1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Más CTXT

Dos periodistas de investigación europeos asesinados en seis meses

El homicidio de un reportero eslovaco y de su pareja, que se suma al de la investigadora maltesa en octubre, señala al crimen organizado y a su infiltración en diversos gobiernos

Alexandre Mato Bruselas , 14/03/2018

<p>Manifestación de protesta por el asesinato de Ján Kuciak. 2 de marzo, Bratislava</p>

Manifestación de protesta por el asesinato de Ján Kuciak. 2 de marzo, Bratislava

Peter Tkac (Flickr)

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT necesita un arreglo de chapa y pintura. Mejorar el diseño, la usabilidad… convertir nuestra revista en un medio más accesible. Con tu donación lo haremos posible este año. A cambio, tendrás acceso gratuito a El Saloncito durante un mes. Aporta aquí

Nunca, ni siquiera en los años más oscuros en la historia de Eslovaquia, sus medios de comunicación habían sufrido un ataque semejante. La denuncia es de Reporteros sin Fronteras y hace referencia el asesinato del joven reportero Jan Kuciak y de su pareja, Martina Kušnírova el 25 de febrero. Un disparo en la cabeza y otro en el pecho, en su propia casa. El asesinato del periodista es el segundo que vive la Unión Europea en seis meses: en octubre, la reportera maltesa Daphne Caruana Galizia murió en la explosión de una bomba lapa colocada en su coche. El crimen de Kuciak ha tenido inmediatas consecuencias políticas: primero dimitió el ministro del Interior, y el miércoles 14 lo hizo el primer ministro, Robert Fico.

Con apenas 27 años, Kuciak era un joven talento, un investigador que intentaba desenmarañar la tupida red de evasión fiscal de los oligarcas eslovacos, sus relaciones con los gobernantes, incluyendo el actual primer ministro, Robert Fico, y la infiltración de la ‘Ndrangheta, la mafia calabresa, considerada el peor grupo criminal italiano, en el millonario negocio de los fondos europeos que recibe Eslovaquia. En el actual marco presupuestario, 2014-2020, la UE repartirá 15.300 millones de euros al país, la mitad en fondos para el desarrollo regional, y 1.500 millones en ayudas directas agrícolas.

Las investigaciones de Kuciak le habían llevado hasta un grupo de empresarios italianos, mafiosos de la ‘Ndrangheta instalados en el país para financiar con dinero de la Política Agraria Común europea (PAC) cooperativas agrícolas desde las que blanquear dinero de actividades ilícitas. En uno de sus últimos trabajos, publicado en el portal de noticias eslovaco Aktuality, centrado en reportajes de investigación, el periodista cifró en 13 millones de euros los fondos de la PAC recibidos por estas explotaciones.

Ataques contra la libertad de prensa

El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, calificó el asesinato del periodista eslovaco como “un nuevo ataque inaceptable contra la libertad de prensa, contra uno de los valores fundacionales de nuestra democracia”. Tajani, antiguo periodista y corresponsal de guerra antes de su entrada en la política de la mano de Silvio Berlusconi en los años noventa, ampliaba el foco y apuntaba a las últimas muertes de periodistas en la Unión Europea, una situación jamás vivida.

El pasado 16 de octubre, una bomba lapa adosada al coche acabó con la vida de la principal investigadora sobre corrupción política en Malta. Daphne Caruana Galizia había involucrado a miembros del Gobierno en la investigación de los Panama Papers, el trabajo periodístico conjunto internacional que reveló la evasión fiscal en el Caribe de decenas de políticos, empresarios o personalidades del deporte y las artes.

Dos periodistas asesinados en poco más de cuatro meses, y otra más fallecida en Suecia en agosto pasado, mientras realizaba un reportaje sobre un submarino civil. Seis en total en los últimos doce meses, si incluimos tres asesinatos de reporteros y editores en Rusia y Turquía, donde decenas de periodistas han sido encarcelados en la represión iniciada por el presidente Tayyip Erdogan a raíz del fallido golpe de Estado.

“¿Cómo podemos condenar a aquellos que intimidan y encarcelan a periodistas en el mundo si nosotros fracasamos al garantizar que nuestra prensa trabaje segura?”, preguntó Tajani a los eurodiputados al honrar a Kuciak. Benedek Jávor, diputado húngaro del grupo de Los Verdes, le responde en CTXT: “En estos momentos no debemos preocuparnos sólo por una presión económica y política cada vez más extendida, sino también pensar en la seguridad física de los periodistas. Es una situación que hasta ahora solíamos relacionar con democracias menores y no con las principales de la UE”.

 4 de cada 10 profesionales de la información fueron objetivo de alguna vigilancia en los últimos tres años, casi la mitad ha sufrido algún tipo de intimidación y un tercio rebajó el tono crítico de sus historias

Un reciente estudio del Consejo de Europa, tras una consulta entre 1.000 periodistas en los 47 países miembros, más Bielorrusia, que incluye también a Rusia, Georgia y Turquía, arroja conclusiones alarmantes: 4 de cada 10 profesionales de la información fueron objetivo de alguna vigilancia en los últimos tres años, casi la mitad ha sufrido algún tipo de intimidación y un tercio rebajó el tono crítico de sus historias, la temida autocensura.

“Si miramos a nuestro alrededor, sólo podemos deplorar la desaparición de las voces disidentes en los medios, pilares fundamentales de nuestras democracias, y vemos a políticos populistas que aumentan sus críticas o violan la libertad de los medios”, resume Mogens Blicher Bjerregård, presidente de la Federación Europea de Periodistas (EFJ). Blicher Bjerregård denuncia el creciente uso de los medios por parte de oligarcas y políticos como “máquinas de propaganda”, y alerta ante los intentos de “menoscabar los servicios informativos públicos en los países del este de Europa, tanto financiera como políticamente”.

Las injerencias políticas en los medios, el control por parte de empresarios para impulsar sus negocios o sus carreras políticas o para obtener réditos económicos –como las escuchas telefónicas ilegales realizadas por el británico News of the World, del magnate Reupert Murdoch– han dado un salto cualitativo con el asesinato del eslovaco Kuciak y de su pareja y el coche bomba contra Caruana Galizia, “mensajes muy duros que no habíamos visto en el pasado en Europa”, dice para CTXT desde Rumanía la exministra de Justicia, Monica Mancovei, actual eurodiputada.

Macovei fue una de las voces más duras en el debate del Parlamento Europeo sobre el asesinato de Kuciak y una de las impulsoras de la misión europea que se ha trasladado a Eslovaquia para conocer de primera mano la investigación de los dos asesinatos. De momento, la policía ha detenido a varios italianos en relación con el caso. “Básicamente la mafia se está organizado para eliminar a cualquiera que habla con libertad, que los expone y los investiga”, dice Macovei, “están enviando un mensaje, no volváis a hacer lo mismo”.

Asesinados por destapar a oligarcas y políticos

La calidad democrática de Eslovaquia nunca estuvo tan cuestionada en su historia reciente, aunque la persecución a la prensa venga de lejos. El país ocupa el puesto 17 del Ranking Mundial sobre Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras, y en el último año bajó cinco escalones. La organización recoge un deterioro de la situación desde el 2007-2008 y en los dos últimos años el acoso a los periodistas especializados en investigar el crimen organizado se ha agravado con incendios de coches y ataques contra sus casas. Eslovaquia, socio de la UE desde el 2004, vive un retroceso en la libertad de expresión. Hace diez años desapareció el reportero Pavor Rýpal y, en 2015, lo hizo Miroslav Pejko, sin que la policía haya resuelto los casos.

Robert Fico, primer ministro desde 2012 y líder del SMER-SD, el partido socialdemócrata, ofrece ahora un millón de euros a quien proporcione información que facilite el arresto de los asesinos de Jan y Martina. Es el mismo político que en 2016 llamó “sucias putas anti-eslovacas” a las reporteras que le cuestionaron por el uso de fondos públicos, al tiempo que las acusaba de intentar socavar la presidencia rotatoria del Consejo Europeo que el país ocupaba entonces.

La crisis política abierta por los asesinatos ha obligado a dimitir al ministro de Interior, bajo el foco porque estaba acusado de encubrir las operaciones de fraude fiscal de un empresario inmobiliario, socio de otro oligarca que había amenazado recientemente al periodista asesinado.

Las autoridades europeas dicen ahora que seguirán de cerca la investigación sobre la muerte de Kuciak, escandalizadas por sus similitudes con el asesinato de Caruana Galizia. La maltesa escribió sobre el blanqueo de dinero en los bancos de su país, la presencia de la mafia italiana y sobre un programa oculto iniciado en 2014 que involucraría al jefe de gabinete del primer ministro para que fortunas extranjeras, principalmente rusas, adquiriesen pasaportes malteses. Antes de su muerte, sacó a la luz, en el marco de los Panama Papers, las cuentas bancarias de una empresa panameña a nombre de la mujer del primer ministro y de dos de sus principales aliados políticos, y los pagos al entorno del presidente de Azerbaiyán.

Es muy preocupante, da la sensación de que la justicia y la policía no funcionan como deberían

“Es muy preocupante, da la sensación de que la justicia y la policía no funcionan como deberían porque hay una captura del poder por los corruptos y las mafias”, afirma Ana Gomes, eurodiputada del Partido Socialista portugués. La inoperancia de la policía maltesa para indagar sobre los responsables del asesinato de Caruana Galizia es evidente. Tres delincuentes del país fichados por las fuerzas de seguridad están detenidos y siendo juzgados como autores materiales, pero no hay ninguna información sobre los autores intelectuales, los que ordenaron su muerte.

“Cuando hablamos de corrupción debemos hablar de todo tipo de delitos, desde el blanqueo de dinero, el tráfico de armas, de personas y de drogas, la evasión fiscal… todos son crímenes de grupos organizados”, insiste la eurodiputada Macovei, estableciendo una relación entre lo ocurrido en Eslovaquia y Malta.

El Estado de derecho, en peligro

Malta forma parte de la lista de países de la UE cuestionados por el funcionamiento de sus instituciones democráticas y el respeto a las leyes. Sin llegar al límite de Polonia, con un expediente abierto por la Comisión Europea ante el fin de la separación de poderes y el sometimiento del cuerpo judicial al ejecutivo, el Parlamento Europeo sí ha pedido que Bruselas apriete las tuercas a la isla mediante un mecanismo legal que supervise su Estado de derecho.

Tanto Malta como Polonia entraron en la UE en 2004. Hungría, otro socio de la misma ampliación comunitaria, está en el punto de mira por las leyes que intentó aplicar el gobierno contra instituciones educativas. En Rumanía, Estado miembro desde el 2007, el Ejecutivo tuvo que dar marcha atrás por las presiones ciudadanas y europeas a la reforma legislativa para blanquear los delitos de corrupción. Apenas una semana después del asesinato de Caruana Galizia, el presidente de la República Checa, Milos Zeman, saludó a los reporteros en una conferencia de prensa con una metralleta kalashnikov de juguete con la inscripción “para los periodistas”.

Todos son países con sistemas democráticos recientes y socios europeos de nuevo cuño. “No creo que exista un sentimiento de impunidad”, dice el verde Jávor, “pero necesitamos trabajar juntos para asegurar la seguridad y unas condiciones de vida viables para los periodistas de investigación”. Sin embargo, Jávor confirma que en Hungría “hay un serio problema con la libertad de prensa, aunque actualmente no hay casos públicos de acoso” como los sufridos por Kuciak o Caruana Galizia antes de ser asesinados. La pregunta que muchos se formulan en Bruselas es si la UE tiene un problema con la calidad democrática de sus miembros del este. “Existe ese problema pero no es exclusivo de estos países”, responde la portuguesa Gomes, para quien “es comprensible que sean más vulnerables porque el cambio de mentalidad, institucional, llevará tiempo y requerirá inversión”.

Gomes y Jávor forman parte del grupo de seis eurodiputados que pidieron por carta a la Comisión Europea una directiva para acabar con las denuncias de las grandes corporaciones por injurias y difamaciones contra periodistas que investigan sobre ellas. Cinco meses después de la muerte de Caruana Galizia, todavía quedan más de 30 procesos abiertos contra ella, incluida una denuncia del banco involucrado en la evasión fiscal que destapó. Ambos eurodiputados confirman a CTXT que desde la Comisión todavía no han respondido a su petición. “En muchos países europeos, la difamación y la injuria son todavía parte del código penal. Las demandas contra periodistas son práctica común en Italia, donde la difamación está regulada por leyes estrictas, algunas de ellas introducidas por el régimen fascista de hace más de 70 años”, relata el informe del Consejo de Europa.

En algunos países del llamado núcleo duro de la UE, entre los que presumen de su separación de poderes y hacen gala de sus derechos civiles, también hay acoso legal a la prensa, como la Ley Mordaza en España. Y las agresiones y el acoso físico por parte de la oligarquía o la mafia no son evidentes pero están presentes. El Ossigeno per l’Informazione, un observatorio sobre la libertad de los medios en Italia, denuncia que 1.900 periodistas han sufrido algún tipo de violencia, incluidos el incendio de sus propiedades y las amenazas directas.

CTXT necesita un arreglo de chapa y pintura. Mejorar el diseño, la usabilidad… convertir nuestra revista en un medio más accesible. Con tu donación lo haremos posible este año. A cambio, tendrás acceso gratuito a El...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Alexandre Mato

Periodista por la UCM, donde cursó un Máster en Relaciones Internacionales.
Antiguo editor jefe de cierre de 'Mercados', ha pasado por la Cadena Ser, Informativos Telecinco y 'El Confidencial'. Colabora con la TVG o Telemadrid. Vive en Bruselas.

 

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí