1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Margot Moles: la gran deportista de la República

La catalana fue campeona nacional en atletismo, esquí y hockey. Pero la Guerra Civil truncó su vida personal y su carrera deportiva

Ricardo Uribarri 24/10/2018

ARCHIVO FAMILIAR DE MARGOT MOLES

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT organiza las I Jornadas Feministas en Zaragoza el 8 y 9 noviembre. Durante dos días, más de 40 ponentes debatirán para cambiar el mundo desde el feminismo. Puedes mandar tu idea a jornadasctxt@gmail.com. Si quieres contribuir a nuestra libertad y nuestra salud, dona aquí:

Existe la creencia general de señalar a Lili Álvarez como la gran pionera del deporte femenino en España, pero en los comienzos del siglo XX hubo otras mujeres en nuestro país que también dejaron una huella importante, que podría haber sido aún mayor de no haberse tenido que enfrentar a circunstancias tan adversas y dramáticas como la guerra civil. Hace unos días se ha cumplido el 108 aniversario del nacimiento de Margot Moles, cuyos méritos en diversas disciplinas merecen ser rescatados del olvido y puestos en valor. Su compromiso político con la Segunda República le costó un precio muy alto, tanto a nivel personal como en su trayectoria deportiva.

¿Se imaginan que actualmente hubiera una mujer que destacara en deportes tan distintos como atletismo, hockey, natación y esquí, que fuera campeona de España en tres de ellos, que además lograra algunas marcas que la convirtieran en una referencia no sólo nacional, sino mundial, y que también se caracterizara por tener una acusada personalidad, siendo una adelantada a su tiempo? Pues todo eso, y más, era Margot Moles, una de las deportistas más completas en la historia de nuestro país. Y en un momento, la década de los 30 del siglo pasado, donde las mujeres con su perfil no abundaban. Por eso se convirtió en un referente para las progresistas de la época.

Ignacio Ramos, autor de la biografía ‘Margot Moles. La gran atleta republicana’, de la editorial Libros.com, opina que la mayor repercusión que ha tenido para la posteridad la trayectoria deportiva de Álvarez en comparación con la de Moles se debe “a una cuestión ideológica. Lili estuvo ligada a las políticas más conservadoras, de hecho perteneció a Falange, mientras que Margot era más afín a la República, lo que provocó que después de la guerra la borraran del mapa. Por eso trascendió más la primera”.

Margot era catalana, de Tarrasa, donde nació en octubre de 1910 en el seno de una familia de marcado carácter republicano, siendo la pequeña de tres hermanos. Su tío, Juan Moles Ormella era ministro de la Gobernación cuando estalló la guerra y otro hermano de su padre, Enrique, afamado químico y científico, fue director de explosivos de la República en la contienda. Su padre Pedro era maestro, licenciado en filosofía y letras. En 1927 le surgió una oportunidad laboral en el Instituto-Escuela de Madrid y la familia se trasladó a la capital. Creado por la Institución Libre de Enseñanza, el centro se caracterizaba por ser pionero en la aplicación de pedagogías renovadoras, entre las que tenía importancia la educación física.

En esa institución había un profesor que se fijó en que Margot y su hermana Lucinda tenían muy buenas condiciones físicas y las animó a practicar deporte. De forma amateur, claro. Eso facilitaba la curiosidad por probar varias disciplinas, aunque en una de las que más destacó Margot fue en el atletismo, especialmente en modalidades poco habituales para las mujeres en aquel momento. Así, en el primer campeonato de España celebrado en Madrid en 1931, fue campeona de la prueba de lanzamiento de disco y segunda en peso y jabalina. Al año siguiente, logró los títulos nacionales de disco y de peso, fue subcampeona en jabalina y tercera en 80 metros vallas. Entre 1929 y 1934 batió en cinco ocasiones el récord de España de lanzamiento de disco. El último de ellos, de 35,84 metros se mantuvo vigente durante 30 años. En 1932 logró la mejor marca mundial de martillo, con 22,85 metros, que estuvo vigente hasta 1975 a nivel internacional, mientras que en España no fue superada hasta 1988. Ella fue la única mujer en la expedición española que acudió a los Juegos Olímpicos Universitarios celebrados en Turín. Cuesta comprender, sin embargo, su ausencia en la delegación española que compitió en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, donde podía haber logrado un resultado relevante.

De forma paralela, Margot formó parte de la Sociedad Peñalara, una de las que organizaba excursiones a la sierra para practicar montañismo y esquí, deporte en el que también destacó sobremanera y que terminó siendo su favorito, proclamándose en 1936 la primera campeona de España. “Ella decía que cuando se deslizaba por la nieve y sentía el aire se sentía libre, era lo que más le gustaba”, afirma Ramos. Ese mismo año fue seleccionada junto a Ernestina Maenza para participar en los Juegos Olímpicos de Invierno de Garmish-Partenkischen, donde compitió en descenso y slalom, convirtiéndose en las primeras españolas en acudir a esa competición olímpica. Los resultados no fueron muy destacados debido a la falta de una preparación en condiciones para el evento.

Otro hecho importante al que está ligada es la fundación del actual club Real Canoe, del que fue una de sus impulsoras en 1930 e integrante junto a su hermana de la primera junta directiva. Allí comenzó también a practicar la natación, en una época en la que solo había dos piscinas en Madrid que permitían al acceso a las mujeres durante unas horas establecidas. También se proclamó campeona de Castilla de 100 metros braza en 1931.

Entre su actividad deportiva se encontró asimismo la de jugadora de hockey hierba. Militó varios años en el Atlético de Madrid, con el que se proclamó campeona de España tres años consecutivos, entre 1934 y 1936, siendo la capitana del equipo. De esa etapa es una anécdota que ocurrió antes de la final del campeonato de España que las enfrentó al Real Madrid en 1936. Las chicas del Atleti, más liberales, querían ponerse un pantalón corto y una blusa para jugar más cómodas, pero las merengues, más conservadoras, no estaban de acuerdo. Las rojiblancas terminaron por confeccionar una falda pantalón que sorprendió a los espectadores. En un artículo sobre el partido publicado en la revista Crónica se puede leer textualmente: “Casi todos los que estábamos allí deseábamos que ganasen la del Athletic (entonces se escribía así) ¿Para qué nos vamos a engañar?  Las del Athletic se hacen simpáticas, porque sus trajes son más bonitos. Llevan una especie de falda-pantalón rojo, en la que se ha conseguido unir lo deportivo con lo femenino, sin perjuicio de lo segundo”.

Archivo familiar de Margot Moles. 

En el aspecto de la vestimenta siempre demostró ser una inconformista con las reglas estéticas de la época, lo que le valió no pocas críticas. No dudó en practicar atletismo con pantalón corto y camiseta sin mangas, que era algo escandaloso para la época, y fue la primera mujer que se puso pantalón en la sierra madrileña para esquiar en lugar de llevar falda y vendas en las piernas, que era lo que se estilaba. La llamaron ‘chicazo’ pero el tiempo le terminó dando la razón.

Equipo castellano de atletismo femenino en 1932 con su entrenador, Manuel Robles. De izquierda a derecha, Lucinda Moles, Aurora Villa, Margot Moles y Aurora Eguiluz. Foto del archivo de Aurora Villa.

Fueron años felices para Margot. Su trayectoria como deportista le valió para empezar a trabajar como profesora de educación física en el mismo Instituto-Escuela donde daba clases su padre. Conoció a Manuel Pina Picazo, integrante como ella de la Sociedad Peñalara y partícipe también de la fundación del Canoe. Pina era otro amante de la montaña y del esquí, llegando a formar pareja con Margot en distintas competiciones mixtas de esquí. La Federación Española llegó a hacerles un homenaje de reconocimiento por ser los mejores esquiadores del momento en España. El 16 de enero de 1934, fueron portada del diario ABC, que afirmaba que ambos “fueron los ganadores de la carrera de parejas mixtas que organizó la Sociedad Peñalara”. Tres meses después, en abril del 34, se casaron.

En aquella época era normal que cuando la mujer contraía matrimonio abandonara la actividad profesional o deportiva para limitarse a cuidar del marido y tener hijos. Pero estaba claro que Margot no era de esas y se lo dejó claro a Manuel desde el primer momento. En una entrevista con el periodista Luis Meléndez en Barcelona aseguró que “nosotras no creemos en la superioridad del sexo masculino. Creo que hay un atraso formidable de muchos siglos que ha cohibido y ha mermado nuestro espíritu, pero la historia está llena de ejemplos que apoyan la tesis de que la mujer está dotada de los elementos raciales suficientes para ocupar en la vida un papel igual al del hombre”.

Aquella vida iba a cambiar de forma abrupta con el estallido de la guerra civil. Desde el primer momento, Margot se posicionó del bando de la II República, redoblando su activismo. Participó en mítines a favor de los obreros, colaboró en la formación física de los jóvenes reclutas a través del Consejo Nacional de Educación Física del que formaba parte, y ayudó a los niños que fueron víctimas del conflicto, creando un parvulario en las aulas del Instituto-Escuela. Como ejemplo de su militancia hay que entender su participación en 1937 en la Olimpiada Popular de Amberes (también conocidas como Olimpiadas Obreras), que empezó tan sólo una semana después de la sublevación militar en España. En la ciudad belga, Margot firmó su último gran resultado deportivo, la medalla de bronce en el lanzamiento de disco.

El marido de Margot, Manuel, formó parte del llamado Batallón Alpino republicano que combatió en Guadarrama, llegando a ostentar el grado de teniente de infantería. Le mandaron a Valencia y cuando finalizó la guerra intentó escapar en barco en Alicante pero fue apresado. Los padres de Margot y su hermano se exiliaron primero a México y después a Estados Unidos, donde ya estaba su hermana Lucinda. Ella, con el marido preso y una niña que había tenido hacía poco, no le quedó más remedio que seguir en España. Manuel Pina fue fusilado en Madrid en 1942 y Margot Moles se quedó viuda con 32 años.

Tras la guerra, el deporte femenino pasó a ser controlado por la Sección Femenina de la Falange, que permitió a las mujeres seguir practicando baloncesto, natación, gimnasia y esquí, pero prohibió el atletismo al considerarlo ‘masculinizante’. A Margot Moles se le impidió además seguir dando clase en el Instituto-Escuela y nunca más participó en ninguna competición deportiva ni casi volvió a practicarlo. De hecho, apenas comentó nada más sobre sus recuerdos deportivos en años posteriores con su familia. Ignacio Ramos explica que “fue tan traumático lo que le tocó vivir que ella ya no quiso saber nada. Sus propios nietos cuando leyeron el libro descubrieron cosas que no sabían”. Tuvo que ponerse a coser y bordar ropa para ganarse la vida y poder mantener a su hija, a la que manteniendo la tradición familiar, matriculó en el colegio Estudio, el único que mantuvo una educación más o menos liberal. Además, ganó algo de dinero recibiendo a estudiantes norteamericanas en su casa.

Margot Moles falleció en Madrid en agosto de 1987. Le dio tiempo a ver como las españolas volvían a hacer todo tipo de deportes y competían a nivel internacional. Seguro que habría disfrutado con el actual momento de éxito que viven muchas de ellas. Eso sí, murió sin recibir todo el reconocimiento que se merecía por su papel incuestionable como pionera en este ámbito. Con el fin de paliar en parte ese olvido, el Ayuntamiento de Madrid ha puesto recientemente su nombre a las nuevas instalaciones del polideportivo de Vicálvaro, un barrio de la capital, que incluye una pista de atletismo homologada y una piscina cubierta, donde se pueden practicar dos de los deportes que ella más disfrutó. Que menos para la que, como la define Ramos, fue “una superestrella deportiva de nuestro país”. 

Autor >

Ricardo Uribarri

Periodista. Empezó a cubrir la información del Atleti hace más de 20 años y ha pasado por medios como Claro, Radio 16, Época, Vía Digital, Marca y Bez. Actualmente colabora con XL Semanal y se quita el mono de micrófono en Onda Madrid.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. jose

    La ministra de trabajo dice que no hay prostitución vocacional. Nadie lo ha dicho, como no hay mineros ni jornaleros ni desahuciados vocacionales. Lo que hay son prostitutas/os que dicen, textualmente, que prefieren ganar 50€ en media hora en ese trabajo que fregar para una señorona abolicionista por 800€ al mes durante 10 horas diarias, A ver si los moralistas/estigmatizadores hablan de esto también. En Holanda es un asunto contemplado socialmente, pensando tanto en el la trabajador/a sexual como en el cliente discapacitado. Sería muy oportuno darles la palabra con la misma frecuencia con que se le da a las personas ajenas a la profesión. Hay una asociación incluso premiada por Europa que jamás ha sido invitado a estos foros. Por cierto, el otro día una lumbrera nos recordó que la República la prohibió. Se le olvidó decir que fueron los ministros-curas del bienio negro, gobierno desde donde se organizó todo tipo de represiones.

    Hace 2 años 5 meses

  2. NRA

    Gracias por el artículo Ricardo. No se puede explicar mejor la historia de Margot Moles y lo que significa en el deporte español. Esperemos que pronto las instituciones le concedan la distinción que se merece, al igual que a su hermana Lucinda, a Aurora Villa y otras muchas que abrieron camino. Un abrazo

    Hace 2 años 5 meses

  3. Adolfo

    Un artículo de una calidad excepcional. Una introducción que invita a investigar más acerca de muchos aspectos de la Historia de nuestro país.

    Hace 2 años 5 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí