1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

tribuna

El festín de los cínicos

El jefe del bando ganador piensa los pasos a dar para verse pronto de nuevo en un gran banquete para celebrar la aclamación de él mismo como gran estratega

José Antonio Pérez Tapias 20/07/2016

La Boca del Logo

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Asomándose al balcón, con copa de vino en una mano y un cigarro puro en la otra, se dirigía al gentío que estaba allí abajo, al que algunos consideraban populacho y al que otros, con pretensiones de finura, llamaban plebe, para espetarles: “Esto es lo que hay”. Ni siquiera acudía en ayuda de más recursos retóricos para añadir: “O lo tomáis o lo dejáis”. No hacía falta. Y además le daba igual. El curso de los hechos era el que era y a la vista estaba que no iba a cambiar. Todo lo contrario.

Volviendo al salón donde festejaban sus triunfos, el jefe de la organización tampoco se molestaba en hablar demasiado con los suyos. Le bastaba ver con mirada complaciente y mueca de satisfecho ganador cómo para los suyos todo era contar anécdotas sobre el camino hacia la victoria. El regodeo colectivo subía a cotas de máximo placer al relatar una vez y otra cómo habían conseguido engañar a los adversarios –en verdad se atenían a esa consideración al modo de pacto tácito para evitar hablar de enemigos–, confundiéndolos entre ellos, interceptando los mensajes que se intercambiaban, en lo que había sido todo un despliegue de ardides bien estudiados para que sólo al final se desvelara la trama. Y el ridículo de los derrotados.

El jefe meditaba para sí entre trago y trago, sacando conclusiones al par que expulsaba el humo con maestría de fumador empedernido. El tiempo, esa clave fundamental, es lo que había que dominar. No hacía falta detenerse en veleidades intelectuales, de esas que le gustaban a un correligionario suyo con querencias piadosas al que gustaba recordar aquello de un santo que decía que si le preguntaban por el tiempo, no sabía lo que era, pero que si no le preguntaban, bien conocía la respuesta. El caso era manejarlo bien, porque quien maneja bien el tiempo y aguanta hasta el momento oportuno logra que su antagonista pierda espacio hasta quedar arrinconado en su propia nadería. No hacía falta ni disimular, pues al final serían los otros los que quedarían en evidencia una vez revelado su torpe simulacro. ¿Para qué tratar de encubrir lo que todo el mundo sabía? La hipocresía es inútil cuando todo es cuestión de mostrar las cartas del más fuerte.

Los festejantes no dejaban de celebrar su éxito, mas el tono de sus brindis, siendo gente de esa clase que estudia en colegios de pago, no impedía que por las ventanas llegaran a sus oídos los dardos envenenados que se lanzaban quienes, abajo, se acusaban mutuamente de ser los causantes de la derrota. El jefe de los de arriba había logrado poner a su fiel escudera en el puesto de una alta magistratura, desde el cual, sin duda, y contando con amigos bien reconocidos mediante ubicación en confortables sillones institucionales, se podrían controlar todos los movimientos de la inevitable asamblea a donde los plebeyos mandan a quienes dicen representarles. De nada sirvió que éstos intentaran, por un lado, pactar un candidato común o, por otro, mantener el suyo desde una posición que no por impotente dejaba de ser arrogante. Cuánta torpeza la de quienes, como pardillos, no pasaron de montar intensa algarabía, mientras profesionales avezados en las técnicas del poder se disponían a zampárselos bajo la atenta contemplación de los que, hasta un momento antes, se consideraban potenciales aliados de quienes se enzarzaban en esa variante de la viaja discusión sobre galgos o podencos que era la polémica entre el querer y el poder –en verdad, entre el no querer y el no poder–.

En medio del contraste que tan fácil era de constatar, cuando por un lado estaban los que se mostraban ufanos de no abandonar el poder y, por otro, los que se lamentaban de ver esfumarse posibilidades de gobierno, quedaba claro que los paganos del festín de unos y de la conciencia desgraciada de otros iban a ser las ciudadanas y ciudadanos de ese pueblo al que de nada le servían ni los cortejos populistas ni los halagos demagógicos. Meneando la cabeza con inocultable gesto de hastiado escepticismo, los viandantes tanto daban rienda suelta al cabreo por los abusos de quienes, aun a pesar de su indignidad, iban a quedar al frente de las instituciones, como no se privaban de echar en cara a quienes se habían propuesto como alternativa el no haber hecho en verdad lo que había que hacer para que eso fuera así efectivamente. El pueblo tiene su olfato y tanto huele la soberbia como detecta la tibieza.

El jefe del bando ganador –otra vez el mismo bando– pensaba, en medio del festín, los pasos a dar para verse pronto de nuevo en un gran banquete para celebrar, no ya la entronización de su fiel servidora, sino la aclamación de él mismo como gran estratega al proporcionar la victoria a los suyos. Nada de pasos en falso, sino pisar firme, sin grandes alharacas, pues el hacer efectivo no tiene más que mostrarse en su férrea determinación para desmontar las soflamas ideológicas de quienes pueden ser despachados como resentidos y afirmar, por el contrario, aunque sea con el lenguaje del más grosero cinismo, que el poder le corresponde a él.

A muchos el espectáculo podía parecerles lamentable –y cierto que lo era–, pero el guión, siendo el peor para unos, iba a seguir desplegándose como el mejor posible para otros. No había ni que ocultar los cambalaches bajo la apariencia de complicadas negociaciones. Después de todo, lo obsceno venía bien a una representación a la que no le faltaba el objetivo de amnistiar corrupciones ni la meta de justificar lo más antisocial con sus maldiciones. La clave: dejar bien claro quién manda. Y así se haría patente desde tribunas parlamentarias hasta sedes de ejecutivos. Puede parecer bien o puede parecer mal. Para el caso es lo mismo. El ideal cínico –¿ideal?– es engullir toda alternativa. Y el Capital, ese dios en la sombra, siempre se mostrará agradecido.

Autor >

José Antonio Pérez Tapias

Es catedrático y decano en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Granada. Es autor de 'Invitación al federalismo. España y las razones para un Estado plurinacional'(Madrid, Trotta, 2013).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

11 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Perry A.

    La idea de que el poder del capital adopta en Occidente la forma, esencial o exclusivamente, de hegemonía cultural es, en efecto, un principio clásico del reformismo.

    Hace 4 años 8 meses

  2. Jesús Díaz Formoso

    EL PUCHERAZO ELECTORAL: 37 años; y un montón de huesos (con un poco de pellejo alrededor). Una noticia falsa sobre el resultado electoral, publicada masivamente horas antes del cierre de las Urnas, que llama a votar al PP, es un acto de campaña electoral. No estamos ante un asunto trivial. Estamos ante la esencia de la Democracia: El proceso electoral. Dirigido -asombroso- por aquéllos a quienes no hemos elegido: Las Juntas Electorales. O lo que es lo mismo: Jueces y Catedráticos. Ya están todos: Políticos, Banqueros, Jueces y Catedráticos. Todos ellos contra el Pueblo. No les gustamos. Nos necesitan, pero no quieren que pensemos. Sediciosos contra el Pueblo. A las cinco de la tarde, como los toros. Esa era la hora a partir de la cual mucha gente se levantó de la hamaca de la playa o cogió el coche desde la montaña, otros despertaron súbitamente de su plácida siesta, y a toda velocidad, todos ellos, se dirigieron con el carnet de identidad en la mano a su colegio electoral con la firme convicción de evitar que una especie de hibrido entre Chávez y Stalin, un peligrosísimo bípedo implume, mediante la técnica del “sorpasso”, estaba presto a oKupar la Presidencia del Gobierno español, con el apoyo del PSOE. Se lo acababan de contar todas las teles, radios y diarios digitales. Pero todavía tenían unas pocas horas para impedirlo, obviamente, con su voto al PP. Con las prisas, incluso se olvidaron coger la pinza para la nariz. Era el 26 de junio de 2016. Como muestra, un botón: http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/encuestas-electorales-pie-urna-elecciones-2016-5229898 - A LAS 17´00H - “El PP gana las elecciones y Podemos sobrepasa al PSOE, según las encuestas a pie de urna”. Es la técnica del voto del miedo, esta vez ejecutada sin sonrojo, por medio de actos presuntamente delictivos. Es la valentía que surge de la consciencia de la impunidad de los ganadores de la Guerra Civil y sus mamporreros. La campaña del miedo había acabado ya; pero no habían logrado atemorizarnos como querían; muchos votantes estaban absolutamente desmotivados y la abstención era su refugio. Y eso no podía ser: El Sistema de esta sociedad “atada y bien atada” presentaba grietas, que inquietaban al poder real; a “Los Mercados”, que aunque no lo parezca, es un sujeto real formado por ¿personas¿ con nombre y apellidos; con muy poca variedad de apellidos, en realidad. La llamada al voto que se produjo, mediante la falsedad de la información, por lo demás delictiva (presuntamente, vaya papelón presunto) en la misma tarde del día de las elecciones -26J- era incuestionablemente la llamada a votar al PP. Y esos votos tardíos, computaron. Y lo cambiaron todo. Los resultados dependen más de los últimos votos (restos) que de los demás; ellos son los que asignan los últimos diputados de cada circunscripción. PUCHERAZO. Conforme al artículo 50. 4 - LOREG “se entiende por campaña electoral, a efectos de esta Ley, el conjunto de actividades lícitas llevadas a cabo por los candidatos, partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones en orden a la captación de sufragios”. El momento de las elecciones es el momento en el que el ciudadano ha de sentirse más libre para ejercer su derecho al voto. Por ello, la Ley Electoral (LO 5/1985, de Régimen Electoral General -LOREG) en su Artículo 144: Delitos en materia de propaganda electoral, dispone: “1. Serán castigados con la pena de prisión de tres meses a un año o la de multa de seis a veinticuatro meses quienes lleven a cabo alguno de los actos siguientes: a) Realizar actos de propaganda una vez finalizado el plazo de la campaña electoral”. Y, el día de las elecciones, como es obvio, HA FINALIZADO LA CAMPAÑA ELECTORAL (así, conforme al Artículo 51, 3º – LOREG, La campaña electoral “Termina, en todo caso, a las cero horas del día inmediatamente anterior a la votación”). Hay otros tipos delictivos presuntamente aplicables a este supuesto, como el del Artículo 145 – LOREG (Delitos en materia de encuestas electorales: Quienes infrinjan la normativa vigente en materia de encuestas electorales serán castigados con la pena de prisión de tres meses a un año, multa de doce a veinticuatro meses e inhabilitación especial para profesión, oficio, industria o comercio por tiempo de uno a tres años), los tipificados en los artículos 140 y 141 (éste último sería aplicable a SIGMA DOS, la “encuestadora” fraudulenta del PP y CiU), ambos de la LOREG, así como el Delito genérico del Artículo 404 del Código Penal (Prevaricación Administrativa), o el Delito previsto en el artículo 450 del mismo Código Penal, al dejar de perseguir los delitos de que tengan conocimiento, entre otros, que dejaremos sólo apuntados ahora. La novedad no es la Corrupción Política; la novedad es que ya tampoco es novedad la corrupción judicial; de ese Consejo de Comisarios Políticos Judiciales, al que conocemos como Consejo General del Poder Judicial. Ese que nombra -por ejemplo- a los Presidentes de las Audiencias Provinciales y a los de los Tribunales Superiores de Justicia de las CC.AA., y a los Magistrados del Tribunal Supremo, ese cuya Sala II puede -o no- encarcelar a cualquiera, excepto al reyecito impune por principio. Pero todos esos jueces nombrados a dedito por los Comisarios Político-Judiciales, SON PRECISAMENTE QUIENES TIENEN EL CONTROL DE LAS ELECCIONES, por medio de las diferentes JUNTAS ELECTORALES, donde las mayorías siempre las ostentan los JUECES Y MAGISTRADOS. La actual Ley Orgánica 5/1985, de 19 de Junio, del régimen electoral general, como la anterior, establece el absoluto control por parte de los Jueces elegidos a dedo por los comisarios políticos del Consejo General del Poder Judicial, de todo el proceso electoral. Por ejemplo, al máximo nivel (en los niveles inferiores la situación es la misma), el art 9 de la LOREG establece “La Junta Electoral Central es un órgano permanente y está compuesta por: a) Ocho Vocales Magistrados del Tribunal Supremo, designados mediante insaculación por el Consejo General del Poder Judicial. b) Cinco Vocales Catedráticos de Derecho o de Ciencias Políticas y de Sociología, en activo, designados a propuesta conjunta de los partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones de electores con representación en el Congreso de los Diputados”; “4. Los Vocales eligen, de entre los de origen judicial, al Presidente y Vicepresidente de la Junta en la sesión constitutiva que se celebrará a convocatoria del Secretario. 5. El Presidente de la Junta Electoral Central estará exclusivamente dedicado a las funciones propias de la Junta Electoral desde la convocatoria de un proceso electoral hasta la proclamación de electos y, en su caso, hasta la ejecución de las sentencias de los procedimientos contenciosos, incluido el recurso de amparo previsto en el artículo 114.2 de la presente Ley, a los que haya dado lugar el proceso electoral. A estos efectos, el Consejo General del Poder Judicial proveerá las medidas oportunas”). Las Resoluciones de las Juntas electorales, se pueden impugnar … ante los Tribunales. Absoluto control de la corrupción política, en su vertiente judicial, del proceso electoral.

    Hace 4 años 9 meses

  3. Jesús Díaz Formoso

    Estos ex ministros socialeros son los refundadores de Ciudadanos. http://www.abc.es/espana/abci-cinco-exministros-socialistas-piden-traves-manifiesto-deje-gobernar-pp-201607212029_noticia.html - Los jefes de Rivera, son los Barone del P$*e. Muchos coinciden en los consejos del Semanario "Ahora"; ver directorio de su nº 1, luego fueron escondiendo sus fundadores y consejeros. SOLANA es el Bigboss

    Hace 4 años 9 meses

  4. Jesús Díaz Formoso

    LA REVOLUCIÓN DE LOS RATONCITOS Haciendo Click. Quiero cambiar el mundo, para hacerlo más justo. Por eso me paso el día sentado frente a mi ordenador haciendo click. Hago click porque me gusta lo que dicen. O porque me disgusta. A la Revolución desde casa. ¿Lucha de clases? Si, deme cuarto y mitad. Porque yo no soy clase obrera. Otro mensaje para la PApeleta del papelón: "Voto nulo porque nos estamos organizando". Así que hay que organizarse antes de que nos organicen (más). Tenemos muchas organizaciones donde elegir: podemos ser antitaurinos, decrecionistas, circulares, de izquierdas y de derechas; ni de izquierdas ni de derechas, falangistas, comunistas, socialistas, ecologeros, verdes, rojos, morados, azules o fucsias. O todo lo anterior con prefijo, como "Neo", o sufijos. Podemos, porque todo es sistema. Las opciones también pasan por la REVOLUCIÓN DE LOS RATONCITOS (la revolución es hacer click desde el sillón; para mayor facilidad, en el mercado hay ratoncitos de colorines, os recuerdo). Me gusta. No me gusta. Tu más; no, tú más. Y mientras tanto, como el Parlamento no importa, seguiremos viéndonos más irrelevantes, más separados, más beligerantes contra nosotros mismos. Hay que fijarse en las diferencias. Sé que a veces es difícil: hay que esforzarse. Porque sin división no hay democracia. ¿Democracia votando todos lo mismo? Anda ya. Hay que estar en permanente guerra contra todos los demás. Porque tu, nena, lo vales. Y, mientras discutimos, los AnsarGOnzáez y los CascosGuerras, con las DIEZyMás, junto con Beiras puntocom, y compromisesdelanada, los Monereos y los Garzones varios, junto a las hadas que nos han Colau, apoyados por los medios del sistémico sistema opresorperopoquito (que, lógicamente, apoya a sus enemigos), van haciendo MEDIANTE LA APROBACIÓN DE LEYES Y MÁS LEYES PSICOPÁTICAS, nuestras vidas menos valiosas. Vota o suicídate. Porque de eso se trata; mientras los ratoncitos de colorines se pelean -revolucionariamente, eso si-, la apisonadora parlamentaria que destruye nuestras vidas y conciencias, sigue su avance implacable. Con el aplauso introspectivo de los nuevos ratoncitos postulantes de nuestro voto -único y verdadero capital popular, siempre mal invertido, siempre sujeto a la inflación; cada vez vale menos- pues bienaventurados serán los que recojan en su bolsita de colorín los votos de los descontentos, porque ellos llegarán al cielo que se oculta tras las barricadas ... que protegen los Parlamentosmuditos que llenamos de indeseables cuatrienalmente. Porque soy un Yoyomimi. Mi culo es mi alma. El de los demás es el enemigo. Porque yo tengo razón y tu no. Dame mimitos en forma de voto válido. Caminamos hacia un universo multipartidista: 35.000.000 partidos y uno más, que con solo dos votos tendrá mayoría para legislar. Y nosotros seguiremos mirándonos el ombligo mientras se suceden los BOES que anuncian la muerte de la especie; mientras surge el hombre nuevo, el superhombre, el que sustituirá a la naturaleza en la función de darnos comida (pronto suplicaremos por poder comer saltamontes y cucarachas, proteínas en suma; que en su naturaleza bioquímica no se diferencian del caviar y la langosta). ¿Organizarse? Para nada; yo hago click; que me organicen otros, porque organizarse uno mismo es muy cansado; no te digo organizarse entre dos o más ... “Recuerda que eres proletario”. “Proletaria será tu p.m.” responde el obrero, haciendo click como un loco. Nada de política; le preocupa el futbol. Y el ganador del Gran Memazo, o la injusticia con la perdedora de Operación triunfo. Que risas, oye. No es humor negro, es de colorines. Es que me troncho. Viva el relativismo!!

    Hace 4 años 9 meses

  5. An Tonio

    Ni estrategia ni pamplinas. El tonto de Mariano será apoyado por la derecha de pacotilla y por los independentistas. Queda así claro, como no podía ser de otra forma, que la derecha de pacotilla ES derecha (Pedro, qué tonto has sido) y que negociar con los independentistas no es tan malo (Pedro, qué tonto has sido). Pablo puede haber cometido errores, pero ninguno tan grande como los dos de Pedro: negociar con naranjito y no negociar con ERC/CDC.

    Hace 4 años 9 meses

  6. Jesús Díaz Formoso

    Estimado Tisve, los falangistas y los tecnócratas nunca se han llevado bien; por ello el pacto de Gobierno que propones, aún siendo lógico, podría no prosperar. Gracias por la Portada de 1975. En España el tiempo parece que no pasa para algunos. "Atado y bien atado", no es una frase hecha; es un estado; o un Estado sostenido en el miedo. Saludos

    Hace 4 años 9 meses

  7. Tisvepunez

    Se lee: “De nada sirvió que éstos intentaran, por un lado, pactar un candidato común o, por otro, mantener el suyo desde una posición que no por impotente dejaba de ser arrogante.” . . . Respecto a POdemos, las palabras del PSOE, del PDC (antigua CDC) y del PNV, aguantan con todo, pero los hechos no, porque, como vimos y estamos viendo, esos tres partidos no quieren tener nada que ver con Podemos a ojos de sus respectivos votantes. . El PSOE de Sánchez y sus sombras tutelares, creen que se pasokizarán si cogobiernan con POdemos. . PDC y PNV, creen que si pactan con POdemos, sus votantes volarán al nido morado. . A POdemos le pasa como al PP, nadie quiere nada con ellos. . Una partija de la herencia que recibió de Aznar el PP, es que nadie quiere pactar con ellos porque, esos que no quieren pactar, perderán votos, y de ahí que el PP para gobernar, tenga que ganar por mayoría absoluta. . A POdemos le ocurre igual, menos con el PP, ya que los demás creen que si pactan con POdemos perderán votos a punta pala. . Rajoy puede cogobernar con POdemos porque venderá que lo hace por el bien de España. Rajoy no descarta hacerlo, ya que hace dos días en su discurso televisado dijo: . “Los demás también tienen votos y apoyos de los españoles. Por tanto igual que nosotros, están obligados a atender a esos votos y a esos apoyos y a dar una salida a la situación.” . Con 39 “escalones” de POdemos a secas, sumados a los 137 de Rajoy, dan 176, lo que hace un gobierno hoy mismo, estable durante cuatro años, como le urgen Obama y Merkel a Rajoy, y son capaces de impacientarse y cambiar a Rajoy poniendo en su lugar a un Monti. . Es la oportunidad de POdemos a secas para ser la herramienta que desde dentro del Gobierno de España, trabaje junto con Rajoy, en la senda marcada por el protagonismo popular que se vio del 15-M en adelante. . Un abrazo. . . . Nota: . Pregunta: ¿Qué papel debe tener Podem en el nuevo partido de ámbito catalán que propone Colau? . Respuesta: Debe tener un papel protagonista. La organización popular que ha supuesto la emergencia de los círculos les convierte en una herramienta clave en la articulación de un proyecto político. No somos un partido de activistas de movimientos sociales barceloneses, no somos un partido propiamente de movimiento obrero como EUiA o un partido de cuadros y ecologista como ICV. . P: ¿Qué partido es Podem, entonces? ¿Qué nicho le queda? . R: Nos queda nada menos que el espacio más ancho de articulación del descontento social, no en los términos clásicos de movimientos sociales sino del protagonismo popular que se vio del 15-M en adelante. . (Raimundo Viejo, POdemos, 19 de junio de 2016) . http://www.eldiario.es/catalunya/politica/Podem-expansion-territorial-Barcelona-Comu_0_538946829.html

    Hace 4 años 9 meses

  8. Tisvepunez

    "logra que su antagonista pierda espacio hasta quedar arrinconado en su propia nadería"

    Hace 4 años 9 meses

  9. Tisvepunez

    Se lee: "Se dirigía al gentío que estaba allí abajo, al que algunos consideraban populacho y al que otros, con pretensiones de finura, llamaban plebe, para espetarles: “Esto es lo que hay”." http://www.hermanolobodigital.com/mostradorn.php?a%F1o=IV&num=169&imagen=1&fecha=1975-08-02

    Hace 4 años 9 meses

  10. Jesús Díaz Formoso

    Cuando hablamos de Activismo, pienso –irremediablemente- en Nina Simone. Situada permanentemente FRENTE al poder, su vida es su más acabada obra. Pocos pueden decirlo. Y, siguiendo a Simone, la labor del activismo político es la de crear las condiciones necesarias para que se produzca la situación exigida para el desarrollo de los acordes de “nuestra melodía” (https://www.youtube.com/watch?v=mH5ZE3N8cxU // minuto 1:15). Nada de alcanzar el poder (pretensión propia de “proyectos personales” sostenidos en la manipulación informativa, con el apoyo del sistema mediático, brazo ¿no? armado del terrorismo de estado). Solo contribuir a crear las condiciones que exigen el nacimiento y desarrollo de una Sociedad Justa y solidaria. Pese a su “intimidad” con el Fascismo, Santi Romano acertó de pleno en su definición de Derecho. “Ubi societas, ibi ius” (dónde hay una sociedad, allí hay derecho). Es decir, primero, la sociedad; luego el derecho. Cuando la ecuación cambia sus términos (primero el derecho, luego la sociedad), estamos ante el fascismo; ante la imposición a la sociedad de un “orden” que le es ajeno. Y así estamos en las “Revoluciones” de indignaditos de colorines, promotoras políticas de indignados sistémicos cualificados (por su narcisismo). El Reformismo, en cuanto pueda tener de valioso, sólo puede ser entendido rechazando el sistema que plantea transiciones lentas a lo largo de un dilatado periodo –varias generaciones. Otra visión del reformismo resulta perturbadora; no es reformismo ya, sino maquillaje, gatopardismo. El reformismo trata de mejorar la realidad; no de ocultarla. Cada paso ha de ser andado. El primer pie ha de estar anclado en la realidad; para mejorarla. El paso se completará con el andar en pos de ese mundo nuevo, Justo y Solidario. Fraternidad. Desgajar la realidad de la actividad política conduce al fracaso y a la desmotivación; a la aceptación de los arcanos inexplicables que producen nuestra sumisión. Pongamos el ejemplo español de los últimos meses: El Parlamento –si, el Parlamento, desde el que se construyen realidades y se destruyen ideas y futuros- ha destruido (en una ruina ESTRUCTURAL, no meramente funcional) el Derecho, la organización de la sociedad: Se han sustituido las Leyes que conforman la estructura fundamental del Estado. Ley Orgánica del Tribunal Constitucional; Ley Orgánica del Poder Judicial; ley de Enjuiciamiento Criminal; Ley de Enjuiciamiento Civil; Ley de Régimen Jurídico de la Administración del Estado y del Procedimiento Administrativo común; Ley de Contratos del Estado; Ley de Ferrocarriles, Ley de Carreteras, … entre otras muchas aprobadas en estos último meses (el listado es demasiado amplio para reproducirlo aquí, recomiendo consultar el BOE). Además de las Reformas Fiscal y Laboral. Sin olvidar que, tras cada crisis, yace una oportunidad. Un movimiento tiene siempre –por poco que sea- algo de impredecible, de incontrolable. “Hay que hacer la ignominia más ignominiosa”; “Hay que hacer la opresión real aun mas opresiva, agregándole la consciencia de la opresión; hay que hacer la ignominia aun mas ignominiosa, publicándola” (Karl Marx). “Para que califiquemos de ignominiosa a una realidad es porque ya salimos de ella y podemos juzgarla desde la consciencia crítica. Por eso el hambre no es revolucionario, la miseria no es revolucionaria, porque por si mismas no garantizan nada; al contrario, lo que garantizan generalmente son situaciones primitivas, barbáricas e irracionales que arrojan a los hombres a ser fácilmente manipulados por el fascismo. Ahora, la consciencia del hambre es otra cosa, ya es un paso cualitativo. Una cosa es tener hambre y otra cosa es tener consciencia de que se tiene hambre. Una cosa es padecer la injusticia y otra es tener consciencia de la injusticia que se padece. Ahí es cuando la razón y lo fáctico, la materialidad, se unen y se genera un hecho acaso transformador de esa realidad. No hay posibilidad de transformar ninguna realidad si no hemos tomado consciencia de ella y no hemos asumido que esa realidad no debe ser, debe cambiar” (Feinmann). Hablamos, por tanto, de CONCIENCIA DE CLASE.

    Hace 4 años 9 meses

  11. Fracana

    Estimado Jose Antonio: Una Joya literaria de buen gusto cuya lectura no despertará malos augures en su entorno; pero ¿cual es su papel en la trama?. Un poco de coherencia no le vendría mal, con un posicionamiento más claro; no basta con "lavar" la conciencia con articulos semejantes. Cuidese...

    Hace 4 años 9 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí