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TRIBUNA

Impunidad académica: sobre comillas, cita americana y rectores

La comunidad universitaria debe presionar al máximo para que el rector de la Universidad Rey Juan Carlos dimita. Su caso reúne circunstancias extraordinarias que hacen que todo el sistema se tambalee

Ignacio Sánchez-Cuenca 7/12/2016

<p>Tintero de corso.</p>

Tintero de corso.

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El Rector de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Suárez, Catedrático de Historia del Derecho, ha sido pillado en plagio masivo. Ha plagiado en al menos siete trabajos académicos. La noticia saltó mediante una denuncia anónima en el digital Cuarto Poder y luego eldiario.es se ha encargado de desarrollarla y darle publicidad. La información sobre el plagio ha corrido como la pólvora a través de medios digitales y de las redes sociales, a pesar de que los periódicos tradicionales en papel no han querido hacerse eco del asunto.

No es un caso único en la academia. Recientemente, Jorge Urdánoz descubría otro plagio masivo y descarado en la tesis doctoral de Francisco Camps. A su vez, el actual Director del Instituto de Estudios Fiscales, José Antonio Martínez Álvarez, que es Profesor Titular en la UNED, publicó en 2010 un libro con abundante plagio. Si se bucea en internet se pueden encontrar otros muchos ejemplos.

Fuera del ámbito universitario, los casos de plagio son múltiples. Se ha descubierto plagio en obras firmadas por, entre otros autores, Arturo Pérez-Reverte, Lucía Etxebarria, Luis Racionero y Luis Alberto de Cuenca.

La característica común de todos estos casos es que el plagio no tiene consecuencias de ningún tipo. Plagiar no supone apenas coste alguno para el plagiario más allá de una efímera atención mediática.

El caso del Rector de la Universidad Rey Juan Carlos  reúne circunstancias extraordinarias, tanto por la magnitud de plagio (a estas alturas cabe dudar de que haya hecho una sola investigación sin plagiar a nadie) como por la delicada posición que ocupa como responsable máximo de una Universidad. Si el Rector plagia, todo el sistema se tambalea.

Lo lógico habría sido una dimisión fulminante del Rector plagiario. Mi impresión es que acabará dimitiendo, aunque sólo sea porque sus padrinos políticos en la Comunidad de Madrid preferirán que no les salpique el escándalo, pero el problema es que si admite, aunque sea implícitamente, que su obra se basa en un plagio sistemático, debería ser desposeído de su plaza de Catedrático.

Los mecanismos de control son tan endebles en las instituciones españolas que a pesar de la evidencia incontestable del plagio, el Rector se resiste a reconocer la falta cometida y a abandonar el cargo. Desde un punto de vista formal, la única manera de reemplazar al Rector consiste, en el caso de la Universidad Juan Carlos I, en que dos tercios del Claustro Universitario (formado por 300 miembros) así lo decidan.

El Rector se aprovecha de la manga ancha que todavía existe en España con el plagio

Por el momento, la estrategia de defensa del Rector ha consistido en el silencio y la negación. La única reacción ha sido una declaración institucional ante el Consejo de Gobierno de la Universidad escrita en un estilo surrealista. Atribuye las acusaciones a una oscura conjura orquestada por “los de siempre” y se revuelve con tecnicismo jurídicos absurdos. Un plagio es un ilícito penal, qué duda cabe, pero es también una violación máximamente grave de la ética académica. Si median denuncias de los plagiados, los tribunales establecerán si el Rector cometió un delito con sus plagios. Pero, al margen de lo que decidan los tribunales, la evidencia del plagio es tan incontestable que el máximo responsable de la Universidad no puede sino dimitir. ¿Se imagina alguien a un profesor pillado en plagio en una universidad norteamericana de prestigio que diga que hasta que no resuelvan los jueces él no se da por enterado?

Es típico de una sociedad civil débil que los conflictos tengan que resolverse judicialmente porque no hay un consenso suficientemente sólido sobre la valoración que merecen ciertas prácticas. En el caso del Rector, este se aprovecha de la manga ancha que todavía existe en España con el plagio. De ahí que, en su comunicado, escrito en un estilo lamentable, confuso y espeso, el Rector se permita el lujo de decir algo  similar al clásico “cariño, esto no es lo que parece”. La declaración es en algunos momentos ridícula, como cuando se mete en consideraciones sobre cómo citar trabajos:

“Lo que se cuestiona en su caso son usos y costumbres en el modo de hacer referencia a los autores de los trabajos que se manejan, esencialmente de base bibliográfica, y estos son muy variados, la nota al pie, la nota americana, francesas, uso de comillas, etc. etc., que están en constante cambio y que no tienen relevancia jurídica.”

Parece que esto de la cita académica tenga tantas variaciones nacionales como las otras citas, las que se ofrecen en los clasificados de la prensa. Que si hago cita francesa, que si hago cita americana.

Es necesario que la comunidad universitaria ponga la máxima presión para que Fernando Suárez dimita

En cuanto a las dichosas comillas, quedan reducidas a uno de esos usos y costumbres “en constante cambio”, de manera que unas veces se usan y otras no. El Rector es un moderno, que prescinde de las comillas, no como sus colegas, que están anclados en el tradicionalismo más rancio. El desprecio a las pobres comillas es un recurso al que los plagiarios acuden con frecuencia. En su día, el plagiario Luis Alberto de Cuenca declaró: “la divulgación científica está fundada en el resumen de varias fuentes, y todo el mundo sabe cómo se manejan las fuentes en ese tipo de artículos. Se zurce, se teje, se corta, se añade, como los rapsodas. Y no puedes estar poniendo comillas a cada rato. También Homero zurció, y se hizo así hasta el Renacimiento, sin problemas. Luego vino toda esta cosa moderna de la Propiedad Intelectual”.

Hay otro párrafo en la declaración del Rector que, en su imprecisión y ambigüedad, da pistas sobre lo  que puede haber sucedido en este caso:

“Es posible que se hayan podido producir disfunciones, porque soy humano, y porque trabajamos con mucho material de aluvión y en equipos de investigación, pero rechazo el alcance que se está dando a esta cuestión”.

Ajá, ahora empezamos a entender. El Derecho es una de las disciplinas académicas en las que las relaciones feudales de vasallaje han sobrevivido hasta el día de hoy. No digo que sólo pase en Derecho ni, por supuesto, que todos los profesores de Derecho hagan estas cosas, pero es indudable que en el Derecho estas prácticas siguen existiendo: un Catedrático tiene a un equipo de gente joven que trabaja para él (lo que eufemísticamente llama “equipos de investigación” y que podríamos traducir como “negros a sueldo”) con “materiales de aluvión” (es decir, cogiendo textos de aquí y allá en la elaboración de un refrito). El Catedrático de turno pone su firma en el trabajo final y, si es poco generoso, deja fuera a los vasallos, que ya serán recompensados con la promoción en algún momento futuro. En el caso del Rector, parece que los “negros” se la han jugado, como se la jugaron en su día a Ana Rosa Quintana.

Llegados a este punto, es necesario que la comunidad universitaria ponga la máxima presión para que Fernando Suárez dimita de su cargo y, si es posible, abandone la Universidad y monte una empresa de materiales de aluvión. Esa presión debe incluir a los otros Rectores, quienes deberían abstenerse de sentarse en la misma mesa que el Rector plagiario, al Claustro de la Universidad Rey Juan Carlos, a los profesores de aquella Universidad y de todas las demás, a los estudiantes, que deberían sentirse avergonzados de estudiar en una Universidad cuyo Rector plagia, y más en general a los poderes públicos y los medios de comunicación, que de momento, y salvo honrosas excepciones, no han hecho lo suficiente, como si el asunto no tuviera apenas importancia. Es esa dejadez lo que, en última instancia, hace posible la impunidad académica.

Autor >

Ignacio Sánchez-Cuenca

Es profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III de Madrid. Entre sus últimos libros, La desfachatez intelectual (Catarata 2016), La impotencia democrática (Catarata, 2014) y La izquierda, fin de un ciclo (2019).

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19 comentario(s)

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  1. ahkjhkjsahkjshkjahsjkahksjhajkhsk

    me faltó entre los polítios federico TRILLO, que aunque será recordado por otras infamias como la del yakovlev 42 etc., también es un plagiador de pro: http://www.lamarea.com/2014/12/05/el-corta-y-pega-de-la-tesis-doctoral-del-embajador-federico-trillo/

    Hace 4 años 4 meses

  2. Jesús Díaz Formoso

    Shine: http://i.imgur.com/7xhtY7u.jpg GRACIAS!

    Hace 4 años 4 meses

  3. Jesús Díaz Formoso

    Shine y De Cuenca pero: Buenos comentarios!! Han tenido que retirar toda alusión a este artículo de la portada de Público. Aunque no lo parezca, es una buena noticia: da noticia de la debilidad del sistema. Salud y Libertad

    Hace 4 años 4 meses

  4. De Cuenca, pero no tonto

    Shine, brillante respuesta. No puedo estar más de acuerdo. Si Sánchez-Cuenca quiere hablar de meritocracia que explique porqué todos las profesores que entran en su departamento son del Instituto del que él es director. Instituto con el nombre de Juan March, el banquero que pagó a Franco el golpe de Estado que desencadenó la Guerra Civil y cuatro décadas de dictadura sangrienta.

    Hace 4 años 4 meses

  5. Jesús Díaz Formoso

    svalk ladnarg: Si hay alguien en este planeta que pueda quejarse de los demoledores daños que ocasiona un delio de plagio (presunto), es mi madre y por extensión este comentarista. En 1994, el premio Nobel, Camilo José Cela, obtuvo el premio Planeta por la novela “La Cruz de San Andrés”, que, en nuestra opinión, y la de la mayor parte de los expertos independientes, así como finalmente en la de los propios órganos jurisdiccionales, no era sino un presunto plagio de la novela “Carmen, Carmela, Carmiña”, escrita por mi madre, Carmen Formoso. Como consecuencia de nuestra querella, presentada en 1997, resultaríamos imputados tanto mi madre como yo, que ejercía como su abogado, por los delitos de injurias, calumnias a particulares y calumnias a la autoridad. Como muestra de que, pese a lo terrible de nuestra situación, como víctimas del presunto plagio, en todo momento respetamos el derecho al honor de los querellados Camilo José Cela y José Manuel Lara Bosch, respectivamente Premio Nobel de Literatura y el empresario más importante del sector editorial de España y uno de los mayores del mundo, señalaré que resultamos absueltos de tales imputaciones en ambas instancias. Meses después de nuestra absolución definitiva, resultaría estimado nuestro recurso de amparo por el Tribunal Constitucional (http://www.europapress.es/nacional/noticia-tribunal-constitucional-reabre-investigacion-querella-plagio-escritora-contra-camilo-jose-cela-20060704143454.html ), obligando a la reapertura de las actuaciones que habían resultado archivadas. Incluso después de la reapertura de las actuaciones penales -ya solo contra José Manuel Lara Bosch, un Presidente de Sección de la Audiencia Provincial de Barcelona (que no voy a identificar, dado el amplio tiempo transcurrido), que había visto anuladas un buen numero de sus resoluciones por la referida Sentencia del Tribunal Constitucional, volvió a acusarnos a mí y al procurador de calumnias a la autoridad por denunciar su ausencia de imparcialidad OBJETIVA, siendo que el Ministerio Fiscal rechazó tal posibilidad y no volvimos a vernos imputados penalmente como consecuencia de nuestra Querella. Una vez se produce la reapertura de la causa penal contra Lara, las dilaciones en el proceso, que acumuladas a las ya habidas, se acercan a los veinte años (que para una fase de instrucción resulta no ya extraordinario, sino aberrante), van a ocasionar que no se señale el juicio oral hasta el año 2014 (en ningún momento nos opusimos a la falta de señalamiento durante los cerca de dos años que duró la enfermedad del Sr. Lara (significando que en el último de los señalamientos, previo a su fallecimiento, yo me encontraba ingresado en un hospital, suspendiéndose por ello este último). Es decir, este juicio se suspendió porque en los veinte años de tramitación previa al Juicio Oral se murieron los imputados (y algunos de los testigos y peritos). Esto le dará idea del tamaño de nuestra sensación de impotencia y la frustración de tantos años de trabajo arduo, en los que siempre tuvimos enfrente, además de a los medios de comunicación propiedad del Grupo Planeta -y “alrededores”-, así como de los periodistas y literatos relacionados con el mismo, a todos los órganos judiciales intervinientes, así como al propio Ministerio Fiscal, que en la persona de doña Raquel Amado, efectuó la mejor defensa que en estas actuaciones tuvieron los imputados, muy por encima de las suyas propias. Tras más de quince años de lucha interminable, conseguimos que se practicasen las pruebas periciales solicitadas y siempre denegadas, tras cuya práctica se produce el Auto de transformación y su imputación formal, a la que de nuevo se volvió a oponer el Ministerio Fiscal, por medio de la eternamente presente doña Raquel Amado. Este juicio resultaba un serio problema, pues se habría hecho eco la prensa internacional y el escándalo que habría de producir la eventual condena de plagio al dueño de Planeta, producido en la obra de un Premio Nobel, resultaría imparable. Finalmente, la muerte del Sr. Lara, a cuya familia mostramos nuestras sinceras condolencias, pondría fin al proceso penal. Muertos los imputados se cierra la posibilidad de acción penal. Como ve, no carecemos, aunque no presumimos. Algunos llevamos a efecto nuestras propias convicciones de defensa de la efectividad de los Derechos Humanos, incluso en un caso tan grave y extremadamente dañino como el que refiero. Nunca vulneramos el Derecho al Honor de los Querellados, pese a que ganas de soltar sapos por la boca y víboras por la pluma, nunca nos faltaron. Porque la defensa de los Derechos Humanos de todos, a menudo exige el sacrificio de los propios, como bien sabemos en AUSAJ. Saludos.

    Hace 4 años 4 meses

  6. svalk ladnarg

    Jesus Diaz Formoso , pues empecemos por defender los derechos humanos DE LOS PLAGIADOS (que al paso de las horas van siendo mas y mas y mas) en vez de agarrarnosla con papel de fumar en casos FLAGRANTES de plagio sistematico

    Hace 4 años 4 meses

  7. Jesús Díaz Formoso

    Lo que falta es la Querella por delito contra la propiedad intelectual formulada por el muy independiente Ministerio Fiscal, pues indicios relevantes del plagio presunto parece que haber, haylos; como las meigas. La impunidad es lo preocupante. Pero ello no debe nunca llevarnos a negar la efectividad de los Derechos Humanos. Vulnerar los Derechos Humanos de uno, es amenazar los Derechos Humanos de todos.

    Hace 4 años 4 meses

  8. pesuro

    si hubieran plagiado monedero o errejon,, el escandalo habría sido mayusculos, las investigaciones abundantes y la expulsion la tendrían garantizada. Si el rector plagia, copia, Con qué derecho se le va a exigir a un alumno que no copie, que sea limpio. cada vez está mas claro que los asnos y las acemilas son los que estan en el pooder. En teutonilandia han dimitido cargos publicos no ya por plagio masivo como el de este inclito procer de la cultura, sino por no citar a pie de pagina al autor del que se han tomado dos o tres frases.

    Hace 4 años 4 meses

  9. Jesús Díaz Formoso

    svalk ladnarg: Supongo entonces que tendrá usted Certificación del Registro de la Propiedad Intelectual (negativa y positiva) que avale esas afirmaciones? (pese a que la inscripción registral, en este caso, no es constitutiva, sino meramente declarativa). Supongo que no se habrá guiado en su Condena por informaciones periodísticas. Supongo que habrá usted comprobado personalmente que no son tales coincidencias comunes en ambas obras, y tomadas de alguna otra que obre en el Dominio Público. Supongo igualmente que ha analizado usted minuciosamente la ausencia de cualesquiera causas de justificación y de exclusión de la antijuricidad; así como la culpabilidad en su graduación. Supongo que usted podrá acreditar que aquel a quien atribuye la originalidad es realmente el autor, y no ha plagiado a su vez, Y no supongo, sino compruebo alarmado que niega usted la posibilidad de defensa al supuesto plagiario. Porque supongo que si a usted le acusasen de algún delito, querría contar con todas las posibilidades de defensa jurídica posibles, incluida la imparcialidad del juzgador. Quizás prefiera usted ser juzgado por un tribunal militar, conforme a leyes marciales, el sueño de todo imputado, vaya. Sin abogado, alegaciones ni pruebas defensivas posibles. O quizás está usted negando los Derchos Humanos a quien considera su enemigo. Si tan claro lo tiene, que le juzguen no debería ser un problema. Salvo que tampoco confiemos en los jueces (aquí si le daría alguna credibilidad al argumento; como OPINIÓN -Libertad de Expresión; avo que también la considere usted supérflua e incómoda.

    Hace 4 años 4 meses

  10. Jesús Díaz Formoso

    svalk ladnarg: Defiende usted entonces la Presunción de Culpabilidad. Vamos a por esa reforma de la Constitución. En realidad no estamos muy lejos de su práctica. Y parece que algunos la acogerán con gusto. Vamos hacia el abyecto fascismo de cabeza. O de culo. Dejaremos lo de los juicios para Botínes y Albertos. Esos no renunciarán. ¿Cuando le acusen a usted, dios no lo quiera, defenderá ese mismo criterio (yo creo que no hay defensa, luego, que no le dejen defenderse)? Sólidas convicciones democráticas las de este país.

    Hace 4 años 4 meses

  11. Shine

    Imaginen que abren su diario o web preferida y, por lo que sea, se encuentran con una columna de Rodrigo Rato en la que éste critica la gestión de Caixa Catalunya. A media España le produciría gran hilaridad y la otra media no daría crédito, como los bancos, a lo que estaría viendo. En lo que todos estarían de acuerdo es que Rodrigo Rato posiblemente sea una de las personas menos indicadas para hablar sobre la ejemplaridad en las prácticas de gestión de una entidad financiera. Sólo algo sería más divertido y es que ante la opinión generalizada, alguien pretendiera afearles la conducta acusándoles de amigos de Narcís Serra, en un alarde de sagacidad “himbestigadora” y opinión “basada en la evidencia”. A nadie se le ocurriría pensar que criticar a Rodrigo Rato como garante de las buenas prácticas bancarias validara la gestión de aquella caja catalana y si lo expresara sí que sería bastante “esclarecedor” respecto a su relación con señor que hoy se sienta en el banquillo por su nefasto paso por Bankia. Mientras tanto no sabemos por qué un académico, para más señas rector de una universidad pública ha PLAGIADO. Supongo que por el mismo motivo por el que plagian el resto de académicos que así lo hacen. Lo que sí sabemos es por qué, a pesar de que le hayan pescado, sigue aferrado en su cargo hasta que la situación se haga insostenible. No olvidemos que Fernando Suárez fue grabado haciendo amenazas a profesores del Departamento de dónde saldría el rival de su predecesor y después de él mismo. Recordemos también que este rector fue elegido con el 67% de los votos y que lo primero que ha hecho según se han conocido los hechos es firmar una acuerdo con los sindicatos, que “sorprendentemente” se mantienen callados y a la espera, para seguir repartiendo dádivas y lisonjas. Pero todo esto ustedes ya lo saben. Por lo demás, si algunos están tan preocupados por la MERITOCRACIA, así en mayúsculas para que parezca interesar mucho, quizá sí debería importarle lo que, “presuntamente”, haya hecho Ignacio Sánchez-Cuenca y/o la universidad para la que él trabaja. Porque si no es así uno podría sospechar que la caligrafía rimbombante esconde más la vocación de servicio o la pasión histérica de una groupie hacia el autor que un verdadero interés por “dignificar” la profesión. Si tan interesados estamos en delitos y fraudes en el ámbito universitario, deberíamos ser igual de exigentes con todo el mundo. Pero bueno, ya sabemos que lo antes referido o por ejemplo el motivo por el que la universidad donde trabaja el Sr. Sánchez-Cuenca tiene un campus en una lejana localidad del norte madrileño, no formarán parte de los airados escritos de éste en pos de la… ¿MERITOCRACIA? dentro de la universidad española. Y si nos pillan con los calzoncillos sucios cuando hablamos de higiene ajena, no nos faltará un palmero que intente reconducirnos por el camino correcto.

    Hace 4 años 4 meses

  12. svalk ladnarg

    jesus diaz formoso , lo suyo es delirante. cuando la evidencia es que 2 textos son identicos con puntos y comas , uno de ellos sin entrecomillados. la unica presuncion que cabe es la del la copia/plagio.

    Hace 4 años 4 meses

  13. Jesús Díaz Formoso

    ITXASO: Disculpa, he sido muy directo, cuando quería no serlo; desafortunada expresión de la idea; mea culpa. No me quería referir a ti, sólo tomar como ejemplo tu comentario. Disculpa.

    Hace 4 años 4 meses

  14. Jesús Díaz Formoso

    ITXASO: Yo también tengo el convencimiento de que el rector ha plagiado. Es mi OPINIÓN. Pero afirmarlo, como INFORMACIÓN, no puedo; porque prevalece el derecho Fundamental a la Presunción de Inocencia, en ausencia de Sentencia condenatoria. ¿Que la Justicia no resulta confiable? (lo que comparto); pongamos, pues, en ella el punto de mira. Pero el que uno piense que otro es culpable de algo, no puede llevarnos a desconocer que tiene derecho -como todos lo tenemos; mejor, lo deberíamos tener- al Juicio Justo en el que se dirima la responsabilidad, acaso penal, del sujeto. Yo creo que es culpable; no hace falta juzgarlo. Eso, sino es fascismo, se le acerca mucho.

    Hace 4 años 4 meses

  15. Itxaso

    Es de lo más esclarecedor que los comentarios en respuesta a este texto no se refieran al tema del mismo, sino a la persona del autor. Comentarios escritos por miembros de esa comunidad académica que saben perfectamente lo que les podría ocurrir si se alterara el umbral de lo que es aceptable o no en ese ámbito, y por eso están respondiendo en masa con comentarios reaccionarios que, qué casualidad, no se dedican a explicar por qué un señor Rector ha PLAGIADO, ha cometido un DELITO en la comunidad académica. Me da igual en este caso qué ha hecho Sanchez Cuenca, hagan el favor de actuar con la dignidad que se espera de ustedes y de su profesión. MERITOCRACIA en la Universidad española en cuanto antes.

    Hace 4 años 4 meses

  16. De Cuenca, pero no tonto

    Shine, como sabes, todos los visitantes que la Carlos III contrata, como Pablo Fernández, Lluis Orriols, Pedro Riera, Sebastián Lavezzolo y una larga lista (que ahora se complementa con el grupo Politikon), son miembros del antiguo Centro de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales (CEACS) de la Fundación Juan March, hoy Insituto Juan March-UC3M. ¿Quién es el director del Insituto con nombre de banquero del dictador Francisco Franco? Sí, Ignacio Sánchez-Cuenca. Seguro que todo es transparente y que la ley se cumple, pero no estaría de más que algún día hablase de todos los escándalos que se acumulan en torno a Sánchez-Cuenca y los profesores de la March que se han incorporado a la Carlos III. Para más detalles se puede visitar este post https://www.reddit.com/r/spain/comments/4tc05x/endogam%C3%ADa_profesores_visitantes_uc3m_fraude_de_ley/

    Hace 4 años 4 meses

  17. Paco

    Convendría también que los periodistas, o autores, indagarán aquí y en otros periódicos en la identidad de Fernando Suárez Bilbao. Pues es un Dinástico, hijo del medievalista Luis Suárez Fernández, académico, bien conocido por su dedicación al archivo de Franco y por ser autor de una biografía de Franco en el Diccionario de la Real Academia de la Historia que suscitó bastante polémica. Convendría saber si algunos trabajos de historia medieval del hijo fueron también plagios de escritos de papa, u de sus alumnos, o de algún otro medievalista....

    Hace 4 años 4 meses

  18. Dafu

    Muy bien, Shine. Yo también trabajé en la Carlos III, y en fin, qué vamos a contar...

    Hace 4 años 4 meses

  19. Shine

    Del rector de la URJC podemos hablar largo y tendido. Pero es curioso que escriba esta columna un señor que ha utilizado semejantes mañas para asegurar su posición y su control en otra universidad. Recordemos que el Sr. Sánchez-Cuenca tuvo la extraña habilidad de enchufar a todos sus amiguetes de la Fundación Juan March, porque "los visitantes, no nacieron ayer": http://www.vozpopuli.com/actualidad/sociedad/Educacion-Universidades_0_693230731.html No es extraño, aquello ocurrió en una universidad donde sólo hubo un candidato a rector, comprando voluntades y vendiendo cargos (y robando plazas de reposición a otros colectivos, que privatiza servicios, donde los catedráticos se iban a casa en taxi (con dinero de la universidad), donde profesoras iban a congresos en transatlánticos o donde el director económico tuvo que salir huyendo ante los ingentes pufos que dejó su paso. ¿Recuerdan al autor muy indignado? Yo no, será porque es donde a él le dejan enchufar a base de bien. Para entenderlo, mejor verlo con dibujitos: http://i.imgur.com/7xhtY7u.jpg Así que toda la razón, la comunidad universitaria debe poner toda la presión para que el tal Fernando Suárez dimita. Pero también habría que ser igual de riguroso con todo el mundo. Y es que la desfachatez intelectual siempre es de los otros.

    Hace 4 años 4 meses

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