1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Documentos CTXT

"El americanismo, no el globalismo, será nuestro credo"

Discurso completo de Donald Trump en la Convención Republicana de Cleveland (Ohio). El empresario aceptó la nominación del partido como candidato a presidente de EE.UU

Donald Trump 22/07/2016

<p>Donald Trump durante una conferencia política en Maryland.</p>

Donald Trump durante una conferencia política en Maryland.

Gage Skidmore

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

“Quien habría pensado que cuando nosotros comenzamos este viaje el 15 de junio del año pasado, y digo nosotros porque somos un equipo, íbamos a recibir casi 14 millones de votos, el número más alto en la historia del Partido Republicano. Y que el Partido Republicano tendría un 60% más votos que hace ocho años.

Los demócratas, por el contrario, recibieron 20% menos votos de los de hace cuatro años, nada bien, nada bien.

Juntos, llevaremos a nuestro partido de nuevo a la Casa Blanca y conduciremos nuestro país de nuevo hacia la seguridad, la prosperidad y la paz. Seremos un país de generosidad y cordialidad. Pero también seremos un país de ley y orden.

Nuestra convención tiene lugar en un momento de crisis para nuestro país. Los ataques a nuestra policía y el terrorismo en nuestras ciudades amenazan nuestra forma de vida. Cualquier político que no comprenda este peligro no sirve para liderar este país.

Los estadounidenses que están siguiendo este discurso esta noche han visto las recientes imágenes de violencia en nuestras calles y de caos en nuestras comunidades. Muchos han sido testigos de esta violencia en persona, algunos incluso han sido sus víctimas.

Tengo un mensaje para todos ustedes: el crimen y la violencia que hoy afligen a nuestra nación pronto llegarán a su fin. La tarea fundamental del Gobierno es defender las vidas de sus propios ciudadanos. Cualquier Gobierno que fracase en esto es un Gobierno indigno de tomar el mando.

Por fin ha llegado el momento de hacer una valoración franca sobre el estado de nuestra nación. Les presentaré los hechos de manera sencilla y honesta. Ya no podemos permitirnos ser tan políticamente correctos.

Si quieren escuchar el discurso manido de las empresas, mentiras cuidadosamente elaboradas y los mitos de los medios, la convención de los Demócratas es la semana que viene.

Pero aquí, en nuestra convención, no habrá mentiras. Honraremos a los estadounidenses con la verdad, y nada más.

Estos son los hechos:

Estamos viendo cómo se retrocede tras décadas de progresos realizados para erradicar el crimen por la reducción que ha hecho esta Administración de las fuerzas del orden.

Los homicidios aumentaron el año pasado un 17% en las 50 mayores ciudades americanas. Es el mayor incremento de los últimos 25 años.

En la capital de nuestra nación, los asesinatos se han incrementado un 50%. En los alrededores de Baltimore han alcanzado cerca de un 60%.

En Chicago, la ciudad natal del presidente, más de 2.000 personas han sido víctimas de tiroteos en lo que va de año. Y más de 3.600 han sido asesinadas en la región de Chicago desde que asumió el cargo.

El número de policías asesinados en acto de servicio ha aumentado cerca de un 50% respecto al mismo periodo del año pasado.

Cerca de 180.000 inmigrantes ilegales con antecedentes penales, con órdenes de deportación de nuestro país, están esta noche vagando libres y son una amenaza para ciudadanos pacíficos.

El número de familias de nuevos inmigrantes ilegales que han cruzado la frontera en lo que va de año ya supera las cifras de 2015. Decenas de miles se están dejando libres en nuestras comunidades sin tener en cuenta su impacto en la seguridad pública ni en los recursos.

Uno de los que cruzó la frontera fue soltado y llegó hasta Nebraska. Allí, acabó con la vida de una chica inocente llamada Root. Tenía 21 años y fue asesinada el día después de graduarse con las máximas calificaciones, primera en su clase. Su asesino fue liberado una segunda vez y ahora es un fugitivo... Nunca más. Una vida más que sacrificar ante el altar de las fronteras abiertas

Conocí a la hermosa familia de Sarah. Pero para esta Administración, su increíble hija solo era una vida americana más que no merecía ser protegida. Nunca más. Una vida más que sacrificar ante el altar de las fronteras abiertas.

¿Y qué hay de nuestra economía? De nuevo, les contaré los simples hechos, los que no están en las noticias que siguen cada noche ni en el periódico que leen por las mañanas:

Casi cuatro de cada diez niños afroamericanos viven en la pobreza, mientras que el 58% de los jóvenes afroamericanos está en paro. Dos millones más de hispanos viven en la pobreza desde que el presidente Obama juró el cargo hace menos de ocho años.

Otros 14 millones de personas han quedado completamente fuera del mercado de trabajo.

Los ingresos de los hogares han bajado más de 4.000 dólares desde el año 2000. Nuestro déficit comercial ha alcanzado cerca de 800.000 millones de dólares –piensen en eso– solamente el año pasado. Vamos a arreglar eso.

El presupuesto no está mejor. El presidente Obama ha casi duplicado nuestra deuda nacional hasta más de 19 billones de dólares y esta sigue creciendo. ¿Qué es lo que podemos mostrar? Nuestras carreteras y puentes se hacen pedazos, nuestros aeropuertos están en condiciones tercermundistas, y 43 millones de estadounidenses se alimentan con vales de comida.

Ahora, veamos cómo están las cosas fuera:

Nuestros ciudadanos no solo han sufrido el desastre dentro de casa, también han vivido una humillación internacional tras otra, una tras otra. Todos recordamos las imágenes de nuestros marines forzados a arrodillarse a punta de pistola por secuestradores iraníes. Esto fue justo antes de la firma del acuerdo con Irán –por el que se devolvieron a ese país 150.000 millones y nosotros nos quedamos sin absolutamente nada–, el cual pasará a la historia como uno de los peores acuerdos jamás alcanzados.

Nuestros ciudadanos no solo han sufrido el desastre dentro de casa, también han vivido una humillación internacional tras otra

Otra humillación llegó cuando el presidente Obama trazó una línea roja en Siria y el mundo entero supo que no significaba absolutamente nada. En Libia, nuestro consulado –el símbolo del prestigio americano en todo el mundo– estalló en llamas.

América es mucho menos segura –y el mundo mucho menos estable– desde que Obama decidió poner a Hillary Clinton al cargo de la política exterior americana. Asegurémonos de derrotarla en noviembre. Estoy seguro de que es una decisión de la que de verdad el presidente Obama se arrepiente. Su mala intuición y su mal juicio –algo que ha señalado Bernie Sanders– son la causa de tantos de los desastres actuales.

Hagamos un repaso.

En 2009, antes de Hillary, el ISIS ni siquiera estaba en el mapa. Libia estaba estable. Egipto era pacifico. En Irak se estaba reduciendo mucho la violencia. Irán estaba siendo sacudida por las sanciones. Siria estaba bastante bajo control.

Tras cuatro años de Hillary Clinton, ¿qué tenemos? El ISIS se ha extendido por la región y por el mundo entero. Libia está en ruinas, y nuestro embajador y su equipo fueron abandonados desamparados hasta la muerte a manos de asesinos salvajes.

Egipto se ha entregado a los radicales Hermanos Musulmanes, forzando a los militares a retomar el control. Irak es el caos. Irán se dirige hacia las armas nucleares. Siria está envuelta en una guerra civil y en una crisis de refugiados que ahora amenaza al Oeste.

Después de 15 años de guerras en Oriente Medio, billones de dólares gastados y miles de vidas perdidas, la situación es peor que lo que había sido nunca hasta ahora. Este es el legado de Hillary Clinton: muerte, destrucción, terrorismo y debilidad. 

Este es el legado de Hillary Clinton: muerte, destrucción, terrorismo y debilidad

Pero el legado de Hillary Clinton no tiene por qué ser el legado de América.

Los problemas a los que nos enfrentamos hoy –pobreza y violencia en casa, guerra y destrucción fuera– durara sólo si seguimos apoyándonos en los mismos políticos que los crearon en primer lugar. Necesitamos un cambio de liderazgo para producir un cambio en resultados. Esta noche, compartiré con vosotros mi plan de acción para América.

La diferencia más importante de nuestro plan respecto al de nuestros oponentes es que el nuestro pone a los estadounidenses en primer lugar. El americanismo, no el globalismo, será nuestro credo.

Mientras nos gobiernen políticos que no ponen a América en primer lugar, podemos estar seguros de que los demás países no tratarán a América con respeto, el respeto que merecemos.

Todo esto cambiará en 2017.

Los estadounidenses estarán de nuevo en primer lugar.

Mi plan empieza con la seguridad en casa –barrios seguros, fronteras seguras y protección ante el terrorismo–. No puede haber prosperidad sin ley ni orden.

En la economía, diseñaré reformas para crear millones de nuevos puestos de trabajo y billones de nueva riqueza que sirvan para reconstruir América. A varias de estas reformas que señalaré esta noche se opondrán algunos de los intereses más poderosos de nuestro país. La razón es que estos intereses han amañado nuestro sistema político y económico en pos de su exclusivo beneficio. Créanme, es por su beneficio.

A varias de estas reformas que señalaré esta noche se opondrán algunos de los intereses más poderosos de nuestro país

Las grandes empresas, los medios de comunicación de elite y los mayores donantes se han alineado detrás de la campana de mi oponente porque saben que ella mantendrá ese sistema amañado.

Le dan dinero porque tienen control absoluto sobre todo lo que hace. Ella es su marioneta y tiran de los hilos. Por eso, el mensaje de Hillary Clinton es que las cosas nunca van a cambiar. ¡Nunca jamás!

Mi mensaje es que las cosas deben cambiar, y ahora mismo. Cada día me levanto con la determinación de cumplir con la gente que he conocido por todo el país que ha sido desatendida, ignorada y abandonada. Quiero darles una mejor vida. He visitado a trabajadores despedidos de las fábricas y comunidades aplastadas por horribles e injustos acuerdos comerciales. Estos son los hombres y mujeres olvidados de nuestro país, que son olvidados pero no seguirán así por mucho tiempo. Gente que trabaja duro pero que ya no tiene voz.

Yo soy vuestra voz.

He abrazado a madres en lágrimas que han perdido a sus hijos porque nuestros políticos han puesto sus agendas personales por delante del bien nacional. No tengo paciencia para la injusticia. Que buenos que son nuestros policías. Y que bueno que es Cleveland.

No tengo paciencia para la injusticia, ni tolerancia para la incompetencia del Gobierno, tampoco simpatía por los líderes que fallan a sus ciudadanos.

Cuando hay gente inocente que sufre porque el sistema adolece de falta de voluntad, o de coraje, o de la decencia básica para hacer cumplir nuestras leyes –o peor aún, porque se ha vendido a un puñado de lobbies empresariales por dinero–, no puedo mirar hacia otro lado. Y no lo haré.

Cuando una secretaria de Estado guarda sus correos electrónicos ilegalmente en un servidor privado, elimina 33.000 mensajes para que las autoridades no descubran su delito, pone en riesgo a nuestro país, miente de todas las formas posibles y no sufre ninguna consecuencia sé que la corrupción en nuestro país ha llegado a un punto nunca jamás visto hasta ahora. 

Cuando el director del FBI dice que la secretaria de Estado fue “extremadamente descuidada” y “negligente” al tratar nuestros secretos clasificados, son términos que se quedan cortos respecto a lo que en realidad hizo. Se emplearon únicamente para evitarle enfrentarse a la justicia por sus terribles, terribles delitos.

De hecho, su única y mayor proeza quizá haya sido cometer semejante indignante delito y librarse –especialmente cuando otros, que han hecho menos, lo han pagado tan caro–.

Cuando la misma secretaria de Estado amasa millones y millones de dólares intercambiando favores por intereses especiales y poderes extranjeros sé que ha llegado el momento de actuar.

He bajado a la arena política para que los poderosos ya no puedan golpear a la gente que no puede defenderse

He bajado a la arena política para que los poderosos ya no puedan golpear a la gente que no puede defenderse por sí misma.

Nadie conoce el sistema mejor que yo, por eso soy el único que puede arreglarlo.

He visto en primera persona cómo el sistema es amañado contra nuestros ciudadanos, igual que lo fue contra Bernie Sanders –al que nunca se dio una oportunidad, nunca–. Pero los que le apoyan se unirán a nuestro movimiento porque nosotros arreglaremos el tema que más les preocupa: los acuerdos de mercado que roban nuestros países.

Millones de demócratas se unirán a nosotros porque vamos a arreglar el sistema de forma que funcione para todos cada uno de los estadounidenses.

En esta causa estoy orgulloso de tener a mi lado al próximo vicepresidente de Estados Unidos: el gobernador Mike Pence de Indiana.

Traeremos la misma prosperidad económica a América que Mike ha llevado a Indiana, que es maravillosa. Él es un hombre de carácter y de logros. Es el hombre para hacer el trabajo. La primera tarea de nuestra nueva Administración será liberar a nuestros ciudadanos del crimen y del terrorismo y de la ilegalidad que amenaza a nuestras comunidades.

América fue golpeada en su núcleo cuando nuestros oficiales de policía en Dallas fueron brutalmente ejecutados. En los días después de Dallas hemos visto continuas amenazas y violencia contra nuestros cuerpos de seguridad.

Los agentes del orden han sido baleados o asesinados estos últimos días en Georgia, Missouri, Wisconsin, Kansas, Michigan y Tennessee.

El domingo, más policías fueron tiroteados en Baton Rouge, Louisiana. Tres de ellos murieron y tres resultaron muy gravemente heridos. Un ataque a las fuerzas del orden es un ataque a todos los estadounidenses.

Tengo un mensaje para todo el que amenace la paz en nuestras calles y la seguridad de nuestra policía: cuando jure el cargo el año que viene, restauraré la ley y el orden en nuestro país. Créanme que lo haré.

Designaré a los mejores y más inteligentes fiscales y a los mejores agentes del orden del país para llevar esto a cabo. En esta carrera hacia la Casa Blanca, yo soy el candidato de la ley y el orden.

La irresponsable retórica de nuestro presidente, quien ha utilizado el púlpito de la presidencia para dividirnos por nuestra raza o color, ha hecho de América un entorno más peligroso que honestamente yo haya visto, y que cualquier persona en esta sala ha visto. Esta Administración ha fallado a las ciudades pobres de América. Les ha fallado en educación. Les ha fallado en darles trabajo. Les ha fallado en el crimen. Les ha fallado en todos los aspectos y de todas las maneras.

Esta Administración ha fallado a las ciudades pobres de América

Cuando sea presidente, trabajaré para asegurar que todos nuestros niños sean tratados por igual y protegidos por igual. En cada paso que dé me preguntaré: ¿Hace esto la vida más fácil a los jóvenes estadounidenses de Baltimore, de Chicago, Detroit, Ferguson, que tienen, de verdad, el mismo derecho a vivir sus sueños que cualquier otro niño de América? 

Para garantizar la seguridad en América también debemos ocuparnos de las crecientes amenazas a las que nos enfrentamos fuera: vamos a vencer a los bárbaros de ISIS, y lo haremos rápidamente.

Una vez más, Francia ha sido víctima de la brutalidad del terrorismo islámico. Hombres, mujeres y niños masacrados con saña. Vidas arruinadas. Familias desgarradas. Un país de luto.

El daño y la devastación que pueden infligir los radicales islámicos se han demostrado una y otra vez, en el World Trade Center, en una fiesta en San Bernardino, en el maratón de Boston, en un centro de reclutamiento militar en Chattanooga, Tennessee, y en muchos, muchos otros lugares. 

Hace sólo unas semanas, en Orlando, Florida, 49 estupendos estadounidenses fueron brutalmente asesinados por un terrorista islámico. Esta vez, el terrorista atacó a nuestra comunidad LGBT.

Como Presidente, haré todo lo posible para proteger a nuestros ciudadanos pertenecientes a la comunidad LGBT de la violencia y la opresión de una ideología extranjera de odio. Créanme que lo hare. Y debo decir que cómo republicano, me gratifica oír los gritos de apoyo que acabo de oír. ¡Gracias!

Para protegernos del terrorismo, tenemos que enfocarnos en tres cosas.

Debemos tener la mejor, pero la mejor, operación de recopilación de información de cualquier lugar del mundo.

Debemos abandonar la fracasada política de construcción de naciones y cambios de regímenes que Hillary Clinton defendió para Irak, Libia, Egipto y Siria.

En su lugar, debemos colaborar con todos nuestros aliados que comparten nuestro objetivo de destruir al Estado Islámico y erradicar el terrorismo islámico, y hacerlo rápidamente. Vamos a ganar y lo vamos a hacer rápidamente. Esto incluye colaborar con nuestro mayor aliado en la región, el Estado de Israel.

Recientemente, dije que la OTAN estaba obsoleta porque no cubría efectivamente el terror, y porque muchos de los países miembros no cubrían sus gastos. Como de costumbre, EEUU estaba pagando de más. Poco después, se anunció que la OTAN crearía un nuevo programa para combatir el terrorismo, un verdadero paso en la dirección correcta.

Por último, debemos suspender de inmediato la inmigración desde cualquier nación que se haya visto comprometida por el terrorismo hasta el momento en que se implementen mecanismos confiables de investigación de antecedentes.

debemos suspender de inmediato la inmigración desde cualquier nación que se haya visto comprometida por el terrorismo

Mi oponente ha pedido que haya un aumento radical del 550% de refugiados sirios sobre los actuales flujos masivos de refugiados que llegan a nuestro país durante este gobierno del presidente Obama. Ella propone esto a pesar de que no hay manera de investigar a esos refugiados con el fin de averiguar quiénes son o de dónde vienen.

Yo sólo quiero admitir en nuestro país a personas que apoyen nuestros valores y amen a nuestro pueblo. Cualquier persona que apoye la violencia, el odio o la opresión no es bienvenida en nuestro país y nunca jamás lo será.

Décadas de niveles históricos de inmigración han resultado en salarios más bajos y mayor desempleo para nuestros ciudadanos, especialmente para los trabajadores afroamericanos e hispanos.

Tendremos un sistema de inmigración que funcione, pero uno que funcione para el pueblo estadounidense.

El lunes, supimos de tres padres cuyos hijos fueron asesinados por los inmigrantes ilegales: Mary Ann Mendoza, Sabine Durden y mi amigo Jamiel Shaw.

Son sólo tres valientes representantes de muchos miles más que han sufrido tanto.

De todos mis viajes en este país, nada me ha afectado más profundamente que el tiempo que he pasado con las madres y los padres que han perdido a sus hijos a causa de la violencia que se derrama a través de nuestra frontera, que debemos resolver, debemos hacerlo.

Estas familias no tienen intereses especiales que las representen.

No hay manifestantes que los protejan y, definitivamente, no hay quienes protesten en su nombre.

Mi oponente nunca se reunirá con ellas, o compartirá su dolor.

En lugar de eso, mi oponente quiere Ciudades Santuarios.

Pero, ¿acaso hubo algún santuario para Kate Steinle?

¿Dónde estaba el santuario para los hijos de Mary Ann, Sabine y Jamiel?

¿Dónde estaba el santuario para todos los otros estadounidenses que han sido brutalmente asesinados, y que han sufrido tan terriblemente?

Estas familias estadounidenses heridas se han quedado solas. Pero ya no estarán solas.

Esta noche, este candidato y toda esta nación se unirá a ellas para apoyarlas, para enviarles nuestro amor, y prometer en su honor que vamos a evitarles a innumerables familias más sufrir el mismo horrible destino.

Vamos a construir un gran muro en la frontera para detener la inmigración ilegal, para detener las bandas y la violencia, y para evitar que las drogas lleguen a nuestras comunidades.

He tenido el honor de recibir el respaldo de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, y trabajaré directamente con ellos para proteger la integridad de nuestro sistema legal, legal, legal, legal de inmigración. Legal.

Vamos a construir un gran muro en la frontera para detener la inmigración ilegal, para detener las bandas y la violencia

Cuando le pongamos fin a la política de "capturar y liberar" en la frontera, detendremos el ciclo de tráfico de personas y violencia. Disminuirán los cruces fronterizos ilegales.

Se restablecerá la paz.

Al hacer cumplir las reglas para los millones de personas que permanecen en nuestro territorio después de que vencen sus visas, nuestras leyes finalmente recibirán el respeto que se merecen.

Esta noche, quiero que cada estadounidense cuyos reclamos de seguridad en materia migratoria hayan sido negados –y cada político que los haya negado– que escuche muy bien las palabras que voy a decir.

El 21 de enero de 2017, el día después de que tome posesión, los estadounidenses finalmente despertarán en un país donde se hacen cumplir las leyes de Estados Unidos.

Seremos considerados y compasivos con todos.

Pero mi mayor compasión será para con nuestros propios ciudadanos que están en apuros. ¡USA! ¡USA! ¡USA!

Mi plan es exactamente lo contrario a la política de inmigración radical y peligrosa de Hillary Clinton.

Los estadounidenses quieren un respiro de la inmigración descontrolada, que es lo que tenemos hoy. Las comunidades quieren un respiro.

Sin embargo, Hillary Clinton propone una amnistía masiva, inmigración masiva y anarquía masiva.

Su plan agobiará nuestras escuelas y hospitales, disminuirá aún más la cantidad de empleos y los salarios, y les hará más difícil a los inmigrantes recién llegados escapar de la pobreza. Y aún más, les es casi imposible unirse a la clase media.

Tengo una visión diferente para nuestros trabajadores.

Comienza con una nueva política de comercio justo que proteja nuestros empleos y se enfrente a los países que quieren hacer trampas, de los cuales hay muchos.

Ha sido un mensaje distintivo de mi campaña desde el primer día, y será una característica distintiva de mi presidencia desde el momento en que tome posesión.

He ganado miles de millones de dólares en acuerdos comerciales, ahora voy a hacer que nuestro país sea rico nuevamente.

Voy a convertir nuestros malos acuerdos comerciales en excelentes acuerdos comerciales.

Estados Unidos ha perdido casi un tercio de sus empleos en el sector manufacturero desde 1997, tras la promulgación de los desastrosos acuerdos comerciales apoyados por Bill y Hillary Clinton.

Recuerden, fue Bill Clinton quien firmó el TLCAN, uno de los peores acuerdos económicos que ha hecho nuestro país o, francamente, para cualquier país del mundo.

Nunca más.

Traeré de regreso los empleos a Ohio y a Estados Unidos, y no voy a permitir que las empresas se trasladen a otros países, despidiendo a sus empleados en el proceso, sin consecuencias.

Por el contrario, mi oponente ha apoyado prácticamente todos los acuerdos comerciales que han destruido nuestra clase media.

Ella apoyó el TLCAN, y apoyó la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio, otro de los errores colosales de su esposo. Ella apoyó el acuerdo comercial que eliminó empleos con Corea del Sur. Ella ha apoyado el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica [TPP por sus siglas en inglés].

El TPP no sólo va a destruir nuestro sector manufacturero, sino que subordinará Estados Unidos a las decisiones de gobiernos extranjeros, y ¡esto no va a pasar!

Me comprometo a no firmar nunca ningún acuerdo comercial que perjudique a nuestros trabajadores, o que menoscabe nuestra libertad e independencia.

En su lugar, voy a llegar a acuerdos individuales con los diferentes países. No vamos a entrar en esos acuerdos masivos con muchos países, que tienen miles de páginas, y que nadie en nuestro país siquiera lee o entiende.

No vamos a entrar en esos acuerdos masivos con muchos países, que tienen miles de páginas, y que nadie en nuestro país siquiera lee o entiende

Vamos a corregir todas las contravenciones comerciales, incluso mediante el uso de impuestos y aranceles, contra cualquier país que haga trampa. Esto incluye detener el robo escandaloso por parte de China de propiedad intelectual, junto con su dumping ilegal de productos, y su devastadora manipulación de la moneda, ellos son los manipuladores de moneda más grande de la historia.

Nuestros terribles acuerdos comerciales con China y muchos otros serán completamente renegociados.

Eso incluye la renegociación del TLCAN para conseguir una oferta mucho mejor para Estados Unidos, y nos marcharemos si no conseguimos el trato que queremos.

Vamos a empezar a construir y hacer las cosas de nuevo.

Posteriormente vendrá la reforma de nuestras leyes fiscales, reglamentos y normas energéticas.

Mientras que Hillary Clinton ha previsto un aumento masivo de impuestos, yo he propuesto la mayor reducción de impuestos de cualquier candidato que se haya presentado a la carrera presidencial de este año, demócrata o republicano.

Los estadounidenses de ingresos medios y los negocios experimentarán un profundo alivio, y se simplificarán los impuestos para todos, y me refiero a todos.

Estados Unidos es uno de los países con mayores impuestos en el mundo. Reducir los impuestos provocará que nuevas empresas y empleos regresen a nuestro país, créanme. Sucederá, y sucederá rápidamente.

Después, vamos a tratar el tema de la regulación, uno de los temas que más afecta al empleo. La regulación excesiva está costándole a nuestro país hasta 2 billones de dólares el año, y vamos terminar con eso, muy, muy rápido.

Vamos a levantar las restricciones a la producción energética de Estados Unidos.

Esto producirá más de 20 billones de dólares en actividades económicas de creación de empleos en los próximas cuatro décadas.

Mi oponente, por el contrario, quiere despedir a los grandes mineros y trabajadores siderúrgicos de nuestro país, algo que nunca va a pasar cuando Donald Trump sea presidente. Nuestros trabajadores y nuestros mineros volverán a trabajar.

Con estas nuevas políticas económicas, miles de millones de dólares comenzarán a fluir hacia nuestro país.

Esta nueva riqueza mejorará la calidad de vida de todos los estadounidenses.

Vamos a construir los caminos, carreteras, puentes, túneles, aeropuertos y los ferrocarriles del mañana. Esto, a su vez, creará millones de empleos más.

Vamos a rescatar a los niños de las escuelas de bajo rendimiento ayudando a sus padres a enviarlos a una escuela segura de su elección.

Mi oponente prefiere proteger a los burócratas de la educación que servir a los niños de Estados Unidos. Eso es lo que ella está haciendo y esto es lo que ella ha hecho.

Vamos a derogar y reemplazar el desastroso Obamacare. Usted será capaz de escoger nuevamente a su propio doctor.

¡Y también la Administración de Seguridad en el Transporte en los aeropuertos, la cual es un desastre total! Vamos a trabajar con todos nuestros ciudadanos.

Vamos a reconstruir totalmente nuestro agotado ejército, y a los países a los que protegemos, con muchísimo costo para nosotros, se les pedirá que paguen una parte justa.

Vamos a atender a nuestros grandes veteranos como nunca antes los han atendido. Mi oponente desestimó el escándalo de la Administración de Salud de los Veteranos como algo que no fue generalizado, otra muestra de lo ajena que está a la realidad.

Vamos a pedirle a cada jefe de departamento del Gobierno que proporcione una lista de proyectos de gastos superfluos que podremos eliminar en mis primeros 100 días. Los políticos ya han hablado de ello, y yo voy a hacerlo.

También vamos a nombrar a jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos que defiendan nuestras leyes y nuestra Constitución. El reemplazo de nuestro amado juez Scalia será una persona con puntos de vista, principios y filosofía judicial similares. Éste será uno de los temas más importantes que serán decididos en esta elección.

Mi oponente esencialmente quiere abolir la segunda enmienda.

Yo, por el contrario, recibí el rápido y fuerte respaldo de la Asociación Nacional del Rifle y protegeré el derecho de todos los estadounidenses a proteger a sus familias.

Recibí el rápido y fuerte respaldo de la Asociación Nacional del Rifle y protegeré el derecho de todos los estadounidenses a proteger a sus familias

En este momento, me gustaría agradecer a la comunidad evangélica y a los estadounidenses religiosos que ha sido tan buena conmigo y un gran apoyo. Ustedes tienen mucho que aportarle a nuestra política, sin embargo, nuestras leyes les impiden hablar libremente desde sus propios púlpitos.

Una enmienda, impulsada por Lyndon Johnson hace muchos años, amenaza a las instituciones religiosas con una pérdida de su estatus de exención fiscal si defienden abiertamente sus puntos de vista políticos.

Voy a trabajar muy duro para derogar esa enmienda y proteger la libertad de expresión de todos los estadounidenses.

Podemos lograr estas grandes cosas, y mucho más, todo lo que tenemos que hacer es empezar a creer nuevamente en nosotros mismos y en nuestro país, ¡así que comiencen a creer!

Es el momento de mostrarle a todo el mundo que Estados Unidos ya está de regreso, más grande, mejor y más fuerte que nunca.

En este viaje, tengo la gran fortuna de tener a mi lado a mi esposa Melania y a mis maravillosos hijos, Don, Ivanka, Eric, Tiffany, y Barron: ustedes siempre serán mi mayor fuente de orgullo y alegría. A propósito, Melania e Ivanka, ¿cierto que hicieron un buen trabajo?

Mi papá, Fred Trump, era el hombre más inteligente y más trabajador que he conocido.

A veces me pregunto qué diría si estuviera aquí para verme y ver esta noche.

De él aprendí, desde mi más temprana edad, a respetar la dignidad del trabajo y la dignidad de los trabajadores. Él era alguien que se sentía muy cómodo en compañía de albañiles, carpinteros y electricistas y yo comparto mucho de eso. ¡Yo amo a estas personas!

Luego está mi madre, Mary. Ella era fuerte, pero también afable e imparcial. Era realmente una gran madre. También fue una de las personas más honestas y caritativas que he conocido, y sabía juzgar muy bien a las personas.

A mis hermanas Mary Anne y Elizabeth, a mi hermano Robert y a mi difunto hermano Fred, siempre los amaré porque son muy especiales para mí.

He tenido una muy buena vida en los negocios. Pero ahora, mi única y exclusiva misión es trabajar por nuestro país, trabajar para todos ustedes.

Es el momento de darle una victoria al pueblo estadounidense. Ya no ganamos, ¡pero vamos a ganar de nuevo!

Pero para lograr eso, hay que liberarse de la politiquería del pasado.

Ya no podemos confiar en esas élites en los medios de comunicación y la política, que dicen cualquier cosa para mantener en su lugar un sistema manipulado

Estados Unidos es una nación de creyentes, soñadores y luchadores que está siendo guiada por un grupo de censores, críticos, y cínicos.

Recuerden: todos aquellos que les dicen que no se puede tener el país que desean, son los mismos que les dijeron que Trump no tenía ninguna oportunidad de ganar. ¡A nosotros nos encanta vencerlos!

Ya no podemos confiar en esas élites en los medios de comunicación y la política, que dicen cualquier cosa para mantener en su lugar un sistema manipulado.

En cambio, debemos elegir creer en Estados Unidos.

La historia nos observa ahora, no tenemos mucho tiempo. Está esperando ver si vamos a estar a la altura del momento, y si vamos a mostrarle a todo el mundo que Estados Unidos sigue siendo libre, independiente y fuerte. Les pido su apoyo esta noche para poder ser su campeón en la Casa Blanca. ¡Yo seré su campeón en la Casa Blanca!

Mi oponente les pide a sus partidarios que reciten una promesa de fidelidad de tres palabras. Dice así: "Estoy con ella".

Yo elijo recitar una promesa diferente.

Mi promesa dice así: "Estoy con ustedes, con el pueblo estadounidense”

Yo soy su voz.

Así que a todos los padres que sueñan para sus hijos, y a cada niño que sueña con el futuro, les digo estas palabras esta noche: Estoy con ustedes, y lucharé por ustedes, y ganaré por ustedes.

A todos los estadounidenses esta noche, en todas nuestras ciudades y pueblos, les hago esta promesa:

Haremos de Estados Unidos un país fuerte nuevamente.

Haremos de Estados Unidos un país orgulloso nuevamente.

Haremos de Estados Unidos un país seguro nuevamente.

Haremos de Estados Unidos un gran país nuevamente.

¡Que dios los bendiga y feliz noche, los amo!

---------------------------------------------------

La traducción original de este discurso está publicada en Univision.

Autor >

Donald Trump

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí