, magníficamente presentado en el mencionado Non serviam de 1914. No se puede minimizar a Huidobro ni negar su influencia; está en los orígenes del ultraísmo español y por tanto en la génesis del Borges vanguardista.

No se puede minimizar a Huidobro ni negar su influencia; está en los orígenes del ultraísmo español y por tanto en la génesis del Borges vanguardista 

Y es problemático el otro extremo cronológico. “Los años treinta” es un límite convencional, desmentido por la propia antología, que incluye siete poemas del mexicano Emilio Uribe Romo del libro Jacaranda, de 1940, y varios poemas del peruano César Moro publicados en los años cuarenta y cincuenta: ‘Adresse aux trois regnes’ pertenece a Le chateau de Grisou, de 1943; Lettre d’amour, es de 1944; ‘Discours’, de Pierre de Soleil, fue escrito entre 1944 y 1946; ‘Le jeu predestiné’, de Amour à mort, es de 1957. En realidad, Tierra negra con alas pone los pies en los años cuarenta y más allá. Pero tanto Bonilla y Bonet como Alemany eluden la cuarta década y sostienen que es recién en los años cincuenta y sesenta que la vanguardia renace. Sin embargo, no hubo ninguna solución de continuidad de la vanguardia en los años cuarenta, durante los cuales la nueva poesía, la poesía moderna, cobró en Latinoamérica un nuevo impulso. Según Octavio Paz, en los años cuarenta tuvo lugar una transformación no menos profunda que la de los años veinte. En el mismo sentido se expresan autoridades como José Olivio Jiménez y Enrique Anderson Imbert. En 1938 hacen su aparición los surrealistas chilenos del grupo Mandrágora, que entre ese año y 1943 publicaron la revista del mismo nombre, y ese mismo año 1943 apareció Leit Motiv, en que publicarían Breton, Péret, Césaire y otros grandes nombres surrealistas. De los cuarenta son muchos libros renovadores: El mundo y su doble (1940) y La mujer mnemotécnica (1941), de Braulio Arenas; Enemigo Rumor, 1941, de José Lezama Lima; Reinos, 1945, de Jorge Eduardo Eielson; Las cosas y el delirio y Pasiones terrestres, 1941 y 1946, respectivamente, de Enrique Molina; Espacio, me has vencido, 1946, de César Dávila Andrade; Contra la muerte, 1948, de Gonzalo Rojas; Libertad bajo palabra, 1949, de Octavio Paz; o En la calzada de Jesús del Monte, 1949, de Eliseo Diego, son libros que dan pasos adelante en el proyecto poético modernizador de las letras latinoamericanas. Más productivo hubiera sido explorar la postulación de una vanguardia enteramente viva hasta los años ochenta, que aun hoy, en pocos pero significativos poetas, como Eduardo Milán y José Ángel Cuevas, mantiene su vigor.

Y bien: después de examinar los 825 poemas ofrecidos se puede confirmar lo que ya anotamos al comienzo: la poesía no es una prioridad de Tierra negra con alas, un libro que se puede ver como una enorme composición figurativa, más cerca de la patchwork que del mosaico, donde la poesía tiene que ser buscada con perseverancia entre numerosos retazos de otro orden. Se la encuentra, sin duda, pero en pequeñas dosis: en nombres ya conocidos y en unos cuantos poetas felizmente redescubiertos por esta antología: toda la vanguardia uruguaya, pero especialmente el entrañable Alfredo Mario Ferreiro, y Vicente Basso Maglio, y Álvaro Guillot Muñoz; e Hilda Mundy (Bolivia), y Hugo Mayo (Ecuador), y Domingo Moreno Jiménez (República Dominicana), y Alfredo Brandán (Argentina), y pocos más. 

Excelente pero poca, muy poca poesía, en 825 poemas y 927 páginas.

----------------

Tierra negra con alas. Antología de la poesía vanguardista latinoamericana, edición de Juan Manuel Bonet y Juan Bonilla, Fundación Juan Manuel Lara, 2019.

Autor >

Mario Campaña

Nacido en Guayaquil (Ecuador) en 1959. Es poeta y ensayista. Colaborador en revistas y suplementos literarios de Ecuador, Venezuela, México, Argentina, Estados Unidos, Francia y España, dirige la revista de cultura latinoamericana Guaraguao, pero reside en Barcelona desde 1992.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí