1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Coqueteando con la abstención

Con más de 10,5 millones de personas, los abstencionistas fueron el colectivo más numeroso en la primera vuelta. El peligro Le Pen no les desanima

Enric Bonet París , 3/05/2017

<p>Jóvenes de la sección juvenil del sindicato Solidaires, en la manifestación del 1 de mayo, con una pancarta en la que se lee: " />

Jóvenes de la sección juvenil del sindicato Solidaires, en la manifestación del 1 de mayo, con una pancarta en la que se lee: "Ni peste, ni cólera. Abstención!"

E.B.

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

Votar al centrista Emmanuel Macron o no votar. El rechazo que la mayoría de los franceses siente respecto al ultraderechista Frente Nacional (FN) no se ve reflejado en una adhesión instantánea al exministro de Economía. Ni siquiera con una pinza en la nariz: muchos dudan si acudir a las urnas el 7 de mayo. Según los sondeos, el candidato de En Marche! (En Marcha!) obtendrá un 60% de los votos y se impondrá con claridad a la ultranacionalista Marine Le Pen (40%). Muy lejos del 82% con el que se impuso Jacques Chirac a Le Pen padre en 2002. Aunque la victoria de Macron parece cantada, resulta significativo el posible incremento de la abstención.

Según un estudio de opinión de Ifop, el 28% de los franceses no acudirá a votar en la segunda vuelta, mientras los abstencionistas representaron el 21% en la primera. El 29% de los franceses desea que no gane ni Macron ni Le Pen, según un sondeo de Cevipof, publicado este 3 de mayo. En este mismo estudio, casi la mitad de los electores reconoce que no le gusta la personalidad de Macron. Y el 67% de los franceses prefiere que su país no se abra aún más a la globalización como reivindica el líder de En Marche!. Los valores liberales del exministro de Economía no resultan convincentes para buena parte de los franceses y esto abre la posibilidad a un incremento del número de abstencionistas y votantes en blanco.

Dos tercios de los militantes de la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon votarán en blanco o se abstendrán, según la consulta ‘online’ hecha por este movimiento

Al contrario de lo que sucedió en las elecciones presidenciales de 2002, o en las regionales de 2015, la amenaza de la llegada al poder del FN no parece movilizar al electorado francés. El tradicional frente republicano se fisura. La idea de votar a cualquier otro candidato menos a Le Pen ya no genera consenso. Dos tercios de los militantes de la Francia Insumisa (FI) de Jean-Luc Mélenchon votarán en blanco o se abstendrán, según la consulta online hecha por este movimiento, publicada el 2 de mayo. Sólo el 34% de los insumisos apostará por Macron.

“No podemos elegir entre el ultraliberalismo de Macron o la ultraderecha de Le Pen”, reconoce Olivier Prenant, 58 años. Este miembro de un grupo local de la Francia Insumisa en Lilas, nordeste de la región parisina, afirma que votará “con una papeleta en blanco en la que escribiré las siglas JLM [en referencia a Mélenchon]”. Para este antiguo empleado en el sector de la edición, que actualmente se encuentra en paro, “estamos sometidos a una gran violencia social que se ha visto acentuada por las políticas de Hollande y Macron”. Presente en la tradicional manifestación del 1 de mayo en París, asegura que comparte la posición de los sindicatos contestatarios, como la CGT o Force Ouvrière, que no han pedido el voto para Macron.

Izquierda y derecha, divididas ante el apoyo a Macron

Con lemas como “Ni patria ni patrón” o “La peste o el cólera”, la movilización del día del trabajador reflejó la división de la izquierda francesa ante el apoyo a Macron. Mientras que en 2002 la presencia del frentista Jean-Marie Le Pen en la segunda vuelta de las presidenciales generó una ola de contestación antirracista en la calle —entre 1,3 y 2 millones de personas se manifestaron el 1 de mayo de aquel año en contra del FN—, quince años después las movilizaciones han sido menos numerosas —entre 140.000 y 280.000 personas— y el mensaje, más ambiguo.

“Si vamos a votar, seguro que no lo haremos por Le Pen, pero tampoco queremos hacerlo por Macron, cuyo programa representa una amenaza para el futuro de nuestros hijos y nietos”, explica Christiane Poussant, jubilada. Acompañada por su marido Daniel en la manifestación, esta melenchonista denuncia las consecuencias sociales que comportará la reforma laboral que Macron quiere aprobar por decreto.

De hecho, el 35% de los electores de la France Insoumise aseguran que se abstendrán o votarán en blanco en la segunda de vuelta, según Ifop. El 45% de los insumisos apostará por Macron y sólo el 10% de ellos lo hará por Le Pen. La abstención o el voto en blanco no resultan, sin embargo, patrimonio exclusivo de los simpatizantes de Mélenchon. Aunque el dirigente de la derecha republicana François Fillon apoye a Macron, el 28% de los electores conservadores quiere abstenerse o votar en blanco, mientras que el 48% de ellos lo hará por el líder centrista y el 22% por la candidata del FN. También el 21% de los votantes del socialista Benoît Hamon pretende abstenerse o depositar una papeleta en blanco o nula.

La única esperanza con la que cuenta Le Pen es una abstención muy elevada de los electores de Mélenchon, Fillon y Hamon. Lo que le permitiría remontar los veinte puntos que la separan de Macron. “Si el 90% de las personas que apuestan por Le Pen va a votar el 7 de mayo y sólo lo hace el 65% de los que prefieren a Macron, la candidata frentista se proclamará vencedora de las presidenciales”, explicó el físico Serge Galam, que predijo la victoria de Donald Trump, en declaraciones al semanario Le Point. Una hipótesis poco probable, pero no imposible.

La incipiente crisis del régimen de la Quinta República

Aunque la abstención difícilmente impedirá la victoria del candidato de En Marche!, sí puede ilustrar la debilidad del Macron presidente. El líder centrista no será elegido por una adhesión mayoritaria a los valores liberales y business friendly de su candidatura, sino por el rechazo a la ultranacionalista Le Pen. Según un sondeo de Cevipof, el 45% de los electores de Macron en la primera vuelta de las presidenciales lo hizo por “voto útil”, para evitar una segunda vuelta entre la derecha y la extrema derecha, como sucedió en 2002 cuando se confrontaron el conservador Jacques Chirac y Jean-Marie Le Pen.

Según un sondeo de Cevipof, el 45% de los electores de Macron en la primera vuelta lo hizo por “voto útil”, para evitar una segunda vuelta entre la derecha y la extrema derecha

“En 2002, toda la izquierda se movilizó por Chirac. Pero cuando este fue elegido hizo un gobierno de derechas y se convirtió en el campeón de la fractura social y el incremento de las desigualdades, que han favorecido al FN”, explica el periodista Antoine Peillon. Autor de la obra Voter, c’est abdiquer (Votar es abdicar), Peillon reivindica la abstención de forma militante: “Abstenerse quizás no servirá para tumbar el sistema, pero puede contribuir a que haya una toma de conciencia crítica”. Una mayor concienciación respecto al funcionamiento poco democrático del sistema electoral y del régimen político de la Quinta República, al que califica como “monarquía oligárquica”.

Desde 1962, la vida política francesa gira en torno a la elección del presidente por sufragio universal. Una votación cada cinco años (antes de 2002 era cada siete) que hace correr ríos de tinta en la prensa y despierta la pasión francesa por la política. Pero que también sirve para justificar el carácter presidencialista de la Quinta República, cuyo jefe de Estado elige al primer ministro y a los otros miembros del Ejecutivo de entre las filas del partido que tenga mayoría en la Asamblea Legislativa. Los diputados deben ratificar estos nombramientos. “Durante los últimos años el poder del ejecutivo no ha hecho más que reforzarse y el Parlamento sólo se dedica a tramitar las leyes impulsadas por el Gobierno”, lamenta Peillon.

Este carácter presidencialista se vio, de hecho, reforzado en 2002, cuando se aprobó pasar del septenio al quinquenio. Así se esperaba evitar la cohabitación entre un presidente de un color político y una Asamblea Nacional de otro, como sucedió entre 1997 y 2002, cuando el presidente conservador Chirac y el primer ministro socialista Lionel Jospin compartieron el poder. Pero desde entonces las presidenciales francesas se han convertido, a menudo, en una elección entre “lo malo” y “lo peor”. En un voto por descarte para evitar que el Frente Nacional accediera al poder (como sucedió en 2002 y probablemente en 2017) o para expresar el rechazo mayoritario a Sarkozy, que en 2012 permitió que Hollande fuera elegido.

“El sistema de voto a dos vueltas no me satisface”, reconoce Alex Wolf, 23 años, empleado en Suiza en un grupo de distribución. Este joven alsaciano reconoce que está “harto de tener que votar en contra de alguien”. Antiguo elector del anticapitalista Philippe Poutou en 2012, Wolf apostó este año por el partido de la abstención, como hicieron la mayoría de las personas de su generación. Con más de 10,5 millones de personas que no acudieron a votar, los abstencionistas fueron el colectivo más numeroso en la primera vuelta de las presidenciales.

Abstenerse para reformar el sistema

“Hasta ahora sólo nos interesábamos por el abstencionismo desde un punto de vista cuantitativo, pero este también tiene un valor cualitativo”, afirma el jurista Antoine Buéno, consejero desde hace quince años del grupo centrista en el Senado y encargado de redactar los discursos de François Bayrou durante la campaña presidencial de 2007. Tras haber publicado a finales de febrero el manifiesto No vote (No votes), Buéno reivindica la necesidad de que los abstencionistas se organicen para exigir una reforma del sistema político: “Podemos crear una agrupación de abstencionistas que digan que están dispuestos a ir a votar si se reconoce el voto en blanco”.

“Después de haber publicado No vote, me han contactado un centenar de colectivos favorables a la abstención”, explica Buéno. Uno de ellos es el grupo Abstención Consciente, que milita para boicotear estas elecciones presidenciales y las legislativas de junio. Compuesto por una veintena de miembros activos y sesenta simpatizantes, este colectivo justifica su acción con la frase del humorista francés Coluche “Si votar cambiara alguna cosa, ya hace tiempo que estaría prohibido”.

Además de los jóvenes y una parte de las clases obreras, el partido de la abstención lo conforman “ciudadanos con una vida cívica muy activa; muchos de ellos son miembros de asociaciones ecologistas o de ayuda a los refugiados”, explica Peillon. El hecho de no ir a votar, según Buéno, no significa claudicar ante la crisis de la democracia, sino que implica “un despertar del pueblo, ya que ser ciudadano no puede consistir en ir a votar sólo una vez cada cinco años”. Y menos aún tener que escoger cada cinco años entre lo malo y lo peor.

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

4 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. La Boétie

    Todas estas disquisiciones para justificar el no votar contra el fascismo ( independientemente de los ropajes argumentales de eso se trata, en esencia) apunta a un evidente tacticismo de Melenchon con la vista puesta en las próximas elecciones; movimiento inteligente, muy inteligente sin duda, pero sin posible justificación moral. El fin no justifica los medios.

    Hace 4 años

  2. explorador

    No sólo hay que mirar la economía. Están muriendo muchos franceses. Y no parece que Macron, viniendo del sistema financiero sionista, quiera enemistarse con Israel atacando a sus protegidos del ISIS.

    Hace 4 años

  3. Mig

    Completamente de acuerdo con Jean Michel. Ya está bien de manipular y de denostar. Votar en blanco o abstenerse es legítimo. No se puede obligar a votar a una extrema derecha (neoliberal) para que no salga la otra. (fascista) Y si sale Le Pen y es un peligro para la democracia haber cogido susto en vez de denostar "a la extrema izquierda" y al "populismo" Resulta que en la primera vuelta Francia Insumisa era para el extremo centro y el establishment tan despreciable como el FN pero ahora tienen que votar para frenar a la extrema derecha. Vaya, .

    Hace 4 años

  4. Jean Michel

    Primero: Macron no es "centrista" (¡qué manía!). Es derecha pura y dura. A ver si dejamos de manipular. Segundo: hace tiempo que la abstención es la opción mayoritaria, en Francia y en muchos otros países. La consigna de las bases de Mélenchon (en realidad, estratégia), es clara: voto en blanco. Votar a Macron y reeditar la segunda vuelta de las elecciones de 2002 con una aplastante victoria del “candidato anti FN” volvería a redimir la derecha clásica (y sus políticas), que no dudaría en capitalizar todo el mérito de la victoria (aun reconociendo hipócritamente el valor del “aviso” que representa el resultado del FN). El otro efecto colateral de tal “victoria” sería otros cinco años de políticas neoliberales (aderezados con mensajes sociales vacíos) que nos conducirían, esta vez sí, a unas siguientes elecciones con una victoria más que segura del FN. Es tiempo de valientes. Abstenerse es callar y otorgar. Votar en blanco es manifestar disconformidad con lo presente al mismo tiempo que minimizar la (sin embargo) probable victoria de Macron demostrando que ya no existe quórum para camuflar los problemas votando contra natura.

    Hace 4 años

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí