1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

La pornografía infantil no merece su telediario

El descubrimiento de cerca de medio millón de archivos con miles de menores víctimas de abusos sexuales y la detención de un centenar de delincuentes en una sola operación sigue sin encontrar su relevancia

Cristina Fallarás 1/04/2017

<p>Intervención de la Guardia Civil en la <em>Operación Pilumnus</em></p>

Intervención de la Guardia Civil en la Operación Pilumnus

Guardia Civil

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT necesita 300 suscripciones mensuales para ser sostenible y cada vez más independiente. Puedes ayudarnos aquí

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

En las imágenes que recibió el sargento Corrales aparecían un hombre adulto y tres niñas. El material llegaba desde Australia y no ofrecía lugar a dudas: Se trataba de pornografía infantil. El sargento Pedro José Corrales, al frente de la Unidad Técnica de la Policía Judicial encargada de Análisis Criminal-Delitos contra menores se puso inmediatamente en contacto con su colega de la Guardia Civil del País Vasco. El agente australiano había creído identificar como española la bandera que adornaba la gorra del adulto. Efectivamente, se trataba de una ikurriña.

A partir de ahí, arrancó la investigación. Más concretamente, en una lata de aceitunas que se encontraba en la escena de lo que podría representar un pic-nic o almuerzo campestre. Tras aislar la imagen, los investigadores dieron con la fábrica que envasa las olivas, situada en la Comunidad Valenciana. La empresa, por su parte, les ratificó que distribuía el producto en una red de supermercados del País Vasco. Con esa confirmación, pasaron a intentar localizar un edificio que aparecía al fondo de las tomas. Dieron con él: una construcción industrial en desuso situada en una localidad de Euskadi cuyo nombre el sargento Corrales prefiere omitir.

Después, nada más.

Ese es el resultado de muchas de las investigaciones sobre pornografía infantil: Se encuentra el material, se identifica el lugar donde se ha realizado, pero no es posible dar con las personas que participan, sean víctimas o agresores.

“Sin embargo”, explica Corrales, “hay ocasiones en las que sucede, en las que logramos identificar a las víctimas, y ese es un gran avance”. Para ello resulta imprescindible la colaboración internacional a través de Europol e Interpol, con cuyos agentes él está en contacto permanente.

También sucede que, cada cierto tiempo, dan con los distribuidores y consumidores de ese tipo de material. Así ocurrió durante la Operación Pilumnus, hecha pública este viernes 31 de marzo, en la que, además, se identificó a de 10 víctimas, algo que sucede en contadísimas ocasiones. Pilumnus es el nombre de deidad perteneciente a la mitología romana que protegía a los recién nacidos y su infancia.

Datos para el espanto

El sargento Pedro Corrales, especialista en pornografía infantil, fue el encargado de ir desgranando a los medios de comunicación, este viernes 31, las cifras de la Operación Pilumnus.

Las cifras de la Operación Pilumnus: Se han encontrado 450.000 archivos con pornografía infantil explícita y se ha detenido a 102 personas en 38 localidades españolas

Estas son:

Se han encontrado 450.000 archivos con pornografía infantil explícita.

Se ha detenido a 102 personas en 38 localidades españolas: Alicante, Almería, Barcelona, Bilbao, Burgos, A Coruña, Algeciras, Cádiz, Ceuta, Córdoba, Castellón, Granada, Huelva, Huesca, las islas Baleares, Jaén, León, Logroño, Madrid, Málaga, Murcia, Navarra, Asturias, Pontevedra, Cantabria, Salamanca, Sevilla, San Sebastián, Tarragona, Tenerife, Toledo, Valencia y Valladolid.

Han participado 136 agentes de la policía judicial de la Guardia Civil especializados, pertenecientes a los equipos mujer-menor EMUMES, procedentes de 36 unidades distintas, apoyados por otros 200 agentes no especializados.

Se han llevado a cabo 92 registros en domicilios.

Han participado más de 100 juzgados de instrucción de toda España.

Los archivos incautados superan los 1.000 terabytes.

Se da el caso de un solo detenido que guardaba más de 50.000 archivos con escenas de violencia sexual y crueldad extremas contra niños.

Otro detenido contaba con 58 discos duros interconectados desde los que clasificaba y distribuía las imágenes de abusos sexuales.

Se ha identificado a 10 víctimas.

Una pregunta golpea al lector a la vista de los números: Si hay 450.000 archivos explícitos y 10 víctimas identificadas, ¿cuántas víctimas hay sin identificar?

Entre ellas, como explican los especialistas de la Guardia Civil, participan en escenas de violencia sexual desde bebés hasta niños y niñas de 14 años, pasando por todas las edades. Y algo que ya se ha convertido en habitual: la extrema crueldad de algunas imágenes resulta difícil de describir. Por poner un ejemplo, Corrales alude a criaturas “de muy corta edad” manteniendo “relaciones sexuales con animales”.

Perfil masculino

El Convenio del Consejo de Europa para la protección de los niños contra la explotación y el abuso sexual afirma que “por ‘pornografía infantil’ se entenderá todo material que represente de forma visual a un niño manteniendo una conducta sexualmente explícita, real o simulada, o toda representación de los órganos sexuales de un niño con fines principalmente sexuales”. Y añade que “la explotación y el abuso sexual de los niños han adquirido dimensiones preocupantes tanto a nivel nacional como internacional, especialmente por lo que respecta al uso cada vez mayor de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación por los propios niños y por los infractores”.

Corrales corrobora el dato. Todo ha cambiado desde la aparición de internet y las redes sociales. De hecho, uno de los espacios donde suele arrancar la distribución de pornografía infantil es en los foros de pedofilia existentes en la llamada Deep Web o Internet profunda. Se trata de una red parecida a Internet, pero cuyo contenido no está indexado, o sea que no tiene buscadores. Se calcula que su contenido es 500 veces superior al que se encuentra en la internet superficial, la de uso común. La temática de dichos archivos es amplísima, y sumamente difícil de rastrear. De hecho, gran parte de las transacciones de pornografía infantil se pagan en bitcoin, moneda virtual. Allí, en la internet profunda –a la que cualquier ciudadano tiene acceso con un sencillo código– se alojan la mayoría de los foros de pedófilos. Como explican desde la policía judicial, la pedofilia –atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes– no está considerada en sí misma un delito, pero sí lo está el uso de archivos (vídeos, fotografías…) en los que participen menores.

Según la experiencia de los investigadores, resulta habitual que quienes comienzan compartiendo allí experiencias o fantasías terminen intercambiando archivos, y ahí se centra una de las principales vías de indagación. El perfil de dichos individuos, tal y como sucede con los recientemente detenidos, “resulta prácticamente imposible de determinar”. Explican desde la Guardia Civil que no existe un patrón de edad o nivel social o cultural entre los consumidores y distribuidores de pornografía infantil. Aunque sí tienen algo en común: se trata, en su inmensa mayoría, de varones.

Según el último Estudio sobre cibercriminalidad en España realizado por el Ministerio de Interior, en 2015, se tiene constancia de 647 menores víctimas de delitos sexuales. Si nos ceñimos a la pornografía infantil, se detuvo a 405 personas por este delito, de las cuales 392 eran hombres y 13 mujeres.

Según el último Estudio sobre cibercriminalidad en España realizado por el Ministerio de Interior, en 2015, se tiene constancia de 647 menores víctimas de delitos sexuales

Una de las mayores preocupaciones de quienes se dedican a la investigación y el estudio de este tipo de delincuentes es “la normalización” de sus conductas. La absoluta intimidad que internet proporciona la necesidad de intermediación social en el consumo, algo que va ligado, por ejemplo, a la prostitución. “Sabemos por experiencia que la exposición a imágenes de abuso sexual extremo normaliza las relaciones sexuales con niños, que acaban viendo no solo como algo normal, sino deseable”, explican fuentes de la investigación.

“No es extraño que quien empieza consumiendo pornografía infantil, con el tiempo pase a intentar y llevar a cabo contactos directos con menores, por ejemplo, a través de webcams”, detalla el sargento Corrales.

Inabarcable

Hace algunos meses –los datos que ofrecen los investigadores siempre tienden a vagos–, llegó hasta la Unidad Técnica de la Policía Judicial una serie de fotografías. En las primeras “aparecía un crío vestido”. Llevaba puesta la camiseta de un equipo de fútbol español. En las siguientes tomas ya salía desnudo y sufriendo abusos sexuales. La investigación se centró en tres detalles. Por un lado, la ciudad a la que pertenecía el equipo. Por otro, el nombre de un hotel de Alicante que podía leerse en el cartel donde detallaba las instrucciones para efectuar llamadas telefónicas desde la habitación, sobre la mesilla de noche. Por fin, junto al cartelillo, se podía ver una revista de programación televisiva con la cara de un conocido actor en la portada.

“No es extraño que quien empieza consumiendo pornografía infantil, con el tiempo pase a intentar y llevar a cabo contactos directos con menores"

Esos datos proporcionaron a los investigadores el lugar donde se habían tomado las fotografías y la fecha aproximada, gracias a la recuperación de la edición de la publicación. La camiseta les orientó hacia la procedencia aproximada de la víctima.

El registro de alojamientos del hotel dio sus frutos, y se pudo detener al agresor.

Sin embargo, eso no quiere decir que se detuviera a ninguno de los consumidores de dichas imágenes, ni a aquellos que después de recibirlas, siguieron distribuyéndolas. Lo que da una idea de la ingente tarea que supone la investigación.

“Por eso la prevención es clave, tanto en el caso de los menores, a quienes tratamos de informar y prevenir, como de la sociedad”, puntualiza Corrales.

Telediarios de la noche

El Artículo 8 de las medidas preventivas incluidas en el anteriormente citado Convenio del Consejo de Europa se titula “Medidas destinadas al público en general”. El artículo 9 lleva por nombre “Participación de los niños, el sector privado, los medios de comunicación y la sociedad civil”.

En ellos se pueden leer los siguientes puntos:

Cada Parte promoverá u organizará campañas de sensibilización para informar al público en general sobre el fenómeno de la explotación y el abuso sexual de los niños y sobre las medidas preventivas que pueden adoptarse.

Cada Parte alentará la participación del sector privado, en particular el sector de las tecnologías de la información y la comunicación, la industria de viajes y turismo, los sectores bancario y financiero, así como de la sociedad civil, en la elaboración y aplicación de las políticas para la prevención de la explotación y el abuso sexual de los niños, y en el establecimiento de normas internas mediante la autorregulación y la corregulación.

Cada Parte instará a los medios de comunicación para que faciliten información apropiada acerca de todos los aspectos de la explotación y el abuso sexual de los niños, dentro del respeto a la independencia de los medios y la libertad de prensa.

Cada Parte promoverá la financiación, inclusive, en su caso, mediante la creación de fondos, de los proyectos y programas realizados por la sociedad civil con vistas a prevenir y proteger a los niños contra la explotación y el abuso sexual.

Cabe preguntarse si nuestra sociedad recibe la información necesaria, si en “el sector de las tecnologías de la información y la comunicación, la industria de viajes y turismo” se hace el suficiente hincapié o si los “sectores bancario y financiero” están tomando cartas en el asunto.

En España existe el Registro Central de Delincuentes Sexuales. Se trata de “un registro que se integra en el Sistema de registros administrativos de apoyo a la Administración de Justicia, en el que se incluyen los datos relativos a la identidad y perfil genético (ADN) de las personas condenadas mediante sentencia firme por los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales y trata de seres humanos con fines de explotación sexual, incluida la pornografía, con independencia de la edad de la víctima”. Dicho registro permite que aquellos agresores condenados en firme por explotación o abuso sexual contra menores “no puedan realizar actividades ni ejercer profesiones u oficios que impliquen el contacto habitual” con ellos.

Sin embargo, para calibrar la poca relevancia social de la pornografía infantil, vale un vistazo a los informativos vespertinos de las principales cadenas el mismo viernes en el que se difundió la Operación Pilumnus, teniendo en cuenta la magnitud de los datos conocidos:

Antena3 y LaSexta no creyeron oportuno informar sobre la operación.

Cuatro la incluyó al final del noticiero dentro de un sumario que incluía otras noticias breves.

Sólo Tele5 y La1 informaron al detalle. 

En fin

De los 450.000 archivos en los que menores de todas las edades son sometidos a una violencia que espanta incluso a los investigadores más curtidos, solo se han identificado 10 víctimas. Y se ha detenido a un centenar de presuntos consumidores o distribuidores. La expansión, multiplicada e incontrolable, de dichos archivos hace imposible barajar una cifra siquiera aproximada de cuántas personas han participado de los delitos.

De los 450.000 archivos en los que menores de todas las edades son sometidos a una violencia que espanta incluso a los investigadores más curtidos, solo se han identificado 10 víctimas

Basta sustituir a los niños agredidos y violados en las imágenes encontradas por cualquier otro ser –hombres/mujeres, perros, caballos…– para llegar a la conclusión que las agresiones sexuales a menores constituyen un tabú al que nuestra sociedad aún no le ha hincado el diente. Con el mismo objetivo, basta sustituir a los hombres –no hombres y mujeres, solo hombres– que aparecen y consumen, por miembros de una secta, miembros de una iglesia, o situarlo en otro momento histórico, para que la noticia gane todo el peso que se le hurta. Sin embargo, a las víctimas no les afecta el perfil del agresor. Son víctimas. Si acaso, el hecho de que cualquier tipo de hombre, de cualquier edad, país, nivel económico o cultural participe de este delito, lo hace mayor cuantitativa y cualitativamente. Y probablemente, consigue silenciarlo.

“Detrás de ese medio millón de imágenes hay medio millón de niños y niñas víctimas”, declaró este viernes uno de los responsables de la operación. Y sí, se trata de una imagen, quizás exagerada, para explicar la Operación Pilumnus. Pero, si en una sola operación y solo en España, se descubre a miles de niños y niñas agredidos y violados por hombres adultos, no es difícil imaginar el calibre del problema.

La sociedad española ha conseguido hacer visible y repudiable de forma habitual la violencia contra la mujer. Existen una Ley integral, campañas de prevención, protocolos de información y concienciación, y sobre todo una cada vez más feroz conciencia social. La comparación con todo ello evidencia el camino que queda por recorrer en la violencia contra los menores, en general, y las agresiones sexuales muy en particular.

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Jordi

    En TV3 salió la noticia en el Telenotícies (Telediario)http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/telenoticies-migdia/macrooperacio-policial-contra-la-pornografia-infantil-per-internet-amb-102-detinguts-i-mig-milio-darxius/video/5659485/

    Hace 4 años

  2. Maju

    En Inglaterra una macro-investigación sobe las redes de pederastia, que al parecer son masivas y penetran todos los rincones del establishment, se quedó en nada hace unos pocs porque implicaba a al menos 40 miembros del Parlamento y alguien decidió que mejor no remover. Y no se ha vuelto a hablar del tema que yo sepa, al menos en los medios de in-comunicación de la oligarquía OTANera.

    Hace 4 años

  3. rafael g.q

    ?porque la prensa española oculta la pederastia y asesinatos de menores en benicarlo(valencia)¿ COMETIDOS POR POLITICOS DEL PP Y los rituales satanicos de la niñas de alcasser tambien en valencia cometidos por personal de PSOE

    Hace 4 años

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí