1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Cuidados

Cómo luchar contra el Covid-19 con perspectiva de género

En las últimas crisis sanitarias el papel de la mujer no solo ha sido ignorado, sino que menos de un 1% de los estudios académicos posteriores se han dedicado a estudiar este impacto

Paula Moreno / Iván H. Ayala 13/03/2020

PIXABAY

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

El impacto económico del coronavirus todavía no se está sintiendo, pero las medidas que se están proponiendo permiten atisbar la magnitud del mismo. Alemania ha aprobado medidas para proveer de liquidez subvencionada a los sectores afectados y ha presentado un plan de estímulo fiscal de más de 12.000 millones; Italia movilizará 25.000 millones y también está tomando medidas como aplazar los desahucios al igual que Francia; Reino Unido ha anunciado un paquete de 34.000 millones y la UE está planteando estímulos de 25.000 millones. Estas y otras medidas tratan de mitigar el impacto económico y, sin investigar su idoneidad en forma y cuantía, creemos que hay un aspecto que se está dejando totalmente de lado, o que por lo menos no ocupa titulares ni apertura de telediarios: el impacto de género del Covid-19 y las medidas para su contención.

Esta semana se ha decretado el cierre en Madrid, Vitoria, Labastida y La Rioja de todos los centros escolares en todos los niveles, cancelación de actividades extraescolares y lúdicas, centros de día y se restringen las visitas a las residencias y a las casas y residencias tuteladas. La recomendación del cierre de centros escolares se ha hecho extensiva, el 12 de marzo, a todo el Estado. Dicen que el presente es de las mujeres, y también dicen que “para luego” es un tiempo verbal patriarcal porque las urgencias de los cuidados, de la enfermedad o de la atención, no pueden esperar. Un poco eso es lo que tenemos encima de la mesa con todas estas medidas para evitar la propagación y el contagio masivo de Coronavirus. Pero entonces, ¿ahora qué? 

En las últimas crisis sanitarias no solo el papel de la mujer ha sido ignorado sino que menos de un 1% de los estudios académicos posteriores se han dedicado a estudiar este impacto

Sabemos, además, que en los últimos procesos de emergencia sanitaria el impacto de género ha sido ampliamente ignorado. De anteriores procesos como en el caso de ébola, el informe del grupo de alto nivel de la ONU publicado en 2017 incluyó un apartado específico sobre impacto de género. El documento recomendaba la inclusión de un análisis de género en las políticas de emergencia sanitaria reconociendo el papel preponderante de la mujer en las mismas. Poco o nada se ha hecho al respecto para incluir estas consideraciones, la tiranía de lo urgente, la rapidez de las actuaciones y la poca incidencia en las políticas públicas del enfoque de género relegan siempre a un segundo plano estas consideraciones. En un reciente estudio, Julia Smith muestra cómo en las últimas crisis sanitarias no solo el papel de la mujer ha sido ignorado sino que menos de un 1% de los estudios académicos posteriores se han dedicado a estudiar este impacto. Aplicar enfoques de género y de interseccionalidad en las políticas públicas permite internalizar todos los impactos a lo largo del espectro social que de otra forma permanecen invisibles. Mucho de este déficit de análisis se debe a que los sectores de seguridad en el mundo están hipermasculinizados.

Algunas vías de impacto de género en las medidas de contención del virus pueden ser las que siguen. La primera de ellas es el reparto de cuidados. Multitud de estudios muestran que las cargas de cuidados es soportada en su mayoría por las mujeres Para muestra, un botón: los datos del INE acerca de horas semanales dedicadas a este tipo de actividades, excepto en el cuidado de nietos y nietas, es siempre superior en el caso de la mujer que del hombre. 

 

En Madrid hay un millón de menores de 14 años que actualmente no asisten a clase, y 250.000 hogares monoparentales, mayoritariamente formados por mujer e hijo/a. El riesgo de pobreza de las familias monomarentales es de más del 50%, y el 52% de esas familias se encuentran excluidas del mercado laboral o extremadamente precarizadas (Save the Children). Si a esto añadimos la mayor precarización a la que están expuestas las mujeres (menores tasas de actividad, mayores tasas de temporalidad y subempleo, brecha salarial) no se hace difícil imaginar el impacto de género de las medidas de contención. En su mayor parte éstas serán asumidas por las mujeres que puedan acogerse a excedencias o bajas. Parar para cuidar. Cobrando o sin cobrar. En 2017, el 92% de las excedencias para cuidado de criaturas menores de 12 años fueron solicitadas por mujeres, también sabemos que el segundo motivo por el que las mujeres dicen que trabajan a tiempo parcial es para cuidar, el primero es porque no encuentran trabajo a tiempo completo. 

No podemos olvidar la cara de la diversidad funcional, o discapacidad. En la CAM hay unas 140.000 personas con más del 65% de discapacidad, y que por tanto requieren algún tipo de cuidado. Recordemos también que en la CAM hay casi 30.000 personas en listas de espera en 2019 para recibir los recursos a los que tienen derecho por discapacidad.

Según los datos del Observatorio de Discapacidad, aunque cada vez hay más hombres cuidadores informales, estos siguen dedicando menos horas a estas tareas, y la mayor parte de las personas cuidadoras siguen siendo mujeres en todos los tramos de edad. Cada vez, además, hay más cuidadoras de mayor edad. La persona cuidadora en una situación de normalidad se ve expuesta a situaciones de estrés, sobrecarga física, emocional e incluso aislamiento social por la incomprensión y estigma de la discapacidad. En un momento de emergencia estas situaciones se exacerban. De las cinco residencias para personas con discapacidad de la CAM, al menos en una, hay casos de Coronavirus, y las personas residentes que tienen familiares que puedan hacerse cargo de ellas están siendo trasladadas a casa ¿Qué impacto tendrá en estas familias?

La segunda de las fuentes de impacto viene dada por el caso de las abuelas cuidadoras. Los datos del INE muestran que en “cuidado de los nietos” el tiempo dedicado por hombres y mujeres es el mismo. Tiene trampa. Como podemos ver en todas las demás rúbricas, el tiempo dedicado a cualquier tarea de cuidados es superior en el caso de las mujeres, también en el caso de las abuelas, que son las que se ocupan principalmente de las tareas domésticas, además de cuidar de las y los nietos. Por su parte, los abuelos cuidan de los nietos pero se libran de las tareas domésticas que recaen principalmente sobre las mujeres. De nuevo, la conciliación la hacen ellas. 

El riesgo de pobreza de las familias monomarentales es de más del 50%, y el 52% de esas familias se encuentran excluidas del mercado laboral o extremadamente precarizadas

En tercer lugar, las personas y criaturas que se tengan que quedar solas. ¿Quién cuida en una sociedad cada vez atomizada a gente que está sola y necesita este tipo de servicios? Que tomen la medicación, que se alimenten, que se relacionen. En 2017, el 83% de las excedencias concedidas en España para el cuidado de familiares dependientes o enfermos de larga duración fueron concedidas a mujeres. Pero qué pasa cuando no hay una mujer que coja esa baja y esa situación se traduce en soledad no deseada y más aún con riesgo de enfermedad. Según la Encuesta continua de Hogares del INE, en 2019, 4,7 millones de personas viven solas en España, de las cuales, el 43% de ellas son mayores de 65 años y de ellas, casi el 72% son mujeres. En un sistema donde el gasto social está asociado al mercado laboral, una precaria inserción en el mismo genera unas precarias prestaciones sociales. Las pensiones no contributivas están por debajo del umbral de la pobreza y la mayor parte (70%) son percibidas por mujeres, y la pensión media (de todos los regímenes) de las mujeres es un 70% respecto a la de los hombres. Con estos datos es claro que las atenciones de los cuidados no pueden ser contratados, lo que redundará en un incremento de la soledad no deseada en mayor proporción en el caso femenino.

No es un hecho coyuntural. Ocurre que el Covid-19 pone a prueba las costuras del sistema sanitario y asistencial, sometido a duros recortes durante la crisis: de los casi 40.000 millones de gasto público recortados, 5.000 millones fueron en protección social (excluidos pensiones y desempleo), casi 10.000 en sanidad, 8.000 en educación, 6.000 en cultura y casi 10.000 en vivienda. Se pueden implementar medidas que mitiguen el impacto de género de las medidas del virus, pero sobre todo, se debería mirar a largo plazo y reforzar los sistemas de bienestar. Gálvez muestra que los procesos económicos y políticos generados por las crisis ponen en marcha al menos tres engranajes que generan un empeoramiento de la situación de la mujer con respecto a la situación previa a la crisis: intensificación del trabajo –principalmente el no remunerado–, recuperación del empleo masculino antes que el femenino –con este último más precarizado que antes de la crisis–, y un desmantelamiento de las políticas de igualdad. En momentos de crisis económica por regla general crece el tamaño de la economía informal y doméstica frente a la economía formal o de mercado. Si a esto sumamos los datos anteriormente expuestos sobre el desigual reparto del trabajo doméstico no remunerado entre hombres y mujeres, la disminución de rentas familiares y el desmantelamiento de los servicios públicos podemos entender la necesidad de establecer medidas que corrijan el sesgo de género de las actuales medidas.

Por eso detallamos una serie de medidas que deberían aplicarse a toda la población trabajadora, pero que en cualquier caso deberían aplicarse a familias monoparentales para reducir el impacto de género. Las medidas han de ser a corto y a largo plazo, pero un primer análisis no puede dejar pasar alguna de las siguientes: 

1. Generar un observatorio que permita seguir en tiempo real el impacto de género de las medidas a aplicar en un análisis interseccional al menos en lo que concierne las siguientes cuestiones:

– ¿Están siendo las necesidades sanitarias reproductivas atendidas?

– Hay colectivo, en especial, minorías vulnerables, que puedan tener un impacto mayor por desconfianza y/o marginalidad? ¿Cómo se puede llegar a estos grupos?

         –¿Cómo afecta al estigma social este tipo de enfermedades? ¿Qué impacto en minorías vulnerables?

–Sabiendo que las tareas de enfermería son ampliamente ocupadas por mujeres, ¿está teniendo la enfermedad un impacto de género diferente? ¿Se toma en cuenta su opinión y problemática en la toma de decisiones? En la crisis del SARS han sido documentados los enormes costes personales y familiares en las enfermeras de Hong Kong.

–¿Están siendo las personas (principalmente mujeres) que se están encargando de los cuidados adecuadamente apoyadas y compensadas?

2. Permitir solicitar teletrabajar en cualquier caso en hogares monoparentales en las zonas donde se establezca cuarentena. La empresa tendrá que justificar una negativa en cuyo caso se concederá la baja automáticamente remunerada desde el primer día al 100%. Estas medidas no dejan de ser temporales pues compartir espacio de trabajo productivo con hijos e hijas sanas en casa, no resulta nada fácil. 

3. Crear un fondo financiado por el sector financiero para amortiguar el impago hipotecario debido a pérdidas de empleo acaecidas por Coronavirus

4.  Detener ejecuciones hipotecarias en el caso de familias monomarentales

5. Desarrollar mecanismos de cuidados de criaturas para familias monoparentales como guarderías de 0-3 años gratuitas. A este respecto no entendemos por qué la CAM está aprovechando la cuarentena para CERRAR (no abrir) escuelas infantiles. En este sentido, cabría la posibilidad de pensar alternativas radicales que sirvieran para aprovechar este contexto para un reparto de las tareas de cuidados y donde se consiguiera que los varones se impliquen en el cuidado. Podríamos hablar entonces, de reuniones de familias para repartir el cuidado a lo largo de estos quince días en formatos cooperativos y colaborativos, en función de horas disponibles. El reparto de cuidados es una tarea política de primer orden para contener también el impacto de género en esta crisis sanitaria, y por ende, contener el impacto económico y social en la población.

6. Incrementar el mínimo vital en IRPF para familias monoparentales en la declaración de 2020

7. Restitución de derechos consumidos en ERTEs a familias monomarentales en sectores afectados por el coronavirus. 

8. Incrementar mínimos por dependencia.  

-------------------

Paula Moreno es técnica de proyectos de igualdad y economía social.

Iván H. Ayala es profesor de economía aplicada en la URJC.

El impacto económico del coronavirus todavía no se está sintiendo, pero las medidas que se están proponiendo permiten atisbar la magnitud del mismo. Alemania ha aprobado medidas para proveer de liquidez subvencionada a los sectores afectados y ha presentado un plan de estímulo fiscal de más de 12.000 millones;...

El artículo solo se encuentra publicado para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autora >

Paula Moreno

Autor >

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

54 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Julia

    Suscribo lo que dice la gente. Me avergüenzo de ser de la misma especie que la persona que ha escrito esta basura (Paula Moreno). Chica, dedícate a hacer otra cosa porque pensar y escribir no es lo tuyo. Deberías ir a un psicólogo por el bien de la sociedad. Nos harías un favor. Gracias.

    Hace 1 año 6 meses

  2. CNTXTLGRD

    No había leído algo tan lamentable y fuera de contexto en los últimos años. Mis felicitaciones por ser capaces de, en una situación como la que estamos viviendo, seguir luchando por subvenciones que frenan la capacidad de luchar contra lo que realmente importa.

    Hace 1 año 6 meses

  3. MachiruloOpresor

    Dais asco, dejad de vivir de lo que producen los demás y poneros a trabajar de una vez.

    Hace 1 año 6 meses

  4. Ivan

    Vaya zurraspa

    Hace 1 año 6 meses

  5. A partir de ahora soy machista oficial

    Brutalitico. Vaya pedazo de mongola hiperretrasada que es la Paula Moreno esta. Mira que normalmente no falto al respeto a nadie, pero esta vez no me puedo contener. Ojala se muera mañana, asi por lo menos nos daria una alegria en tiempo de crisis.

    Hace 1 año 7 meses

  6. Carlos Prendes Espinosa

    Patético, realmente sorprendente el nivel de estulticia del que dejan ustedes constancia al escribir este artículo.

    Hace 1 año 7 meses

  7. persona normal

    CTXT = SBNRMLS

    Hace 1 año 7 meses

  8. javier

    Estimados Sres.: Hoy leemos en diario.es la siguiente noticia: “Lo que sabemos hasta ahora del perfil de los fallecidos en Italia: un 70% eran hombres y un 99% era mayor de 50 años”. El viernes pasado les recriminábamos que, con la que está cayendo, se dedicaran ―estudios académicos de perspectiva de género mediante― a señalar que “en las últimas crisis sanitarias el papel de la mujer había sido ignorado”. En esta nueva crisis sanitaria, de ser cierta la noticia de diario.es, ¿qué hacemos? ¿Señalamos que los hombres se llevan la peor parte? De haber sido al revés, imagino que ya estarían lamentando la desigualdad en la mortandad. Quienes somos de la izquierda tradicional, no compartimos muchos ―ni todos― de los supuestos ―y pre-supuestos― del nuevo feminismo, y no entendemos que todo haya de juzgarse desde la “perspectiva de género”. Y mucho menos que se aprovechen momentos como el que vivimos (*) para escribir artículos presumiblemente ―por cuanto sesgados― académicos. Con la que está cayendo, las “perspectivas” ―ya sean de género, ya sean por edad― habrían de ser otras: más justas, más veraces, más englobadoras. (*) “Me jode confesarlo / pero la vida es también un bandoneón”, y no queda otra ―en tiempos recios como los que vivimos― que “defender la alegría como una bandera, / defenderla del rayo y la melancolía”. Una alegría que sea igual para hombres que para mujeres, para jóvenes que para “mayores de 50 años”.

    Hace 1 año 7 meses

  9. Cales_pm

    Los datos de China indican que el 2,8% de los hombres infectados mueren y el 1,7% de las mujeres infectadas mueren. O sea, mueren un 65% más de hombres que mujeres. Y os haceis las víctimas. Hay que ser mala persona para decir esto y hay que ser fanático-aborregado para creérselo.

    Hace 1 año 7 meses

  10. Ana8

    Sois como los supremacistas , Pero en vez de creereros superior por la raza , os lo creéis por el "género" femenino, este virus no hace distinciones entre ideologías, creencias o género, dais pena! muchas estamos hartas de vuestras tonterías!!

    Hace 1 año 7 meses

  11. NoSOROS

    Alguien les debe pagar muy bien a los mercenarios que escriben estas imbecilidades porque sino no se explica qué universidad pedorra les podría haber regalado un título a semejantes pestes.

    Hace 1 año 7 meses

  12. DYT

    Un pico y una pala os daba yo a cada una. Y a cargar cemento a la autovía un lunes al mediodia.

    Hace 1 año 7 meses

  13. DYT

    Un pico y una pala os daba yo a cada una.

    Hace 1 año 7 meses

  14. Jaime Lannister

    Pero la manifa del 8M fetén, ¿Verdad, machirula? Me alegra ver que todos los comentarios tienen la sensatez de arremeter contra tamaño discurso de odio mientras los muertos por Covid se duplican en días. Se lo digo con respeto: Váyase a la mierda.

    Hace 1 año 7 meses

  15. hijosdeputa

    Tras juicio sumario legal, hay que ejecutar en una plaza pública a los hijos de puta que han redactado esta mierda. Lo digo totalmente en serio.

    Hace 1 año 7 meses

  16. Eduardo Prieto

    Pensé que se trataba de un meme, pero veo que es cierto. En serio ustedes se están volviendo locos con ese tema del "género". Necesitan aprovechar estos días de cuarentena para comenzar de nuevo, desde el principio. Nunca via tanta tontería escrita junta.

    Hace 1 año 7 meses

  17. francis lorenzo

    Me gustaría agradecerle el hacerme más ameno el confinamiento gracias a sus chistes, nunca defraudáis.

    Hace 1 año 7 meses

  18. Dani

    Joder, puto asco de artículo

    Hace 1 año 7 meses

  19. covid26

    Estaba pensando que no podía haber una porquería tan grande como este artículo hasta que he llegado al comentario 23 de Trini. Es alucinante la estupidez de algunos cerebros defecados más que paridos.

    Hace 1 año 7 meses

  20. rafael

    Valiente aberración...por que no lees a camile paglia, gilipoyas que eres una gilipoyas...

    Hace 1 año 7 meses

  21. Pepece

    Si seguís con gilipolleces como esta, al final conseguiréis que nos censuren a todos en Internet. No creo que ni siquiera vosotros mismos creáis las mentiras que escribís, pero joder, con la que está cayendo debería ser delito y estupideces como la vuestra pueden ser la excusa con la que el poder cierre la libertad de expresión en internet.

    Hace 1 año 7 meses

  22. Beni

    http://lapoderio.com/2019/04/24/fiscal-delegada-de-andalucia/#respond A nadie en su sano juicio se le ocurriría contar los delitos que cometen negros, blancos, homosexuales etc, y en función de un resultado discriminar sexos o razas ante la ley. Los delitos son acciones individuales, y aplicar responsabilidad colectiva es un gravísimo crimen sexista o racista. Nunca aceptaríamos que en un país como España a las personas de raza negra se les aplicara una ley específica en tribunales "especializados" segregados por raza donde poner en duda la palabra de un blanco que les acusa fuera considerado "violencia institucional". Donde los jueces fueran "especializados" en "perspectiva de raza" obligatoria, y no en su imparcialidad total y absoluta. No aceptaríamos la falacia de criminalización colectiva de que negros o blancos actúan contra los otros "por el hecho de serlo". No aceptaríamos lo que sería un gravísimo ataque racista en la excusa de acabar con el "patriarcado racista" que sufrieron las personas de raza negra en el pasado, durante el apartheid que les quitó el derecho al voto, a su dignidad e igualdad de derechos, y utilizar este argumento para aplicar en el presente un crimen de odio y venganza en forma de leyes y discriminaciones, como criminalmente se hace contra los hombres heterosexuales en las leyes de género. Nunca aceptaríamos que un teléfono de emergencias solo atendiera llamadas para denunciar negros, blancos homosexuales, extranjeros etcétera, y que solo se condenarán públicamente las muertes violentas de unos u otros. Que incluso tal barbaridad llegara a discriminar y no condenar la muerte de niños u hombres simplemente porque la victimaria es una mujer u otro hombre. Así pues, el gobierno solo condena los delitos cometidos sobre mujeres o niños que son cometidos por un hombre. El resto son víctimas de segunda. Con tal celeridad que llega a condenar inocentes anteponiéndose en los medios de criminalizacion a las pruebas que solo se podrán ver en un juicio. Nos informa de los delitos cometidos en lo que va de año y del total desde que se crearon las leyes contra los hombres. "Se confirma como de violencia de machista" Como si pudiera tener alguna otra consideración. Como si acaso se investigaran los motivos injustificables que llevan a cometer actos de violencia cuando lo comete un hombre sobre una mujer. Se aplica siempre el estigma satánico "de género" directamente desde medios, políticos e instituciones. Estigma que se simplifica en que lo hace porque "se considera superior, considera a la mujer de su propiedad" y actúa contra ella "por el hecho de serlo". Jamás se podrá utilizar una falacia genérica tan atroz y aplicar de forma colectiva contra un sexo o raza para legalizar un crimen de Estado del tamaño de las leyes de género y aplicarlo contra millones de inocentes. Cualquier actitud por acción u omisión de un hombre sobre una mujer lleva siempre el estigma "de género" que es aplicado como sentencia condenatoria antes de ningún juicio por presidente de gobierno, "ministerios de igualdad" y desde todos los medios e instituciones. Es satánico hacer creer desde el estado que los hombres heterosexuales son una especie monstruos que actúan poseidos por el mal del "machismo y el heteropatriarcado", que tienen retenidas, secuestradas, aterrorizadas a las mujeres en el interior de las casas y a quienes haya poco menos que exterminar para liberarlas. Monstruos a quienes se les puede pisotear todo atisbo de dignidad humana, presunción de inocencia y tratar como la más inmunda basura simplemente por si acaso algún hombre en presente, pasado, futuro, en la otra vida, en sueños o en el más allá, pudiera estar maltratando a alguna mujer. Los hombres también son personas. Son todas y cada una de las personas que están en la otra cara de las leyes de género y el continuo desprecio, odio, señalamiento y violación de sus derechos humanos fundamentales. Toda violencia es injustificable, pero la injusticia jamás puede ser parte de una solución sino del inicio y la multiplicación del problema. Los derechos fundamentales del hombre empiezan donde deben terminar los de las mujeres, y los de todas las personas sin distinción, para que se cumpla una exacta y estricta igualdad ante la ley Las leyes de género, como toda injusticia, son causa directa de la violencia. La única manera de acabar con la violencia es la concienciación. Pero jamás se podrá concienciar con injusticia en la ley, sino ser un insulto añadido a una grandísima injusticia. Por mucho que se pretenda disfrazar de igualdad, tolerancia discriminación positiva o en ley para proteger a las mujeres. La manera de acabar con la violencia es derogando toda injusticia haciendo que España vuelva a ser un estado de derecho restituyendo la igualdad ante la ley que jamás tuvo que dejar de existir para que los problemas de pareja se puedan resolver ante la justicia y no ante una inquisición creada contra el hombre.

    Hace 1 año 7 meses

  23. Beni

    http://lapoderio.com/2019/04/24/fiscal-delegada-de-andalucia/#respond A nadie en su sano juicio se le ocurriría contar los delitos que cometen negros, blancos, homosexuales etc, y en función de un resultado discriminar sexos o razas ante la ley. Los delitos son acciones individuales, y aplicar responsabilidad colectiva es un gravísimo crimen sexista o racista. Nunca aceptaríamos que en un país como España a las personas de raza negra se les aplicara una ley específica en tribunales "especializados" segregados por raza donde poner en duda la palabra de un blanco que les acusa fuera considerado "violencia institucional". Donde los jueces fueran "especializados" en "perspectiva de raza" obligatoria, y no en su imparcialidad total y absoluta. No aceptaríamos la falacia de criminalización colectiva de que negros o blancos actúan contra los otros "por el hecho de serlo". No aceptaríamos lo que sería un gravísimo ataque racista en la excusa de acabar con el "patriarcado racista" que sufrieron las personas de raza negra en el pasado, durante el apartheid que les quitó el derecho al voto, a su dignidad e igualdad de derechos, y utilizar este argumento para aplicar en el presente un crimen de odio y venganza en forma de leyes y discriminaciones, como criminalmente se hace contra los hombres heterosexuales en las leyes de género. Nunca aceptaríamos que un teléfono de emergencias solo atendiera llamadas para denunciar negros, blancos homosexuales, extranjeros etcétera, y que solo se condenarán públicamente las muertes violentas de unos u otros. Que incluso tal barbaridad llegara a discriminar y no condenar la muerte de niños u hombres simplemente porque la victimaria es una mujer u otro hombre. Así pues, el gobierno solo condena los delitos cometidos sobre mujeres o niños que son cometidos por un hombre. El resto son víctimas de segunda. Con tal celeridad que llega a condenar inocentes anteponiéndose en los medios de criminalizacion a las pruebas que solo se podrán ver en un juicio. Nos informa de los delitos cometidos en lo que va de año y del total desde que se crearon las leyes contra los hombres. "Se confirma como de violencia de machista" Como si pudiera tener alguna otra consideración. Como si acaso se investigaran los motivos injustificables que llevan a cometer actos de violencia cuando lo comete un hombre sobre una mujer. Se aplica siempre el estigma satánico "de género" directamente desde medios, políticos e instituciones. Estigma que se simplifica en que lo hace porque "se considera superior, considera a la mujer de su propiedad" y actúa contra ella "por el hecho de serlo". Jamás se podrá utilizar una falacia genérica tan atroz y aplicar de forma colectiva contra un sexo o raza para legalizar un crimen de Estado del tamaño de las leyes de género y aplicarlo contra millones de inocentes. Cualquier actitud por acción u omisión de un hombre sobre una mujer lleva siempre el estigma "de género" que es aplicado como sentencia condenatoria antes de ningún juicio por presidente de gobierno, "ministerios de igualdad" y desde todos los medios e instituciones. Es satánico hacer creer desde el estado que los hombres heterosexuales son una especie monstruos que actúan poseidos por el mal del "machismo y el heteropatriarcado", que tienen retenidas, secuestradas, aterrorizadas a las mujeres en el interior de las casas y a quienes haya poco menos que exterminar para liberarlas. Monstruos a quienes se les puede pisotear todo atisbo de dignidad humana, presunción de inocencia y tratar como la más inmunda basura simplemente por si acaso algún hombre en presente, pasado, futuro, en la otra vida, en sueños o en el más allá, pudiera estar maltratando a alguna mujer. Los hombres también son personas. Son todas y cada una de las personas que están en la otra cara de las leyes de género y el continuo desprecio, odio, señalamiento y violación de sus derechos humanos fundamentales. Toda violencia es injustificable, pero la injusticia jamás puede ser parte de una solución sino del inicio y la multiplicación del problema. Los derechos fundamentales del hombre empiezan donde deben terminar los de las mujeres, y los de todas las personas sin distinción, para que se cumpla una exacta y estricta igualdad ante la ley Las leyes de género, como toda injusticia, son causa directa de la violencia. La única manera de acabar con la violencia es la concienciación. Pero jamás se podrá concienciar con injusticia en la ley, sino ser un insulto añadido a una grandísima injusticia. Por mucho que se pretenda disfrazar de igualdad, tolerancia discriminación positiva o en ley para proteger a las mujeres. La manera de acabar con la violencia es derogando toda injusticia haciendo que España vuelva a ser un estado de derecho restituyendo la igualdad ante la ley que jamás tuvo que dejar de existir para que los problemas de pareja se puedan resolver ante la justicia y no ante una inquisición creada contra el hombre.

    Hace 1 año 7 meses

  24. Beni

    http://lapoderio.com/2019/04/24/fiscal-delegada-de-andalucia/#respond A nadie en su sano juicio se le ocurriría contar los delitos que cometen negros, blancos, homosexuales etc, y en función de un resultado discriminar sexos o razas ante la ley. Los delitos son acciones individuales, y aplicar responsabilidad colectiva es un gravísimo crimen sexista o racista. Nunca aceptaríamos que en un país como España a las personas de raza negra se les aplicara una ley específica en tribunales "especializados" segregados por raza donde poner en duda la palabra de un blanco que les acusa fuera considerado "violencia institucional". Donde los jueces fueran "especializados" en "perspectiva de raza" obligatoria, y no en su imparcialidad total y absoluta. No aceptaríamos la falacia de criminalización colectiva de que negros o blancos actúan contra los otros "por el hecho de serlo". No aceptaríamos lo que sería un gravísimo ataque racista en la excusa de acabar con el "patriarcado racista" que sufrieron las personas de raza negra en el pasado, durante el apartheid que les quitó el derecho al voto, a su dignidad e igualdad de derechos, y utilizar este argumento para aplicar en el presente un crimen de odio y venganza en forma de leyes y discriminaciones, como criminalmente se hace contra los hombres heterosexuales en las leyes de género. Nunca aceptaríamos que un teléfono de emergencias solo atendiera llamadas para denunciar negros, blancos homosexuales, extranjeros etcétera, y que solo se condenarán públicamente las muertes violentas de unos u otros. Que incluso tal barbaridad llegara a discriminar y no condenar la muerte de niños u hombres simplemente porque la victimaria es una mujer u otro hombre. Así pues, el gobierno solo condena los delitos cometidos sobre mujeres o niños que son cometidos por un hombre. El resto son víctimas de segunda. Con tal celeridad que llega a condenar inocentes anteponiéndose en los medios de criminalizacion a las pruebas que solo se podrán ver en un juicio. Nos informa de los delitos cometidos en lo que va de año y del total desde que se crearon las leyes contra los hombres. "Se confirma como de violencia de machista" Como si pudiera tener alguna otra consideración. Como si acaso se investigaran los motivos injustificables que llevan a cometer actos de violencia cuando lo comete un hombre sobre una mujer. Se aplica siempre el estigma satánico "de género" directamente desde medios, políticos e instituciones. Estigma que se simplifica en que lo hace porque "se considera superior, considera a la mujer de su propiedad" y actúa contra ella "por el hecho de serlo". Jamás se podrá utilizar una falacia genérica tan atroz y aplicar de forma colectiva contra un sexo o raza para legalizar un crimen de Estado del tamaño de las leyes de género y aplicarlo contra millones de inocentes. Cualquier actitud por acción u omisión de un hombre sobre una mujer lleva siempre el estigma "de género" que es aplicado como sentencia condenatoria antes de ningún juicio por presidente de gobierno, "ministerios de igualdad" y desde todos los medios e instituciones. Es satánico hacer creer desde el estado que los hombres heterosexuales son una especie monstruos que actúan poseidos por el mal del "machismo y el heteropatriarcado", que tienen retenidas, secuestradas, aterrorizadas a las mujeres en el interior de las casas y a quienes haya poco menos que exterminar para liberarlas. Monstruos a quienes se les puede pisotear todo atisbo de dignidad humana, presunción de inocencia y tratar como la más inmunda basura simplemente por si acaso algún hombre en presente, pasado, futuro, en la otra vida, en sueños o en el más allá, pudiera estar maltratando a alguna mujer. Los hombres también son personas. Son todas y cada una de las personas que están en la otra cara de las leyes de género y el continuo desprecio, odio, señalamiento y violación de sus derechos humanos fundamentales. Toda violencia es injustificable, pero la injusticia jamás puede ser parte de una solución sino del inicio y la multiplicación del problema. Los derechos fundamentales del hombre empiezan donde deben terminar los de las mujeres, y los de todas las personas sin distinción, para que se cumpla una exacta y estricta igualdad ante la ley Las leyes de género, como toda injusticia, son causa directa de la violencia. La única manera de acabar con la violencia es la concienciación. Pero jamás se podrá concienciar con injusticia en la ley, sino ser un insulto añadido a una grandísima injusticia. Por mucho que se pretenda disfrazar de igualdad, tolerancia discriminación positiva o en ley para proteger a las mujeres. La manera de acabar con la violencia es derogando toda injusticia haciendo que España vuelva a ser un estado de derecho restituyendo la igualdad ante la ley que jamás tuvo que dejar de existir para que los problemas de pareja se puedan resolver ante la justicia y no ante una inquisición creada contra el hombre.

    Hace 1 año 7 meses

  25. Jesus

    No tenéis vergüenza, anormales 

    Hace 1 año 7 meses

  26. Pablo Rodriguez Sañudo

    Subnormales, ¿habéis pedido perdón por el 8m en todas las provincias españolas?

    Hace 1 año 7 meses

  27. Francisco Mateo

    Podemos imprimir este artículo para sustituir el papel higiénico 

    Hace 1 año 7 meses

  28. Feminazi

    Ni golpeándose la cabeza con un martillo de mierda salen peores artículos 

    Hace 1 año 7 meses

  29. Javier

    Vuestra perspectiva de género me la paso por los cojones. Estáis locos.

    Hace 1 año 7 meses

  30. luliana

    Soy de Argentina ! docente. la verdad me asombra el grado de extremismo cual llegaron algunos países, como discriminan y cuanta segregación vestida de progresismo, fundamentada desde una perspectiva de discriminación positiva. En Argentina también existen movimientos feministas radicales y quieren legislar ideas tan arbitrarias como lo que viven los hombres españoles ! ante una denuncia de violencia de genero la carga de la prueba esta invertida ! y cuando denuncia un hombre no tiene un solo organismo que los apoyen ! si, bien existe muchos países donde ser mujer es peligroso ! acá, muchos sostenemos que en España ya es un país donde es peligroso ser hombre.

    Hace 1 año 7 meses

  31. harto

    Pero que subnormales subnormalos subnormalas hijos hijas hijes de la grandísma puta.

    Hace 1 año 7 meses

  32. Javi

    feminazis locas hijas de puta.

    Hace 1 año 7 meses

  33. Yo mismo

    Basura de artículo. Vergüenza me daría ser tan poco profesional

    Hace 1 año 7 meses

  34. Leonardo

    El feminismo extremista roza la esquizofrenia, no se trata de dividir la sociedad en hombres culpables y mujeres víctimas, se trata de luchar juntos en estos momentos terribles. Vuestro mensaje de odio a los hombres y división de la sociedad nos tiene hartos, pero justo en estos momentos es ya abominable

    Hace 1 año 7 meses

  35. Justicia y Verdad

    Tu mierda sobre perspectiva de género no salvará ni las vidas ni los trabajos de los afectados por el Covid19. Sois basura y cáncer para la sociedad. Pura distaxia y distopia. Los causantes del embobamiento social que padecemos. LAS MEDIDAS Y LAS ACCIONES SE TOMAN UNILATERALMENTE EN IGUALDAD, SIN DISTINCIÓN DE GÉNERO Y SEXO. SE HA DE APELAR A LA RESPONSABILIDAD Y CONCIENCIA CRÍTICA INDIVIDUAL, Y NO BUSCAR CULPABLES O CIUDADANOS DE SEGUNDA. APARTAOS DEL ESCENARIO Y DEJAD PASO A LOS QUE PUEDAN ASUMIR RESPONSABILIDADES, ¡PAYASES!

    Hace 1 año 7 meses

  36. persona

    Hace 1 año 7 meses

  37. Enrique

    Hace falta estar trastornad@ de la cabeza para en medio de un pandemia enfatizar en estudios de impacto de género. Así, como suena, trastornados. Además de como siempre, de manera parcial y sesgada. Los bomberos, protección civil, fuerzas armadas y fuerzas y cuerpos de Seguridad, son en su mayoría hombres. Entre el 80-90% de las personas sin hogar en España también son hombres. Dado que hay una mayor poblacion masculina activa, seguramente habrá habido muchos más hombres que mujeres que se han quedado sin trabajo. La mayoría de la población reclusa, un sector de altísimo riesgo para que haya focos de infección ya que están hacinados, son hombres. Las tareas del hogar, que en su mayoría son, desempeñadas por mujeres (según vuestros datos) son precisamente las tareas que implican aislamiento y riesgo de contagio casi nulo, así que siguiendo esas premisas en líneas generales y en su conjunto de actividades cotidianas, los hombres tienen más riesgo de contraer el coronavirus. No pretendo abrir una línea de debate enfocada a la, victimización del hombre y del impacto de género hacia el sector masculino debido al coronavirus. Solo quiero poner de manifiesto la parcialidad y la sesgabilidad de estos estudios, que dan vergüenza ajena eso ya dejando a un lado el hecho de que enfocar esfuerzos y recursos en estos estudios que solo alientan la discordia y el fanatismo en medio de una crisis global me parece como para que caiga un meteorito. De verdad, haceoslo mirar.

    Hace 1 año 7 meses

  38. Alberto

    NO ME TOQUES LOS COJONES

    Hace 1 año 7 meses

  39. Javier

    Asi que el pais luchando contra esta amenaza y vendiendo tus mierdas de genero y paparruchas para sacar redito eh.... tranquilos, cuando pase esto no nos vamos a olvidar de vosotros, sinverguenzas!

    Hace 1 año 7 meses

  40. Silvia

    Menudo retraso gastáis ¿No os da vergüenza hacer el ridículo con estos artículos?

    Hace 1 año 7 meses

  41. David

    Verdaderamente estáis para que os encierren y tiren la llave. No tenéis vergüenza. 

    Hace 1 año 7 meses

  42. Trini

    ¿El covid-19 será un aliado para desmontar una sociedad patriarcal? Solo con la cantidad de votos que perderá el trifachito por la edad de afección ya da que pensar... ¿Quizás es una ayuda que nos lanza la madre tierra? Menos contaminación...más vida y por tanto menos machismo. Existe un problema elemental para el cálculo del calendario astral, y es que no sabemos realmente cuándo se originó el virus, ya que desde China hay informaciones de que fue inculcado por EE.UU., por lo tanto, no podemos verificar con la ciencia astral si va a apoyarnos o no. Todavia hay mucho por ver pero las señales son positivas y detecto una buena vibración del entorno sensorial, lo cuál es muy determinante. Un saludo y gracias por su artículo.

    Hace 1 año 7 meses

  43. Frank Drebin

    En este momento, donde una enfermedad atenta contra SERES HUMANOS, algunos siguen politizando e ideologizando la situación. Me provoca náuseas. El feminismo, precisamente, se ha puesto como prioridad política por encima de la seguridad sanitaria de la población, permitiendo las manifestaciones del 8M. La propia Irene Montero, infectada, pudo contagiar a numerosas personas. No hay crítica en este diario a eso. La crítica es inocua, inane, absurda y fútil: se critica no plantearse esta emergencia con perspectiva de género. Es tanto como criticar el humo. Y por último, les recomiendo que en este diario utilicen lenguaje inclusivo. Me parece muy bien que utilicen lo de "compañeros y compañeras", "ministros y ministras" o "trabajadores y trabajadoras", pero hagan lo mismo con los afectados, contagiados, fallecidos por Coronavirus. No pretendan estigmatizar subliminalmente a los hombres dando a entender que no hay afectadas, contagiadas, fallecidas. El coronavirus no entiende de géneros ni perspectivas de género, como no entiende de fronteras, posición social o económica o raza. No manipulen, al menos ahora no.

    Hace 1 año 7 meses

  44. J

    Ajjajajaja genial artículo, viva quien haya escrito esto, hay que tener unos ovarios más grande que la maestranza. Gracias por las risas en estos momentos.

    Hace 1 año 7 meses

  45. Tusmuertos

    La AutorA y subnormalA de Paula Moreno se ha lucido. Das asco, desgraciada.

    Hace 1 año 7 meses

  46. Alfonso

    Mirad la mortalidad del Cvid19 por sexos, y ya luego tened la vergüenza de volver a escribir en articulo. Por no hablar de la esperanza de vida. Hasta los huevos de vuestro SUPREMACISMO Queremos que hombres y mujeres sean tratados por IGUAL.

    Hace 1 año 7 meses

  47. D

    Asco, repugnante

    Hace 1 año 7 meses

  48. Ataulfo

    Acabo de salir del cuarto de baño y ha salido algo mejor que este artículo

    Hace 1 año 7 meses

  49. Ray

    Paula Moreno, eres una gacetillera propagandista patética que la ha cagado en busca de la oportunidad, y este "periódico" no vale ni para limpiarse el culo, al ser digital.

    Hace 1 año 7 meses

  50. Luis

    Hacia mucho tiempo que no leia algo tan desvengonzado; con la que está cayendo y EL/LA autor/a aprovechan para vender su mercancía. IMPRESENTABLES.

    Hace 1 año 7 meses

  51. Piluca

    Pero qué cara más dura. Mi abuela pasándolo mal con la mierda del covid, y aquí lo que se lleva es el proselitismo político de género. ¡Lamentable! Por cierto, lo de "monomarental" es de risa... Parental viene de "parir", ¡no de padre!

    Hace 1 año 7 meses

  52. Fes

    ¿En serio? Se os va la olla totalmente

    Hace 1 año 7 meses

  53. Anónimo

    A veces pienso suscribirme a ctxt, en especial por Guillem Martinez, que me parece uno de los mejores articulistas que hay, aunque a algunos su estilo no le guste mucho. Pero luego veo artículos de este tipo y la verdad es que se pasa, no quiero ser quien financie este tipo de artículos ni a sus autoras

    Hace 1 año 7 meses

  54. javier

    Vds. no tienen vergüenza. Con la que está cayendo, sólo plantearse estas preguntas les descalifica ―o por mejor decir, les califica―: “Sabiendo que las tareas de enfermería son ampliamente ocupadas por mujeres, ¿está teniendo la enfermedad un impacto de género diferente? ¿Se toma en cuenta su opinión y problemática en la toma de decisiones?”. Eso sí, como uno de Vds. es profesor universitario, cómo no lamentarse ―con la que está cayendo― de que “menos de un 1% de los estudios académicos posteriores se han dedicado a estudiar este impacto”. Qué bien se vive siendo burgués asalariado de por vida: así bien puede uno, o una, preocuparse de las “perspectivas”... con la que está cayendo. Vds. no tienen vergüenza.

    Hace 1 año 7 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí