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TRIBUNA

El gran error de Pedro Sánchez

El PSOE está asediado no por un adversario, sino por dos. Lo inteligente no es resistir, sino elegir a quién se rinde provisionalmente y en qué condiciones, y hacerlo antes de que sea demasiado tarde

Miguel Pasquau Liaño 21/06/2016

<p>Pedro Sánchez.</p>

Pedro Sánchez.

Luis Grañena

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Pedro Sánchez hizo de cabeza visible de una estrategia del Consejo Federal del PSOE que consistía en eludir los costes para el partido de la decisión de dejar gobernar al PP o de gobernar con Podemos y aprovechar a tal fin la disponibilidad de Ciudadanos de presentarse como partido bisagra capaz de influir programáticamente en la conformación de cualquier gobierno del que no formase parte Podemos. Tal opción, que bloqueó las dos únicas formas posibles de formar gobierno y condujo a una segunda convocatoria electoral, pesa como una losa sobre las expectativas electorales del PSOE para este domingo, porque es mucho más fuerte la evidencia de que sin PP o Podemos no hay gobierno que el tan endeble como repetitivo discurso de la “pinza” en el que sólo creen los más beatos socialistas. Ese fue un primer error. El más grande es otro.

El PSOE en realidad sólo lleva a esta contienda electoral un argumento que es más de partido que de sociedad, porque lo que defiende son más unas siglas y su historia que un proyecto útil para el futuro: si el estado de opinión reflejado en las encuestas indica que el PSOE no va a poder protagonizar un gobierno, sus potenciales votantes no militantes tienen dificultad en elegir la papeleta del PSOE por las dudas no aclaradas sobre qué decidirán los diputados socialistas en la sesión de investidura. Y esto es importante, porque los votantes suelen preferir apostar en la jugada importante, y no en las secundarias.

Admito que la encrucijada del PSOE es delicada y que seguramente ello explica los mensajes contradictorios que desde el propio partido se dejan filtrar cada dos días de campaña. A mi juicio, sin embargo, esa debilidad discursiva de un PSOE preocupado por su futuro se está gestionando de la peor de las maneras posibles, y no precisamente para los intereses de quienes se disputan su apoyo, sino para los del propio partido.

El PSOE no va a ganar las elecciones, y es más que probable que ni siquiera sea la segunda fuerza más votada: esto se debe a tendencias de largo recorrido, y no sólo coyunturales, pero se está precipitando más rápidamente de lo previsto quizás por la rigidez de un PSOE incapaz de situarse a sí mismo en un espacio recognoscible. Para un partido acostumbrado a disputar la victoria, esta situación produce vértigo. Pero la mejor fórmula contra el vértigo no es, nunca, ni cerrar los ojos, ni mirar al fondo del precipicio y gritar “socorro”, sino buscar un asidero, y creo que ese asidero al que se quiere aferrar la campaña socialista (“la pinza”) es un espejismo, y no un suelo firme desde el que decir algo con sentido.  Cada vez que Pedro Sánchez elude la pregunta sobre qué fórmula de gobierno apoyará acudiendo al consabido “salimos a ganar”, el suelo se hunde un poco más por el peso de la desazón y la melancolía. Es verdad que todos los manuales de campaña, en cualquiera de las situaciones, prohíben hablar de pactos antes de que se conozca el resultado, pero en esta ocasión es diferente. Y es diferente porque otros partidos se han saltado con desparpajo esa regla y de manera clara y directa sí están hablando de pactos: tanto Rajoy como Iglesias están proponiendo al PSOE un gobierno de coalición o, al menos, un apoyo externo a la investidura.

La clave está en que el número de diputados que obtenga el PSOE (parece muy improbable que menos de 70 y más de 85) volverá a situarlo en la posición de decidir, y que Pedro Sánchez no está consiguiendo hacer de ello un asidero, sino un laberinto. Acorralado por el empuje natural de Unidos Podemos (que ha venido para quedarse) y por la resistencia de Ciudadanos en su otra franja limítrofe, su espacio parece cada vez más estrecho; pero es estrecho no porque esté escrito en ninguna parte que así sea, sino porque el equipo dirigente socialista parece empeñado en cerrar puertas y ventanas y quedarse consigo mismo en una zona de confort acondicionada por Ciudadanos pero condenada al hacinamiento. Aquí es donde está, creo, el gran error de Pedro Sánchez que, añadido al de la fallida operación reformista con Ciudadanos, puede resultar definitivo: en que se ha obstinado en una visión negativa de la situación actual (es decir, en jugar a la defensiva) y en su falta de habilidad para hacer valer aquello que el PSOE sí estaría en disposición de ofrecer.

¿A qué me refiero? Imaginen que el PSOE se hubiese presentado a estas elecciones con el siguiente mensaje: como es muy probable que no podamos aspirar a la presidencia del Gobierno (dado que ya sabemos que una coalición con Ciudadanos no va a sumar nunca la mayoría necesaria), vamos a intentar imponer a cambio de nuestro apoyo a Rajoy o a Iglesias una serie de exigencias (coherentes con la identidad del partido) sin las que no podrá contarse con el PSOE para la investidura, y a continuación vamos a pasar a la oposición para defender esas exigencias en un Parlamento sin mayorías absolutas en las que, para casi todas las cuestiones (aprobación de presupuestos, reforma electoral, reforma de la Justicia, organización territorial del Estado, reforma laboral), vamos a resultar decisivos. Imaginen que, además, Pedro Sánchez dedica sus mítines y sus intervenciones en radio y televisión, en vez de a hacer retórica, a explicar abiertamente en qué condiciones podrían apoyar un gobierno de Podemos, asegurando que, aunque Iglesias sea presidente, aquellos aspectos del programa o de la trayectoria del partido morado que más reticencia suscitan en su electorado no podrán en ningún escenario llevarse a cabo. De esa manera el votante socialista sabría que su voto puede servir, por un lado, para evitar un nuevo gobierno del PP y, por otro lado, para limar la acción de gobierno de Podemos sin convertirse en actor secundario. Y si esto fuera imposible porque el Consejo Federal no le permita de ninguna manera hacer a Iglesias presidente del Gobierno, es decir, si el PSOE ha decidido ya, mayoritariamente (como así parece), que está más cerca del PP que de Podemos, podría esgrimir ese mismo discurso como explicación de una abstención a un gobierno de Rajoy. Una u otra cosa. Jugándosela, pero desde una posición nítida.

Pedro Sánchez tiene el riesgo de pasar a la historia como quien no tuvo entereza para tomar decisiones. Si mantiene su estrategia (y ya apenas tiene margen para cambiarla), podrá decirse de él que fue el último en darse cuenta de que su partido se estaba muriendo y que sin adrenalina política no había reanimación posible. Pedro Sánchez se está equivocando (esto es, obviamente, una opinión) y ni siquiera sabe rendirse. Su partido está asediado no por un adversario, sino por dos, y en esas situaciones lo inteligente no es resistir, ni tampoco protestar porque quieran asediarlo, sino elegir a quién se rinde provisionalmente, cómo y en qué condiciones, y hacerlo antes de que sea demasiado tarde. Lo contrario, me parece, conducirá a un escenario del que creo que pronto empezaremos a hablar: un revolcón dentro del propio partido entre sus distintas almas que ya no pueden seguir cosidas alrededor del poder, un fin de ciclo, acaso una escisión, o al menos una importante fuga de quienes acaben de comprender, una vez que el PSOE de Andalucía tome las riendas del partido, que conservar una cuota territorial de poder territorial (para la que sí basta, todavía, con el comodísimo apoyo de Ciudadanos) no es un objetivo político por el que merezca la pena seguir siendo fieles a una sigla.

Entre tanto, mientras Pedro Sánchez se rodea de los voluntariosos carteles del “sí” y se obstina en mensajes sólo dirigidos a los más crédulos, todo indica que una legión de votantes del PSOE ya ha decidido lo que una parte de sus dirigentes ha dejado lealmente para después del 26J: que los objetivos políticos que merecen la pena se van a librar en la próxima década en escenarios distintos y distantes a aquellos preferidos por la querencia del aparato socialista. Ello puede explicarse por las contradicciones en las que acabó encerrándose la socialdemocracia a finales del siglo XX y que ahora afloran en forma de nuevas fuerzas políticas dispuestas a ocupar el vacío que quedó. A Pedro Sánchez no pueden quizás reprochársele antiguas deserciones, pero sí la manera de gestionar sus consecuencias. No lo están sabiendo comprender y se están quedando sólo con un pasado tan digno como menguante, creyendo estar jugando una partida que, muy probablemente, acabó hace tiempo.

Pedro Sánchez hizo de cabeza visible de una estrategia del Consejo Federal del PSOE que consistía en eludir los costes para el partido de la decisión de dejar gobernar al PP o de gobernar con Podemos y aprovechar a tal fin la disponibilidad de Ciudadanos de presentarse como partido bisagra capaz de...

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Autor >

Miguel Pasquau Liaño

(Úbeda, 1959) Es magistrado, profesor de Derecho y novelista. Jurista de oficio y escritor por afición, ha firmado más de un centenar de artículos de prensa y es autor del blog "Es peligroso asomarse". http://www.migueldeesponera.blogspot.com/

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20 comentario(s)

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  1. CarmenK

    Magistrado y novelista...Me encantan estos colaboradores que no son periodistas propiamente dichos, con capacidad de análisis y expositiva, como le exige su condición de juez y profesor. Pienso leer todo lo que escriba este señor.

    Hace 5 años 5 meses

  2. Naleva

    PPedro Sánchez no va a decidir si Pablo Iglesias será o no presidente, esa decisión le corrspoden al pueblo español.

    Hace 5 años 5 meses

  3. Juan Pablo

    ¿Y no será que ni Pedro Sánchez ni nadie en el PSOE puede prescindir de un aparato corrupto, puesto en marcha cada día por medrantes de la función pública, que han sido más discretos que los del PP pero no más honestos, y esto hace imposible un acuerdo donde se diga "se acabó la fiesta"? Muchos viven y han vivido de la fiesta, y si se ven amenazados, atacan o restan el apoyo. El PSOE ha caminado muchos años mirando para otro lado, y se ha puesto solo al borde del abismo. ¿Los otros son mejores? Lo dirá el tiempo, el mundo tiene desafíos demasiado complicados para andar con gente que ni se mira al espejo.

    Hace 5 años 5 meses

  4. Iñaki56

    El PSOE ha perdido totalmente su identidad convirtiendose en un PLA (partido liberal andaluz) con el único objetivo de conservar el cortijo de la marquesa Dña. Susana y amiguetes. De cualquiera de las maneras no me extraña en absoluto la estrategia de Pedro Sanchez ya que va dirigida a un español patriotero sin estudios o educación primaria que es el 50% de su electorado al igual que el del PP.

    Hace 5 años 5 meses

  5. Ivan Ferrer Villa

    Zapatero en 2010: "Tomaré las decisiones que España necesita aunque sean difíciles. Voy a seguir ese camino cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste" Señor ZP, no era su puesto lo que estaba en juego, sino su partido entero, y con ello el socialismo en España. No se asombren hoy de lo que "les está costando", y agachen un poco la cabeza.

    Hace 5 años 5 meses

  6. Costadamorte

    Tras el 20D, Pdro Snchz se bloqueó el solito... Pablo Iglesias le ofreció la Presidencia del Gobierno..., eso si, con un gobierno de coalición entre PSOE, Podemos y sus confluencias e IU, además, varios partidos nacionalistas, (por ejemplo el PNV), le ofrecieron su apoyo exterior..., pero Pdro lo rechazó todo!..., se empeñó que lo hicieran Presidente gratis total, sin asumir el ningún compromiso...., (mas o menos lo que le pedía Rajoy a su vez a el)... Y la política no funciona así!... Si no tienes mayoría absoluta, el poder tienes que compartirlo!..., que si tu tienes mucho fontanero, amigo, votante o pariente que enchufar de ministro, asesor o gerente..., tienes que comprender que tus socios también tienen sus "cuñaos" a los que buscarles un chollo y sus empresas amigas a las que darles negocio!...

    Hace 5 años 5 meses

  7. Lucy

    Sucede que el 15M ha decidido instalarse en el solar que dejaron vacío los socialdemócratas cuando se trasladaron a la zona residencial neoliberal. Y que, aunque aún sigan predicando vestidos de socialdemócratas, sus rezos y actuaciones, son neoliberales, por lo que no debe extrañar que el rebaño les esté abandonando, sabedores ya de lo que encubre el vellocino. Su misión está cumplida, Washington les irá abonando los treinta denarios... o no.

    Hace 5 años 5 meses

  8. Chus

    Le sigue faltando algo, tanto al Partido Socialero ohe!, como al artículo. NADA CONCRETO, salvo estrategias pilla poltrona. ¿Para qué? No, por nada. Es ... porque, nena, yo lo valgo. Dicen los cuatro machos Presidenciables, cada uno por la boca de sus respectivos peces. Sin Programa -así no lo incumplirán-, votad, votad malditos; votad por candidatos que no conocéis más que por las informaciones que os dan aquéllos de quienes no os fiáis.

    Hace 5 años 5 meses

  9. Juan Carlos

    El PSOE se está muriendo, estas elecciones serán un nuevo clavo en su ataúd y Pedro Sánchez también lo es, no muestra capacidad decisión, sigue en su nube de que va a ganar las elecciones y que el será el presidente. Está más que equivocado, además de aceptar una alianza con Ciudadanos (que de progresistas nada) y lo va a pagar caro el domingo o mucho me engaño yo. La gente no es tan tonta, no nos tragamos la historia de la pinza, pero parece que él aún no se ha dado cuenta...

    Hace 5 años 5 meses

  10. parla

    Creo que el gran error de Pedro Sanchez es que no decide nada, hace lo que le dicen que haga, es la sensacion que tengo, (el articulo algo comenta de este punto). No sé pero en la Europa de la crisis ya hace años que los PP y los Psoe funcionan juntos, es decir la estrategia mas inteligente según ellos ya esta tomada, x eso la teoria del armisticio es previa. margen de cambio? dependera´de la correlacion de fuerzas o seria mucha ilusion de los que estamos jodidos, no sé

    Hace 5 años 5 meses

  11. Tiberius

    Sanchez y su pobre equipo de estrtaegas,elijieron el suicidio politico. Hoy en dia podrian estar en la Moncloa e Iglesias de vice Presidente, se volcaron a un pacto contra natura, que ademas hasta un tonto podia darse cuenta que contaba solo con 130 votos cuando se necesitaban 176, aun mas pretendian que Podemos apoyara tamaña estupidez, sin tener participacion alguna en tal gobierno. Ahora el PSOE marcha hacia su derrota mas grande, de la cual no se repondra jamas, Sanchez pasara a la historia no como el peor lider que el PSOE haya tenido,sino como el lider que destruye al PSOE para siempre, lo triste de este caso es que Sanchez no tiene la capacidad politica para darse cuenta de lo que ha hecho.

    Hace 5 años 5 meses

  12. parla

    Creo que el gran error de Pedro Sanchez es que no decide nada, hace lo que le dicen que haga, es la sensacion que tengo, (el articulo algo comenta de este punto). No sé pero en la Europa de la crisis ya hace años que los PP y los Psoe funcionan juntos, es decir la estrategia mas inteligente ya esta tomada, x eso la teoria del armisticio es previa. margen de cambio? dependera´de la correlacion de fuerzas o seria mucha ilusion de los que estamos jodidos, no sé

    Hace 5 años 5 meses

  13. Vicente Cuixeres

    Suscribo la opinión de otros comentaristas: un artículo excelente, con argumentos bien trabados y mucha "finezza" analítica. Todo un bálsamo, en medio de tanto periódico vendido a la causa (cualquiera) y tanto columnista sicario. Enhorabuena.

    Hace 5 años 5 meses

  14. Vicente

    Solo hay una salida le guste al Psoe, o no. La coalición Psoe- Unidos Podemos, es la mas sensata, y no es CONTRA NATURA, como lo era con C´s. Ahora bien si el Psoe, quiere suicidarse, pues bueno, que lo haga. Lo han heco UPyD, Pa, y otros mas. Pero que sepa que los nuevos tiempos- y despues de "tragar" cuatro años de P.P.- pocos de la izquierda se lo van aperdonar.

    Hace 5 años 5 meses

  15. Javier Rodríguez

    Miguel Pasquao Liaño dice “dado que ya sabemos que una coalición con Ciudadanos no va a sumar nunca la mayoría necesaria”. Eso es cierto, pero no es necesario para ser presidente y por lo tanto no es necesario para que se rinda provisionalmente y negocie condiciones. Lo que es necesario es tener el mayor apoyo parlamentario posible. Y Pedro Sánchez todavía tiene posibilidades de conseguirlo, su objetivo de hecho es tener más apoyo parlamentario que Rajoy. Por ejemplo, aún existe la posibilidad de que se de lo siguiente: PP 122, PSOE 84, Cs 40. Dado este hipotético caso, Pedro Sanchez podría convercer a Cs para poner de nuevo encima de la mesa el acuerdo que firmaron hace unos meses y que éstos le dieran su apoyo parlamentario sumando 124. Dado este caso, Pedro Sanchez obligaria de nuevo a PP y/o Unidos Podemos a sentarse a la mesa y negociar para después abstenerse o llevarnos de nuevo a otras elecciones. Esta es la jugada que Pedro Sánchez baraja, si le sale bien puede ganar la presidencia, pero si no, como bien dice Miguel, el paso del tiempo hará que la caída sea mayor.

    Hace 5 años 5 meses

  16. Javier Rodríguez

    Miguel Pasquao Liaño dice “dado que ya sabemos que una coalición con Ciudadanos no va a sumar nunca la mayoría necesaria”. Eso es cierto, pero no es necesario para ser presidente y por lo tanto no es necesario para que se rinda provisionalmente y negocie condiciones. Lo que es necesario es tener el mayor apoyo parlamentario posible. Y Pedro Sánchez todavía tiene posibilidades de conseguirlo, su objetivo de hecho es tener más apoyo parlamentario que Rajoy. Por ejemplo, aún existe la posibilidad de que se de lo siguiente: PP 122, PSOE 84, Cs 40. Dado este hipotético caso, Pedro Sanchez podría convercer a Cs para poner de nuevo encima de la mesa el acuerdo que firmaron hace unos meses y que éstos le dieran su apoyo parlamentario sumando 124. Dado este caso, Pedro Sanchez obligaria de nuevo a PP y/o Unidos Podemos a sentarse a la mesa y negociar para después abstenerse o llevarnos de nuevo a otras elecciones. Esta es la jugada que Pedro Sánchez baraja, si le sale bien puede ganar la presidencia, pero si no, como bien dice Miguel, el paso del tiempo hará que la caída sea mayor.

    Hace 5 años 5 meses

  17. Mentalmente

    Ser un psicópata sin control no es un error, es un defecto de nacimiento. El error es que los ciudadanos permitan un sistema sin escaners cerebrales que permita que esta clase de individuos pueda acceder siempre a cargos de responsabilidad, y perjudicar a tantos ciudadanos.

    Hace 5 años 5 meses

  18. mallorquina

    "u partido está asediado no por un adversario, sino por dos,......." yo diría por 3..........................el adversario interno

    Hace 5 años 5 meses

  19. juan

    El autor hace una propuesta sensata, pero es que la dirección del PSOE no es sensata, no entiende la proporcionalidad, se cree con un derecho de pernada sobre 12 millones de personas cuando ya la mitad de ellas o más no les vota. La literatura griega ya explicó esto en el Ajax de Sófocles.

    Hace 5 años 5 meses

  20. Victoriano Santana Sanjurjo

    Artículo excelente, con argumentos muy bien razonados y conclusiones brillantes. Muy recomendado.

    Hace 5 años 5 meses

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