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¿Anticipar elecciones en Venezuela y Brasil?

En ambos países hay manifestaciones contra sus presidentes por corrupción y déficit democrático, pero la reacción de Washington y Madrid es radicalmente distinta contra uno y el otro

Andy Robinson Boa Vista (Brasil) , 3/06/2017

<p>Manifestación en Brasilia, convocada por la izquierda del país contra el presidente Temer. 24 de mayo de 2017.</p>

Manifestación en Brasilia, convocada por la izquierda del país contra el presidente Temer. 24 de mayo de 2017.

Romerito Pontes

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Algo llama la atención tras cruzar la frontera desde Venezuela a Brasil y no es solo la cantidad de venezolanos que piden limosna o se prostituyen en las calles de la ciudad brasileña de Boa Vista. Ambos países escenifican una serie de manifestaciones multitudinarias y, en algunos casos, violentas, en las que se reivindica el adelanto de las elecciones presidenciales debido al déficit democrático de sus respectivos presidentes. Esto pese a que las constituciones brasileñas y venezolana no contemplen la posibilidad de elecciones anticipadas.

En Puerto Ordaz, una ciudad industrial del sureste de Venezuela a ocho horas en coche de la frontera, las manifestaciones en favor de la celebración de elecciones inmediatas terminaron este domingo 28 de mayo con disturbios en los que decenas de jóvenes guarimberosprendieron fuego a 51 autobuses. “El gobierno se ha cargado todas las empresa metalúrgicas en Puerto Ordaz debido al populismo y la corrupción; hay que cambiar esto ya o me marcho del país”, dice Víctor, el joven dueño italo-venezolano de una gasolinera en el centro de la ciudad. En otras ciudades dos manifestantes murieron, lo que lleva el número de muertos por encima de los 50 y la oposición denunció otra vez la represión policial. “Hay que ir a elecciones presidenciales ya, porque si no las suspenderán igual que hicieron con las regionales”, afirma Ana Fernández, una manifestante jubilada del municipio de Guatire, cerca de Caracas, en referencia a la decisión de aplazar las elecciones a gobernador de finales del año pasado. El Gobierno en Caracas acaba de anunciar que se celebrarán estos comicios regionales el próximo 10 de diciembre –más de un año después de la fecha programada--, pero la oposición no se fía. Temen también que la convocatoria de una llamada Asamblea Constituyente, anunciada a principios de mayo, por Maduro sea una maniobra para arrinconar la asamblea existente.

En Brasil, mientras tanto, la mayoría de la población pide la convocatoria de elecciones presidenciales desde la polémica destitución de Dilma Rousseff el año pasado, y su sustitución por su vicepresidente Michel Temer. La filtración la semana pasada de una conversación grabada, en la que Temer parece estar animando al consejero delegado de la gigante empresa cárnica JBS a pagar sobornos a un excolaborador político del presidente, ha reforzado la sensación de que toda la clase política está corrompida.

Las manifestaciones en contra de los recortes a las pensiones del gobierno de Temer, fuertemente reprimidas por la policía, exigieron también la dimisión del presidente y la celebración de elecciones

Aunque Temer se ha negado a renunciar, crecen las presiones en su contra... En ese caso, según la Constitución, el Parlamento --muchos de cuyos diputados están siendo investigados por los jueces de la operación anticorrupción Lava Jato (Lava coches)-- elegiría al nuevo presidente, un arreglo rechazado por la gran mayoría de los brasileños. Las manifestaciones en contra de los recortes a las pensiones del gobierno de Temer, fuertemente reprimidas el mes pasado por la policía, exigieron también la dimisión del presidente y la celebración de elecciones. El pasado miércoles 24 de mayo, entre 45.000 y 150.000 personas protestaron en Brasilia. Grupos de izquierda libraron batallas campales contra la policía militar y lanzaron piedras y cócteles molotov contra los ministerios. El periódico O Globo publicó imágenes de policías militares disparando armas de fuego contra los manifestantes. 45 personas resultaron heridas. El ejército fue desplegado en las calles de la capital brasileña tras una reunión entre Temer y los altos mandos militares. Los líderes de las manifestaciones calificaron la operación militar como el “el paso del Estado de derecho a una dictadura”, según la frase del economista de izquierdas Carlos Fernando. Todo recuerda a los últimos acontecimientos en Venezuela.

Todos los pasajeros brasileños de un minibús colectivo que recorría el camino de dos horas desde la frontera venezolana a Boa Vista, coincidían, cualquiera que fuera su lealtad política, en que debería haber elecciones. “Quieren hacer elecciones indirectas en el congreso; eso es absurdo, el pueblo tiene que decidir”, defiende el conductor Nelson, que apoya al expresidente Inácio Lula da Silva, que en estos momentos lidera los sondeos con el 30% de la intención de voto. Otra pasajera que subraya que jamás votaría a Lula debido a su presunta involucración en la misma red de sobornos. Coincide, no obstante, en que es imprescindible convocar elecciones presidenciales si Temer dimite. “Indirectas no, directas sí”, dice. Sin embargo, todo indica que si dimite Temer el próximo presidente brasileño será elegido por el Congreso.

Por supuesto, hay diferencias obvias entre la coyuntura política en Brasil y Venezuela. En Caracas quien pide la convocatoria inmediata de elecciones es la oposición al gobierno de izquierdas. En Brasil, es la izquierda –concretamente Lula y Rousseff y grupos como Movimiento sin miedo y Frente Brasil Popular-- la que pide los comicios. Pese a la presunta corrupción de Temer, las organizaciones que coordinaron las manifestaciones contra Rousseff como Vemprarua y Movimiento Brasil Libre –cuyos líderes son aliados de la oposición a Maduro en Venezuela-- han desistido de sumarse a las protestas.

Hay otra diferencia. En el caso venezolano, la modificación de la Constitución para facilitar elecciones anticipadas es una medida exigida al ejecutivo por los gobiernos de Estados Unidos, España y la Organización de Estados Americanos (OEA), como condición sine qua non de que Venezuela siga siendo considerada como una democracia. En el caso de Brasil, en cambio, existe un silencio absoluto en el ámbito internacional respecto a los pros y contra de una enmienda constitucional para facilitar elecciones anticipadas un año después de la salida de Rousseff. Algo que muchos brasileños consideran que fue un golpe de Estado parlamentario. Asimismo, mientras los medios internacionales denuncian la represión policial contra las manifestaciones en Venezuela, las imágenes de las tácticas duras de la policía brasileña frente a las manifestaciones contra la reforma laboral y en demanda de elecciones apenas merecen un breve.

En el caso de Brasil existe un silencio absoluto en el ámbito internacional respecto a los pros y contra de una enmienda constitucional para facilitar elecciones anticipadas 

Otra diferencia. Según el último sondeo del instituto venezolano público Hinterlaces, el 65% de los venezolanos, pese a ser críticos con el Gobierno, prefieren esperar al 2018 para votar en las presidenciales. “Las elecciones que debería haber son las de alcalde y gobernador que están un poco atrasadas; para las presidenciales falta un año, hay que esperar”, señala José Antoni Sucre, residente con su mujer y tres hijos en Ciudad Caribia, un polígono de viviendas públicas en las afueras de Caracas. En Brasil, en cambio, según el último sondeo de Datafolha, (filial del diario Folha de Sao Paulo), el 85% de los brasileños quieren elecciones ya.

Pero los obstáculos constitucionales en ambos países son considerables. En Brasil, al igual que en EE.UU., existe un solo método constitucional para defenestrar a un presidente: el impeachment (destitución) mediante una votación en el parlamento, tal y como ocurrió con Rousseff el año pasado. La enmienda de la Constitución necesaria para permitir elecciones anticipadas requiere los votos de 308 de los 513 diputados y 49 de los 81 senadores. Eso es poco probable. Es más, muchos expertos en derecho constitucional brasileños desaconsejan el adelanto de los comicios. “Si tuviéramos un sistema parlamentario, no habría problema. Pero en un sistema presidencialista, con mandatos fijos para el ejecutivo y el legislativo, una decisión así nos fragilizaría; es mejor jugar según las reglas”, indica Claudio Couto, de la fundación Getulio Vargas en una entrevista en el medio digital Diario do Centro do Mundo.

En Venezuela existe el mismo sistema presidencialista. Por eso, los constitucionalistas próximos al gobierno de Maduro preguntan por qué, bajo la óptica de organizaciones como la OEA, no valen las mismas reglas para Venezuela que para Brasil. En Venezuela, aunque no existe la figura del impeachment, sí existe la opción del referéndum para destituir a un presidente. Cuando la oposición venezolana convocó un referéndum contra Hugo Chávez en el 2004, el presidente ganó con un 60% de los votos. “Ni tan siquiera entonces, con el 60%, aceptó la oposición el resultado”, señala Ernesto Villegas, el secretario de comunicación del gobierno en Caracas. “Ahora vamos a celebrar todas las elecciones del calendario pero tampoco lo van a aceptar”. El año pasado la oposición intentó convocar un referéndum contra Nicolás Maduro pero, obstaculizados por el gobierno, no se consiguieron suficientes firmas en el plazo permitido. 

Autor >

Andy Robinson

Fue corresponsal de ‘La Vanguardia’ en Nueva York y hoy ejerce como enviado especial en América Latina para este periódico. Su último libro es ‘Oro, petróleo y aguacates: Las nuevas venas abiertas de América Latina’ (Arpa 2020)

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5 comentario(s)

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  1. Javier RP

    Evo, efectivamente la Asamblea estuvo en desacato hasta enero de este año 2017. Sin embargo, ello no obsta para que el CNE resolviera el problema de los diputados por Amazonas. Creo yo que desde diciembre de 2015 hubo tiempo. En cuanto al revocatorio, no se suspendió por el incumplimiento de plazos sino por alegaciones de tribunales regionales sobre irregularidades en las firmas. Eso plantea un problema: según el ordenamiento jurídico venezolano, este tipo de actuaciones debe llevarlas a cabo el Poder Electoral a instancias del CNE, y no fue el caso. En cuanto a los manifestantes, hay de todo: gente violenta que debería ser detenida -estoy de acuerdo- y una inmensa mayoría pacífica que sale a ejercer un derecho constitucional -manifestarse-. Y es una inmensa mayoría porque si no fuera así, si el peso de todo esto lo llevaran los violentos, lamentablemente la lista de GNB asesinados sería muy grande. No se a que grupo me adscribes -usas el plural- pero sólo intento informarme -en Ctxt, Publico, aporrea.org, prodavinci.com y treinta y tantas personas que conozco en Caracas y que no sólo viven donde los "escuálidos" y los "disociados" sino también en El Guarataro, por ejemplo- Cuando quieras te doy "otra versión" de todo esto. Ahora bien, yo sí que tengo claro que es "otra" versión., con otros argumentos y otros puntos de vista. No se si los que opinan en Público e Ctxt tienen versiones u opiniones sin mayor base. Saludos, Evo.

    Hace 3 años 10 meses

  2. Riego

    Evo: Si hubo bloqueo al revocatorio. La oposición pidió la planilla de revocatorio en marzo y se la dieron en abril y cuando recolectaron las firmas el CNE se tomó hasta un mes digitalizandolas lo cual era innecesario ,lo de firmar a los muertos pues el mismo CNE excluyó esas firmas irregulares . La asamblea Nacional está en desacato por nombrar diputados a 3 candidatos cuyas elecciones están suspendidas por posible fraude, algo que lleva desde el año pasado y no se ha dicho NADA, como pueden dejar a un estado si representación por mas de un año sin dar ningún avance de la supuesta investigación al fraude. Otra vez es su culpa. Y si piensas que no puedes dañar a algguién con agua a presión, gas lacrimógeno, un arma quimica y escudos mas resistentes que cualquier cosa casera, es que te gusta estar engañado. Pero no parece que seas muy inteligente si piensas que alguien es su casa puede fabricar un morteros, escopetas y franco tiradores ocasionalmente.

    Hace 3 años 10 meses

  3. Evo

    Javier PP: No hubo bloqueo al revocatorio. La oposición no cumplió los plazos, hizo firmar a los muertos, también a personas no autorizadas. Fue su exclusiva culpa. La asamblea Nacional está en desacato por nombrar diputados a 3 candidatos cuyas elecciones están suspendidas por posible fraude. Otra vez es su culpa. Y lo de la represión sistemática es para troncharse: solo utilizan agua, gas lacrimógeno y escudos. Los "pacíficos" manifestantes (terroristas) utilizan entre otras armas, morteros caseros, escopetas caseras lanza-bolas y tienen apoyo de franco tiradores ocasionalmente. Así como el apoyo de varios alcaldes opositores que hacen la vista gorda ante los desmanes. Así que, ¿dónde está la represión sistemática? Ya no engañáis a nadie.

    Hace 3 años 10 meses

  4. Hugo

    Me parece que hay cierta manipulación de este escrito. No se pueden comparar situaciones disimiles a no ser que haya el interés por llevarlas de los cabellos. El gobierno brasileño es producto de un tramposo golpe de Estado, que hasta el diario Folja de Sao Paulo ha confirmado como una mentira forjada para sacar a Dilma Rousseff de la presidencia a la cual llegó con el apoyo de 55 millones de votos. El gobierno venezolano es producto de una contienda democrática y tiene legitimidad institucional. Porque la derecha opositora, luego de un proceso de manifestaciones terroristas en la que se ha asesinado a mucha gente, quiera sacar a Maduro por la fuerza no indica que esto sea comparable con el gobierno golpista Temer de Brasil. Las manifestaciones populares en Brasil exigen una vuelta a la democracia vulnerada. Las "guarimbas" foquistas de Caracas pretenden un golpe de Estado para volver a la dictadura de la oligarquía. ¿El columnista realmente estuvo en Venezuela? o se ha nutrido de lo que interesadamente difunden los medios de EU y Europa, que reflejan una realidad virtual de Venezuela, mientras ocultan los horrores sociales de México, Colombia... y hasta de España.

    Hace 3 años 10 meses

  5. Javier RP

    Un artículo bien planteado, aunque faltan algunos datos: se sugiere que existe una reivindicación inconstitucional -es cierto- pero el autor no menciona la situación ilegal d la asamblea venezolana, situación q no se ha querido resolver. Tampoco menciona el bloqueo al revocatorio, ni la inconstitucional represión sistemática -esa es clave- d las manifestaciones. Ah!, y tampoco dice q los 51 autobuses estaban en un desguace.

    Hace 3 años 10 meses

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