1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Por un periodismo antifascista

Con su imagen de antisistema muchos de estos ultraderechistas han conseguido horadar los consensos sociales mínimos que impedían decir en público según que cosas, gracias a lo que ellos llaman la lucha contra lo “políticamente correcto”

Nuria Alabao 6/10/2018

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT es un medio financiado, en gran parte, por sus lectores. Puedes colaborar con tu aportación aquí.

Vestido únicamente con una corbata verde brillante y en la cama, Matteo Salvini líder de la Lega –el partido ultraderechista italiano–, sonreía relajado desde una de las portadas del XLSemanal. En las redes, las críticas a este suplemento del ABC incendiaron como respuesta una polémica más: “A favor de que los periodistas hagamos entrevistas y reportajes sobre casi cualquiera, piense lo que piense. Una cosa es eso y otra ayudar a un xenófobo a hacer (literalmente) más sexy su mensaje”, dijo Juanlu Sánchez, subdirector de Eldiario.es. Pero también: “normalicemos el fascismo cuqui”; “ya se sabe que lo que los nazis necesitan es una portada blanqueante” o “no, no da ninguna risa, sus decisiones matan personas y están marcando la política migratoria italiana”. La ambivalente realidad de hoy es que en el mundo de la información viral, la polémica vende, la indignación y las críticas también pueden ser un buen combustible para el disputado click.

Últimamente oímos mucho lo de “blanquear”, “banalizar” o “normalizar” el fascismo –postfascismo, neofascismo o ultraderecha; la cuestión nominativa también tiene miga–. Es evidente que políticos como Salvini que forman parte de gobiernos o tienen representación en parlamentos nacionales dan lugar a hechos noticiosos y sus declaraciones son de interés público. Por tanto, para el periodismo supone un reto formidable: ¿Cómo comunicamos declaraciones que sabemos tratan de generar rechazo hacia los inmigrantes o las minorías? ¿Cuál debería ser el tratamiento de estos fenómenos por parte de un periodismo comprometido con la democracia y los derechos humanos?

Las fotos que acompañaban el artículo de Salvini, además de la sexys y desenfadadas de la cama, eran imágenes familiares: Matteo con su mujer, Matteo con su hijo en la feria. En fin, qué tipo tan guay, qué fácil es cogerle hasta cariño. El contenido del artículo reafirmaba un poco esa imagen de “niño terrible”, con declaraciones racistas enunciadas con toda normalidad en un popurrí gracioso y sorprendente: “el revolucionario que se dejó barba para parecerse al Che y se enorgullecía de defender al proletariado hoy es el azote de inmigrantes y gitanos”. Excelente contraejemplo el de este artículo de cómo no contar el neofascismo.

El New York Times también dio lugar a una polémica el año pasado por un reportaje que retrataba a un supremacista blanco en su vida cotidiana como un tío normal que hacía magdalenas y que tenía en casa un pelador de piñas. Aunque el editor defendió la necesidad de este tipo de artículos para conocer “los rincones más extremos de la vida Americana”, el autor de la pieza, Richard Fausset acabó reconociendo que esos detalles íntimos del vecino facha no ayudaban demasiado a comprender el fenómeno. Aquí tenemos nuestros propios ejemplos, como este artículo de Vice que se titula “¿Dónde van los fascistas españoles de vacaciones?” y en el que se entrevistan a varios miembros del grupo neonazi Hogar Social de Madrid –trístemente famoso por su campaña de publicidad que consiste en dar comida a familias necesitadas siempre que sean españolas–. En esta pieza descubrimos lo que hacen los nazis en su tiempo libre y que en definitiva, son como nosotros aunque lleven una esvástica tatuada en el tobillo. ¿Por qué ofrecerles una plataforma para expresar sus ideas racistas libremente en un ambiente amable sin ningún tipo de cortapisa? 

A Hitler le gusta el pastel de grosella

En realidad, estas cuestiones no son nuevas para el periodismo, desde 1935 hasta 1939, el New York Times sacó hasta cuatro historias centradas en las diferentes casas de Hitler. En 1939, mientras las tropas alemanas marchaban sobre Polonia, publicó un reportaje sobre su casa de campo en los Alpes donde se describía su rutina doméstica e incluso lo que comía. Este tipo de reportajes humanos formaron parte de una campaña de prensa internacional para poner en valor la vida privada de Hitler que los nazis utilizaron para transformar su imagen pública: de probélico líder racista a “genial gentleman bávaro”, como explica la investigadora Despina Stratigakos. Las fotos de Hitler –cariñoso con los niños y los animales, tan majo él, que era aficionado a la decoración– aparecieron en otros muchos medios como Life, en momentos donde ya era evidente la naturaleza brutal del régimen nacionalsocialista.

En el caso del Hogar Social hemos podido ver abundantes ejemplos, con amplias entrevistas a su líder Melisa Domínguez o en reportajes amarillistas como este de Un Tiempo Nuevo donde aparecen dando comida a españoles necesitados y charlando con los vecinos. De nuevo, se les ofrece una plataforma para explicar sus ideas xenófobas en un contexto más que amable, donde la presentación neutra del periodista se limita a repetir sus argumentos sin ningún tipo de valoración o contraste. En realidad, lo que se busca –y se acaba encontrando–, es una pelea con un grupo antifascista que los intenta expulsar del barrio. Al final, como el punto de vista es el de los miembros de Hogar Social, acaban apareciendo incluso como víctimas de los violentos antifascistas, cuando ellos, pobres nazis amables, solo hacen tareas sociales.

¿Libertad de expresión, deber de informar o responsabilidad?

Este es un debate muy vivo en los medios. Explicaba hace poco la directora de opinión de El País, Máriam Martínez-Bascuñán, el dilema al que se enfrentaron las revistas The New Yorker y The Economist ante la posibilidad de incluir al neofascista Steve Bannon en sus foros de discusión. Mientras la primera acabó suspendiendo la invitación, la segunda accedió. “En el fondo, aceptar la participación de Bannon en un foro de debate implica normalizar su discurso xenófobo”, concluye Bascuñán. Normalizar significa tratar estas opciones como una más, al mismo nivel, e igual de aceptable que las otras que ofrece nuestro sistema democrático, aunque ellas no lo sean.

A veces se dice: las ideas de extrema derecha se deben derrotar en debate abierto por eso no se puede ocultar lo que piensan su representantes. ¿Pero cómo se hace? ¿Vale cualquier tipo de entrevista? ¿Es oportuno darle espacio a los líderes de Vox o eso significa proyectar su discurso discriminatorio? (Y quien dice Vox, dice Jean Marie Lepen o cualquiera de los ideólogos de estas opciones de ultraderecha.)

Tampoco se trata de borrarlos de los medios –ocultarlos no significa que sus ideas no tengan otras vías de penetración–, sino de encontrar la forma más adecuada en cada momento. En la televisión alemana ZDF entrevistaron al líder de extrema derecha Alexander Gauland, de Alternativa para Alemania (AfD), en prime time. Durante los 19 minutos que duró entrevista no le preguntaron nada sobre refugiados o inmigrantes sino sobre cambio climático, jubilaciones, digitalización y otros temas que evidenciaron sus dificultades en responder a estas cuestiones y que hicieron patente su falta de ideas, propuestas y conocimientos. El veredicto: Garland y AfD quedaron en ridículo.

En cualquier caso, no todos los representantes de ultraderecha son siempre torpes hablando de estos temas. Por tanto, se trata de no proporcionarles gratis una plataforma pública de expresión desde la que puedan lanzar sus mensajes de odio. Los medios de comunicación son altavoces, eso implica meditar cuidadosamente cómo van a quedar reflejados. En realidad, cuanto menos posibilidades tengan los neofascistas de argumentar en medios, mejor y las entrevistas deberían estar muy meditadas. Si se les da voz, mejor que sea en un contexto análisis por parte de los periodistas, no bajo la pretensión de “neutralidad” tanto en los comentarios como en las preguntas. Sus opiniones se tendrían que contextualizar y se debería evidenciar sus contradicciones, invenciones, exageraciones o mentiras. (En realidad, es lo que deberíamos hacer con cualquier político pero aquí hay que redoblar esfuerzos porque nos jugamos mucho). La culpabilización del diferente o la guerra entre pobres que impulsa el neofascismo son un virus, una vez inoculado, es muy difícil extirparlo del sentido común que ellos construyen sobre el miedo y la precariedad vital.

Por un periodismo comprometido

De hecho, este verano tuvimos ración de exageraciones y mentiras respecto a la inmigración por parte del líder de uno de los principales partidos Españoles, Pablo Casado y sus millones de africanos esperando a asaltarnos. Esas posiciones –así como los jugueteos de Cs en los barrios pobres de nuestras ciudades– han abierto un escenario sobre lo que puede ser dicho y ahora empezamos a asistir a una culpabilización a los extranjeros de cosas muy variadas que nada tienen que ver con la inmigración. Sin ir más lejos, el PP de Madrid la responsabiliza de la masificación en las aulas en los barrios más pobres –en las que ellos no invierten recursos– o la falta de atención social a los menores tutelados. Este tipo de opiniones allanan el camino al otro racismo más radical de Vox, que está subiendo en las encuestas. Por tanto, debemos estar alerta, no solo contra los que más fácilmente etiquetamos como ultraderecha, sino con todas las actitudes, discursos y opiniones de los que empujan hacia la fascistización social. Precisamente, la extrema derecha en Europa y EEUU viene con nuevos discursos más complicados de identificar o de contrarrestar. También es tarea del periodismo analizar estos nuevos fenómenos. (Así como describir las condiciones económicas y sociales –los recortes, la retirada del Estado del bienestar, la inseguridad vital– que les proporcionan espacio social).

Con su imagen de antisistema –incluso con una comunicación contracultural y satírica como el caso de la Alt Right– muchos de estos ultraderechistas han conseguido horadar los consensos sociales mínimos que impedían decir en público según que cosas, gracias a lo que ellos llaman la lucha contra lo “políticamente correcto”. Así, han ocupado el discurso público convertidos en opciones atractivas para una industria periodística muy cercana en ocasiones al mundo del espectáculo y sujeta a la dictadura del click. 

Es un tema complejo cuya discusión tiene que empezar a ocupar más espacio en las redacciones periodísticas y que nos exige mucho como profesionales y como ciudadanos que producimos información en las redes. Como dice el periodista Roberto Saviano sobre el fascismo en Italia, hay que tomar partido: “No tenemos elección. Hoy callar es lo mismo que decir que lo que está pasando, por mí, vale”.

CTXT es un medio financiado, en gran parte, por sus lectores. Puedes colaborar con tu aportación aquí.

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autora >

Nuria Alabao

Es periodista y doctora en Antropología. Es miembro de la Fundación de los Comunes.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

8 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. ahiga Audrey

    Mi nombre es Ahiga Audrey, vivo en Ohio, Estados Unidos y estoy felizmente casado con un esposo encantador y cariñoso con tres hijos. Un gran problema ocurrió en mi familia hace un año, entre mi marido y yo, tan terrible que llevó el caso a la corte por un divorcio. dijo que nunca más quiso quedarse conmigo y que ya no me amaba. Así que se fue de la casa y nos hizo pasar a mi ya mis hijos por fuertes dolores. Intenté todos mis medios posibles para que regresara a través de muchas súplicas pero todo fue en vano. Finalmente, confirmó que había tomado su decisión y que nunca más quiso volver a verme. En una tarde fatídica, cuando regresaba del trabajo, conocí a un viejo amigo mío que le preguntó a mi esposo. Le expliqué todo a ella, así que me dijo que la única manera de recuperar a mi esposo es visitar a un lanzador de hechizos porque a ella también le ha funcionado. Por el contrario, nunca creí en el hechizo, pero no tenía más remedio que seguir su consejo. Ella me dio la dirección de correo electrónico del lanzador de hechizos que es "wiseozizaspiritualhome@gmail.com" Así que a la mañana siguiente, envié un correo a la dirección que ella me dio y el lanzador de hechizos me aseguró que recuperaré a mi esposo dentro de dos días. ¡Qué increíble declaración! jajaja !!! Nunca creí, así que habló conmigo y me dijo todo lo que tenía que hacer. A la mañana siguiente, sorprendentemente, mi esposo, que no me ha llamado durante más de un año, me llamó para informarme que volvería. . Tan increíble, ¿verdad? Bueno, así fue como regresó ese mismo día, con mucho amor y alegría, y se disculpó por sus errores y por los dolores que causó a mí y a mis hijos. Desde ese día, nuestra relación ha sido más fuerte de lo que era antes. Gracias por la ayuda de este gran lanzador de hechizos. Mi consejo para todos los que están pasando por diferentes desafíos es contactar a este gran hombre y, al igual que lo hizo conmigo, él resolverá todos sus problemas. Puede enviarle un correo electrónico a través de esta dirección de correo electrónico. Le prometí que iba a contarle a todo el mundo acerca de sus magníficos poderes. (wiseozizaspiritualhome@gmail.com), si está en una condición como esta, o si tiene algún problema relacionado con "traer a su ex. No solo eso puede ayudarlo. 1) ser promovido en cualquier cosa que hagas. 2) Gane un buen dinero o gane una lotería. 3) Lograr el éxito en los negocios. 4) problemas espirituales. 5) ganar caso judicial. 6) Busca a tu compañero de vida. 7) Obtener un trabajo bien pagado. 8) ganar el control sobre su matrimonio. 9) recibir favor y ganar atracción de las personas. 10) recuperar el dinero perdido. (11) sanarte de todas las enfermedades. curable e incurable como el VIH / SIDA, el cáncer, cualquier cosa (12) resolver problemas de embarazo y bendecirte con bebés. su dirección de correo electrónico una vez más es (wiseozizaspiritualhome@gmail.com) también puede contactarlo a través de whatsapp en +2348111448971

    Hace 3 años 1 mes

  2. Pepe Grilo

    zyxwvut conoce poco a la autora, por lo que se ve.

    Hace 3 años 1 mes

  3. cayetano

    Desde un plano filosófico el problema es que el universal ético ante la migración no es identificable respecto a una comunidad de pertenencia, a diferencia de la igualdad formal, libertad..., que referencian a interés particular respecto de comunidades de pertenencia. El migrante cuando pasa a ser comunidad de pertenencia pierde tal consideración, deja de ser migrante y mira al foráneo por llegar como migrante con independencia de su identidad cultural. Por ello, entre otras cuestiones, situar la respuesta ante la xenofobia y el racismo, cuando su coctel tiene como ingrediente principal la competencia económica y de servicios, en el terreno universal y maximalista, es jugar en campo contrario. Afrontar la componente económica sobre la que cabalga el coctel antimigratorio, obliga a relegar eticidad y universalismo en el debate, descendiendo a la concreta y particular realidad que desnude las fantasías terroríficas de los racistas, de cómo usan el miedo para embrutecer nuestra fragilidad humana. Por ejemplo pongo el mejor ejemplo de discurso antirracista que en tiempo he escuchado. Venido al caso del debate sobre pensiones mantenido entre el ministerio de economía y trabajo, entorno al debate de su sostenibilidad y actualización al IPC. En el que un informe reputado sobre la evolución demográfica de España, ha señalado que la prevista recepción de 250.000 migrantes al año, nos llevarían a una población de 60mill. En 2.050, quebrando los oscuros diagnósticos sobre su viabilidad, al ahuyentar el envejecimiento y la inversión de la pirámide demográfica. Dicho lo cual, es justo reconocer que en otras ocasiones he discrepado de las posiciones de Nuria. Pero respecto a los interrogantes que abre en el tratamiento mediático al antifascismo, no aprecio diferencias de trascendencia política, en su extremo si se cuestiona el acceso a los medios de etarras o yihadistas…, por qué no hacerlo de protofascistas o fascistas. De hecho ha descendido al terreno de lo concreto acusando al PP de que la masificación en las aulas no es por los migrantes, sino por sus recortes, y debiera haber recordado que estos niñ@s españolxs de padres inmigrantes ya estaban en las aulas antes de los recortes, luego la masificiación no ha sido resultado de que haya más juventud española, sino exclusivamente de sus recortes. Hay que responder también al racismo que se escuda en lo económico, que es el ejercido por estos actores, valiéndose del miedo a la pérdida que ell@s han provocado entre los pobres. Únicamente echo en falta la crítica a la inclusión de tratamientos informativos pretendidamente neutrales e imparciales, que reiteran informativamente un dato o hecho descontextualizado una y otra vez, hasta distorsionar la realidad. Tratamiento informativo que no periodístico, de un formato y su reiteración, que dieron pié y sirvieron de cobertura a las campañas que PP, C´s y Voz lanzaron este verano y por el que Nuria les critica. Pero campañas que fueron posibles gracias al tratamiento informativo previo, que por cierto respecto de los migrantes rescatados continúa transmitiendo la falsa idea de ser el aporte principal de migración, sin entrar a informar en igual reiteración sobre su transitoriedad. Y si no hace nada, se centraban en el desbordamiento de las infraestructuras de primera acogida, ahora se centran en el desbordamiento de los centros de acogidas a menores. Pero únicamente tratados desde la perspectiva del esfuerzo humano y económico, obviando los retornos que esta juventud con ganas, podría, puede, y aportan ya a nuestra comunidad. Obviando programas que nos muestren la cantidad de profesionales que aportan su experiencia y conocimiento, su coeficiente multiplicador a nuestro bienestar social, cultural y económico. Sí, hay medios de información que son presos del clic, pero es un clic culposo e intencionado, que pretendiendo justificar nuestras políticas de control migratorio, finalmente acaban por favorecer los discursos fascistas. Son formatos preparados por las agencias de información que no son alterados ni por los medios privados, ni por los públicos, gobierne quien los gobierne. Producto de una política migratoria que hace aguas, por cuyas grietas se cuela el discurso fascista, y que es de difícil solución dada la dispersión política migratoria europea y la dificultades interiores y exteriores que entrañan. Un cordial saludo.

    Hace 3 años 1 mes

  4. cromwell

    Nuria Alabao es como los niños esos que cuando no se juega como ellos quieren se llevan el balón a casa. En fin.

    Hace 3 años 1 mes

  5. zyxwvut

    De poco sirve estar debatiendo el tratamiento informativo del neofascismo y las ultraderechas si no se aborda la raiz del conflicto: las condiciones que están detrás de su auge entre las clases acomodadas y una parte de las clases subalternas. Y ahí, por supuesto, Nuria Albalao escurre el bulto. Como si el auge de esas políticas no estuviese vinculado a la aceptación y defensa de los dogmas del neoliberalismo, como si toda la lucha política se limitase a un "problema cultural" de gestión de la diversidad, sin conexión con la sociedad real y la lucha de clases. No me extraña tanta referencia a "El País" en su artículo.

    Hace 3 años 1 mes

  6. Iñaki

    El tuyo, CeX, sí que es un ejemplo evidente de caldo propicio para la manipulación. Extraes una frase fuera de su contexto, nos propones una serie de posibles personajes de reputación muy diversa como posibles autores factibles de dicha frase, y nos das como solución a aquel que nos resulta más aberrante. Todo, para mostrarnos la escasa preparación intelectual de los demás, según tú, y de las bondades del autor, así como de las maldades de los otros ejemplos, al situarlos simétricamente. Dado que presumes de preparación educativa, no voy a enumerarte todas las falacias de tu "argumento". Lo que sí sabemos todos es que por mucho que Franco o Hitler adoraran a sus madres y se deshicieran en gestos cariñosos hacia sus hijos, fueron unos misántropos genocidas. Y defender siquiera de soslayo a semejantes personajes, te convierte en cómplice de sus genocidios. Ya intuimos que tu capacidad empática se reduce únicamente a los que consideras tus iguales. Y por eso, algunos como yo, te calificaremos de racista, xenófobo, fascista, etc... ¿Por qué? Porque tu "discurso", además de falaz, es maniqueo, hipócrita y demagogo.

    Hace 3 años 1 mes

  7. Pau

    Si, de cuando Hitler se queria ganar al proletariado y dava importancia al adjetivo "socialista". O de como traicionó el mensaje mas social del origioario DAP. En fin, afirmar que Hitler era socialista es.... es... tergiversacion es lo mas blando que se me ocurre.

    Hace 3 años 1 mes

  8. CeX

    Temas para reflexionar. ¿Cómo sería el mundo si Mahoma no hubiese existido? ¿Y si la extrema izquierda (marxismo-leninismo) tampoco? ¿Y si la extrema derecha (nazismo, que por cierto se originó como partido nazional socialista) tampoco? Los extremos suelen ser malos y suelen tocarse. ¿Quién dijo esto:? "Nosotros somos socialistas, somos enemigos del sistema económico capitalista actual porque explota al que es débil desde el punto de vista económico, con sus salarios desiguales, con su evaluación indecente de un ser humano según tenga riqueza o no la tenga, en vez de evaluar la responsabilidad y la actuación de la persona, y estamos decididos a destruir este sistema capitalista en todos sus aspectos". A) KARL MARX B) ADOLF HITLER C) PABLO IGLESIAS D) KARL POPPER Pues fue el discurso pronunciado por Adolf Hitler el 1 de mayo de 1927. La ignorancia es rampante; consecuencia del fracasado sistema educativo que tenemos. Caldo propicio para la manipulación.

    Hace 3 años 1 mes

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí