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Alba Palacios, una campeona en superar barreras

La madrileña se ha convertido en una de las primeras personas trans en jugar en un equipo de fútbol femenino de forma federada

Ricardo Uribarri 10/10/2018

<p>Alba Palacios.</p>

Alba Palacios.

Foto cedida por la jugadora

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Esta no es la historia de una campeona deportiva. Es la historia de una campeona de la vida. De cómo alguien llamado Álvaro que no es feliz con sus circunstancias personales, tiene el valor para romper con el pasado, superar tabúes, rechazos y dificultades y convertirse en Alba. Eso lo han hecho muchos otros antes, me dirán. Pero no. Nadie antes se había atrevido a dar ese paso en un mundo tan machista como es el fútbol. Ese es su triunfo y por lo que merece ser noticia. Convertirse en la primera futbolista trans federada a nivel nacional y casi mundial (sólo hay noticias de un caso en Samoa). Para que situaciones así dejen algún día de llamar la atención y para animar a los que quieran seguir ese camino y aún no se hayan decidido, es por lo que Alba Palacios cuenta en CTXT el camino que ha tenido que recorrer.

Pasarán las entrevistas. Pasará el interés de los medios. También los comentarios de rivales y espectadores. Y ese día, Alba será nada más y nada menos que lo que siempre ha querido ser. Una chica de 33 años que disfruta de una de sus pasiones, como es el fútbol, en el equipo femenino de Las Rozas CF que juega en la Preferente madrileña, donde ya ha marcado tres goles. Y se lo habrá ganado por su valentía para afrontar una realidad que empezó a descubrir hace mucho tiempo.

Dos cosas han sido una constante en la vida de Alba. Su afición al fútbol y la búsqueda de su identidad real. “Yo con tres años ya daba patadas a un balón y dormía con uno pegado a mí. Siempre ha sido mi vida. Empecé a jugar en el colegio y luego me metí en el Pozuelo. Cuando tenía nueve años empecé a darme cuenta de que mi cabeza y mi cuerpo no iban en la misma dirección. Me fijaba mucho en las chicas, en su cuerpo, en cómo vestían. Veía a las jugadoras del equipo femenino, que entrenaban al lado, y yo quería estar con ellas. Sabía que mi sitio estaba en el fútbol femenino y no en el masculino. Pero no me atrevía a salir y decir lo que sentía por miedo a la sociedad y a lo que diría la gente. Yo he vivido siempre en Pozuelo y me movía por allí, por  Majadahonda y Las Rozas, que no son sitios muy liberales que digamos. Llegó un momento, con 23 años, en el que tenía que ir al gimnasio y como no me gustaba verme con un cuerpo que no me correspondía decidí dejarlo. El fútbol masculino es muy machista. Si ya cuesta que salgan personas homosexuales, imagínate una persona transgénero. Así que me fui sin decir nada de lo que pensaba”.

Hubo un momento crucial y una persona decisiva para que Alba decidiera dejar atrás su pasado. “Desde los 17 años tengo una relación con una chica. Le dije lo que me pasaba desde el principio y me ayudó a evolucionar a nivel personal. Con ella podía ser Alba pero llega un momento en que no solo quieres serlo en casa, sino también en la calle y que todo el mundo te reconozca. Yo tenía todo en mi vida. El fútbol, mi familia, mis amigos, mi trabajo… Ser una persona transgénero no es un capricho pero sabía que tomar una decisión así podía llevarme a perder muchas cosas. Llegué a decirle a mi pareja que prefería seguir siendo Álvaro antes que ser Alba y perderla. Al final, fue ella la que me dijo que adelante, que quería verme bien y que fuera feliz”.

La pregunta surge de forma inevitable. ¿Qué hubiera pasado si ella no le llega a dar su apoyo? “Pues seguramente no hubiera dado el paso o lo hubiera hecho más tarde. Pero su ánimo y el hecho de que en aquel momento ya estuviera independizada fueron motivos decisivos. Si hubiera seguido en casa de mis padres habría sido más difícil. Y aun así, la relación con ellos se torció y estuvimos un tiempo sin hablarnos, aunque ahora estamos muy bien. Pero pensándolo fríamente, quizá si no hubiera tenido pareja lo habría hecho antes. Hemos tenido que pasar un proceso que ha durado unos años para que estemos bien las dos”.

Con las cosas claras sobre qué pasos iba a dar, Alba decidió volver al fútbol ocho años después de haberlo dejado, pasando a formar parte del equipo masculino del K-2 de Majadahonda. En ese momento ya estaba acudiendo a tratamiento psicológico y psiquiátrico y en marzo de 2017, en mitad de la temporada, empezó el tratamiento hormonal tras pasar por la unidad de identidad de género del hospital Ramón y Cajal. “Se lo tuve que contar al entrenador porque me dijeron que me iba a cambiar el físico, que iba  a perder masa muscular y que no me iba a encontrar muy bien para jugar. Yo era titular siempre, pero con el paso de los meses fui perdiendo fuerza y me daban miedo los choques. Los golpes me hacían bastante daño, me salían moratones y, aunque el entrenador lo entendió y fue muy majo, acabé perdiendo la titularidad. Ya se me veía de diferente manera a antes. Fue entonces, en junio de 2017, cuando decidí dejar el fútbol masculino”.

Alba resalta que su transformación no fue de la noche a la mañana, sino que se produjo de manera gradual. “Yo no me puse un vestido desde el primer día para salir a la calle, no me pinté las uñas al instante, ni me hice la línea de ojos ni iba maquillada. Yo creo que es algo que hay que hacer poco a poco para que la gente transicione contigo. Pero la gente que no me conocía empezó a hablarme en femenino y me sorprendió para bien. No quería dejar el fútbol, así que decidí lanzarme a la piscina e intentarlo en un equipo de chicas. ¿Cómo llegué a Las Rozas? Por puro azar. Cogí Google Maps para ver cuál era el que tenía más cerca de mi casa, porque no me quería gastar mucho en gasolina, y vi que Las Rozas podía ser una buena opción porque estaba en categoría Regional, que era lo que yo quería en ese momento”.

Y al campo de Las Rozas se marchó ella a presenciar un partido del equipo femenino. Cuando finalizó, se dirigió al entrenador, David Herrero, y le dijo abiertamente: “soy Alba Palacios, soy una chica transgénero y me gustaría entrenar con vosotros, pero no quiero que haya ningún problema con las demás jugadoras. Le dije que hablara con ellas y que me dijera algo. Esa misma noche, me escribió un mensaje para decirme que de acuerdo, que para adelante. Al día siguiente me presenté en el vestuario con muchos nervios porque David estaba con las jugadoras y dijo, ‘esta es Alba, que viene a entrenar con nosotros’. Pero no dijo nada más y yo pensé, ‘supongo que lo sabrán’ pero la verdad es que había algunas que no sabían que era transgénero. Yo creía que se me notaba pero hubo algunas que me dijeron que no y se sorprendieron. La aceptación que tengo en el equipo es súper genial, somos una familia”.

La actual jugadora de Las Rozas deja claras las diferencias que existen entre el fútbol masculino y femenino en este ámbito. “El fútbol es muy mediático y el masculino es uno de los deportes más machistas que hay. El femenino es mucho más tolerante y yo he tenido la suerte de vivir una buena experiencia. El masculino es otro mundo, son totalmente diferentes y por eso me costó también tanto da el paso y salir cuando jugaba con los chicos”.

Alba puede sentirse afortunada porque a la positiva acogida que tuvo en Las Rozas, se suma que tampoco tuvo problemas por este motivo en la empresa en la que trabaja, donde lleva nueve años (es licenciada en ingeniería informática). “Yo cuento mi historia y parece que es de libro. Mi psicóloga me dice que he hecho la transición muy bien. En mi trabajo lo fui contando poco a poco y la aceptación de todo el mundo ha sido espectacular. Me tenían como en una burbuja. Y en el fútbol ha sido tan genial también todo que parece que estoy viviendo un cuento de hadas. Es cierto que pasé un miedo espantoso antes de decirlo porque yo creí que podía perder mi trabajo. Antes de empezar el tratamiento hormonal te tienes que enfrentar al mundo. Primero a familiares y amigos y luego  al trabajo. Cuando lo conté en la empresa pensé que lo perdía. Ahí sí que pasé mucho temor, pero luego la reacción fue espectacular”.

A través de su experiencia, Alba  se permite dar un consejo a las personas que puedan atravesar una situación similar a la suya. “Me gusta transmitir que igual que nosotros reclamamos tolerancia y que la gente nos entienda, también tenemos que entender al resto de las personas y tener paciencia y ser bastante empáticas para saber que habrá quién no sepa lo que es una persona transgénero, ni cómo hablarte… Hay que intentar normalizar las cosas. Uno de los éxitos que he tenido, según mi psicóloga, es por como soy, por como intento normalizar todo. Si vas despacio, y te lo tomas con calma, la aceptación es muy grande. Cuando más natural sea el cambio va a ser mejor. Sobre todo para personas jóvenes”.

A pesar de lo bien que le ha ido a ella con el equipo de Las Rozas, Alba tiene muchas dudas de que un caso como el suyo pudiera darse en la élite, en la máxima categoría del fútbol femenino. En su opinión, aún hay muchos prejuicios en los clubes importantes. “Entidades tan importantes como Barcelona o Atlético de Madrid quieren en sus filas a chicas que hayan nacido chicas. No quieren meterse en líos. Ojalá que eso llegue a cambiar un día, nos den una lección y me demuestren que no tienen problemas en que en sus equipos pueda haber una trans. Sería estupendo. Pero ahora mismo lo veo difícil. En cuestión de chicas estoy seguro que no habría ningún problema, pero si por la política de los clubes”.

Una cosa que Alba quiere aclarar, porque ya ha escuchado algún comentario al respecto de alguna rival, es que el tratamiento hormonal que está tomando no le supone ningún tipo de ventaja física ni se puede considerar como dopaje. “La gente que dice eso es sobre todo por desconocimiento, porque no saben lo que es un tratamiento hormonal. No saben lo que se sufre cuando te quitan la testosterona. Tu cabeza piensa que puedes dar más pero tu cuerpo va por otro lado y me dan calambres y me canso mucho. Ahora mismo me cuesta terminar un partido. Antes estaba por encima del rendimiento de mis compañeras y ahora estoy por debajo. Compañeras mías han oído comentarios a rivales del tipo de ‘como corre Alba’, pero no tiene nada que ver que sea chico o chica. En mi caso siempre he trabajado la velocidad. Cuando ves que alguien te supera en algo es más fácil criticar que intentar mejorar. Yo saco el paraguas y las críticas las dejo a un lado, pero si quiero decir que es muy duro el tema de la hormonación y que para nada es una ventaja. Yo mido 1,70 y peso 59 kilos, estoy casi en los huesos. A mí me soplas y me tiras. No cojo el balón y me voy de todas. No tengo esa fuerza que la gente piensa”.

Alba, que actualmente toma cinco pastillas diarias para intentar reducir lo máximo posible la testosterona, que ya la tiene casi reducida del todo, deberá seguir con el tratamiento hormonal de por vida. “Cuando me hagan la operación de cambio de sexo me bajarán la dosis de pastillas, pero el tratamiento me acompañará siempre. Mi cuerpo no es capaz de desarrollarlo sólo. Yo nací chico y entonces es algo que  tienes que hacer químicamente”.

Alba está jugando ya esta temporada gracias a las gestiones que han hecho tanto la Federación de Fútbol de Madrid como la Comunidad de Madrid. Según la Ley de Identidad de Género, no se puede proceder a cambiar el DNI hasta que no pasen dos años del inicio del tratamiento hormonal, algo que en su caso se cumplirá en marzo de 2019. Por lo tanto, ella sigue teniendo en su documento que se llama Álvaro Palacios, lo mismo que en su licencia federativa. Sin embargo y gracias a que en Madrid existen la ley de Identidad de Género y la ley contra la LGTBIfobia, se le ha podido conceder un permiso para que pueda jugar ya inscrita como Alba.

“Agradezco de corazón a la Federación y a Javier Orcaray, director general de Deportes de la Comunidad su ayuda, porque sin ella yo ahora mismo no estaría jugando. Todo empezó porque en la pasada Semana del Orgullo me hicieron un documental en El País, y en verano me dice mi entrenador que Orcaray había llamado al club para decir que desde 2016 hay una ley por la que simplemente identificándome como Alba, podía jugar en la Comunidad de Madrid, no así en categorías superiores nacionales hasta que no tenga el nuevo DNI. Las Rozas se puso en contacto con la Federación y entre ellos arreglaron el asunto. Lo que tengo es un papel que me autoriza a jugar con un sello, mi foto, y el nombre de Alba Palacios. Además, los árbitros y los clubes ya tienen comunicación”.

A Alba le ha gustado jugar siempre de extremo o carrilero, aunque en los últimos partidos su entrenador la ha situado como defensa. “En los tres partidos que he jugado de extremo he marcado gol, pero en el último partido había bajas en defensa y David me colocó ahí porque como soy rápida, piensa que voy bien al corte. A mí me da igual donde me pongan porque lo que quiero es disfrutar del fútbol femenino. Es cierto que con 33 años en el fútbol casi te dicen que estás terminando pero si me aguanta el físico intentaré jugar hasta los 40 años y llegar lo más arriba posible. Mi sueño es la máxima categoría y voy a seguir luchando por cumplirlo”.

Alba sonríe recordando algunos comentarios en redes sociales que opinan “que por mi caso va a venir un montón de gente transexual al fútbol femenino y que lo van a destruir. Pero vamos a ver, si somos muy pocas las personas transgénero, aunque es verdad que cada vez hay más porque la gente se atreve a salir. Pero que les guste el fútbol y que jueguen, casi no hay. Hay que escuchar cada cosa…pero bueno, da igual”.

Llegada a este momento, cuando está empezando a disfrutar de su nueva situación, hay que preguntarle a Alba si le ha merecido la pena todo lo que ha tenido que pasar. Ella lo tiene claro. “Si, ha merecido la pena. No sólo por mí, sino por ayudar a más gente. Al principio no quería salir en ningún medio, sólo quería ser una chica más. Pero al final dije ‘no seas tan egoista’ porque yo busqué algún referente y no lo encontré. Sobre todo para la gente que está en mi situación. De hecho he sabido que hace una semana fue una familia a la Federación de Madrid con un chico trans y llevaban un montón de revistas con mi caso porque querían lo mismo que he hecho yo. Me quedé alucinada y me alegré un montón. Yo no pensé que este ‘boom’ iba a ser tan grande pero siempre que sea para bien es genial”. 

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Autor >

Ricardo Uribarri

Periodista. Empezó a cubrir la información del Atleti hace más de 20 años y ha pasado por medios como Claro, Radio 16, Época, Vía Digital, Marca y Bez. Actualmente colabora con XL Semanal y se quita el mono de micrófono en Onda Madrid.

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2 comentario(s)

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  1. ahiga Audrey

    Mi nombre es Ahiga Audrey, vivo en Ohio, Estados Unidos y estoy felizmente casado con un esposo encantador y cariñoso con tres hijos. Un gran problema ocurrió en mi familia hace un año, entre mi marido y yo, tan terrible que llevó el caso a la corte por un divorcio. dijo que nunca más quiso quedarse conmigo y que ya no me amaba. Así que se fue de la casa y nos hizo pasar a mi ya mis hijos por fuertes dolores. Intenté todos mis medios posibles para que regresara a través de muchas súplicas pero todo fue en vano. Finalmente, confirmó que había tomado su decisión y que nunca más quiso volver a verme. En una tarde fatídica, cuando regresaba del trabajo, conocí a un viejo amigo mío que le preguntó a mi esposo. Le expliqué todo a ella, así que me dijo que la única manera de recuperar a mi esposo es visitar a un lanzador de hechizos porque a ella también le ha funcionado. Por el contrario, nunca creí en el hechizo, pero no tenía más remedio que seguir su consejo. Ella me dio la dirección de correo electrónico del lanzador de hechizos que es "wiseozizaspiritualhome@gmail.com" Así que a la mañana siguiente, envié un correo a la dirección que ella me dio y el lanzador de hechizos me aseguró que recuperaré a mi esposo dentro de dos días. ¡Qué increíble declaración! jajaja !!! Nunca creí, así que habló conmigo y me dijo todo lo que tenía que hacer. A la mañana siguiente, sorprendentemente, mi esposo, que no me ha llamado durante más de un año, me llamó para informarme que volvería. . Tan increíble, ¿verdad? Bueno, así fue como regresó ese mismo día, con mucho amor y alegría, y se disculpó por sus errores y por los dolores que causó a mí y a mis hijos. Desde ese día, nuestra relación ha sido más fuerte de lo que era antes. Gracias por la ayuda de este gran lanzador de hechizos. Mi consejo para todos los que están pasando por diferentes desafíos es contactar a este gran hombre y, al igual que lo hizo conmigo, él resolverá todos sus problemas. Puede enviarle un correo electrónico a través de esta dirección de correo electrónico. Le prometí que iba a contarle a todo el mundo acerca de sus magníficos poderes. (wiseozizaspiritualhome@gmail.com), si está en una condición como esta, o si tiene algún problema relacionado con "traer a su ex. No solo eso puede ayudarlo. 1) ser promovido en cualquier cosa que hagas. 2) Gane un buen dinero o gane una lotería. 3) Lograr el éxito en los negocios. 4) problemas espirituales. 5) ganar caso judicial. 6) Busca a tu compañero de vida. 7) Obtener un trabajo bien pagado. 8) ganar el control sobre su matrimonio. 9) recibir favor y ganar atracción de las personas. 10) recuperar el dinero perdido. (11) sanarte de todas las enfermedades. curable e incurable como el VIH / SIDA, el cáncer, cualquier cosa (12) resolver problemas de embarazo y bendecirte con bebés. su dirección de correo electrónico una vez más es (wiseozizaspiritualhome@gmail.com) también puede contactarlo a través de whatsapp en +2348111448971

    Hace 3 años

  2. EMEDEMEA

    Con diferencia es unos de los mejores artículos que se ha escrito sobre esta chica. Sobre todo, porque se han plasmado sus palabras y las preguntas han debido de ser pensadas y formuladas con mucha madurez y sin buscar la controversia. Le deseo mucha suerte en el fútbol femenino y que siga siempre disfrutando de ello.

    Hace 3 años

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