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Eurovisión en Gaza

Abandonados e insultados por Estados Unidos, tratados con un cinismo y una hipocresía insoportable por los europeos, la pregunta al ver las imágenes de muerte de Gaza debería ser: ¿qué les queda a los palestinos?

Joan Cañete Bayle 16/05/2018

<p>Varias granadas de gas caen sobre manifestantes palestinos en las protestas de Gaza contra la apertura de la embajada de EE.UU en Jerusalén. (14 de mayo de 2018)</p>

Varias granadas de gas caen sobre manifestantes palestinos en las protestas de Gaza contra la apertura de la embajada de EE.UU en Jerusalén. (14 de mayo de 2018)

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Francis Ford Coppola lo hubiera rodado con maestría. Dos escenas, intercalándose. En Jerusalén, Ivanka Trump, Jared Kushner, Binyamin Netanyahu, riendo, brindando, celebrando, durante la fiesta de la apertura de la embajada de Estados Unidos en Israel. Y en Gaza, el Ejército israelí disparando contra miles de manifestantes en la frontera, sin armas, sin la capacidad de dañar con las piedras a los soldados que, metódicamente, los van abatiendo. Pam, pam, más de 50 muertos. Pam, pam, un brindis por Jerusalén, la capital unida e indivisible de Israel. Pam, pam, tres hurras por la alianza entre Washington y Tel-Aviv. Pam, pam, que vivan Donald Trump y toda la casa real saudí. 

De banda sonora, Netta canta ‘Toy’, la canción ganadora del festival de Eurovisión.

Al final, silencio, fundido a negro, primer plano de Netanyahu en declaraciones a la CBS: “Lo intentas de todas las formas, pero los métodos no letales no funcionan en Gaza”.

Estos palestinos son incorregibles, hay una cita habitualmente atribuida a Golda Meir que lo resume: “Podemos perdonar a los árabes por matar a nuestros niños. No podemos perdonarles por obligarnos a matar a sus niños. Solo tendremos paz con los árabes cuando amen a sus niños más de lo que nos odian”. Incorregibles y culpables, estos palestinos, siempre culpables. Culpables cuando matan a israelíes y culpables cuando los israelíes matan a palestinos. Culpables de vivir en Palestina cuando empezaron a llegar los primeros emigrantes sionistas. Culpables de haberse convertido en un pueblo de refugiados, que ya se sabe que no fueron expulsados, que lo que el historiador israelí Ilan Pappe llama limpieza étnica no fue tal, que en 1948 la gente abandonó sus casas, sus tierras y sus vidas porque quiso, para que Israel tuviera un grave problema de relaciones públicas. Y 70 años después, así siguen, los palestinos, creando problemas de relaciones públicas a Israel, enviando a sus hijos a que los maten para hacer quedar mal a la única democracia de Oriente Próximo. Netanyahu, en la CBS: “Envían (Hamas) a los civiles, mujeres, niños, a la línea de fuego con la idea de que haya damnificados. Tratamos de minimizar los daños, pero ellos pretenden que los haya para poner presión sobre Israel, lo cual es horrible”. La deshumanización del palestino es básica en el discurso israelí. No es cosa nueva ni consecuencia de la deriva derechista de la sociedad israelí de los últimos años, sino que entronca de forma directa con el alma colonialista del proyecto sionista. El indígena siempre es un salvaje; el colonizador, un ilustrado civilizado.

Han sido estos días de cara y cruz. La cara de la fiesta de la embajada de Trump en Jerusalén, la cruz de la masacre de Gaza. La cara del 70º aniversario de la creación del Estado de Israel y la cruz de 70 años de la nakba, el desastre palestino. La cara de los ejercicios propagandísticos de Israel para lavar su reputación (Eurovisión, con su inversión en publicidad en Grindr para ganar el voto popular; la salida del Giro) y la cruz de triunfos del BDS como Natalie Portman. La cara de que la Administración Trump ha externalizado su política en Oriente Próximo a Israel y Arabia Saudí y la cruz de la impotencia de la comunidad internacional ante el desastre que el tridente Washington-Tel-Aviv-Riad está pergeñando. La cara de los bombardeos israelíes en Siria y la cruz de la aparente calma de Teherán. Coppola se pondría las botas, tiene donde elegir: coroneles Kurtz por doquier, Vitos Corleone, algún Michael, muchos Fredos, incluso un mundo entero de Martin Sheens corriendo bajo el fuego y preguntando: “¿quién está al mando?” y un soldado que le responde: “¿No es usted?”

¿Quién está al mando? Después de la Unesco, Irán y la embajada de Jerusalén, Israel se siente muy seguro, fuerte. Por si hubiera dudas, los comunicados de repulsa a la masacre de Gaza (desde la UE hasta el secretario general de la ONU, António Guterres, pasando por las cancillerías europeas, entre ellas las españolas) son un exquisito ejemplo de cinismo e hipocresía, al pedir contención a ambas partes y al recordar el compromiso con el proceso de paz basado en la solución de los dos Estados que vivan en paz y seguridad uno junto al otro. Política y diplomáticamente, estos comunicados hacen el mismo daño que la flamante nueva embajada de Estados Unidos en Jerusalén. Son textos (como las políticas de las que emanan) que perpetúan la idea de que estamos hablando de un conflicto más o menos simétrico (al menos con capacidades similares para hacerse daño) protagonizado por dos pueblos que tienen el mismo derecho sobre la misma tierra. No es el caso. Ni es simétrico, ni tienen la misma capacidad de hacerse daño. Uno es el ocupante, otro es el ocupado. El paso previo a cualquier tipo de plan es aceptar esta realidad. En muchos aspectos, Trump no es más que una caricatura extrema y descarnada de las políticas habituales de Estados Unidos. En este asunto, lo único que el presidente hace es llevar al extremo lo que es una realidad desde hace tiempo: que EE.UU. no es un mediador leal sino el aliado de Israel. El Estado hebreo es el 51º Estado de la Unión en tanto en cuanto para Washington Israel no es política exterior sino política interior. Los europeos, en el mejor de los casos, tararean ‘Toy’ y miran hacia el otro lado.

Abandonados e insultados por EE.UU.; tratados con un cinismo y una hipocresía insoportable por los europeos; muy alejados de la posibilidad de que al zar le interese acogerles en su regazo; sin liderazgo merecedor de tal nombre; considerados como un trasto viejo y molesto por los vientos que corren en el mundo árabe; sin capacidad real de dañar a Israel después de la derrota de la segunda Intifada; masacrados, oprimidos, reprimidos desposeídos del pasado, el presente y el futuro; sin derecho ni a la esperanza, la pregunta al ver las imágenes de muerte de Gaza debería ser: ¿qué les queda a los palestinos?  

“El horror, el horror”, diría el coronel Kurtz.

Eso es hoy Gaza.

Autor >

Joan Cañete Bayle

Periodista y escritor. Redactor jefe de 'El Periódico de Catalunya'. Fue corresponsal en Oriente Medio basado en Jerusalén (2002-2006) y Washington DC (2006-2009). Su última novela publicada es ‘Parte de la felicidad que traes’ (Harper Collins).

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7 comentario(s)

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  1. juan

    Carmen, a mi me da asco la parcialidad, no me hables como si yo fuese israelí que no lo soy. Simplemente me informé después de muchos años de pensar como la linea de todos los artículos que aquí se escriben. Mentir no miento, simplemente asumo realidades incómodas, no me gusta lo que veo pero lo entiendo dada la calaña de la dirigencia palestina. Espero leer algún día artículos contando las ejecuciones que practica Hamás a los sospechosos de "colaborar con Israel" (que muchas cosas son vendettas y chivatazos entre particulares por otras cuestiones como pasó en la guerra civil) o de como progresivamente implanta la sharia, o ha ejecutado por "gay" a alguno de sus propios oficiales.

    Hace 2 años 10 meses

  2. carmen

    Querido troll Juan, mientes y lo sabes. Asco infinito dan tus comentarios. Israel también puede caer, como cayó el nazismo ,y el mundo podrá respirar tranquilo. Todo el mundo ha podido ver vuestros crimenes y en cuanto compruebe que sois la mayor amenaza , no solo para la población palestina sino para toda la población mundial, actuará en defensa propia. BDS contra el estado paria.

    Hace 2 años 10 meses

  3. juan

    Querido David, defender a los fanáticos islamistas si es propio de una secta. Yo soy coherente, si tuviese q vivir en la zona antes viviría en Israel q en cualquier país vecino. Hay un 10% de población árabe en Israel que también piensa lo mismo y pasa sus 3 añitos en el ejército de Israel.

    Hace 2 años 10 meses

  4. David

    Queridos Juan y Joan. Lo que está haciendo Israel en gaza se pasa de largo con lo que se hizo en la segunda guerra en Europa. Castigos colectivos, asesinatos selectivos, opresión por hambre, etc. Defender Israel es como pertenecer a una secta fanática y psicopática.

    Hace 2 años 10 meses

  5. PEDRO RUBIO BARREIRO

    "El lado que tiene los cañones no tiene razón" Herman Hesse. La creación del estado de Israel fué una imposición de las potencias colonialistas occidentales al pueblo de Palestina. Lo hicieron por que sentian culpables por su inacción en el Holocausto perpechado por los nazis. Netanyaju es un criminal de guerra y si hay justicia deberia acabar en el tribunal de La Haya. El pueblo arabe palestino esta siendo diezmado por el estado nazionalsocialista de Israel con la ayuda del Gran Idiota fascista Donal Tran

    Hace 2 años 10 meses

  6. juan

    Hay videos de la dirigencia de Hamas contando sus planes de romper la verja y pasar al otro lado a matar israelíes, están a escasos cientos de metros y de hecho ayer se incendiaron granjas isralíes con cometas incendiarias, también hay reconocimiento de que en el entorno de 55 de los 62 fallecidos eran miembros de Hamas o aliados, es decir que los disparos no eran indiscriminados sino a los que aprovechando el usar de escudos humanos a miles de civiles incluidos niños intentaban el macabro plan. todo esto le da igual al autor, como le da igual la ejecución de un dirigente de Hamas "acusado de ser gay recientemente" o las ejecuciones de palestinos "acusados" de colaborar con Israel y arrastrados tirados de motos por las calles de Gaza, al autor todo eso le gusta, son los suyos, pues bien, otros sentimos cero pena por los militantes muertos de Hamas, la misma escoria que voló los trenes del 11-M y que atropelló a inocentes viandantes en Las Ramblas o apuñalaron y dispararon salvajemente en el Bataclán. En esto me gusta como coinciden Putin e Israel, su misión no es juzgar a los islamistas, sino enviarlos pronto arriba para que los juzgue Alá.

    Hace 2 años 10 meses

  7. Joan

    Los sucesos de la frontera entre Gaza e Israel son ciertamente dramáticos, y uno siempre puede aprovecharse de ese dramatismo para manipular los sentimientos de las personas, desinformándolas y falseando información. Nadie duda de que cada muerte es una tragedia, una familia destrozada; el problema, como digo, viene cuando se parte de información falsa para analizar el conflicto. Hacer creer que se trataban de manifestaciones pacíficas que el ejército decidió disolver con violencia letal es difamación contra el Estado de Israel. En primer lugar, hay que entender que la Franja de Gaza está gobernada de facto por el grupo terrorista Hamás. Mediante la coacción y el soborno, Hamás empuja a sus habitantes a atacar la frontera, con cócteles Molotov, cometas incendiarias, etc. con la intención de conseguir traspasarla en un momento u otro y perpetrar atentados, asesinatos y secuestros; y es que Hamás tiene como objetivo último la destrucción de Israel. Esta realidad resulta aún más desgarradora cuando se sabe que Hamás tiene perfectamente prevista la respuesta violenta y hace llamamientos a la población para que sitúen a mujeres y niños en primera fila, a modo de escudos humanos. Han salido a la luz vídeos que mostraban como varios hombres encapuchados traspasaban la vaya al grito de “Allahu Akbar” ataviados con cuchillos y otras armas. También líderes de Hamás reconociendo que la mayor parte de los muertos eran miembros activos de Hamás. Un gazatí que traspasó la valla y fue interceptado explicó como Hamás hostiga y manipula a los habitantes de la Franja para que acudan a las movilizaciones. La gran mentira de Hamás: la Gran Marcha de Retorno. La supuesta nakba: el rechazo de los árabes de tener su propio Estado 1948 y el intento de destrucción del recién fundado Israel. Los líderes palestinos han rechazado la oferta de un Estado propio en hasta cinco ocasiones, ¿por qué? Porque no quieren un Estado, solamente quieren destruir Israel. Israel es la única democracia de Oriente Medio, por ello, es un oasis para los homosexuales, mujeres y minorías étnicas de la zona; tiene una justicia independiente (han sido procesados varios altos cargos, entre ellos un ex-primer ministro); es un país puntero en alta tecnología, innovación y emprendimiento; y tiene un robusto sistema de protección social. Es un país equiparable a cualquier democracia europea. ¿Acaso este país no tiene derecho a defenderse? ¿Qué tenía que hacer el ejército israelí? ¿Dejar entrar a los terroristas para que atentasen en el primer pueblo que encontrasen? ¿Qué hubiese hecho cualquier otro Estado? ¿Acaso los israelíes ni tienen derecho a defenderse? Las muertes en la frontera tienen un único responsable, y no es ni Israel ni EEUU, es Hamás.

    Hace 2 años 10 meses

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