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El Hacha

Lo que se siente

La afición del Atlético de Madrid no abandona a su equipo tras ninguna derrota. Todos juntos defienden lo que han conseguido y siguen soñando bajo las frases de su himno

Rubén Uría 4/05/2017

<p>Jugadores del Atlético de Madrid agradeciendo la entrega a su afición tras el partido en el Santiago Bernabéu</p>

Jugadores del Atlético de Madrid agradeciendo la entrega a su afición tras el partido en el Santiago Bernabéu

Ángel Gutiérrez / CLUB ATLÉTICO DE MADRID

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Media vida tropezando en la misma piedra, una final de Copa de Europa perdida en la prolongación, otro varapalo después de una agonía resuelta con un gol a dos minutos del final del partido, otra ilusión rota en una segunda final de Champions desde el punto de penalti y como cuartas partes nunca fueron buenas, el martes, una tormenta feroz de tres goles, para amenazar el sueño de Cardiff. Y allí, en lo más alto de la grada del estadio del vecino, cuatro mil almas, después de recibir en las costillas la enésima puñalada fatal, tras un nuevo hachazo del destino, después de levantarse de toda paliza imaginable para tener el valor de querer recibir otra, se pusieron a corear el himno de su equipo. El del Club Atlético de Madrid. Ese que se creó en 1903 para ser distinto a otro que ya existía. Ese cuyo propio himno reconoce que no es el mejor, porque su razón de ser es aspirar, simplemente, a pelear como si lo fuera. Esa bendita avanzadilla que sueña en rojo y blanco, que cree contra viento y marea, que recibe cada puñetazo con más dignidad que el anterior y que, por su religión oficial, dejaría la fe de Teresa de Calcuta en mantillas, cantó más fuerte que nunca su himno. Hace años les recibieron con una pancarta que suplicaba un rival digno para un derbi decente. El dos de mayo, fiesta mayor en Madrid, les recibieron con una pancarta que pretendía reírse de su fatalidad en Lisboa y Milán, con una leyenda que decía “decidme qué se siente”, como si el haberse enfrentado al que, según ellos, es el mejor equipo del mundo, de Europa y de la historia, no mereciese respeto.

Nada más acabar el partido, con el Madrid soñando con Cardiff, alegre por su fútbol y excitado por su exhibición, compareció Sergio Ramos ante las televisiones de medio mundo. Y mientras el vengador del madridismo, que también azote colchonero, ofrecía sus impresiones sobre el encuentro, se colaba, de fondo, una banda sonora. La del himno del Atlético de Madrid. El que coreaban, una y otra vez, sin desmayo, los cuatro mil hinchas del equipo que había sido zarandeado por su contrario, que había bordado el fútbol y tenía medio pasaje para una final continental en el bolsillo. Ramos hablaba de la posible final, del gran partido del Madrid, de los goles de Cristiano, de la táctica de Zidane, de su gran planteamiento y de que tienen una oportunidad preciosa de estar en otra final para lograr otro santo grial. Y entre pregunta del periodista de turno y respuesta, se oía, a través de la señal de televisión, el grito desgarrador al viento de gentes que siguen teniendo claro que sólo agachan la cabeza para besar el escudo del Atlético de Madrid.

No, la afición del Atlético no es única. Ni es la mejor del mundo. Ni tiene más sentimiento que otras. Ni es más especial que las demás. Lo que sí es, de largo, es un monumento a la fidelidad. Esa afición, que ha esputado sangre y pocas veces paladeado vino, es una legión de creyentes que, inasequible al desaliento, una que hace de su sufrimiento un espectáculo, y de su sentimiento, un orgullo. No, la afición del Atleti no es la mejor del mundo, ni de la historia, ni lo pretende, ni necesita serlo. Y por supuesto, no tiene que arrogarse la capacidad de dar lecciones a nadie. Lo que sí es, de manera indiscutible, es  el único patrimonio real del club. Uno sagrado, que se transmite de padres a hijos, porque llegue quien llegue, fiche quien fiche y se vaya quien se vaya, ellos nunca fallan. A esta afición, los todavía dueños, no la pueden vender, ni ceder, ni traspasar. Seguirán ahí, fieles, cantando el himno cuando el equipo esté de cuerpo presente, soñando con que vuelva de entre los muertos, soñando con una leyenda inexplicable que es un veneno que se expande, día a día, dificultad a dificultad, sobresalto a sobresalto.

Esa afición no pide una victoria, ni se va del campo porque puede perder un título, ni exige una Champions. Esa afición se merece otra cosa. Se merece lo más importante. Que el entrenador que heredó un muerto y devolvió un campeón, les haga vibrar. Y que sus jugadores, que no parecen campeones pero lo son, les hagan estremecer. Y que su Atleti, al que han jurado amor eterno, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, sea su Atleti. Es decir, un equipo que, pierda o gane, derroche coraje y corazón. Uno que insiste. Uno al que la vida le siga pegando porque siempre tiene el valor de levantarse. Eso, queridos amigos, podemos decíroslo, eso es lo que se siente. 

Autor >

Rubén Uría

Periodista. Articulista de CTXT y Eurosport, colaborador en BeIN Sports y contertulio en TVE, Teledeporte y Canal 24 Horas. Autor de los libros 'Hombres que pudieron reinar' y 'Atlético: de muerto a campeón'. Su perfil en Twitter alcanza los 100.000 seguidores.

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16 comentario(s)

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  1. Iñigo Lazkano

    Escribir todo un artículo sobre la afición del Atlético de Madrid sin hacer una mísera mención a los DOS ASESINATOS cometidos por ésta es blanquear y colaborar con el fascismo. "No es la mejor" dice. Es la peor, la única en España con cadáveres a sus espaldas. "Ha esputado sangre" dice. No. Ha derramado sangre de un chaval inocente que acudió a ver a su equipo al Vicente Calderón. Pero como vivimos en el país en el que vivimos, los fascistas siempre están protegidos. Luego se persigue a los Biris o a los Bukaneros, que no han matado ha nadie, pero son de izquierdas. Y la prensa es colaboradora imprescindible para que esto siga siendo así, con la deleznables portada del AS o este artículo blanqueador como ejemplos. Muy mal, Rubén Uría, muy mal.

    Hace 3 años 11 meses

  2. Che

    ¡Cómo se le ocurre a nadie poner en tela de juicio la dignidad del Imperio nacionalmadridista!, ¡el emblema de todas las Españas!, ¡adalid de la deportividad!, ¡refugio de genios futbolísticos incomprendidos!. representantes del españolito "menudo soy yo", del " ¿quien se ha creido ese tal Messi para morder el codo de Marcelo o para poner la mano debajo del pie de Pepe?", ¿Que a veces al Imperio le ayudan los árbitros?, pues si, pero como ayudan a todos, principalmente al Atleti, como se pudo comprobar en las dos Finales de Champions, donde sólo la épica nacionalmadridista pudo superar al intento de robo del Atleti. ¡Defendamos el espíritu merengue!, y que quede claro que si el Real Madrid roba es porque también roban los demás.

    Hace 3 años 11 meses

  3. Juan

    Ya, pero os cayeron 3

    Hace 3 años 11 meses

  4. Juan

    Se puede calificar de marranada la pancarta, eso va en función del «color del cristal» con que se mire. De lo que no hay duda es que a eso se le está dando más importancia y parece mucho peor que lo que propone un «profesional» del club colchonero alentando a la afición a matar por ellos.

    Hace 3 años 11 meses

  5. N

    Johnny, OK diario lo lees tú que te relaja

    Hace 3 años 11 meses

  6. Fernando Jaraba Sánchez

    Decir una cosa y la contraria por muy bien dicha que esté es un absurdo. Dejémonos de monsergas, aficiones, lealtades, sufrimientos y demás historias. Todos los aficionados de un Club de fútbol, se llame como se llame, quieren ganar y punto. Cuando ganan exhiben sus triunfos, con pancartas o sin pancartas y cuando pierden, si cantan, es para ahogar su tristeza.

    Hace 3 años 11 meses

  7. NACHO

    ME HA LLEGADO ESTA CARTA ABIERTA DE UN MADRDDISTA A LA AFICIÓN DEL ATLETI, Y LA COMPARTO PORQUE ME PARECE MARAVILLOSA: Soy del Madrid. Siempre lo he sido, desde pequeñito, como todo el mundo lo es de su equipo de fútbol. Cada uno lo es por una razón: por su padre, por su amigo del cole, por aquel partido que vio siendo niño... Yo lo soy por mi tío Agus. Mi tío era la persona más maravillosa que ha pisado la tierra: generoso, simpático, cariñoso, chistero. Murió hace ya unos cuanto años en un accidente en Perú, donde dedicaba su vida a ayudar a los que menos tienen. Y era madridista hasta la médula. Me hice del Madrid desde una tarde domingo primaveral, que recuerdo como si fuera ayer. Una tarde luminosa y feliz en que me llevó por primera vez al Bernabéu y donde en 90 minutos no cerré la boca viendo a Miguel Ángel, Pirri, Benito, Camacho, Del Bosque, Juanito y Santillana. Por esa tarde, y por mi tío Agus, soy del Madrid, como por otros tíos Agus y por otras tardes luminosas otros son del Atleti, del Osasuna o del Betis. No tiene más mérito que ése. Sentado que soy madridista, voy a responder a las cuatro o cinco chorradas que, como un mantra, repiten los atléticos para alardear de su condición de tales. 1. Los cojones y los millones. El Madrid tiene más pasta que el Atleti. Eso es verdad. Pero el Atleti no se queda corto: es el tercer equipo más rico de España (lo de los cojones y los millones se lo pueden decir, menos el Madrid y el Barca, todos los demás) y sus jugadores son todos millonarios. Que no se os olvide, Fede, que el más pringao de la plantilla del Atleti cobra más en un año que tú en toda tu vida. O sea, que de millones no andan mal, y que si ese es el argumento, es más coherente ser del Rayo, ¿no? Todo eso sin tener en cuenta que vuestros mejores jugadores siempre acaban yéndose a donde les pagan mejor (así a bote pronto y en años recientes los superatléticos Torres, Falcao o De Gea), de lo que deduzco que a sus aficionados nos les gustarán demasiado los millones, pero a sus jugadores, un poquito, sí. 2. Cristiano y Florentino. A mí tampoco me gustan. Nada de nada. Pero sigo siendo de mi Madrid. ¿Por qué? Lo primero, porque uno no cambia nunca de equipo. Si eso cambia de novia, de partido político o de religión, pero nunca de equipo, precisamente porque la adscripción a un equipo u otro proviene de la niñez y es, por tanto, completamente irracional. Y lo segundo, porque Florentino y Cristiano pasarán, pero el Madrid seguirá. Porque el Madrid no es ni Florentino ni Cristiano, sino el que yo vi y del que me habló mi tío Agus. El Madrid son Camacho, Pirri y Santillana. Y antes, Gento, Marquitos y Di Stéfano. Porque me imagino que algún atlético no estaría muy orgulloso, por ejemplo, de Jesús Gil, a cuyos colaboradores en Marbella siguen juzgando todavía por chorizos. Y Jesús Gil pasó. 3. ¡Qué manera de perder! Se supone que sois los más grandes porque apoyáis al perdedor y sabéis lo que es sufrir. Pero yo conozco a más de un atlético (y a más de dos) que apoyan hasta la muerte a su equipo porque es un perdedor, pero que pasan olímpicamente de otros perdedores de la vida: del inmigrante que no tiene donde caerse muerto, del viejecillo con pensión menguante o del parado que no encuentra curro ni pá dios. O sea, que sufre por sus (millonarios) jugadores, que saben perder, pero les traen al pairo los verdaderos perdedores de la vida. 4. La mejor afición. Es verdad que la afición del atleti grita y anima más que la del madrid. Pero más todavía lo hace la del Liverpool, que sin embargo también las ha liado pardas. Además, junto a la característica de gritar más, la afición del atleti se caracteriza por odiar más que la del madrid, porque yo no he vista nada que les una más que su antimadridismo, y no me parece que el odio sea un sentimiento demasiado edificante. Sobre todo cuando no es correspondido: los madridistas no odiamos al atleti, lo miramos con cierta simpatía y, la verdad, con cierta indiferencia. Por otra parte, la verdad es que yo veo, en las dos aficiones, a los mismos abuelos, las mismas novias y los mismos niños, con la misma mirada de ilusión, en los dos lados. Solo que unos vestidos de blanco y otros de rojiblanco. Lo demás, todo igual. Y el que piense que unos son mejores personas que otros por ser del atleti, sencillamente es un pobre ignorante: en los dos bandos hay la misma gente estupenda y los mismos cretinos. Yo conozco ejemplos para dar y tomar de las dos cosas en las dos aficiones, y estoy seguro de que vosotros también. 5. Una forma de vida. Este es el argumento que a mí más gracia me hace y que me parece más esperpéntico. El típico atlético emocionado te vende su afición como una forma de vida, que le hace ser resistente frente al opresor, defensor de causas justas, levantado en la derrota…. Y a mí lo que me da es pena que alguien base su vida y su filosofía existencial en un equipo de fútbol. Que el apoyo al perdedor no se demuestra apoyando a los (millonarios) jugadores del atleti que ha perdido un partidillo, sino apoyando a los verdaderos perdedores de la vida, que son otros. Que la causa justa por la que merece la pena vivir no es que un equipo de fútbol gane o pierda, sino casi cualquier otra. Y no creo que los atléticos estén dedicados a causas más justas que los del Celta o el Getafe. Que vender el apoyo a tu equipo de fútbol como lo que más feliz te hace no hace sino demostrar la vacuidad de tu vida. Y que si ser de un equipo de fútbol es algo tan importante como para marcar los valores de tu vida, espero por dios que mi hijo no se haga del atleti y que no le guste el fútbol: prefiero que encuentre sus valores en la ayuda a los demás, el arte, la geografía o la papiroflexia. Pero por favor, que no se convierta en un chalado que haga del atleti (o del cualquier otro equipo) su leit-motiv. En definitiva, Santi, Alex, Cosme, Fede: que uno no es de un equipo porque se lo haya pensado y el suyo sea el más guay, sino porque lo es de pequeño. Y sobre todo no se os olvide una cosa: que el fútbol son 22 tíos en calzones persiguiendo una cosa redonda encima de un prado. No da para más. El que quera inspirar en eso su vida, allá él….. Y por cierto, tío Agus, te hará feliz saber, allá donde estés, que desde este mayo somos campeones de Europa. Por décima vez! Y que le ganamos la final al atleti! ¿Y sabes por qué se la ganamos? Por un golazo de cabeza de un tal Ramos, al que no conoces, que lo metió no por sus millones, sino porque, él solito, tuvo más cojones que los 11 del atleti que había sobre el campo. Te quiero y te recuerdo sin parar, tío Agus. Hala Madrid!

    Hace 3 años 11 meses

  8. cascaradeajo

    La misma afición que le cantaba a Kiko Narváez "cojo muérete"

    Hace 3 años 11 meses

  9. Che

    Jesús Gil Padre solía decir que no iba a permitir que los jugadores se acomodaran en la derrota, y la fidelidad de la afición es fundamental para ello, pero no suficiente. El fútbol profesional es un gran negocio y, por tanto, manda el dinero, para conseguirlo se necesitan títulos. El negocio es tan grande que se paga cualquier precio por ganar. El Atleti no forma parte de la cúpula del negocio y es condenado sistemáticamente ( por lo civil o por lo criminal) a quedarse detrás. Al Atleti lo están intentando acomodar en la derrota desde hace muchísimos años y la fidelidad contumaz de la afición como única herramienta se ha mostrado insuficiente .

    Hace 3 años 11 meses

  10. andrés

    Lo del fútbol no tiene solución. La afición, las aficiones todas, son patéticas, pero tener que soportar la cantidad de majaderías que escribe el Sr. Uría es demoledor.

    Hace 3 años 11 meses

  11. juan carlos

    Palabras bonitas, escritas con el corazón. El amargo regusto de la épica de la derrota. ¿Quién no se ha asomado a un balcón para ver como la chica de la que estás enamorado sea va para siempre con otro?¿Quién no ha lanzado una plegaria a un dios menor? Todo eso y mucho más... si yo hablara, está muy bien. Ser mejor que el vecino, y no por ganar, sino por ser capaz de volver a levantarte para ir a por más. Eso es bonito... bonito en la literatura, en el cine... pero en la vida es una putada hablando en plata. Pero lo que no hay que hacer, después de hacer la enhorabuena al vecino, es pensar que con eso hemos hecho todo. Haríamos muy mal en ocultar la realidad. La realidad es que el equipo, nuestro amado Atelí, no compitió. Hay jugadores que no tiene el cuajo suficiente para vestir como diría el gran Petón, la zamarra rojiblanca. Se creen estrellas por llevar un número mítico como el que llevó en su día, Futre o Pantic. Otros en cambio no aparecieron llevando el número del irrepetible Zapatones o Schuster. A estos últimos se les puede perdonar, pero a los primeros no. Y la prueba de ello es cuando la estrella del equipo correr setenta metros para recuperar un balón en el minuto ochenta de partido, algo que la "estrellita" no fue capaz de hacer en todo el partido dejando que su lateral fuera desbordado sistemáticamente, y más sabiendo que estaba jugando a pierna cambiada... todo un despropósito. Yo estaba en el Calderón cuando el Atelí venia de perder en el Carlos Tartiere con un gol de su delantero Carlos, que años más tarde ficharía por el Atlético de Madrid. En una gran partido, con Manolo y Futre de héroes locales, ganamos cinco a cero y alcanzamos la final de copa contra nuestros "queridos" vecinos... lo demás es Historia. Ese espíritu apelo para el miércoles. Aupa Atletí

    Hace 3 años 11 meses

  12. juan carlos

    Palabras bonitas, escritas con el corazón. El amargo regusto de la épica de la derrota. ¿Quién no se ha asomado a un balcón para ver como la chica de la que estás enamorado sea va para siempre con otro?¿Quién no ha lanzado una plegaria a un dios menor? Todo eso y mucho más... si yo hablara, está muy bien. Ser mejor que el vecino, y no por ganar, sino por ser capaz de volver a levantarte para ir a por más. Eso es bonito... bonito en la literatura, en el cine... pero en la vida es una putada hablando en plata. Pero lo que no hay que hacer, después de hacer la enhorabuena al vecino, es pensar que con eso hemos hecho todo. Haríamos muy mal en ocultar la realidad. La realidad es que el equipo, nuestro amado Atelí, no compitió. Hay jugadores que no tiene el cuajo suficiente para vestir como diría el gran Petón, la zamarra rojiblanca. Se creen estrellas por llevar un número mítico como el que llevó en su día, Futre o Pantic. Otros en cambio no aparecieron llevando el número del irrepetible Zapatones o Schuster. A estos últimos se les puede perdonar, pero a los primeros no. Y la prueba de ello es cuando la estrella del equipo correr setenta metros para recuperar un balón en el minuto ochenta de partido, algo que la "estrellita" no fue capaz de hacer en todo el partido dejando que su lateral fuera desbordado sistemáticamente, y más sabiendo que estaba jugando a pierna cambiada... todo un despropósito. Yo estaba en el Calderón cuando el Atelí venia de perder en el Carlos Tartiere con un gol de su delantero Carlos, que años más tarde ficharía por el Atlético de Madrid. En una gran partido, con Manolo y Futre de héroes locales, ganamos cinco a cero y alcanzamos la final de copa contra nuestros "queridos" vecinos... lo demás es Historia. Ese espíritu apelo para el miércoles. Aupa Atletí

    Hace 3 años 11 meses

  13. juan carlos

    Palabras bonitas, escritas con el corazón. El amargo regusto de la épica de la derrota. ¿Quién no se ha asomado a un balcón para ver como la chica de la que estás enamorado sea va para siempre con otro?¿Quién no ha lanzado una plegaria a un dios menor? Todo eso y mucho más... si yo hablara, está muy bien. Ser mejor que el vecino, y no por ganar, sino por ser capaz de volver a levantarte para ir a por más. Eso es bonito... bonito en la literatura, en el cine... pero en la vida es una putada hablando en plata. Pero lo que no hay que hacer, después de hacer la enhorabuena al vecino, es pensar que con eso hemos hecho todo. Haríamos muy mal en ocultar la realidad. La realidad es que el equipo, nuestro amado Atelí, no compitió. Hay jugadores que no tiene el cuajo suficiente para vestir como diría el gran Petón, la zamarra rojiblanca. Se creen estrellas por llevar un número mítico como el que llevó en su día, Futre o Pantic. Otros en cambio no aparecieron llevando el número del irrepetible Zapatones o Schuster. A estos últimos se les puede perdonar, pero a los primeros no. Y la prueba de ello es cuando la estrella del equipo correr setenta metros para recuperar un balón en el minuto ochenta de partido, algo que la "estrellita" no fue capaz de hacer en todo el partido dejando que su lateral fuera desbordado sistemáticamente, y más sabiendo que estaba jugando a pierna cambiada... todo un despropósito. Yo estaba en el Calderón cuando el Atelí venia de perder en el Carlos Tartiere con un gol de su delantero Carlos, que años más tarde ficharía por el Atlético de Madrid. En una gran partido, con Manolo y Futre de héroes locales, ganamos cinco a cero y alcanzamos la final de copa contra nuestros "queridos" vecinos... lo demás es Historia. Ese espíritu apelo para el miércoles. Aupa Atletí

    Hace 3 años 11 meses

  14. Yago

    A nadie se le escapa que hay un repunte del fenómeno ultra. Bochornoso ha sido ver al mendas que dice ser seguidor del Betis "doctrinando" por Bilbao. Pero peor ha sido escuchar a su madre disculpando en todo momento al hijo. Unos padres no pueden permitir esos comportamientos, igual que una institución no puede permitir esas pancartas, al menos no en el contexto del panorama en el que vivimos.

    Hace 3 años 11 meses

  15. Nui

    Excelente articulo como ideario atletico pletorico de sentimientos... Soy socio del Real Madrid desde el 86, la friolera 31 añetes ininterrumpidos.. pero desde el año 2000 y por mi profesion en 4 continentes, ahora en Port Hedland, Australia Occidental.. Vaya por delante que viviendo mis años mozos en "zona india", Pso. Extremadura y Madrid de los Austrias y siendo ademas socio del Estudiantes de baceloncesto, SIEMPRE tuve dividido mi corazon lo que me acaerró entre mis amigos del Ramiro de Maeztu que me llamaran "el traidor" por ser socio del Real Madrid.. Un tio de la DEMENCIA y ademas socio del Madrid?? Increible pero cierto.. Asi pues que cuando me levanté a las 03.00 am para ver el derby me volvieron recuerdos de juventud, ahora con 50 tacos... de ir corriendo del Palacio los deportes al Bernabeu para ver los dos partidos, el Estu y al Madrid, a mis amigos... y luego el post-partido!!! sentimientos, caras, incluso olores... fue magnifico el espectaculo.. y me doy cuenta de que el resultado para mí ya no era tan importante... Lo importante era haberlo vivido!!.. Gracias una vez mas por tus sinceras letras... no le debes de dar mayor importancia a la pancarta revanchista y de mal gusto.. Solo era una coz dialectica, un "meter el dedito en el ojo" del rival, yo lo tomaria con una sonrisa cinica y un pensamiento (serán joputas??)... Aupa Atlieti, Hala Madrid... y sobre todo ESTU, ESTU, ESTU... DIANTES!!!.

    Hace 3 años 11 meses

  16. Johnny

    Todo mu fino y mu sentío. Otro día nos explicas estas otras pancartas: https://okdiario.com/real-madrid/futbol/2017/05/03/humillantes-pancartas-contra-real-madrid-calderon-que-nadie-habla-235638

    Hace 3 años 11 meses

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