1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

TRIBUNA

Tres respuestas al manifiesto de Deneuve

El escrito plantea una crítica que ignora el marco de relaciones de poder que está siendo impugnado de modos muy diversos en distintas partes del mundo

15/01/2018

<p>Catherine Deneuve en la Berlinale de 2017.</p>

Catherine Deneuve en la Berlinale de 2017.

Martin J. Kraft

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

1. 

Las 100 mujeres que firman el manifiesto encabezado por Catherine Deneuve y la escritora Catherine Millet plantean una crítica que ignora el marco de relaciones de poder que está siendo impugnado de modos muy diversos en distintas partes el mundo. Asistimos a un enorme movimiento tectónico en el que está en juego un cambio de paradigma. Es como si se diese una intuición colectiva, no ideológica, sino más bien experiencial, en torno al agotamiento de algunos de los pilares y presupuestos civilizatorios que han generado un modelo de vida insostenible –”perdonen las molestias, nos están matando”, se decía en México el #24A, la movilización más grande y plural de este país contra de la violencia–. Una de las facetas más importantes de este agotamiento es el rechazo de las imposiciones de género –consustanciales al modelo civilizatorio–: desde el acoso a la injusta asignación del trabajo de cuidados en el capital, pasando por las desigualdades o la ausencia de representaciones no masculinizadas –en el arte, la ciencia o la filosofía–. 

El manifiesto hace algo peligroso al extraer el debate del acoso del marco de relaciones de poder en el que se había logrado inscribir –por primera vez en la historia como sentido hegemónico–. Y, por otro lado, ignora intencional o inconscientemente el enorme proceso de cambio en marcha que: a) recién comienza a desplegarse, por lo que no existe una postura feminista prefigurada (es más: cuando señalamos “ese feminismo”, ¿a qué nos estamos refiriendo en un mundo globalizado atravesado por las diferencias?); b) las mujeres que están denunciando acoso no son siempre cercanas al feminismo, simplemente viven el hartazgo de una situación y se apropian de las herramientas disponibles para expresarlo –y las reinventan–; c) no es solo Hollywood, sino millones de mujeres en el mundo movilizándose de maneras diversas y en contextos muy distintos que deberían considerarse antes de hacer apreciaciones ligeras; d) y no se trata solo del acoso: también del universo simbólico y económico en el que tiene lugar las relaciones de género y son significados los cuerpos. 

2.

El proceso de impugnación viene sucediendo desde hace varios años en los países del Sur. Hollywood lo dispara en los medios. Muchas mujeres famosas denuncian abusos. Oprah hace un discurso muy funcional para el momento, pero también encarnado: se extiende como la pólvora. Busco con ahínco el victimismo que se critica y encuentro dos cosas: descripción de una realidad que no se suele enunciar y que para muchas supone autodescubrimiento de un problema común y, junto a esta denuncia, empoderamiento –dicen: “El cambio ya está aquí con nosotras”–. También busco pistas de la supuesta guerra contra los hombres. Pero el discurso de Oprah los incluye en el mundo que prefigura: “Es un tiempo nuevo para todxs”. Entonces, ¿de dónde surge la necesidad, en este momento extraordinario de impugnación, de insistir en algo que ni siquiera es evidente en los últimos acontecimientos y que refuerza una lectura sesgada del proceso en marcha? ¿Por qué el acuerdo general casi automático en esta crítica que ha dado la vuelta al mundo? El manifiesto de las francesas toca con una resistencia enorme a lo que se está tratando de transformar. Pero también es síntoma de que el cambio no va a dejar de suceder.

3.

Entonces, ¿significa esta postura que no podemos hacer preguntas, que el debate está cerrado? Al contrario, pero quizá es importante pensar desde dónde las hacemos. Algunos apuntes sobre las críticas que las francesas lanzan: 

El peligro de ser solo víctimas: En efecto, los movimientos de contestación siempre corren el riesgo de constituirse de manera identitaria, ser fijados y adquirir su sentido enfrentados a un Otro. Necesitamos estrategias permanentes para fugarnos de esos lugares, también en el feminismo. Estrategias que debemos inventar cuidadosamente y no dar por supuestas. Pero es muy diferente cuando este problema se plantea como acompañamiento de un proceso de cambio que como freno. En el manifiesto de las francesas, subyace un terrible “chicas, dejen de histerizar por cualquier cosa”. Que es la consigna de la pospolítica.

¿Esto cierra el debate de las distintas formas y niveles de violencia? No, éste es necesario, pero no puede surgir desvalorizando ninguna de ellas ni menospreciando el contexto en el que tienen lugar: no es lo mismo una violación que rozar una rodilla; sin embargo, en México, si te rozan una rodilla en determinada situación puede significar peligro. También es importante saber quién te toca la rodilla y en qué marco institucional o laboral sucede. Por no decir que las mujeres ni siquiera reconocemos muchas veces la violencia. Todas tenemos recuerdos traumáticos de la primera vez que nos hicieron o dijeron algo y no supimos qué era eso hasta mucho tiempo después.

¿Se está provocando una polarización entre hombres y mujeres? Aquí viene bien recordar que las identidades no preexisten y que lo que están en juego son relaciones entre los géneros. Esto es una buena noticia porque abre la posibilidad de repensar la masculinidad. Pero no puede haber cambio sin voluntad de recorrer un cierto camino crítico. Solo desde ahí, y sabiendo que no contamos con recetas definitivas, podremos relacionarnos de otro modo, entender los cuerpos de manera diversa con múltiples deseos circulando más libre e igualitariamente. Pero, en este debate, no se aprecia preocupación por cómo hacer con esto y sí por la posibilidad de que los hombres no se expresen libremente. Paradójicamente, esa libertad nos devuelve a la fijeza de un deseo presentado como inamovible.

Por último, ¿estamos defendiendo con ingenuidad un sujeto autotransparente y comunicable? En la vida cotidiana, a pesar de la imposibilidad e incertidumbre que impone el deseo, suelen reconocerse criterios con los que movernos. Por eso charlamos, flirteamos o seducimos en muchas ocasiones sin mayor problema. Esto no zanja el problema que impone el “no-saber”, que es en buena parte irresoluble y por lo que debemos siempre interrogarnos acerca de las situaciones que habitamos. Pero esto no puede ser argumento para ignorar lo que sí sabemos y se puede hacer: a muchos hombres nunca les dijeron que era importante leer las señales de otros cuerpos tanto o más como atender su propio deseo. No se reclama simple autotransparencia –consentimiento racional y puritanismo–, sino que el deseo masculino deje de ser referencia autocircular. Esto es un prerrequisito para que se movilicen realmente otros deseos y no vivamos con temor.

Todas estas preguntas son importantísimas, pero planteadas como parte del proceso de cambio y no como contraofensiva que advierte el exceso que implica. Debate sí, mucho, pero que la lógica que lo mueve no sea funcional a paralizar la transformación.

-------------------------

Silvia L. Gil es feminista y profesora/investigadora de Filosofía. Es autora de Nuevos Feminismos. Sentidos Comunes de la dispersión (Traficantes de Sueños) y participa en distintos procesos de pensamiento y acción colectiva entre México y España.

1. 

Las 100 mujeres que firman el manifiesto encabezado por Catherine Deneuve y la escritora Catherine Millet plantean una crítica que ignora el marco de relaciones de poder que está siendo impugnado de modos muy diversos en distintas partes el mundo. Asistimos a un enorme...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

11 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. axel

    sin estar de acuerdo con algunas femistas de la manada, quisiera recalcar algunos puntos. ¿ puedo cual macho? ¿ PUEDO ? copio y pego. ok? Es como si se diese una intuición colectiva, no ideológica, sino más bien experiencial, en torno al agotamiento de algunos de los pilares y presupuestos civilizatorios que han generado un modelo de vida insostenible –”perdonen las molestias, nos están matando”, El manifiesto hace algo peligroso al extraer el debate del acoso del marco de relaciones de poder en el que se había logrado inscribir –por primera vez en la historia como sentido hegemónico–. Y, por otro lado, ignora intencional o inconscientemente el enorme proceso de cambio en marcha que: a) recién comienza a desplegarse, por lo que no existe una postura feminista prefigurada (es más: cuando señalamos “ese feminismo”, ¿a qué nos estamos refiriendo en un mundo globalizado atravesado por las diferencias?); b) las mujeres que están denunciando acoso no son siempre cercanas al feminismo, simplemente viven el hartazgo de una situación y se apropian de las herramientas disponibles para expresarlo –y las reinventan–; c) no es solo Hollywood, sino millones de mujeres en el mundo movilizándose de maneras diversas y en contextos muy distintos que deberían considerarse antes de hacer apreciaciones ligeras; d) y no se trata solo del acoso: también del universo simbólico y económico en el que tiene lugar las relaciones de género y son significados los cuerpos. ¿ que es toda esta palabreria ?

    Hace 3 años 10 meses

  2. LaGuarida

    Se os va de las manos este tema... Se puede criticar a Deneuve, por supuesto, pero en el fondo lo único que ha hecho es recordaos que estamos en una sociedad de péndulos que se balancean de extremo a extremo sin pudor y altas velocidades. En estos momentos, la oscilación ha rebasado el punto de equilibrio y se dirige rápidamente hacia el extremo contrario. Por el camino aparecen, como siempre, quienes se quieren aprovechar del sufrimiento ajeno para obtener un injusto beneficio propio. Ya hay personas que quieren capitalizar el grave perjuicio sufrido por sus antepasadas para obtener réditos a su favor. Como si sus ancestros de género femenino no fueran también antepasadas del resto de población, "machos" incluidos. No olvidemos que hay voces clamando por la injusta situación de las mujeres en muchos países, pero que no mueven un solo dedo para solucionarlo. Sus propuestas siempre van encaminadas a obtener "discriminaciones positivas" en su país y a su favor. Clamamos a los cielos cada vez que un anuncio nos parece levemente machista, pero ignoramos deliberadamente cuando la siguiente propaganda insinúa que los hombres no pueden hacer dos sencillas cosas al mismo tiempo. Condenamos sin paliativos a un hombre por disponer libremente de parte de su salario sin darle el mismo trato a su esposa, pero promovemos como signo de valentía y modernidad que las mujeres dispongan de su salario sin intervención de su pareja. Criticamos, denunciamos y sancionamos a una autoescuela por reducir el precio para los varones, pero aplaudimos rabiosamente que todas las aseguradoras establezcan descuentos para las mujeres. Exigimos que una empresa no discrimine a las mujeres por su maternidad, pero no exigimos una solución global y legislada para que la empresa no sea perjudicada. Es labor de todos parar este péndulo en su punto justo. Una injusticia no se salda con otra arbitrariedad de signo contrario. Saludos (4º intento)

    Hace 3 años 10 meses

  3. LaGuarida

    Se os va de las manos este tema... Se puede criticar a Deneuve, por supuesto, pero en el fondo lo único que ha hecho es recordaos que estamos en una sociedad de péndulos que se balancean de extremo a extremo sin pudor y altas velocidades. En estos momentos, la oscilación ha rebasado el punto de equilibrio y se dirige rápidamente hacia el extremo contrario. Por el camino aparecen, como siempre, quienes se quieren aprovechar del sufrimiento ajeno para obtener un injusto beneficio propio. Ya hay personas que quieren capitalizar el grave perjuicio sufrido por sus antepasadas para obtener réditos a su favor. Como si sus ancestros de género femenino no fueran también antepasadas del resto de población, "machos" incluidos. No olvidemos que hay voces clamando por la injusta situación de las mujeres en muchos países, pero que no mueven un solo dedo para solucionarlo. Sus propuestas siempre van encaminadas a obtener "discriminaciones positivas" en su país y a su favor. Clamamos a los cielos cada vez que un anuncio nos parece levemente machista, pero ignoramos deliberadamente cuando la siguiente propaganda insinúa que los hombres no pueden hacer dos sencillas cosas al mismo tiempo. Condenamos sin paliativos a un hombre por disponer libremente de parte de su salario sin darle el mismo trato a su esposa, pero promovemos como signo de valentía y modernidad que las mujeres dispongan de su salario sin intervención de su pareja. Criticamos, denunciamos y sancionamos a una autoescuela por reducir el precio para los varones, pero aplaudimos rabiosamente que todas las aseguradoras establezcan descuentos para las mujeres. Exigimos que una empresa no discrimine a las mujeres por su maternidad, pero no exigimos una solución global y legislada para que la empresa no sea perjudicada. Es labor de todos parar este péndulo en su punto justo. Una injusticia no se salda con otra arbitrariedad de signo contrario. Saludos (3er intento)

    Hace 3 años 10 meses

  4. La guarida

    Se os va de las manos este tema... Se puede criticar a Deneuve, por supuesto, pero en el fondo lo único que ha hecho es recordaos que estamos en una sociedad de péndulos que se balancean de extremo a extremo sin pudor y altas velocidades. En estos momentos, la oscilación ha rebasado el punto de equilibrio y se dirige rápidamente hacia el extremo contrario. Por el camino aparecen, como siempre, quienes se quieren aprovechar del sufrimiento ajeno para obtener un injusto beneficio propio. Ya hay personas que quieren capitalizar el grave perjuicio sufrido por sus antepasadas para obtener réditos a su favor. Como si sus ancestros de género femenino no fueran también antepasadas del resto de población, "machos" incluidos. No olvidemos que hay voces clamando por la injusta situación de las mujeres en muchos países, pero que no mueven un solo dedo para solucionarlo. Sus propuestas siempre van encaminadas a obtener "discriminaciones positivas" en su país y a su favor. Clamamos a los cielos cada vez que un anuncio nos parece levemente machista, pero ignoramos deliberadamente cuando la siguiente propaganda insinúa que los hombres no pueden hacer dos sencillas cosas al mismo tiempo. Condenamos sin paliativos a un hombre por disponer libremente de parte de su salario sin darle el mismo trato a su esposa, pero promovemos como signo de valentía y modernidad que las mujeres dispongan de su salario sin intervención de su pareja. Criticamos, denunciamos y sancionamos a una autoescuela por reducir el precio para los varones, pero aplaudimos rabiosamente que todas las aseguradoras establezcan descuentos para las mujeres. Exigimos que una empresa no discrimine a las mujeres por su maternidad, pero no exigimos una solución global y legislada para que la empresa no sea perjudicada. Es labor de todos parar este péndulo en su punto justo. Una injusticia no se salda con otra arbitrariedad de signo contrario. Saludos

    Hace 3 años 10 meses

  5. La madriguera de cavilación

    Se os va de las manos este tema... Se puede criticar a Deneuve, por supuesto, pero en el fondo lo único que ha hecho es recordaos que estamos en una sociedad de péndulos que se balancean de extremo a extremo sin pudor y altas velocidades. En estos momentos, la oscilación ha rebasado el punto de equilibrio y se dirige rápidamente hacia el extremo contrario. Por el camino aparecen, como siempre, quienes se quieren aprovechar del sufrimiento ajeno para obtener un injusto beneficio propio. Ya hay personas que quieren capitalizar el grave perjuicio sufrido por sus antepasadas para obtener réditos a su favor. Como si sus ancestros de género femenino no fueran también antepasadas del resto de población, "machos" incluidos. No olvidemos que hay voces clamando por la injusta situación de las mujeres en muchos países, pero que no mueven un solo dedo para solucionarlo. Sus propuestas siempre van encaminadas a obtener "discriminaciones positivas" en su país y a su favor. Clamamos a los cielos cada vez que un anuncio nos parece levemente machista, pero ignoramos deliberadamente cuando la siguiente propaganda insinúa que los hombres no pueden hacer dos sencillas cosas al mismo tiempo. Condenamos sin paliativos a un hombre por disponer libremente de parte de su salario sin darle el mismo trato a su esposa, pero promovemos como signo de valentía y modernidad que las mujeres dispongan de su salario sin intervención de su pareja. Criticamos, denunciamos y sancionamos a una autoescuela por reducir el precio para los varones, pero aplaudimos rabiosamente que todas las aseguradoras establezcan descuentos para las mujeres. Exigimos que una empresa no discrimine a las mujeres por su maternidad, pero no exigimos una solución global y legislada para que la empresa no sea perjudicada. Es labor de todos parar este péndulo en su punto justo. Una injusticia no se salda con otra arbitrariedad de signo contrario. Saludos

    Hace 3 años 10 meses

  6. que mas da

    ¿Alguien se cree que la pareja de adolescentes educados en colegios de élite que se cayeron por el ascensor, no tiene nada que ver con las hormonas desbocadas de los 18 años?

    Hace 3 años 10 meses

  7. Cansada

    Hay que repensar la masculinidad. ¿Y la feminidad no? ¿Acaso somos perfectas y hacemos todo bien? ¿Realmente nos maquillamos voluntariamente? ¿Nos ponemos un escote y no es sexualizarse? ¿La feminidad no contribuye a los roles y al heteropatriarcado? Que hartazgo de este feminismo. Nunca se va a conseguir una igualdad si se mantiene el rol femenino y nos enfrentamos al rol masculino, para alcanzar la igualdad ambos roles tienen que ceder en muchos aspectos y desde este feminismo puritano e hipócrita solo se exige ceder en lo masculino pero nunca en lo femenino y así por supuesto que solo se consigue una polarización de hombres contra mujeres. Este feminismo no sirve para alcanzar la igualdad, al contrario, sirve para enfrentarse.

    Hace 3 años 10 meses

  8. Cansada

    Hay que repensar la masculinidad. ¿Y la feminidad no? ¿Acaso somos perfectas y hacemos todo bien? ¿Realmente nos maquillamos voluntariamente? ¿Nos ponemos un escote y no es sexualizarse? ¿La feminidad no contribuye a los roles y al heteropatriarcado? Que hartazgo de este feminismo. Nunca se va a conseguir una igualdad si se mantiene el rol femenino y nos enfrentamos al rol masculino, para alcanzar la igualdad ambos roles tienen que ceder en muchos aspectos y desde este feminismo puritano e hipócrita solo se exige ceder en lo masculino pero nunca en lo femenino y así por supuesto que solo se consigue una polarización de hombres contra mujeres. Este feminismo no sirve para alcanzar la igualdad, al contrario, sirve para enfrentarse.

    Hace 3 años 10 meses

  9. paco

    ¿Y toda esta palabrería universitaria, qué tiene que ver con la realidad?

    Hace 3 años 10 meses

  10. paco

    Cuánta palabrería teórica y universitaria. Qué alejado de la realidad de hombres brutos y mujeres manipuladoras.

    Hace 3 años 10 meses

  11. Cualquiera

    En el único tema en el que concuerdo con el manifiesto, levemente, es con el no necesariamente convertirnos en víctimas como nos quiere el estatuto judicial (cenizas en tu cara y que la quiebra de tu honra te hunde por siempre a tí y a tu familia). Pero esto es algo de lo que ya hablaba Virginie Despentes, que el imaginario es incapaz de concebir que una mujer pueda haber sido violada y siga haciendo su vida, no todas las agresiones ocurren a punta de navaja sino que la gran mayoría surgen en el círculo de la confianza, y es precisamente eso lo que se pierde, la confianza en los más cercanos, no la integridad del cérvix.

    Hace 3 años 10 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí