1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Trece intelectuales analizan el primer año de Trump

Trece grandes intelectuales estadounidenses responden a las preguntas de CTXT para trazar un balance del primer año del magnate-histrión en la Casa Blanca

I. G-S. / Á. G. B. / H. M. · Nueva York , 9/11/2017

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT está produciendo el documental 'La izquierda en la era Trump'. Haz tu donación y conviértete en coproductor. Tendrás acceso gratuito a El Saloncito durante un mes. Puedes ver el tráiler en este enlace y donar aquí.

Medianoche del 9 de noviembre de 2016. Donald Trump pide a sus asesores que le dejen solo. “Necesito un momento”, cuentan que dijo Trump al cerrar la puerta de la cocina de su ático en Manhattan, justo antes de quedarse a solas con las columnas rococó, el suelo de mármol crema y los zócalos recubiertos de oro. Si le acompañaba alguna mirada, sería la de alguna de las decenas de dioses griegos plasmados en los frescos que bañan sus paredes, o la del igualmente ubicuo Fred Trump, difunto padre del magnate. Allí, sentado en la mesa de la cocina, instantes después de recibir la llamada de Hillary Clinton que le confirmaba como presidente de Estados Unidos certificando así uno de los mayores vuelcos electorales de la era moderna, Trump tuvo su momento.

Un año después de aquella larga noche, el mundo no ha tenido un respiro. Trump, ayudado por los tiempos voraces de los medios de comunicación en la era digital, ha sumido a la ciudadanía en un ritmo febril de vaivenes, a golpe de tuit. Se han sucedido las declaraciones estrambóticas, los decretazos, las purgas en el gabinete. Han proliferado el caos en la Casa Blanca, el desasosiego en los aeropuertos y oficinas consulares, la disfunción en el Congreso y la tensión en las calles. Ha cundido, ante todo, el ruido. Es hora de parar, de preguntarse cómo llegamos hasta aquí, de hacer balance de un año colérico y lleno de aristas. Y de situar las posibles coordenadas del camino de salida.

Eso –-sin columnas rococó de por medio— se plantea Qué Hacer. EE.UU. en la Era Trump, el proyecto audiovisual de trece entrevistas a intelectuales públicos, pensadores y activistas en Estados Unidos que estrena hoy CTXT, con motivo del aniversario de las elecciones. La serie, de emisión semanal, estará disponible en El Saloncito, la web de los suscriptores y mecenas de la revista.

Make America Great Again? 

Trump tomó la Casa Blanca por asalto. Se plantó allí, sin que nadie le invitara, después de llevarse por delante a las élites del Partido Republicano, y más tarde a la bienpensante ilustración liberal y a su candidata ungida. Lo hizo después de sacudir el sistema político estadounidense con un proyecto que prometía restaurar la grandeza de América. "Make America Great Again". Desde su lanzamiento, con una arenga pirómana en la que acusó a los mexicanos de ser criminales y violadores, y especialmente en la última iteración de su campaña, renacida cual ave fénix de la mano del exdirector de un tabloide de extrema derecha, el a la postre desterrado Steve Bannon, el magnate perfiló un discurso exaltado, que situaba los males de EE.UU. en una conspiración liderada por inmigrantes indocumentados y potencias extranjeras decididas a destruir el país. Los inmigrantes y los chinos, Mexico and China, se convirtieron en mantras de un Trump encendido, que los repetía hasta la saciedad, para deleite de sus seguidores.

Pero, ¿cómo logró abrirse camino ese discurso? 

Para David Harvey, legendario geógrafo y teórico marxista, la respuesta es simple, y se remonta a la salida de la última gran crisis financiera. “Los únicos que verdaderamente se han beneficiado de la crisis de 2007-2008 han sido el 1% más rico, y el 0,1% más rico, mientras que todos los demás salían perdiendo”. Harvey va más allá; en la primera entrevista de la serie, señala que el ascenso de Trump es inseparable de la “enorme desilusión” que han generado décadas de políticas neoliberales. “Las poblaciones cada vez se sienten más alienadas en sus puestos de trabajo. Encontrar un trabajo digno, con significado, se ha vuelto cada vez más difícil. La vida cotidiana se ha hecho cada vez más agobiante”.  

En lugar de poner el foco sobre el capital y sus desmanes, sostiene Harvey, Trump logró situarlo sobre dos reos mucho más fáciles de atacar: China y los inmigrantes.

Wendy Brown está de acuerdo. La politóloga californiana señala que el elemento clave del discurso de Trump –las referencias a la construcción de un muro fronterizo con México— trata de restañar las heridas de una soberanía lesionada por el asalto neoliberal. La idea del muro, sostiene Brown, “sirve para construir un imaginario de nación. Imaginamos que somos una nación blanca sitiada por riadas de inmigrantes no deseados, drogas y todo lo demás, y que levantamos una barricada contra eso para proteger nuestra existencia civilizada y purificada”. 

De modo que ‘Make America Great Again’ era, en realidad, ‘Make America White Again’. 

Para la filósofa Susan Buck-Morss, lejos de reafirmar la soberanía supuestamente agraviada de EE.UU., la elección de Trump fortalece el control político de las oligarquías, a nivel internacional: “Con la elección de Trump, el capitalismo global ha tomado el control”, señala Buck-Morss. “Estados Unidos es simplemente un instrumento del capital. Ya no hay imperialismo, y esto nos sitúa finalmente más cerca de los países del tercer mundo, que ya vienen viviendo esto desde hace tiempo”.

Otro factor para entender tanto el ascenso político de Trump como las correas de transmisión de poder en los Estados Unidos de hoy es la comunicación digital, que se detienen a analizar tanto el jurista Bernard Harcourt como el crítico de medios Douglas Rushkoff.

El goce y el deseo de autoexponerse debilitan a los ciudadanos, explica Harcourt, y permiten a las corporaciones obtener datos para fines comerciales o de espionaje. En lugar de observarnos contra nuestra voluntad, lo hacen aprovechándose de nuestro deseo de retransmitir nuestras vidas. Rushkoff va un paso más allá, al señalar que esas mismas empresas, y políticos como Trump, no se limitan a predecir nuestra conducta o intentar aprovecharse de ella, sino a tratar directamente de manipularla. 

En Trump convergen los vectores de la comunicación digital, dando lugar a lo que la teórica política Jodi Dean llama “capitalismo comunicativo”: Trump, sostiene Dean, “no se debe al significado de lo que dice. Eso no le importa a nadie. Lo que importa es la sensación general que proyecta: ‘Soy un hombre fuerte, no me gustan las élites, apelo a la gente que está enfadada’, y entonces el contenido se desvanece. Puede decir falsedades sin parar. No creo que el problema aquí sea Trump. Es la manera en la que funciona la comunicación en el ‘capitalismo comunicativo’”. 

¿Es Trump conservador? 

El lenguaje cifrado para hablar de supremacía blanca no es patrimonio exclusivo de Trump, señala Corey Robin, filósofo político especialista en la derecha estadounidense. Nixon, Reagan e incluso Bill Clinton lo practicaban con enorme destreza. Lo interesante, señala, es que dicho lenguaje cifrado ya no era suficiente en una era de atrofia del pensamiento conservador. Trump y el movimiento Alt Right, con sus exabruptos y su querencia por el discurso explícitamente racista, son un síntoma de la crisis de la derecha, no su causa. Paradójicamente, es una crisis ocasionada por los éxitos conservadores: “El conservadurismo se ha vuelto débil de tanto ganar”, señala Robin, en referencia a los avances en la agenda corporativa, las políticas antiabortistas y la destrucción de los sindicatos en las últimas décadas.

“El conservadurismo es un movimiento contrarrevolucionario: florece cuando tiene una fuerza emancipadora a la que oponerse”, dice Robin, que señala que la derecha estadounidense se ha impuesto con tanta rotundidad que ha perdido su ímpetu. Sólo Trump, de manera poco metódica y errática, pero más efectiva que sus adversarios, fue capaz de recuperar en campaña el arrebato que, según, Robin, enciende a la derecha desde la Revolución Francesa: atacar a las élites osificadas para sustituirlas por otras nuevas, purificadas, al servicio del mismo régimen. Gatopardismo puro: cambiar todo para que nada cambie.

¿Fin del neoliberalismo?

Si Margareth Thatcher había proclamado que “no hay alternativa” a la hegemonía neoliberal de la austeridad fiscal y la integración globalizadora, la victoria de Trump, y en cierta medida el voto a favor del Brexit que se produjo pocos meses antes de su elección, parecían indicar un cambio de rumbo. Así lo vio también, de entrada, Adam Tooze, historiador económico de la Universidad de Columbia. Para Tooze, el ascenso de Trump supuso la ruptura de un consenso entre los dos grandes partidos, y al tiempo una ruptura. En el programa republicano figuraban el racismo, la xenofobia y la incorrección política, pero también el nacionalismo y el proteccionismo económico. Pero Trump ha dado un cambio de rumbo. Tooze ya apuntaba los límites de ese discurso: “Muy probablemente acabe siendo una administración republicana tradicional”. 

¿Cómo explicar si no el nombramiento de un gabinete plagado de exdirectivos de grandes empresas y bancos y multimillonarios desreguladores? ¿Cómo entender que el tan cacareado plan de infraestructuras, que prometía un billón de dólares para renovar los maltrechos trenes, carreteras y puentes del país haya quedado en agua de borrajas? ¿De dónde sale el anuncio de reforma fiscal que reduciría las tasas impositivas a grandes empresas y fortunas a niveles de paraíso fiscal, sin ni tan siquiera reducir en paralelo los gravámenes a las clases medias y bajas? ¿Se puede acaso entender las repentinas ansias por eliminar incluso las tímidas regulaciones financieras que se introdujeron tras el descalabro de 2008?

Trump es, como señala la filósofa Nancy Fraser, “el timo que menos se ha tardado en descubrir en la historia”. Trump, añade la profesora de The New School, no está siguiendo el programa con el que se presentó a las elecciones. “Ha sido capturado por el aparato del Partido Republicano y ha vuelto al redil, regresando a los puntos centrales de su agenda”.

Incluso sus planes de sacar a Estados Unidos de los acuerdos globales de comercio han perdido ya casi todo el fuelle. En los primeros meses en el cargo, dio por finiquitado el acuerdo comercial del Pacífico, TPP, detuvo las negociaciones para un acuerdo homólogo con la Unión Europea, el TTIP, y propuso sacar a EE.UU. del NAFTA, el acuerdo con Canadá y México. Pero las negociaciones para el TTIP se reabrieron en verano, y la amenaza de finiquitar NAFTA ya va por la cuarta ronda de negociaciones. Los intereses del gran capital estadounidense, principal beneficiario de dichos acuerdos, pesan mucho.  Por no haber, no hay ni rastro de los aranceles que Trump anunció a bombo y platillo para proteger al empleo estadounidense. Mientras el Trump candidato enrojecía en sus virulentas diatribas contra China, a la que acusaba de hacer la competencia desleal a Estados Unidos en el comercio internacional, el Trump presidente se mostró dócil y “admirado” durante la primera visita a EE.UU. del presidente chino Xi Jimping.

En neoliberalismo no murió con la elección de Trump. Si acaso, apuntan tanto David Harvey como Wendy Brown, estamos ante una nueva fase del proyecto. Los objetivos no han cambiado, pero sí en cierta medida la modulación del mensaje, o su implementación. Brown habla de un neoliberalismo “nacionalista”, mientras Harvey prefiere poner el énfasis en una predecible deriva autoritaria.

¿Fascismo en la Casa Blanca?

“Presta atención a lo que hace, no a lo que dice”, aconseja Corey Robin. Si bien es cierto que la retórica de Trump ha envalentonado a elementos protofascistas, como pusieron de manifiesto las marchas de extrema derecha que terminaron con una activista antifascista muerta en Charlottesville, Virginia, en agosto, Robin pide calma a la hora de identificar a Trump como un fascista, dada la distancia enorme entre su retórica y sus actos. Trump ha cacareado durante meses la confrontación con China, la única potencia que puede rivalizar con el imperio estadounidense. Otros presidentes, como Theodore Roosevelt, respondieron a situaciones de confrontación similar llenando las costas asiáticas de submarinos, bombarderos, bases y tropas militares estadounidenses. “¿Qué hace Trump? Amenaza con llevar a China a los tribunales de arbitraje comercial”. 

Otro asunto que ha llevado a muchos comentaristas a alertar de las tendencias autoritarias de Trump ha sido su actitud con los jueces que han dictado sentencias desfavorables a sus políticas. “¿Y qué hace Trump cuando hay un dictamen en su contra?”, pregunta Robin. “Tuitear, y recurrir las sentencias: lo que haría cualquier presidente”. Para Robin no es tanto que no existan elementos protofascistas o potencialmente fascistas en la derecha estadounidense, sino más bien que estos pertenecen a otra familia del conservadurismo, la de los ‘neocon’ que se auparon al poder durante la presidencia de George W. Bush y lanzaron la Guerra de Iraq 

¿Derecha todopoderosa?

La foto fija de la victoria electoral de Trump, de su “momento”, dibujaba un panorama de absoluto dominio republicano. Los conservadores gobernaban ambas Cámaras, tenían 33 gobernadores frente a 16 demócratas, e iban a poder nombrar uno, y quizá hasta tres jueces del Supremo, solidificando así una mayoría conservadora clara durante décadas. ¿Cómo es posible que un año después los republicanos no se hayan apuntado una sola victoria legislativa?

El ejemplo de la contrarreforma sanitaria es particularmente ilustrativo. Los republicanos han tropezado hasta tres veces en su intento de echar abajo la reforma de Obama, que aumentó la cobertura de millones de personas no aseguradas. El nuevo sistema, basado en una solución de mercado que favorecía a la industria aseguradora, fue percibido por la derecha como una suerte de esquema bolchevique. Durante los siete años que estuvo en vigor la ley antes de la llegada al poder de Trump, los republicanos, entonces en la oposición, no tuvieron escrúpulos en urdir todo tipo de estrategias y triquiñuelas para echar atrás la reforma, hasta el punto de paralizar ciertos organismos del Estado al cortarles los fondos. Una vez en el poder, con una súper mayoría en ambas cámaras, han fracasado hasta tres veces, cada una de ellas con una propuesta más modesta de contrarreforma. 

Si a esta incapacidad le sumamos los sucesivos escándalos que rodean a Trump y su querencia al nepotismo y las amistades peligrosas, damos con un presidente impotente en lo legislativo, con la tasa de popularidad más baja de la historia a estas alturas, y sobre el que planean crisis judiciales y la sombra de un juicio político. A Trump, más allá de su cuenta de Twitter, solo le queda una baza.

Destrozos por decreto; semillas de resistencia

Incluso maniatado por su propia incompetencia, la división conservadora y la espada de Damocles de las investigaciones a miembros de su círculo de asesores, Trump tiene la capacidad de causar un tremendo daño. Y la está utilizando desde los primeros días de su mandato. Las medidas que más han convulsionado a la sociedad estadounidense y a la opinión pública mundial han sido decretos presidenciales. Se trata de decisiones para las que Trump no requiere refrendo legislativo, y que solo los jueces pueden rechazar a posteriori, en algunos casos. La retirada de Estados Unidos del acuerdo climático de París fue una de esas demostraciones de fuerza. Lo fueron también la imposición de un veto a los viajantes de países de mayoría musulmana, limitada después por los tribunales y, más recientemente, la retirada del programa Acción de Deportación Diferida Para las Llegadas en Edad Infantil (DACA, en sus siglas en inglés), que otorgaba un permiso temporal de residencia y trabajo a casi un millón de jóvenes, en su mayoría latinos, que emigraron a Estados Unidos siendo menores. 

Las tres medidas tienen algo en común: han prendido la mecha de la contestación social en movimientos que ya tenían cierta entidad. Las protestas en los aeropuertos que se organizaron en cuestión de minutos tras anunciarse el decreto contra los viajeros musulmanes fueron un puñetazo en la mesa de los movimientos sociales. Lanzaron un mensaje que ha tenido eco después con la retirada del acuerdo de París y, en mucha mayor medida, en torno a la anulación de DACA. Dicho programa fue, durante la presidencia de Obama, una victoria sin paliativos de un incipiente movimiento social, que forzó a los demócratas a reconocer la situación de casi un millón de jóvenes indocumentados. El movimiento volvió a sacar músculo cuando Trump anunció que suspendía DACA, y promete batalla en los meses venideros. Para Karina Moreno, investigadora de política migratoria que fue inmigrante indocumentada durante años, el episodio de DACA refleja los límites de las políticas reformistas propuestas por los demócratas para ganar el voto de las minorías: “Los demócratas sentaron las bases para que ahora nos pase esto”, señala Moreno. “Es hora de construir una alternativa más allá de sus políticas neoliberales apaciguadoras”.

Otro de los movimientos sociales más combativos es Black Lives Matter, que aboga por la justicia racial y el reconocimiento de la desigualdad estructural que sufren las minorías, en especial la comunidad negra en EEUU. De nuevo, se trata de un movimiento que se forjó durante una presidencia demócrata, en este caso del primer presidente negro de la historia del país. Brian Jones señala ese dato como muestra de la necesidad de una política que vaya más allá del reconocimiento simbólico, y lidie con las cuestiones estructurales, empezando por la desigualdad económica, que trascienden la raza, recogiendo la tradición del último Martin Luther King y el socialismo democrático en EE.UU.

Sobre dónde situar ese espacio de las alternativas, Silvia Federici, activista feminista, señala la reaparición de nuevos lazos sociales: los commons como espacios de riqueza material y colectiva, más allá de las comunidades digitales. Federici traza una analogía con Marx: “Entendió el comunismo no como utopía del futuro, sino como un movimiento que día a día transforma el status quo. Así veo a los comunes hoy en día, como una lucha del día a día basada en compartir riqueza y espacios”. El tiempo determinará el futuro de Trump, pero si una cosa parece estar clara un año después de su elección es que la sociedad americana despierta poco a poco del letargo individualista que el neoliberalismo ofreció como camino y como amnesia.

De resistencias a alternativa

Desde la tradición socialista, habla Bhaskar Sunkara, fundador de la revista Jacobin, altavoz más vigoroso de la nueva generación de la izquierda estadounidense. Sunkara hace hincapié en el largo recorrido político que tienen propuestas como la de una sanidad verdaderamente pública y gratuita, precisamente por su elemento universal, más allá de las identidades políticas. El excandidato demócrata Bernie Sanders planteó una propuesta de ley de sanidad sufragada por el Estado y logró el apoyo de casi la mitad de los senadores demócratas, incluidas figuras clave en el partido, algo insólito hasta hace unos años. Para Sunkara, la propuesta señala la hoja de ruta para el futuro. “Lo viejo se está muriendo y lo nuevo no nacerá de discursos de los Globos de Oro”, señala, lanzando un dardo a la predilección del partido demócrata, enamorado de las elites liberales que favorecen posturas críticas con Trump vacías de alternativas claras.

En suma, y en palabras de Nancy Fraser, durante las elecciones del pasado año se abrió un hueco con la aparición de Bernie Sanders. Por esa grieta, según Fraser, se puede empezar a construir la base para una verdadera alternativa: un feminismo, un movimiento ecologista, un antirracismo para el 99% de la población. 

¿Qué Hacer?

Qué Hacer son trece entrevistas, pero es en realidad mucho más. Sus protagonistas componen un retrato cubista de una realidad dinámica, que analizan desde perspectivas tan diversas como la filosofía, la historia económica, la crítica de medios, la tecnología, la teoría feminista o la geografía política. Ante todo, Qué Hacer pretende ahondar en el entendimiento para dibujar líneas maestras de acción política. Lo hace con el propósito de derribar mitos, cuestionar las narrativas simplificadoras, y enfrentarse a los problemas de raíz. 

La serie hará primero un repaso a las causas estructurales del ascenso político de Trump, prestando atención a cuestiones clave como los flujos del capital, la crisis climática o las formaciones ideológicas. El proyecto propondrá después una cartografía de las resistencias que ha despertado o fortalecido un año de Trump en el poder. Por último, se afrontarán cuestiones clave de estrategia política para articular esas resistencias. Qué Hacer es también una excusa perfecta para hacer un viaje de trece semanas por el pensamiento de algunos de los intelectuales más influyentes de las últimas décadas, y de las principales figuras emergentes del pensamiento, el activismo y la teoría crítica. ¿Nos acompañan?

-------------------------

Qué hacer, el primer proyecto audiovisual de CTXT,  se ha financiado con las aportaciones de los 4414 suscriptores y 3980 donantes de la revista. Los lectores podrán ver la serie completa de entrevistas suscribiéndose (desde 4 euros al mes) o donando (desde 10 euros) en Agoractxt.com. La supervivencia de CTXT depende de que usted, querido lector, entienda que es necesario pagar para defender el periodismo independiente y de calidad. 

Autor >

I. G-S. / Á. G. B. / H. M. ·

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

1 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Godfor Saken

    From the book “World on Fire” by Michael Brownstein- America, we still love you but you're full of shit. Your only hope a major detox. A national enema, a transnational colonic! America, go on a vision quest. Draw a circle around yourself in the wilderness and stay there for three days—seven days—twenty-one days. Without food or water. Completely silent and alone, humbly offering up your senses to the spirit surrounding you. With purity of purpose, with humility and grace. Surrender all pretense, all excuses and explanations. Blow the poisons out of your gut. Release the junk clogging your mind. America, life is not property. Break the globalization trance. Abandon your cockeyed, reductive vision. It's only resulted in ignorance, superstition, plague. Only resulted in your essence owned by corporations. Only resulted in you Americanizing the planet, making it over in your image as if you were God. America, heal yourself. Pull the plug on your addictions. Open your eyes to the consequences of your actions. Wash your hands of the blood which stains them. Before your bloated ego brings the heavens crashing down around you. If the opportunity for recovery even still exists. Because, raving in darkness, you've sailed past the point of no return many times. Without love your soul appears deformed. Rigidity and fixation triumph.

    Hace 3 años 8 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí