1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

Gracias por defender un periodismo de servicio público. Suscríbete a CTXT

TRIBUNA

La guerra de Vox contra el feminismo

Abascal armado y a caballo encarna a ese hombre del pasado que ya no existe pero lucha por seguir existiendo; a su revuelta, la llamamos hoy 'neofascismo'

Nuria Alabao 4/12/2018

<p>El recién nazido</p>

El recién nazido

MALAGÓN

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT es un medio pequeño pero sus luchas son grandes. Necesitamos tu ayuda para seguir avanzando. Puedes suscribirte en agora.ctxt.es o hacer una donación aquí:

Ya está aquí. Las elecciones andaluzas han confirmado lo que muchas no queríamos creer: la excepción española se termina y la extrema derecha empieza a ganar terreno en España. Decimos a menudo que el feminismo puede ser un dique de contención contra el neofascismo, y según las encuestas previas, la mayoría de votantes de Vox son hombres (el 72%). Pero quizás no es suficiente para sacarnos de encima sus garras. Sabemos que aunque no ganen elecciones su escaso peso relativo les puede dar relevancia en un posible gobierno de derechas y que el hecho de tener representantes les proporciona un altavoz. Un altavoz que al ser usado sin cortapisas desplaza algunos campos del discurso público hacia la derecha y más allá, como sucede con el tema de los inmigrantes. Pero ¿qué pasa con el feminismo? ¿Por qué es también uno de sus principales enemigos?

El partido de “la envejecida clase media masculina” apela a los valores tradicionales como amarre ante la indeterminación de esta sociedad compleja, cada vez más fragmentada. Hoy, los valores que uno puede asumir para regir su comportamiento, se multiplican. Frente a la incertidumbre, donde la sociedad se disgrega –y donde la clase media se mira en el abismo de su decadencia– Vox encarna una política de la nostalgia. Del pasado que no fue nos trae la promesa de volver a una sociedad meritocrática, donde uno sepa a qué atenerse, y reciba cada quien lo que le pertenece. Vox habla de un sueño de integración social a través del Estado. Así, ofrece estabilidad en una comunidad de carácter nacional, que dicen puede volver a garantizar el futuro –con tal de que se mire en un supuesto pasado glorioso–. ¿Reconquista? ¿La gran nación española?

Ante la indeterminación económica, Vox propone una España “unida” para los españoles –y un Estado libre de corrupción–. Ante la movilidad humana que caracteriza nuestro tiempo –y todos en realidad–, Vox ofrece fronteras reforzadas por muros. Ante los cambios en las formas de vida, las modalidades plurales de familias y modos de amar, Vox quiere detener la evolución de las relaciones entre los géneros; parar el reloj y darle la vuelta a la manecilla en sentido contrario. “Crisis de valores”, dicen en su programa, los valores que debemos volver a asumir “para solucionar los múltiples problemas que asolan a España”. Uno de los primeros: la revuelta feminista.

Tradicionalmente el eje principal alrededor del que se han configurado las diferencias de género ha sido la posición social de las mujeres como reproductoras. Es decir, su posición subordinada dentro del hogar –que se reflejaba en el espacio público del que se las borraba–. Durante la industrialización, al obrero o campesino sujeto a la férrea disciplina de la fábrica o del campo se le recompensaba con un orden de dominio en la casa, sobre la mujer, y con un cierto bienestar basado en los cuidados gratuitos que estas proporcionaban. Eso aquí no existe más, o lo que existe está centrifugado por la revuelta femenina desde los 60. Si el ser varón significaba construirse sobre ese dominio, la propia masculinidad hoy está en entredicho. Una incertidumbre epocal más. (Una incertidumbre que según muchas feministas, como Rita Laura Segato, se transforma en más violencia contra las mujeres. Las mujeres ya no encajamos en ese molde, los hombres aferrados a ese pasado que no es más, se rebelan con violencia.) Abascal a caballo, armado con una Smith & Wesson encarna a ese hombre del pasado que ya no existe pero que lucha por seguir existiendo; a su revuelta, la llamamos hoy “neofascismo”.

La familia es por tanto algo que debe de ser preservado, la familia tradicional que garantizaba el orden de género. “La familia preexiste al Estado”, dice Vox. Eso se materializa en medidas para intentar frenar los divorcios –incluso en el caso de violencia machista ellos quieren obligar a recurrir a mediación–. También en la lucha contra el derecho al aborto o contra los matrimonios del mismo sexo y con la propuesta de políticas natalistas y maternalistas que coinciden de manera inquietante con las de una parte del feminismo –aunque evidentemente el objetivo no sea el mismo–. (Para Vox el crecimiento de la natalidad de las españolas garantiza que podamos frenar la “invasión” de extranjeros y que la mujer recupere su rol ya caduco.)

Un nosotros

El masculinismo de Abascal se expresa en su tono agresivo y faltón –y en la exhibición y defensa de la caza y la tauromaquia como formas expresivas de esa masculinidad–. Se materializa también en la confrontación contra los progres, y su corrección política: “esa legión de ofendiditos…”, dice. ¿Un Queipo de Llano contenido para encajar en el S.XXI? El neofascismo se ha tenido que mover de los viejos parámetros para concordar con la evolución de la sociedad. Sus argumentos pueden ser comprados perfectamente por gente cercana: nuestros vecinos y familiares. No son monstruos. El papel de regalo está bien diseñado y no todos los argumentos pueden ser entendidos como reaccionarios sin deconstruirlos pacientemente. Muchos votantes de Vox no se consideran machistas ni están orgullosos de serlo.

Antifeminismo militante

Ellos también han recuperado la expresión “ideología de género” de los manuales ultras católicos. En realidad significa negar que el género es una construcción sociocultural y no una realidad natural. Si el sexo no implica una forma de ser “natural” ni una posición social, ¿cómo comportarnos? Otro abismo en el que mirarse. Para Vox el feminismo no ha sido provocado por una reacción de las mujeres ante su posición subordinada en la sociedad, hay un “yihadismo de género”, un “hembrismo” que quiere privilegios y que “persigue a la mitad de la población”. Es el reflejo de la visión que tienen las opciones de ultraderecha de la sociedad como pueblo de la nación: en ellas no hay conflictos sociales entre grupos salvo las que se libran contra la inmigración –“los otros”–. Las clases, como los géneros, son complementarias y la diferencia de “sexos” es armónica –no necesita “corrección”–. Se aplaude la diferencia, pero esta es inmutable: cada uno en su lugar.

Por supuesto, la violencia de género no existe –es un invento feminista y por eso hay que acabar con la ley en vigor–. Solo existe la violencia en general, en la familia, o la que ejercen los migrantes sobre “nuestras” mujeres. Ellos sí, son culpables de la violencia machista, sobre todo los musulmanes con sus extrañas costumbres. (Estos argumentos sí entroncan con los de la ultraderecha europea renovada.)

El feminismo, una amenaza

El feminismo amenaza la identidad masculina retrógrada –al machismo recalcitrante–, pero su potencia disruptiva más fuerte en realidad se encuentra en el hecho de que propone otro tipo de sociedad. Una donde el vínculo social no esté basado en relaciones jerárquicas ni en visiones tradicionales de la familia o del hecho religioso. Esta es la verdadera amenaza para las derechas cavernícolas. El feminismo más radical pide reorganizar toda la sociedad sobre bases nuevas: en torno al cuidado, es decir, a partir de las relaciones de interdependencia que constituyen lo social. Como dice la filósofa María Fernanda Rodríguez, este feminismo tiene la potencia de generar lazo social a partir de politizar la vulnerabilidad. “El masculinismo es consustancial a la ideología neoliberal y al mercado”. Una ideología que se adapta bien a los neofascismos existentes –véase Trump o Bolsonaro–, donde la idea de lo masculino –como universal sobre el que se ha articulado la organización social– encarna la autonomía e independencia absolutas e inexistentes en la realidad. Hay que culpabilizar a la gente por no adaptarse al mercado, por no ser completamente autosuficientes. Si te echan de tu casa ¿por qué firmaste una hipoteca? Si hay crisis de deuda, ¿acaso no es porque vivimos por encima de nuestras posibilidades?

Ese feminismo con potencial transformador implica ser conscientes de que reconstruir ese lazo social pasa por generar un común con los que se dicen “sobrantes”: los migrantes, los excluidos, los parados… El movimiento feminista acarrea esa semilla: la posibilidad de transformar la subjetividad neoliberal –esa ficción de seres completamente autónomos y autosuficientes–, y de generar sociedad o contra sociedades, espacios colectivos y de ayuda mútua que puedan reconstruir de nuevo el lazo social cuya destrucción impulsa a los fantasmas del fascismo.

La respuesta para la sociedad y para todos nosotros está en el futuro, no en el pasado.

Autora >

Nuria Alabao

Es periodista y doctora en Antropología. Es miembro de la Fundación de los Comunes.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

20 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. deu

    Seguiré votando a Vox.

    Hace 1 año 7 meses

  2. deja

    En España ha habido dos grandes manifestaciones, una por la unidad de España en febrero del año 2019, y otra manifestación, la de todos los años, 8 de marzo, la manifestación feminista. Viendo las dos manifestaciones con tranquilidad, sin que intervengan los medios de comunicación, se comprueba que la manifestación por la unidad de España fue mucho más numerosa, pero, mucho más numerosa en personas, que la manifestación del 8 de marzo, en esta última, escogieron una plaza más pequeña; pero comparando las fotografías no hay ninguna duda. Si al feminismo en España le obsesiona tanto Vox, me importa un bledo, pienso seguir votando a este partido; y si con el tiempo resulta que no me convence dejaré de votar, pero, de momento va bien; van expandiéndose, con el dinero de los afiliados, y poco a poco, es una carrera de fondo. Los medios de comunicación no hacen más que profetizar que el partido verde no tiene ninguna posibilidad, que se desangra en afiliados, que todo va fatal, pues si va tan mal, no se preocupen, porque a ustedes lo mismo les va a dar.

    Hace 1 año 7 meses

  3. Alejandro

    Le llamais nazi cuando el mismo Hitler era anticapitalista y ateo, y VOX es capitalista y elogia a Trump y sobre todo católico... Olé la extrema izquierda financiada por UNIDITAS podemitas y su jolgorio de separatistas.

    Hace 1 año 9 meses

  4. Rubén

    Gracias , votaré a vox

    Hace 2 años 1 mes

  5. X@

    Guerra, la que estáis provocando vosotros, que en vez de respetar la democracia, enseguida estáis dando la pataleta de turno. Mucho hablar de lucha de clases sociales, cuando vosotros sois los primeros que la alentáis. Vox y el feminismo de "tercera ola", dos caras de la misma moneda.

    Hace 2 años 2 meses

  6. Nombre

    Vaya, no sabía que existía Vox, ¿porqué el feminismo está tan obsesionado con este partido político? Sino les gusta el partido, no lo voten. Le van a hacer mucha propaganda.

    Hace 2 años 3 meses

  7. deja

    Deja

    Hace 2 años 3 meses

  8. Cert

    He

    Hace 2 años 3 meses

  9. Fran

    Por qué se empeñan en mantener una ley de violencia de género francamente injusta y discriminatoria contra los varones. Esta ley niega a los hombre la IGUALDAD ANTE LA LEY y la PRESUNCION DE INOCENCIA. Esto si que es fascismo y terrorismo de estado. He visto compañeros de trabajo que han sido detenidos por haber sido denunciados FALSAMENTE por sus parejas. Un cliente se suicidó tras haber sido amenazado por su pareja con una falsa denuncia, En los medios de comunicación SOLO SE HABLA DE LOS PROBLEMAS DE LAS MUJERES, los hombres no existen y no tienen problemas, o les importan una mierda. QUE MIERDA ES ESTO.. IMPRESENTABLES!!!

    Hace 2 años 3 meses

  10. Fran

    Por qué se empeñan en mantener 'POR COJONES' una ley de violencia de género francamente injusta y discriminatoria contra los varones. Esta ley niega a los hombre la IGUALDAD ANTE LA LEY y la PRESUNCION DE INOCENCIA. Esto si que es fascismo y terrorismo de estado. He visto compañeros de trabajo que han sido detenidos por haber sido denunciados FALSAMENTE por sus parejas. Un cliente se suicidó tras haber sido amenazado por su pareja con una falsa denuncia, En los medios de comunicación SOLO SE HABLA DE LOS PROBLEMAS DE LAS MUJERES, los hombres no existen y no tienen problemas, o les importan una mierda. QUE MIERDA ES ESTO.. IMPRESENTABLES!!!

    Hace 2 años 3 meses

  11. Feminazi

    Supongo que a estas alturas, a algunos les dará vergüenza haber dejado ciertos comentarios, en particular el 9. Si no es asi, es realmente preocupante.

    Hace 2 años 3 meses

  12. Roberto

    El antifeminismo ultra también lo está alimentando la gente que da cuerpo al neoliberalismo con la misma intención de siempre. Quieren que la mitad de la población se mate con la otra mitad y, mientras, ellos, los que dan forma al neoliberalismo, mirando desde su palco privilegiado y riéndose de todos. Desde el mismo momento en que la gente que da cuerpo al neoliberalismo empezó a desear transcender de su cuerpo mortal, a desear encontrar la inmortalidad, perdió el norte y la humanidad. No a todos nos lavan el cerebro, no a todos nos consiguen hacer creer que las mujeres son seres diferentes a los hombres. Mujeres y hombres, hombres y mujeres, todos somos humanos, aunque estén deseando transcender.

    Hace 2 años 4 meses

  13. Un tipo que podría ser tu dios

    Sois NPCs, vuestro cerebro no está programado para ser capaces de entender, y compartir, ideas de la totalidad de los partidos.

    Hace 2 años 4 meses

  14. Lukar

    VOX no deja de ser un outsider que ha hecho suyo el discurso contra el feminismo que muchos llevamos defendiendo un tiempo. Cuando su ideología -la feminista- parte de bases equivocadas como que el género es una construcción social o que hay una especie de ente superior que conspira contra las mujeres -el patriarcado- sus conclusiones obviamente son muy desacertadas y acaban perpetrando aberaciones legislativas como la LIVG. Me alegro que estos temas se empiecen a debatir y calen en nuevos grupos políticos.

    Hace 2 años 4 meses

  15. deja

    Sert

    Hace 2 años 4 meses

  16. Cert

    Leer la Historia de las mujeres en Occidente; Historia de la vida privada; El mito de la Diosa; Las guerreras del mundo antiguo: las amazonas. Historia de las mujeres en África. La Biblia. Libros sobre Criminología. Me pensaré muy bien el partido político al que voy a votar. Por cierto, no me interesa lo del idioma no sexista; aunque es verdad, que a veces se pueden emplear expresiones más generales; por ejemplo; Escuela de Artesanía, se entiende muy bien.

    Hace 2 años 4 meses

  17. Bernat Parias

    Escribe la autora: “Esta es la verdadera amenaza para las derechas cavernícolas.” Yo le animaría a cuestionarse esa asociación que hace entre cavernícola y machista, o entre cavernícola, retrógrado y machista. ¿Qué significa cavernícola? La RAE da dos acepciones: 1. Que vive en las cavernas y 2. Retrógrado. El primer significado corresponde a una definición literal que deriva de la propia raíz de la palabra mientras que el segundo hace referencia a un uso despectivo y coloquial. Además de estas definiciones, como sinónimos de cavernícola se podrían citar: troglodita, prehistórico o primitivo. Hecha esta introducción, el hecho que quiero ahora subrayar es que no existe ninguna evidencia que alguien cavernícola sea una persona machista, ni tampoco un troglodita, ni un prehistórico, ni un primitivo. Que yo sepa, y que alguien me corrija si me equivoco, nadie ha podido determinar con exactitud en qué momento de la prehistoria empezó el patriarcado y en qué sociedades y no hay motivos para suponer que todos los cavernícolas de sociedades prehistóricas fueron personas machistas. Es más, en cuanto a posibles cavernícolas en otras épocas o culturas más cercanas en el tiempo o en el espacio, a mí no se me ocurre ningún motivo de peso para considerarlos como machistas o más machistas que personas no cavernícolas. ¿De dónde proviene entonces la asociación de la autora? En mi opinión de sus propios prejuicios y de los estereotipos que ella, de modo consciente o no, vehicula. Estos (supuestos) prejuicios de la autora no son solo suyos sino que tengo elementos para certificar que están presentes en la lengua española, ya que tal como recoge la RAE la segunda acepción de cavernícola es retrógrado. Sucede que, del mismo modo que no tengo motivos para afirmar que un cavernícola es alguien machista, no tengo ningún motivo de peso para sostener que un cavernícola es alguien retrógrado. Más bien lo que sucede es que este tipo de asociaciones provienen de prejuicios y estereotipos, que pueden estar muy extendidos y pueden ser hasta dominantes, es decir, pueden ser aceptados por muchas personas sin cuestionárselos, reproduciéndolos y reproduciendo con ellos una visión del mundo. El hecho que prejuicios de este tipo sean reproducidos por muchas personas no los hacen más ciertos. Alguien que se plantee el funcionamiento social y las explicaciones al uso que circulan reparará que estos prejuicios responden a algunas conceptualizaciones de “el hombre” y de los seres humanos. ¿Y a qué visión del mundo corresponde esta asociación entre cavernícola y retrógrado? ¿Qué prejuicios y estereotipos conlleva? Ya me estoy alargando demasiado, dejo que la autora, si me lee, cosa que dudo, se lo plantee. Un avance: a una visión eurocéntrica en la que un supuesto “el hombre (blanco propietario)” representa la cumbre de la evolución y del progreso.

    Hace 2 años 4 meses

  18. Lyris

    Dos votantes de Vox detectados.

    Hace 2 años 4 meses

  19. Lucas Grihander

    El feminismo ha convertido a los hombres en su enemigo, en vez de convertirlo en un aliado contra los machistas. Ha convertido legalmente a todos los hombres en machistas. Ha legislado contra todos los hombres y en beneficio de las mujeres.

    Hace 2 años 4 meses

  20. Ros

    En efecto, la violencia de género como la concibe la pseudoideología feminista no existe. Hay algunos hombres violentos igual que hay algunas mujeres violentas, y esa violencia la puede ejercer contra hombres o contra mujeres. Luchar solamente contra la violencia de hombre a mujer es una actitud inmoral y por eso los andaluces han mandado a las feminazis a freir espárragos.

    Hace 2 años 4 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí