1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

POSTPROCESANDO

En modo Lopetegui

Lo esperado era seguir apostando por rebelión, y una gradación de penas. Se ha hecho. Pringa Junqueras, en todo lo alto

Guillem Martínez 3/11/2018

<p>Oriol Junqueras llegando a la Audiencia Nacional.</p>

Oriol Junqueras llegando a la Audiencia Nacional.

RTVE

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT organiza las I Jornadas Feministas en Zaragoza el 8 y 9 noviembre. Durante dos días, más de 40 ponentes debatirán para cambiar el mundo desde el feminismo. Puedes mandar tu idea a jornadasctxt@gmail.com. Si quieres contribuir a nuestra libertad y nuestra salud, dona aquí:

1- Hola. Ha aparecido el escrito de acusación de la Fiscalía. Rebeldía, malversación y desobediencia. Junqueras, 25 años de prisión e inhabilitación. Sánchez –ANC–, Cuixart –Òmnium– y Forcadell –la expresi del Parlament–, 17 años de prisión e inhabilitación. Para los exconsellers Turull, Romeva, Forn, Rull y Bassa, rebelión y malversación, 16 años de prisión e inhabilitación. Para los exconsellers Borràs, Mundó y Vila, 7 años, inhabilitación de 16 años y multa de 10 meses. A la exdiputada de la CUP Boya, y la Mesa del Parlament salvo Forcadell –Corominas, Guinó, Simó, Barrufet y Nuet–, multa e inhabilitación de 20 meses. Supongo, por cierto, que ese –inhabilitación y multa– era el horizonte del castigo que se esperaba el Govern hasta el 28O, fecha en la que, tras descubrir sus cartas, y comunicar que iba de farol, se dio cuenta de que el Estado no iba de farol, sino que iba a saco. Por su parte, la Fiscalía de la AN también pide para Trapero, el Major dels Mossos, para el exdirector de los Mossos, Soler, y el exsecretario de Interior, Puig, rebeldía y 11 años de cárcel e inhabilitación. Para la intendente de los Mossos, Laplana, 4 años, 5 de inhabilitación. Entre chusto muejte, la Fiscalía ha sido fiel a su carácter y ha elegido muejte.

2- Duro. Submodalidad muy duro. Pregunta: ¿era lo esperado? Respuesta: era lo esperado.

3- Lo esperado era seguir apostando por rebelión, y una gradación de penas. Se ha hecho. Pringa Junqueras, en todo lo alto. Y, en lo que es una sorpresa, se equipara la participación de Forcadell con las de Cuixart y Sánchez, que no son cargos electos. Sí, en el Procés participaron muchas personas sin cargo electo en la toma de decisiones –en el último tramo, hubo barra libre de no electos en reuniones de staff en las que sólo debería haber electos–. Sigue siendo extraño, si nos atenemos a la lógica del castigo dibujada por Fiscalía, que solo empuren a dos, y que esos dos sean, precisamente, los que contribuyeron a desmovilizar la cosa. Los que impidieron una rebelión popular, la única posible, pues el Govern pasaba ocho pueblos de una rebelión. Dedicó a ello una parte importante de sus esfuerzos. Posiblemente, incluso, sus únicos esfuerzos vehementes y efectivos. Rebelión, por otra parte es, recuerden, uso de la violencia, algo que no sucedió. En el escrito de la Fiscalía se describe, no obstante, la violencia. Hay algún momento chistoso, en el que se describen como actos violentos hechos anodinos que, no obstante, fueron confirmados como violencia en la sentencia de los acusados por el caso de los manifestantes que rodearon el Parlament, en 2012, con la acusación particular, en aquel juicio, del Parlament y el Govern, que estaban la mar de contentos con esas descripciones. Es decir, vamos, que se podrá demostrar el uso de la violencia sin ningún problema. O, al menos, hay precedentes de que ello es posible, si no habitual. Más cosas sorprendentes. Se habla de uso de armas que no se llegaron a usar, por otra parte. El responsable de los Mossos/de las armas, no obstante, sigue en libertad, jamás le ha sido aplicada la condicional, y se enfrenta a una petición de penas menor que la de los tres tramos más altos de condenas solicitadas. Sí, es una rebelión cogida por los pelos, una desobediencia sobreactuada por la Fiscalía hasta ser rebelión. Pero como otras sobreactuaciones de la vida –no sé, una despedida de soltero–, puede llevarse a cabo sin ningún problema, me temo.

4- ¿Es endeble el cargo de rebelión? Sí. Pero también es efectivo. Es decir, se puede aplicar el cargo sin problemas, en tanto hay precedentes en la descripción de violencia en sitios en los que no produjo. No les costará. ¿Se podrá recurrir? Sí. Al TC y, luego, al TDHE. Pero en esos recursos no se pondrán en entredicho los cargos ni las condenas, ojo, sino el hecho de que los condenados hayan tenido derecho a una defensa justa. El TS se lo montará para que las defensas no pierdan derechos en su defensa de este delito absurdo.

¿Es endeble el cargo de rebelión? Sí. Pero también es efectivo. Es decir, se puede aplicar el cargo sin problemas, en tanto hay precedentes en la descripción de violencia en sitios en los que no produjo

5- ¿Un cargo de rebelión dadá, con penas tan desmesuradas y con hechos, por parte de los acusados, tan endebles, poco conscientes, y planificados y calculados con lo que los politólogos de Standford denominamos la punta de la XXXX, supondría una erosión del Estado en Europa? Ese es el gran interrogante. Y no hay una respuesta certera. El procesismo, tras su do de pecho del 27O –engañar a su propia sociedad y a su propio votante, mentir y quedar como unos zorros con la difusión de una DUI falsa e inoperante–, carece de prestigio alguno. El Estado, a su vez, no ha salido brillante en su gestión de esta crisis. En Europa se criticó la ausencia de diálogo y de búsqueda de soluciones del Gobierno Rajoy. Se comunicó, vamos, que era un problema sencillo como para haber metido la pata tanto. Pero el Estado es Estado y los que no hacen la cola. Además, la Comisión ya dijo que esto era un asunto interno. Sólo este año, por ejemplo, la UE ha tocado la cresta a Hungría, que ha dejado de ser un asunto interno. Esp tiene, tal y como ha dejado la disciplina húngara, mucho recorrido hasta que alguien simule sonrojarse en Bruselas. La Justicia alemana se definió en contra del delito de rebelión, en tanto que lo acaecido en Cat no supuso un riesgo para el orden constitucional. Es decir, fijó la cosa así: en Cat se había cometido el mayor delito posible en Alemania: no respetar el orden constitucional, si bien eso no supuso una amenaza al orden constitucional. Eso dificultará que una condena abusiva de 25 años, pongamos, tenga glamour. Pero no su efectividad. La desproporción de las condenas, si finalmente continúan en las conclusiones definitivas de la Fiscalía, pueden ser el gran qué. Algo que ensucie al Estado. O no. Está por ver. Rajoy, al fiscalizar la cosa, creó un itinerario difícil de prever, pero también difícil de ser dominado por nadie. Fiscalía, en su escrito, vincula la monarquía a lo que ha pasado –cita que los hechos fueron tan graves que obligaron al rey a salir por la tele y a pedir que el Estado se pusiera las pilas–. Algo que, en caso de ridículo extremo, puede pasar factura a la monarquía, que pese a lo que digan, no ha quedado bien, sino mal, en la foto Cat. Una sentencia dura puede significar, en fin, a) nada, más lacitos amarillos, más victimismo, más misas civiles. Pero también b), la comprensión de que el Estado no ha estado a la altura. Es decir, que cometió abusos y desproporciones, esa cosa consistente en no respetar las alturas.

6- Sobre el delito de malversación, pues tampoco está muy pallá. Al parecer, el grueso del gasto en la cosa Procés fue privado, no público. Montoro desmintió a la Guardia Civil y a Llarena, al informar, en más de una ocasión, que no había habido gastos irregulares en la Gene, intervenida desde mayo del 2017. La Guardia Civil, por lo contrario, apunta en su informe que se gastaron unos 2 millones de euros. Pero también la Guardia Civil apuntó, en sus informes, la existencia de un municipio cat, Sant Esteve de les Roures, que jamás ha existido. La Guardia Civil, ese Benemérito Cuerpo, que este año ha fijado en sus oposiciones la necesidad de haber culminado la ESO, se juega mucho también en este juicio. 

El delito que parece menos cuestionable es el de desobediencia. Que supone penas de inhabilitación y multas. Muy poco delito y muy poca condena para la gran amenaza al orden constitucional que Rajoy empezó a dibujar

7- El delito que parece menos cuestionable es el de desobediencia. Que supone penas de inhabilitación y multas. Muy poco delito y muy poca condena para la gran amenaza al orden constitucional que Rajoy empezó a dibujar, y que el rey explicó por la tele. Someter todos los tramos de la vida a la ley implica aberraciones. Una cena de Navidad con la familia, sometida al Código Penal, igual equivale a intento de homicidio. La aberración de utilizar la vía penal para solucionar un problema sencillo –problema sencillo: un Govern quería construir un objeto con el que negociar con el Estado el reconocimiento de nación, el blindaje de competencias, lengua y financiación; un Govern quería ganar algo para poder perder, para poder no desaparecer en esta crisis de Régimen, democrática, económica y social; se hubieran contentado con cualquier gesto, me temo–, tendrá sus consecuencias. Mínimas. O máximas.

8- Otra pregunta pertinente es, ¿existe la división de poderes en Esp? No es una pregunta fácil de responder, como no es fácil de responder si existe la inmortalidad. ¿Quién sabe, por ejemplo, si en un valle afgano vive un inmortal que no lo sabe? En todo caso, la cosa cat ha demostrado que existen fallos, tal vez estructurales, en la separación de poderes y en su modulación democrática, en instituciones como el TC, el TS, la AN, y en fiscalía. Recordemos que la amenaza cat al planeta la empezó a dibujar el extinto fiscal Maza, tras sugerencia gubernamental. Pero recordemos también que, por aquí abajo, y con mayor o menor efectividad, se ha juzgado una infanta, un marido de infanta, un partido corrompido a través de la trama Gürtel... Se diría que la Justicia tiene dinámicas gubernamentales, pero con puntuales e importantes momentos de independencia. Me dicen que tras el paréntesis ETA –un paréntesis que supuso complicidad y síndrome de Estocolmo del Judicial respecto del Ejecutivo–, hay voluntad de independencia. Que, en ese sentido y como motor de muestra, hay un contencioso aplazado entre judicatura y Gobierno, que puntualmente va saliendo, por la cosa salarios. También es observable que la separación de poderes aumenta –esto es, la independencia del judicial, su capacidad para no andar todos juntos, y el judicial el primero, por la senda gubernamental– en momentos en los que el Ejecutivo es de izquierdas. Esto es, que el Judicial tiene una ideología más próxima a los valores y mitos del PP que a los del PSOE.

9- De hecho, en lo que es un indicio de a) independencia del poder judicial, o de todo lo contrario b) irrelevancia de las propuestas y presiones de un Gobierno socialista a la fiscalía, la Fiscal General del Estado no ha podido modular nada en el escrito de Fiscalía. Intentarlo más a fondo hubiera significado, me dicen, ser visualizada como el pito del sereno. Es importante, no obstante, que el Gobierno haya utilizado sus propios juguetes para definirse. A través de la Abogacía del Estado, el Gobierno ha pasado del tema rebeldía, si bien no de su prima, la sedición. Sí, podría haber presionado para eliminar sedición de los cargos de la Abogacía, y dejar la cosa en desobediencia. Eso puede ser un indicio de la capacidad gubernamental de un Gobierno de izquierdas sobre el Estado. Pero el hecho de mojarse con lo de la rebeldía, le ha supuesto un marrón consciente. PP, C's, Vox y el cadáver de Franco lo utilizarán para explicar al mundo libre el hecho de que Sánchez se ha vendido al capital separatista. Es decir, Sánchez ha apostado por el conflicto. Eso es un exotismo gubernamental por aquí abajo. Pueden haber más. No se pierdan el punto 10. Es sexy.

10- Pablo Iglesias ha iniciado desde hace semanas una serie de entrevistas con Junqueras, con Puigde –vía teléfono–, con el lehendakari. ¿Son una serie de entrevistas gubernamentales? ¿Iglesias ha sido autorizado por el presi? Ni idea. Cabe suponer, no obstante, que sí. Si esto es así, cabe suponer que se está intentando dar una entidad estable a esa mayoría no estable que posibilitó el ERE a Rajoy. Esa mayoría –nacionalismos, Podemos, Comuns, Mareas y una parte del PSOE– suponen más votos que el pack PP-C's. Y se parece más a la realidad. La realidad es, como todo el mundo con novia/o sabe, un pitote. Esa mayoría parlamentaria –derechas nacionalistas, izquierdas nacionalistas, diversas gradaciones de la socialdemocracia– podría configurar un bloque ibérico. Algo que matizara la austeridad –que tuviera gestos con los alquileres, con el salario mínimo, con los tres bloques del Bienestar que asumió el Estado: sanidad, educación, apaños sociales–, y que diera respiro y relajo a la(s) cosa(s) nacional(es). ¿Con una reforma constitucional? Parecer ser que no. En los próximos ciclos geológicos no habrá mayorías para ello. Pero sí para algún gesto. Yo qué sé. Una resolución parlamentaria –el grado cero del parlamentarismo, el grado tope-guay del Procesismo–, que reconociera, de alguna manera, el carácter plurinacional de la entraña del monstruo, que decía Martí hablando de otra entraña y otro monstruo.

En la élite procesista, más inestable que un mono con una pistola, existe la consciencia de que se ha perdido la guerra

11- La pregunta es ¿se puede hacer eso? ¿Se puede contar con PDeCAT y ERC para todo ello? ¿Y más ahora, cuando Fiscalía ha hecho con todo ello lo que el invierno con los almendros? Ni idea. En la élite procesista, más inestable que un mono con una pistola, existe la consciencia de que se ha perdido la guerra. Pero, por otra parte, esa conciencia ya la poseía el asesino de Lincoln. Es decir, que vete a saber en qué se traduce. Hasta la publicación del escrito de la Fiscalía, la cosa estaba tranquilita, y apuntaba maneras de que había cierto entendimiento.

12- Govern y Gobierno, al menos, realizaban contactos y pactos –autonómicos–, a tutiplén, como unos desesperados y como en etapas anteriores al Aznarato, cuando este país se fue al garete. Por otra parte, había indicios de que el Govern había cambiado de poética.

13- Esta semana, verbigracia, se había presentado el Consell de la República. Es decir, nada. Un consejo privado, no público e institucional, radicado en Bélgica, Països Catalans. Básicamente, un ente propagandístico. Más un rapto de la idea de República –tan, snif, bella–, que una herramienta para proclamarla. El gran qué de la identidad, supongo, será ir haciendo informes que expliquen que la República está más cerca que ayer, pero menos que mañana. También te puedes adherir. Si envías tu DNI y 10 pepinos, a partir de diciembre te llegará un carné de ciudadano de la República, que en el momento que escribo estas líneas tiene 23.000 habitantes –vamos, que han levantado 230.000 euros; pas mal; hay días que yo no los gano–. ERC, pese a lo que parece, está de perfil ante la cosa. CUP, ni está. El Consell de la República se presentó en el Palau de la Gene, a través de una de esas ceremonias cursis y monárquicas del Procesismo. El do de pecho fue una señora vestida de elfo, que bailó ante la imagen de Puigde en un monitor de TV gigante, Juan Pablo II style, un aurresku mediterráneo pero solemne, es decir, no mediterráneo. Bueno. Lo importante del caso es que el Govern, a pesar de que el acto de fe en sede gubernamental, mantuvo distancias con la nueva ¿institución? creada. Reconoció que era privada –vamos, que podría haberla hecho yo–. Y, tácitamente, reconoció que su única utilidad era propagandística y simbólica, como todo lo que ha creado desde 2012. Nadie montó ningún pollo en el Estado. Ni siquiera el Sindicato de Profesionales del Aurresku. Es decir, que la sensación es que se otorgaba capacidad de retórica, de relato, a un Govern, a cambio de que, en otras salas, se bajara del burro simbólico –no hay otro– y participara en una mayoría parlamentaria. 

14- ¿El escrito de la Fiscalía ha roto eso? Es posible. Ante él, el Govern Torra, deslocalizado en Waterloo, donde la mano de obra es más cara, podía hacer dos cosas. a) elecciones. b) Pasar de votar los presupuestos. Como siempre c) a partir de cálculos electorales. Se los explico. El Procés es un éxito propagandístico continuado. Ha creado los Governs con más ascendencia sobre su ciudadanía en Europa. Mañana, por ejemplo, podría pedir a la sociedad que llevara la ropa interior por fuera, y el 48% de la sociedad lo haría. Aparte de ese gran éxito, sólo ha tenido los éxitos que le han supuesto las actuaciones desproporcionadas del Gobierno Rajoy. Muchas. Nos encontramos ante la última. Deberá rentabilizarla. Por otra parte, con lo de la Fiscalía se ha producido un movimiento en el Procés. Junqueras, a quien se le piden 25 años, glups, pasa a ser el pupas. Es decir, en cat, el líder. Es el primer partido en intención de voto. Si Junqueras hace un juicio digno –hasta ahora ha sido el preso que más y mejor ha protegido su dignidad–, su importancia en la política cat sólo puede crecer hasta el estrellato. Por lo que supongo –el Procés también es una batalla sin piedad, sin reglas, sin cálculos, como se vio el 27S, por la hegemonía electoral de CDC/PDeCAT sobre ERC–, el PDeCAT hará algo. Ya lo ha hecho, vamos. Esta semana también se ha presentado en sociedad la Crida a la República, última transformación de CDC. En este caso, diría, hacia la derecha populista y, ya veremos, anti-UE. Vamos, otro mono con otra pistola. Impredecible. Y autosuficiente. Salvo el conflicto territorial y su alimentación, le importa un pepino la política. Es decir, también una mayoría ibérica en el Congreso. Disponemos en la sala de varios partidos –PP, C's, Crida/PDeCAT– que quieren y necesitan más fiscalía en la sala para ir tirando. ¿Qué puede salir mal?

15- Será importante observar el juicio y las conclusiones definitivas de la Fiscalía al final del juicio, que pueden ser en marzo. Las que pueden cambiar –me dice uno que sabe que no es probable– la calificación de los delitos. Pueden cambiarse, si en el juicio el Estado incurre en ridículo. Un ridículo mayor que cambiar los delitos en las conclusiones definitivas, quiero decir. Pase lo que pase, eso supondrá pocos cambios en Cat, donde, para las próximas décadas, siempre habrá un 48% de votos inalterables, incluso ante los ridículos. Y más cambios en Esp, ese Estado que se expone a una mayor o menor erosión con ese juicio por cargos tan desmedidos –sí, Rajoy era un genio–. Y más y más inmediatamente, a la convocatoria de elecciones, si el pack Procés así lo decide y así cree que crea su enésimo objeto para negociar con el Estado. No se puede negociar con el Estado, esa cosa cerrada a cal y canto desde el Estatut de Maragall y, oficialmente, desde el discurso del rey. La petición de condenas de 25 años es un indicio. Pero sí se puede negociar, algo, con un Gobierno de izquierdas. Para negociar esas cosas poco épicas es necesario profesionales, personas astutas, con recorrido y mapas en la cabeza. Desde 2012, como mínimo, no tenemos de eso en Cat ni, se diría, en Esp. La exposición y la emisión de condenas de 25 años es el sello.

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

El 10-O

Guillem Martínez · Barcelona

5 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Fermi

    Pocas cosas estresan tanto como escribir un comentario en ctxt, intentando acabar antes de que la página se refresque y te borre todo. En fin...

    Hace 2 años 5 meses

  2. Fermi

    Pues a mí, los cargos y la preventiva me parecen un despropósito. Abusaron del poder del Parlament para pasar por encima de la mitad de la sociedad (a la que también representaban, a su pesar). Yo, sin saber derecho, diría que eso es prevaricación, y deberían ser juzgados por eso. Y condenados a inhabilitación (y multa, claro, para disuadir) el tiempo que haga falta. Lo de la rebelión, y no digamos la "preventiva"... sólo les da razones. Lo de Turull, cierta justicia poética sí que tiene. El que a hierro mata...

    Hace 2 años 5 meses

  3. zyxwvut

    Se le ha quedado la fórmula "objeto para negociar con el estado" como un comodín que ahorra muchas explicaciones y evita una molesta revisión de hemerotecas. Veamos, para empezar se buscaba "negociar" desde una posición de igualdad, de estado a estado, vaya. Y ello al margen de lo que opinasen el 53% de los votantes, o el 62% de la sociedad de Cataluña. Es decir, se consideraba que el resto de la sociedad de España, y de Cataluña, eran inferiores a ese 47% de catalanes pata negra más seguidores que integraban el Estado Supremo Catalán de Los Mejores Etnicamente y Genéticamente (por mencionar un escrito poco difundido del señor Junqueras). Sigamos, una revisión de los "o...o" del discurso patriótico dominante no deja entrever qué era sujeto de negociación; ya se sabe: "o independencia o independencia", "o referéndum o referéndum", "o democracia o democracia" (la suya, claro), etc, etc. Podríamos seguir... Comprendo que dan mucha pena, que están en la cárcel, que toca presentarlos como irresponsables, ingenuos, incompetentes, como tontos, en suma. Pero no es eso lo que se lee cuando se revisan las cosas escritas y dichas por ello hace unos años. No es ese el sentido del odio, el supremacismo y la xenofobia con que culminaron (y continúan) la paciente labor etnicista de 32 años largos de pujolismo. No juguemos a restar importancia, señor Martínez.

    Hace 2 años 5 meses

  4. Uno

    ¿Que Junqueras "ha sido el preso que más y mejor ha protegido su dignidad"? ¿Mandeee? ¿Y sus quejumbrosas apelaciones al humanismo kristiano? ¿Y sus exhortaciones al diálogo "sin precondiciones, ay, ni tan siquiera la de nuestro excarcelamiento"? Junqueras merece el mismo respeto que cualquier víctima del Estado, pero intelectualmente es una nulidad. Y lo de intentar equiparar a un propagandista con fascistas peligrosos que disfrutan del apoyo unánime de las clases armadas del país, muy feo.

    Hace 2 años 5 meses

  5. Jose

    Hace un año me hubiera parecido una desmesura. Ahora me parece poco. Es una guerra como con las de las ex cuando te das cuenta de que no valen nada. Eso es lo malo.

    Hace 2 años 5 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí