1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Editorial

Algunas ideas para promover la libertad de prensa y el pluralismo

18/05/2016

J. R. Mora

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

En CTXT llevamos año y medio hablando, cada semana, de los medios de comunicación. La razón es que muchos de esos medios se han acercado de tal forma al poder político y financiero que se han convertido en co-protagonistas de esa actualidad política y económica que, en una situación normal, esos mismos medios deberían dedicarse a analizar y criticar pero nunca protagonizar.

La creciente promiscuidad entre prensa y poder, voluntaria en muchos casos y obligada en otros, dada la presencia de bancos y empresas del IBEX35 en la propiedad y los consejos de administración, ha ayudado mucho al hundimiento de la credibilidad de los medios y los periodistas españoles, visible en todos los estudios serios, que sitúan la confianza de los ciudadanos españoles en la prensa en un nivel similar al de Rumanía. (Este y otros datos pueden leerse en este texto-resumen de Cristina Peñamarín).

Esos estudios revelan también el creciente peso de las presiones ejercidas por políticos, anunciantes, directivos y accionistas sobre los periodistas que todavía mantienen su empleo; subrayan que la concentración de la propiedad de los medios es un peligro cada vez mayor para la libertad de prensa, y certifican el intolerable nivel de desempleo en el sector, que supera ya el 50% en el oficio y es el segundo peor entre todos los sectores, por detrás de la construcción.

Desde que llegaron a España la crisis hipotecaria de EEUU y las "reformas estructurales" impuestas por la Troika, los ERE diseñados por las sucesivas reformas laborales se han convertido en la mayor arma de destrucción de periodismo de la historia, dejando sin trabajo a 12.200 periodistas, mientras los salarios y bonus de algunos editores y directivos alcanzaban cifras obscenas.

La incorporación de los periódicos a macroempresas mediáticas que buscan sólo maximizar beneficios, además de subordinar el periodismo a ese fin único del beneficio, ha terminado reproduciendo en el mercado de la información la desigualdad y la traslación de las rentas del trabajo hacia el capital generadas a escala global por el capitalismo 2.0.

Entre tanto, la eclosión de más de 400 nuevos medios digitales, muchos fundados por periodistas despedidos, invitados a irse o directamente huidos de los grandes medios, ha ido poco a poco convenciendo a un buen sector del público lector, hastiado de la deriva sumisa y sensacionalista de las viejas cabeceras de referencia.

Para alcanzar los millones de clics que exige el modelo económico y publicitario imperante, estos medios no han dudado en convertir a sus diarios en “productos” o “fabricantes de contenidos”, desechando incluso el término “periódico”. Muchos de nuestros medios parecen hoy bazares donde se ofrece, en la misma escala de jerarquía, información propia y ajena, mentiras y manipulaciones más o menos burdas, vídeos de gatos, memes y gifs, titulares que empiezan con números y piezas presuntamente informativas que en realidad han sido pagadas por marcas, aunque casi nadie se moleste ya en advertir a los usuarios (ya no los llaman lectores) de ese patrocinio opaco y vergonzante.

Estos medios que mezclan noticias de última hora y entretenimiento, periodismo y publicidad, han cavado hondo en el proceso de convertir la información en una materia prima gratuita, inmediata, desechable, intercambiable por cualquier estupidez pagada por el podólogo de la esquina, siempre que sea capaz de generar millones de pinchazos. Y así han creado un nuevo modelo (anti)periodístico, entregado a la publicidad y la propaganda, donde los periodistas se ven obligados a pactar sus piezas no ya con sus redactores jefes sino con los directores comerciales.

Todo lo anterior, unido al cambio en los hábitos de acceso a la información, amenaza con matar a la exhausta gallina de los huevos de oro, las entrañables ediciones en papel, incapaces de competir con sus ediciones digitales hermanas, servidas gratis la noche anterior en un inédito ejercicio de ceguera empresarial, o quizá en un intento freudiano de autocumplir la profecía de algún gurú con mando en plaza. 

Además de dejar en la ruina al otrora próspero sector de la distribución, la venta directa y la impresión, este modelo antidemocrático ha violado los principios fundacionales de muchas cabeceras y su pacto de confianza con los lectores, despojando de valor y contenido el viejo código deontológico de los periodistas que en ellas trabajan. 

Esta desmoralización ha creado un clima de miedo e indefensión en las menguadas redacciones, y un aumento del autoritarismo, las amenazas, la censura, la inundación de seudo-noticias sin contrastar y el amarillismo, que son a su vez motores de la autocensura entre los periodistas.

La sumisión general a este modelo que desprecia el periodismo y la información veraz es especialmente grave y dañina para el oficio, para la democracia y la ciudadanía, pues no solo no hay democracia real sin prensa digna de ese nombre, sino que tampoco hay posibilidad de que la sociedad cambie y avance si ésta carece de ese pilar básico en el sistema de pesos y contrapesos: la prensa libre, independiente y veraz, considerada por nuestra Constitución, como en todas las democracias, un bien público que debe ser protegido como derecho fundamental.

La situación es, por tanto, dramática. Pero no irreversible.

Para que los periodistas dejen de encabezar, junto a jueces y políticos, las listas de profesionales que más desconfianza generan entre la ciudadanía, creemos que es urgente abrir una discusión profunda, abierta y plural sobre periodismo y democracia, como ha hecho recientemente Gran Bretaña antes de aprobar un proyecto de ley para favorecer el pluralismo de la prensa.

En CTXT queremos emplazar a partidos, sindicatos, profesionales, ONG, emprendedores, estudiosos y lectores a formular ideas para rescatar el derecho fundamental a la información y para dotar al ecosistema mediático de nuevas herramientas que favorezcan el pluralismo, la independencia, la transparencia, la calidad de los medios y la participación activa de los periodistas y lectores. 

Se trataría de aprobar un plan integral por la libertad de prensa, que regule de forma modesta, moderna y democrática los derechos y deberes de los medios y periodistas, que renueve los sistemas de ayudas públicas e institucionales impidiendo los abusos, los pesebres y el amiguismo, que favorezca la protección legal, social y salarial de los periodistas, y que ponga límites a la codicia de las empresas del sector, para ofrecer un futuro a los jóvenes informadores y garantizar la salud ética y la sostenibilidad económica de los medios y empresas. 

Esa plataforma de ideas debería incidir de forma especial en dos de los grandes problemas, el control político de los medios públicos y la concentración de la propiedad de los medios privados, implantando un código de buenas prácticas empresariales y profesionales, además de impulsar nuevos derechos para que los lectores ayuden a revitalizar una industria básica para la vida democrática. 

El objetivo es sostener la supervivencia de los medios realmente independientes y alejados del poder, que no se inclinan ante las presiones de las grandes corporaciones y no incurren en aventuras y deudas impagables. Así mismo, se trata de rescatar a los periodistas: del paro, de los salarios miserables y el trabajo gratis, de la censura y el miedo, blindando a los medios de toda injerencia política y financiera. 

Proponemos a continuación algunas ideas concretas, que entendemos pueden fortalecer el pluralismo y la libertad de prensa y posibilitar un nuevo marco, respetuoso con la información libre, de relaciones entre empresas, anunciantes, instituciones, periodistas y lectores. 

(Omitimos aquí la consideración de los medios de titularidad pública, cuya degradación en nuestro país en calidad de contenidos, independencia, gestión y audiencias, ha sido ya ampliamente documentada por profesionales, estudiosos y actores políticos).

A. VENTAJAS FISCALES PARA PYMES, SUSCRIPTORES Y MECENAS

1. La medida más urgente para favorecer la pluralidad es igualar el IVA que grava a la prensa en papel y a la prensa digital. Hoy, las cabeceras que se editan en papel facturan un IVA del 4% a sus suscriptores. Mientras, los medios digitales se ven obligados a tributar un 21%. Esta realidad es anacrónica, y evidentemente discriminatoria para la industria digital. En Francia, tras una larga lucha encabezada por Mediapart, ya se ha igualado el tipo de IVA por abajo. La Comisión Europea ha urgido al resto de Gobiernos europeos a hacer lo mismo.

2. Exención del impuesto de sociedades a las donaciones recibidas por las pymes periodísticas mediante crowdfundings, aportaciones sin recompensa y suscripciones. Todas las suscripciones directas o indirectas a los medios de información desgravarán fiscalmente en la declaración de Renta, y los medios no contabilizarán esas partidas como ingresos en el Impuesto de Sociedades, sino como donaciones equivalentes a las que reciben las ONG y fundaciones.

3. Ayudas e innovaciones legislativas para que los mecenas y lectores puedan convertirse en pequeños accionistas de medios y tener una presencia sindicada y activa en los consejos de administración y los comités editoriales.

4. Favorecer los acuerdos de intercambio con universidades y escuelas de negocios para mejorar la gestión de las pymes periodísticas.

B. POR EL PLURALISMO Y CONTRA LA CONCENTRACIÓN DE LA PROPIEDAD

1. De acuerdo con la Constitución española y las directivas europeas, el Estado velará por el derecho de la ciudadanía a la información, por lo que debe proteger la libertad de expresión y el pluralismo de los medios, garantizar la independencia y efectividad de las autoridades del sector, así como los estándares y la protección de la profesión periodística. 

La regulación de la propiedad de los medios en diversos países. 

La regulación de la propiedad de los medios en diversos países. 

2. El pluralismo requiere la regulación de la concentración de la propiedad inter-medios (en España no está regulada en el sector de la prensa, y actualmente el 58% del mercado está controlado por tres grandes compañías). 

3. Estudiar la regulación de la propiedad de las entidades informativas, de modo que una parte no pueda hacerse con el control total del medio y favoreciendo la presencia de trabajadores y lectores en el accionariado y los consejos. 

PUBLICIDAD INSTITUCIONAL: CONTRA EL DESEMPLEO, EL AMIGUISMO Y EL MODELO DE CLICKS

1. Las ayudas estatales, autonómicas y locales, y los incentivos institucionales tendrán como primer objetivo reducir el desempleo del sector y apoyar a las pymes periodísticas para favorecer la pluralidad, así como facilitar la creación de medios comunitarios, cooperativas y entidades sin ánimo de lucro que permitan desarrollar nuevos modelos de negocio.

2. El Estado sufragará las cuotas de autónomos a los periodistas emprendedores durante sus dos primeros años de actividad para favorecer el autoempleo. Se promoverá además la afiliación gratuita a la Seguridad Social durante dos años a los trabajadores que contraten las pymes, las cooperativas y start-ups.

3. Las administraciones premiarán en el reparto de la publicidad institucional a aquellos medios que contraten a periodistas en paro, especialmente a jóvenes menores de 30 años y a mujeres mayores de 40, los colectivos más afectados por el desempleo en el sector.

4. Las administraciones deben establecer criterios transparentes, plurales y estrictamente periodísticos para el reparto de la publicidad institucional. Es necesario acabar con el actual sistema de pesebre, estableciendo topes máximos para los grandes grupos, y repartir las ayudas no solo según la audiencia (clics), sino también por el tiempo medio de lectura. El modelo de clics masivos, en clara decadencia, debe dejar paso al modelo del clock, que privilegia el periodismo de calidad, el análisis y la reflexión frente al entretenimiento, la prisa y la inundación del espacio y las redes con presuntas noticias inmediatas. Si un medio tiene 500.000 lectores mensuales que leen 20 minutos de media, debe tener igual o mejor acceso a las ayudas que un medio que tenga 10 millones de usuarios que leen 1 minuto de media. 

6. La publicidad institucional premiará a los medios que establezcan alianzas con otros editados en distintas lenguas del Estado, sumando sus audiencias a la hora de hacer el reparto, para favorecer la solidez de esas pymes y los modelos de negocio plurilingües, innovadores y comunitarios.

7. Implantar un nuevo sistema de ayudas del ministerio de Cultura para las revistas culturales. No se discriminará a los digitales gratuitos frente a los de pago, y se incentivará a los digitales a publicar ediciones en papel para revitalizar los sectores de la distribución, los quioscos y las pequeñas librerías, que también recibirán ayudas oficiales para poder competir con las grandes superficies.

8. Las instituciones reducirán las ayudas a aquellos medios que incurran en prácticas engañosas o desleales con los lectores y la libertad de información, como el branded content (informaciones pagadas por empresas) o los acuerdos opacos con anunciantes.

9. Serán excluidos de la publicidad institucional los medios que realicen EREs sin reducir la brecha salarial entre directivos y trabajadores, y aquellos grupos que tengan a bancos y grandes empresas entre sus accionistas. El Estado debe velar por que los medios que reciban dinero público no sufran la injerencia de intereses ajenos a los de la libre información. 

10. El Estado promoverá la presencia de representantes de los sindicatos y los trabajadores en los consejos de administración de los medios de prensa privados, como sucede en Francia o en Alemania, por ejemplo. Además, la prensa debe ser considerada un bien de interés público, y habría que estudiar topes salariales para los CEOs, directivos y consejeros, como sucede en Francia.

11. Debe estudiarse también la posibilidad de prohibir por ley el endeudamiento desmesurado de los grupos de prensa, que deben ser tratados como instituciones básicas para el buen funcionamiento de la democracia. 

12. Las administraciones serán obligadas a publicar con todo detalle las listas de medios que han recibido dinero público en los últimos diez años, a fin de examinar, y en su caso reducir o excluir de esas ayudas a quienes hayan recibido favores, hayan mantenido una posición de abuso, o hayan realizado una gestión deficiente de los mismos, bien por haber enviado al paro indebidamente a sus periodistas, bien por haber abonado a sus consejeros y directivos salarios y bonus que no se ajustaban a la realidad del mercado. Estas normas regirán igualmente para el futuro en toda adjudicación de dinero público a los medios, para evitar la repetición de casos como el de la Púnica, el de Bankia y el de la Comunidad de Madrid. 

----------------------------------------------------------------

Animamos a los lectores a difundir este documento y a aportar sus ideas en los comentarios. CTXT convocará próximamente un debate público sobre Pluralismo y libertad de prensa. 

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

5 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Juan Fernández

    De acuerdo con el análisis y las propuestas. Ahora bien, tengo la sensación de que la mayoría de medios independientes dirigen su contenido a un sector con una ideología muy determinada. Es complicado encontrar medios de este tipo con una línea editorial conservadora o con una visión liberal de la economía. Si se ignora a ese sector de la población va a ser complicado cambiar el sistema actual, pues aunque se crea en la libertad de prensa, no se va a leer algo que va en contra de tus valores.

    Hace 3 años 2 meses

  2. Gloria Marin

    Es mediodía del viernes y la bajeza desciende otro piso y alcanza el sótano. Al Rojo Vivo conecta con una periodista valenciana que se encuentra delante de una pancarta que reza: “No es abuso, es violación”. La especialista en información de tribunales -como la presenta García Ferreras- afirma que la sentencia del tan cacareado caso de la violación en Pamplona “es una condena a muerte a todas las mujeres”. Lo hace enfurecida, con palabras atropelladas. En su discurso, no falta la frase más manida durante estos días: “usted (señor juez) no debe tener hijas ni hermanas”. Dos días después, en ese mismo canal, La Sexta, la presentadora Cristina Pardo entrevista al abogado defensor de 'La Manada', cuyo pecado parece ser tratar de aminorar la pena de sus clientes. Es decir, cumplir su labor. En un momento de la conversación, la intrépida periodista le pregunta: “¿Pensaría lo mismo si fuera su hija la que estaba en ese portal?”. Lo que ha ocurrido estos días lo plasmó con suma precisión Eugenio Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en uno de los números de la extraordinaria publicación argentina Página 12. Lo bautizó como “criminología mediática” y lo situó como uno de los fenómenos habituales en los Estados donde la prensa, la opinión pública y el poder político se han dejado seducir por el populismo más ramplón y han convertido los sucesos más truculentos en una fuente de derecho. Creo que no hace falta decir que el acto cometido en Pamplona por esos cinco matones de barrio es execrable y que la víctima merece ser tratada con el mayor de los respetos y reparada en consonancia con el daño que sufrió. Está claro que hay algo que no funciona en el sistema cuando los individuos se ven impulsados a conformar 'manadas' para derramar testosterona y tratar de paliar la incapacidad de sus miembros por separado. Caiga quien caiga. Ahora bien, habría que recordarle a 'la Pardo' -que busca el aplauso fácil- que el derecho a la defensa no puede ser cuestionado cuando le convenga a la jauría. https://www.vozpopuli.com/opinion/periodismo-ilustrado-Pensaria-mismo-portal_0_1131487485.html

    Hace 3 años 2 meses

  3. dardo

    Estimada Silvia, admiro tu optimismo; hasta ahora ninguno de los gobiernos españoles de la democracia ha mostrado el menor interés por asumir sus obligaciones respecto de sus obligaciones de las recomendaciones europeas para mejorar la comunicación y facilitar el ejercicio del derecho a la información. De los partidos nuevos, solo Podemos se atreve, timidamente, a querer regular algo pero dejando fuera del cesto a la prensa. Algo que ni ellos saben como explicar...

    Hace 5 años 1 mes

  4. Silvia Chocarro

    Primera idea: realizar un mapeo/estudio/evaluación de la situación del entorno mediático en España. IPI ya realizó un primer informe, que es muy útil, pero podría ser interesante la realización de un informe más en profundidad utilizando los Indicadores de Desarrollo Mediático de la UNESCO, de forma que el resultado esté avalado por un organismo intergubernamental internacional. El resultado de este ejercicio es una evaluación que contiene recomendaciones y que el gobierno español se comprometería a tener en cuenta, en tanto España es Estado miembro de la UNESCO, la agencia de NU con la misión de promover medios de comunicación libres, plurales e independientes. Eso sí, habría que esperar a tener nuevo gobierno. Para más información sobre cómo llevar a cabo esta idea en lo concreto, a quién contactar, etc., me podéis escribir. Gracias.

    Hace 5 años 2 meses

  5. dardo

    Considero indispensable abrir este debate en España ya que el derecho a la información es un bien de la ciudadanía del cual se han apropiados los grandes medios y con la complicidad de los periodistas de confianza a su servicio y de algunas organizaciones profesionales. Potenciar los medios independientes y los medios comunitarios es indispensable para ganar ese espacio para la ciudadanía, tanto como una regulación adecuada de los medios para terminar con la indecencia cotidiana de la manipulación informativa.

    Hace 5 años 2 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí