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TRIBUNA

Seis cerillas frente a un alud

El Concierto y el Cupo vasco se utilizan para extender una cortina de humo que permite ocultar el grave problema del actual modelo de financiación de las comunidades autónomas

Pedro Luis Uriarte 3/10/2018

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¿Pueden unas pocas cerillas encendidas frenar el incesante avance de un peligroso alud? Pues eso es lo que pretendo al escribir este artículo sobre el Concierto Económico vasco. Persigue aportar algunas claves a todas aquellas personas que quieran valorar con criterio propio este sistema, por encima de los cantos de sirena interesados, las deformaciones, las mentiras y también las críticas que, todas juntas, contribuyen a formar ese “alud” de la opinión pública y la publicada.

A mí me alarma su avance (¿o es una ilusión óptica?). Porque, por esa vía se pretende acabar con este singular sistema de relación con el Estado que, no lo olvidemos, la Constitución Española de 1978 “ampara y respeta” y que es crítico para la ESTABILIDAD (así, con mayúsculas y negrita) de los Territorios forales y, en unos momentos muy especiales de su Historia, también para la de España.

Voy a encender el primero de los mixtos (¿por qué se les llamaría así?). Veo que en su palillo contiene una frase premonitoria: “De Guatemala a Guatepeor”. Porque, lo que más me ha llamado la atención del escenario actual es que se utilizan el Concierto y el Cupo para extender una opaca cortina de humo que permite ocultar algo que es decisivo desde la perspectiva estatal. Me refiero a la grave problemática del actual modelo de financiación de las quince comunidades autónomas de régimen común.

Lo califico así porque el 94% de la población española que vive en las mismas, padece de un sistema “opaco, dificilísimo de entender, absurdo e injusto socialmente” (Cristóbal Montoro), “satánico” (Cristina Cifuentes), “una locura” (Luis Garicano) y “opaco, arbitrario, injusto e ineficaz” (Inés Arrimadas). La inmensa mayoría de su población sufre “el problema más grave que tiene España y un auténtico disparate” (José Manuel García-Margallo), que daña gravemente su calidad de vida.

Siendo esta la situación real, es llamativo que se defienda la eliminación del Concierto y que, por lo tanto, el País Vasco y Navarra entren en el sistema común. En otras palabras, que estos dos Territorios y su población padezcan también “el problema más grave que tiene España”, incorporándolos a un modelo “satánico”, “opaco, arbitrario, injusto e ineficaz”. ¡Eso sí que sería un “auténtico disparate” y “una locura”!

Procedo a encender el segundo fósforo. La frase que lo identifica da escalofríos: “Castigando a los más necesitados”. Y tiene su razón de ser.

Porque cuando se alzan voces criticando que los territorios forales dedican a los servicios públicos fundamentales más que ninguna otra comunidad, se olvida un principio esencial: detrás del gasto público hay personas. Rebajando sustancialmente el gasto público vasco se haría un gravísimo daño a la educación, la sanidad, y la protección social de centenares de miles de ellas, en un territorio en el que tenemos 35.500 hogares con todos sus miembros en paro y 210.226 personas en riesgo de pobreza o de exclusión social, a los que se añaden  enfermos, jóvenes en periodo de formación, personas de baja renta, etc.

Esos son los beneficiarios del Concierto a los que se pretende castigar. Y ello, sin beneficio para ninguna de las quince comunidades de régimen común. Porque el Estado las financia independientemente de lo mucho o poco que paguen la Comunidad Autónoma Vasca y la Foral de Navarra.

Como el viento se ha levantado (¿quizá porque acude a ver cómo esas dos cerillas consiguen iluminar la escena?) me cuesta encender la tercera y más aún entender la frase que la identifica: “Yo me lo guiso, yo me lo como”. Pero me basta entrar en un buscador para encontrar un dato que la justifica.

Es impactante: estas quince comunidades de régimen común han recibido del Estado ayudas diversas para financiar sus presupuestos por la bonita cantidad de 256.287 millones de euros, desde 2012 a setiembre 2018. Con ello, lograron superar los duros años de crisis. Además, al estar apoyadas por el Estado, se han ahorrado 51.982 millones de euros en intereses.

Por aplicación de la filosofía de Juan Palomo que enuncia este fósforo, los dos territorios forales no han recibido un solo euro, porque un principio fundamental del Concierto y del Convenio es que el Estado no cubre a los dos territorios forales con su paraguas protector, por lo que han tenido que asumir el durísimo “riesgo de recaudación” originado por la crisis con sus propios medios.

Si a lo anterior añadimos que aquella gigantesca deuda es en gran parte incobrable para el Estado, yo me pregunto si es esa una mejor situación, o la de las dos comunidades forales que ni piden ni deben nada al mismo y que, además, no tienen responsabilidad alguna en los agobios de las otras quince.

Animado al ver que las cerillas arden y arden, enciendo la cuarta, identificada con un dilema que suena a existencial: “¿Paraíso o infierno?”.

Y es que muchos iletrados (perdón por la palabra, pero no se les puede calificar de otra forma) califican al territorio foral como ¡un “paraíso fiscal”!

Veamos algunos datos ilustrativos sobre la Comunidad Autónoma Vasca:

1. Tiene un tipo marginal de Renta, el que se aplica a las más altas, del 49% (mucho más que Madrid, que disfruta del 43,5% y que el de los otros catorce territorios no forales).

2. En el País Vasco se paga impuesto de patrimonio (en Madrid está bonificado al 100%, con lo cual los más ricos se ahorran más de 800 millones de euros anualmente).

3. La carga fiscal personal puede llegar al 65% de la renta anual (en Madrid, al  43,5%).

4. La tributación foral en el Impuesto de la Renta tiene el tipo mínimo más alto de todas las Comunidades Autónomas (un 23%). Es, por tanto, la más exigente.

4. Se aplica un tipo mínimo del 17% en el Impuesto de Sociedades

6. No existen ni  SICAV´s, ni SOCIMI´s, porque en Euskadi tributan como cualquier empresa (en el Estado, al 1%)

7. Y algo muy significativo: El Estado aprobó su tercera amnistía fiscal en 2012. EN EUSKADI NO HUBO AMNISTÍA.

Por si todavía quedan dudas, en estos momentos, el Gobierno español está estudiando varias medidas fiscales para tratar de llegar a un acuerdo con Podemos y aprobar los Presupuestos de 2019. Pues bien, todas están implantadas en el País Vasco desde hace años.

En definitiva, la presión fiscal en Euskadi es mucho más alta para las rentas mayores y para las empresas. En otras palabras, más que un “paraíso”, Euskadi sería un “infierno fiscal”.

Tras exhalar un suspiro de alivio al pensar que el averno vasco es solo de esta naturaleza y con cuatro cerillas iluminando el alud, no sé si padezco una ilusión óptica, pero parece como si este se estuviera deteniendo en su avance. Eso me anima a encender la quinta, que se identifica con un lema poco alentador: “No es oro todo lo que reluce”.

Considero muy acertada esa afirmación, porque el Concierto no es una “varita mágica”, ni el acreditado bálsamo de Fierabrás. Lo demuestran dos hechos. Primero, en 1995, catorce años después de la entrada en vigor del Concierto de 1981, la tasa de paro vasca era del 25%. Y, segundo, a pesar de contar con tan benéfico apoyo, el peso del PIB vasco sobre el estatal, que en 1980 era del 7,47%, en 2017 fue del 6,1%.

Por lo tanto, aún con la ayuda de esa envidiada pócima mágica llamada Concierto, Euskadi ha perdido 14.034 millones de PIB (un -17,1%), porque su economía, a pesar del “doping foral”, no ha podido crecer como la española, mientras que la de Madrid, pobrecita, sin nada que la estimulase, ha ganado 53.353 millones (nada menos que un +33,9%).

El brillo de este fósforo es tan claro (¡parece una bengala!) que me animo a encender el sexto, cuyo lema me suena muy doctoral: “Los privilegios no se imponen”. Y es que, por mucho que se pretenda, el Concierto no es un privilegio, sino un régimen singular y diferenciado.

Como nadie ha inventado un metro para medir privilegios, vamos a analizar tan manida cuestión con cuatro referencias:

Primera, de ser verdad, estaríamos ante el primer privilegio de la historia de la Humanidad que ha sido impuesto. Porque el Concierto no fue un generoso “regalo” del poder central a los habitantes del País Vasco. Y es que parece ignorarse que se impuso por el Gobierno central, con las tres Provincias Vascongadas ocupadas militarmente, suspendidas las garantías constitucionales y sometidas a la Ley Marcial. Se hizo aprobando un simple Real Decreto, el 28 de febrero de 1878.

Aquella norma tenía objetivos muy claros de ASIMILACIÓN (no de diferenciación). La firma el Presidente del Consejo de Ministros, Antonio Cánovas del Castillo, y comienza así, dirigiéndose a Alfonso XII: “Señor: establecida la unidad constitucional en las Provincias Vascongadas; verificada la primera quinta, y  estándose llevando a cabo los preliminares de la del presente año con la misma regularidad que en las demás del Reino, faltaba que entrasen aquellas en el Concierto Económico de las demás. Faltaba que, cuantas manifestaciones tributarias se consignasen en los presupuestos generales del Estado, afectasen de igual modo a los naturales de aquel país que al resto de los españoles. Y realizada quedará esa aspiración en un breve término”.

Por tanto, el Concierto no fue un generoso privilegio, sino que significó un CASTIGO a las levantiscas Provincias Vascongadas, por su apoyo (parcial) al pretendiente carlista, en cumplimiento de la Ley de 21 de Julio de 1876, que eliminó los Fueros vascos (y que, ¡oh sorpresa!, fue “definitivamente derogada” por la Disposición Derogatoria de la actual Constitución española).

Segunda referencia, no existen privilegios legalmente reconocidos. El Concierto es una institución histórica reconocida en la Constitución, cuyo texto deja muy claro que no se admite privilegio alguno. Por eso, es significativo que el régimen concertado nunca ha sido objeto de ningún recurso de inconstitucionalidad.

Tercera, el Concierto tiene un clarísimo respaldo legal. En las dieciocho leyes sobre el Concierto y el Cupo aprobadas en el Congreso de los Diputados desde 1981 hasta hoy, los votos emitidos han sido 4.978, de los cuales un 87,3% han sido favorables, mientras que los negativos solo han sumado un magro 2,3%.

Cuarta, el Concierto está sometido a un constante y estricto control jurisdiccional. Lo demuestra el hecho de que, en el periodo de 1984 a 2017, las distintas instancias judiciales españolas han dictado nada menos que 452 sentencias diferentes referidas al Concierto, la última hace muy pocos días.

Todo lo anterior, sería impensable en un “privilegio” y más aún que este dure más de 140 años. Y, por si lo anterior fuera poco, la tesis de que el Concierto no es un privilegio la suscriben numerosos y significativos políticos españoles, a los que puede calificarse de todo menos de nacionalistas vascos. Voy a citar solo uno de ellos, para dejar claro también que el Concierto no es algo que subsiste por el engaño de los pérfidos vascos a los pobrecitos españoles, en la apretada coyuntura política actual.

Situémonos en plena época de la II República española. En ella, el que había sido ministro de Hacienda con el dictador Primo de Rivera, José Calvo Sotelo (el llamado “protomártir” del golpe de estado franquista), afirmó ante las Cortes Generales, el 5 de diciembre de 1935, que “no por privilegio, sino por razones históricas, ancladas en lo más antiguo de vuestras instituciones, disfrutáis los vascos del régimen de los conciertos económicos. Vuestro Concierto Económico se funda en la historia. Por eso sois vosotros una excepción y no un privilegio”.

Podría transcribir otras manifestaciones similares de otros ministros de Hacienda, pues el Concierto ha sido gestionado nada menos que por ochenta y cinco distintos desde 1878, pero creo que es suficiente.

Me quedan muchas más cerillas en la caja, con lemas sugerentes (“El Concierto es extensible a otras Comunidades Autónomas”; “El Cupo no es un chanchullo político que se aprueba en un cuarto oscuro”; “La capacidad normativa vasca está reconocida por una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, de 11 de setiembre de 2008”; “La Unión Europea no va a acabar con el Concierto Económico”; “Gracias a las políticas públicas que ha permitido el Concierto, Euskadi es hoy una sociedad igualitaria”; y así otras decenas más) pero no quiero encenderlas, aunque reconozco que he tenido fuertes tentaciones de hacerlo con una que dice “El Concierto no solo no se concedió por presión de ETA, sino que esta hizo todo lo posible por acabar con el mismo”, pero me contengo, porque ese es un triste capítulo de nuestras vidas ya cerrado y me da asco recordarlo, después de haberlo padecido.

Mis seis cerillas concertadas, con las que he pretendido iluminar la escena, no sé si conseguirán frenar el avance del poderoso alud anti-Concierto. Pero al menos, como ciudadano de a pie (una condición de la que me enorgullezco) he intentado aportar algo de luz a un debate que veo muchas veces oscuro, desatinado e interesadamente desenfocado.

No estamos ante un debate de dinero, ni tecnocrático. No somos una cuadrilla de “aprovechateguis” que pretende vivir del esfuerzo de los demás, desde hace más de un siglo. Estamos ante una cuestión muy sensible y muy profunda que es la forma en la que se entiende el autogobierno por la inmensa mayoría del pueblo vasco. Por lo tanto, sensibilidad, respeto, responsabilidad… y visión de Estado.

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Pedro Luis Uriarte es fundador de la Comunidad del Concierto

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6 comentario(s)

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  1. MURO EKHUM

    excelente análisis de la realidad..

    Hace 3 años 1 mes

  2. Liz

    Ctxt: nunca creí que diría esto, pero os suplico que volváis a publicar los mensajes una vez revisados.

    Hace 3 años 1 mes

  3. ahiga Audrey

    Mi nombre es Ahiga Audrey, vivo en Ohio, Estados Unidos y estoy felizmente casado con un esposo encantador y cariñoso con tres hijos. Un gran problema ocurrió en mi familia hace un año, entre mi marido y yo, tan terrible que llevó el caso a la corte por un divorcio. dijo que nunca más quiso quedarse conmigo y que ya no me amaba. Así que se fue de la casa y nos hizo pasar a mi y a mis hijos por fuertes dolores. Intenté todos mis medios posibles para que regresara a través de muchas súplicas, pero todo fue en vano. Finalmente, confirmó que había tomado su decisión y que nunca más quiso volver a verme. En una tarde fatídica, cuando regresaba del trabajo, conocí a un viejo amigo mío que le preguntó a mi esposo. Le expliqué todo a ella, así que me dijo que la única manera de recuperar a mi esposo es visitar a un lanzador de hechizos porque a ella también le ha funcionado. Por el contrario, nunca creí en el hechizo, pero no tenía más remedio que seguir su consejo. Ella me dio la dirección de correo electrónico del lanzador de hechizos que es "wiseozizaspiritualhome@gmail.com" Así que a la mañana siguiente, envié un correo a la dirección que ella me dio y el lanzador de hechizos me aseguró que recuperaré a mi esposo dentro de dos días. ¡Qué increíble declaración! jajaja !!! Nunca creí, así que habló conmigo y me dijo todo lo que tenía que hacer. A la mañana siguiente, sorprendentemente, mi esposo, que no me ha llamado durante más de un año, me llamó para informarme que volvería. . Tan increíble, ¿verdad? Bueno, así fue como regresó ese mismo día, con mucho amor y alegría, y se disculpó por sus errores y por los dolores que causó a mí y a mis hijos. Desde ese día, nuestra relación ha sido más fuerte de lo que era antes. Gracias por la ayuda de este gran lanzador de hechizos. Mi consejo para todos los que están pasando por diferentes desafíos es contactar a este gran hombre y, al igual que lo hizo conmigo, él resolverá todos sus problemas. Puede enviarle un correo electrónico a través de esta dirección de correo electrónico. Le prometí que iba a contarle a todo el mundo acerca de sus magníficos poderes. (wiseozizaspiritualhome@gmail.com), si está en una condición como esta, o si tiene algún problema relacionado con "traer a su ex. No solo eso puede ayudarlo. 1) ser promovido en cualquier cosa que hagas 2) Gane un buen dinero o gane una lotería. 3) Lograr el éxito en los negocios. 4) problemas espirituales. 5) ganar caso judicial. 6) Busca a tu compañero de vida. 7) Obtener un trabajo bien pagado. 8) ganar el control sobre su matrimonio. 9) recibir favor y ganar atracción de las personas. 10) recuperar el dinero perdido. (11) sanarte de todas las enfermedades. curable e incurable como el VIH / SIDA, el cáncer, cualquier cosa (12) resolver problemas de embarazo y bendecirte con bebés. su dirección de correo electrónico una vez más es (wiseozizaspiritualhome@gmail.com) también puede contactarlo a través de whatsapp en +2348111448971

    Hace 3 años 1 mes

  4. Cerilla séptima

    Al Sr. Pedro Luis Uriarte que tanto se vanagloria de que “los territorios forales dedican a los servicios públicos fundamentales más que ninguna otra comunidad” habría que recordarle que con la gestión neoliberal del Concierto a través de su amado PNV el gasto público que afecta directamente al bienestar de las personas no hace más que recortarse año tras año. Mejor haría este Señor en compararse no con comunidades españolas que vergonzosamente gastan menos que Euskadi en servicios sociales sino, sin ir más lejos con Francia, a ver si diría lo mismo. Eso sí, en sueldazos de diputados generales, asesores, alcaldes, consejeros, etc. probablemente estaremos a nivel puntero en Europa y para eso que se vende como “agenda vasca” que no responde más que a sus negocios vinculados generalmente al hormigón, como: tren de alta velocidad, incineradoras, catedrales de fútbol, despilfarros y destrozos ecológicos varios, para eso, hay barra libre.

    Hace 3 años 1 mes

  5. Liz

    Egun on, Uriarte jauna: Estoy muy de acuerdo con todo lo que dices, aunque también quisiera compartir este titular, que seguro que conoces. "El cupo vasco tiene que ser transparente: la justicia obliga al fisco a publicar el cálculo". Es decir, un tribunal español entiende que los criterios para calcular y acordar el Cupo vasco no son lo suficientemente transparentes. ¿A qué se referirá? Pues quizás se refiera a una forma de negociación del Cupo en la que los cálculos hechos por técnicos se confunden y mezclan con conversaciones paralelas sobre apoyos parlamentarios y favores políticos. No suena muy transparente. He de decir que tu artículo obvia, seguramente por resumir, que así como el "Cupo Vasco" debe ser aprobado por el Congreso de los Diputados mediante una ley, la llamada "Aportación" de la Comunidad Foral de Navarra no tiene que pasar por ese trámite, sino que se entiende como un "Convenio" suscrito por dos entidades: Gobierno de España (o su ministerio) y la Comunidad Foral de Navarra.

    Hace 3 años 1 mes

  6. juan

    un aplauso para el Sr. Uriarte. Ójala se vaya a un modelo confederal, con conciertos para las CCAA que lo deseen y que deje de abusarse del centralismo de Madrid para castigar a las autonómias con aspectos diferenciales.

    Hace 3 años 1 mes

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