1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Crónica parlamentaria

El rasca-sutra

Dos parlamentarios andaluces explicaron en el Parlament una propuesta rupturista que muy pocos entendieron. Puigdemont está descubriendo que el cargo no le viene grande y avanza la refundación de CDC

Guillem Martínez 7/05/2016

<p>Carles Puigdemont.</p>

Carles Puigdemont.

Luis Grañena

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Hola. Parlament. Un Parlamento del Sur al uso, en ese tramo de la Historia en el que el Estado del Bienestar, la forma de democracia en Europa desde 1945, se ha ido al garete. Cuando las cosas se van al garete siempre se tarda en percibirlo. El garete es, por tanto, un concepto extraño. Tan extraño como que, ahora que me fijo, yo nunca he visto un garete. Igual los garetes son verdes. O a topos. Ni idea. En todo caso todo se ve más tarde desde, sea lo que sea, un garete. Cuando te reformulan la democracia sucede, así, como cuando Neville describía la amputación de una pierna. No tienes pierna, pero te pica. Duermes, sientes un picor en la pierna y, cuando te vas a rascar la pierna, vuelves a descubrir que la pierna no existe. Puedes pasarte años de esta guisa. Bueno. Parlament. Aquí, rascándonos una pierna que no existe. Otro parlamento, a 600 kilómetros de aquí, tras tres meses rascándose la pierna, se ha disuelto. En breve habrá campaña electoral. Y todo el mundo hablará de piernas. Como si existieran. Luego, con un poco de suerte, o sin ella, se formará un parlamento como éste que estoy viendo ahora mismo. Y un gobierno como éste. Las funciones de un gobierno en el Sur parecen ser promulgar un presupuesto al año, sin grandes posibilidades de juego. Y, mientras tanto, ir emitiendo, desde el parlamento, propuestas no de ley. Estamos viviendo una edad de oro de la propuesta no de ley. Es decir, de la nada, de cosas que no se traducen en realidad, pero sí en algo muy parecido. Titulares, tertulias, oficios del siglo XXI en el Sur. Quizás se traduce en simples picores en la pierna, que crean la sensación no ya de que tienes piernas, sino que llevas liguerazo y taconazo, y que todo el mundo te las mira haciendo chiribitas. La política se parece, en fin, a la filatelia en que es una pasión autosuficiente. Y en que no sirve para nada, si no eres filatélico.

Anyway. Antes de pasar a enumerarles picores ficticios, les cuento algunos picores reales, científicos, que han surgido desde que hablamos, hace 15 días, con el motivo, siempre entrañable, del anterior pleno. Han sucedido, en fin, varios picores, que dibujan la dermatitis efectiva que se vive en el Sur.

El Gobierno Central, en funciones, se ha pelado la Ley Contra la Pobreza, una ILP de la PAH. Era, ciertamente, una ley avanzada. En otros Estados de Europa se han interesado por este cacharro, al parecer con posibilidades efectivas de limitar la violencia de los desahucios y los cortes energéticos y vitales. Es una ley tan avanzada que, posiblemente, ha existido porque el legislador sabía que era una propuesta no de ley. Es decir, algo que se enfrentaba a las últimas tendencias IBEX, que sería recurrido, y que no tendría tramo. Las propuestas no de ley, y las leyes que serán enviadas, sin pasar por la casilla de salida, a un TC chocho, sometido a un Ejecutivo, a su vez sometido al Ejecutivo Real --que carece de rostro y de centro; no se le puede hacer escrache, como no se le puede votar--, se parecen en que permiten al Legislativo simular que se rasca una pierna invisible. Quizás explican las razones por las que partidos como CDC apoyan leyes en verdad avanzadas y que suponen una respuesta a la que está cayendo. Lo hacen porque todo indica que nunca se traducirá en ley efectiva. Ahora que ha dejado de ser una ley efectiva, el Govern parece querer elaborar otra, que burle al TC, dicen. Es decir, que sea tan metafórica que no sirva para nada, salvo para decir que se ha hecho. La PAH está contemplando esta posibilidad, al parecer, con cara de póquer, esa cara de cuando te pica la pierna y sabes que no tienes pierna.

Por otra parte, estos días ha cundido la noticia de que, en los tres meses anteriores a esta fecha, la Gene ha fichado 20.000 nuevos empleados. Es una noticia inconexa, una seta informativa, que no se sabe lo que significa. Puede significar que, tras el periodo de congelación iniciado en 2007, el Estado vuelve a contratar empleados. De hecho, en todas las autonomías se ha iniciado ese fenómeno, si bien no tan por todo lo alto como en Catalunya. Es posible que la noticia explique, por tanto, cierta recuperación. Si no fuera porque tal recuperación no existe, o es tan sólo momentánea. Quizás lo que explica es que la Gene, un Govern intervenido, sin capacidad de decisión, ha podido convencer al Estado, que es quien controla las cuentas, de que le contrate 20.000 pollos. Lo que indicaría cierta mejora en las relaciones Estado-Gene --es decir, en las relaciones Estado-Estado; Estado consigo mismo--, y un indicador de que la Gene y el Gobierno han vuelto, por debajo de las apariencias y picores, a una relación típica y tópica Autonomía-Estado.

Lo que nos lleva a evaluar las novedades en el Procés en los últimos 15 días. Ninguna, si exceptuamos que el Presi Puigdemont ha anunciado su voluntad de presentarse a las próximas elecciones autonómicas como candidato. Es decir, el Presi que, en un primer momento, iba a independizar Catalunya y, en un segundo momento, iba a dejar la independencia a huevo en 18 meses, el Presi que le dejaría a Mas volver a ser Presi para apretar el botón rojo del maletín de la desconexión, ve, en fin, que todas sus teorías improvisadas pueden dilatarse ya de forma oficial y en público. Puigdemont, un tipo de pueblo y, al parecer, sin mucho mundo, un tipo que vive en Girona --es decir, que no se atreve a vivir en Barcelona, esa suerte de Babilonia para el catalanismo agrario, esquemático y sustentado en la repetición de mitos--, está descubriendo que el cargo no le viene grande. O lo que es lo mismo, que es, básicamente, pequeño, y que se puede mover en él con comodidad. Ha descubierto, vamos, lo de los picores en ninguna pierna. Esta semana lo ha ejemplificado en el pleno, a cuento de su ulterior gira europea.

El Presi, en efecto, la semana pasada fue a Bruselas, donde no fue recibido por ninguna autoridad del ramo. Ese fracaso comunicativo fue solucionado con la declaración oficial de que no fue a ser recibido por nadie. Vamos, fue el único mamífero que, en toda la Historia de la Humanidad, fue a Bruselas a la playa. Cuando la Brunete mediática local estaba concentrada en difundir ese notición consistente en que el Presi no vio a nadie porque no quiso, el gabinete de Juncker comunicó que no, que Puigdemont le había pedido audiencia. Zasca. En la sesión de esta semana, el Presi fue sometido a pitote por ese hecho. Pero solucionó la cosa con cierta soltura, cierto conocimiento del mecanismo pierna-picor. Anunció que sería recibido por Juncker cuando quisiera, y que para ello sólo tendría que hacer una proclamación unilateral de independencia. Sí, es muy poco probable que lo haga, pero sus palabras ocasionaron picores de gusto, o de irritación, en las piernas que ya nadie posee en este hemiciclo. Y todos se sintieron vivos/unos piernas.

No hace falta mucha chicha para ser dirigente en el Sur. Sólo existir. Puigdemont sabe existir, a través de picores en sitios que no existen, a través de cosas que jamás ocurrirán. Este bajo perfil del líder me trae a colación esta anécdota que me ha explicado esta semana un señor que cuenta con toda mi credibilidad. En ella aparecen dos dirigentes hablando, en 2007, sobre la crisis. Uno es Artur Mas, líder de la oposición y futuro Presi de la Gene, y el otro es Fainé, líder de los pesos pesados y Presi de La Caixa. La escena se inicia en un despacho, con ambos hablando del inicio de la crisis, en los USA, a través del pufo de la Lehman Brothers, hasta que de pronto Mas va y dice: "Escolta, Fainé, això de la crisi, no vindrà a Europa, oi?", a lo que Fainé responde: "Pots estar segur, Artur. Això quedarà a Amèrica". En el Sur nos gobierna, en fin, el único tipo de indocumentado que puede llegar a las manos: el carente de preparación e información. Es decir, el único peligroso. Lo que nos lleva al estado de la cuestión de la refundación de CDC, la única región del Procés que ha avanzado algo esta semana, y la más relacionada con el factor seguir-con-vida, único mecanismo de poder en el Sur, esa cosa sin poder.

Mas ha anunciado que habrá primarias para elegir al número 1 de las listas de las próximas Generales. No es mucho, pero en los medios públicos y concertados ha ido a tutiplén. Se quiere ilustrar con ello el carácter democrático de la futura CDC, que tira de espaldas. La cosa se cerrará en un congreso en julio, que lo cambiará todo en CDC, salvo sus caras y sus políticas. Y salvo el nombre --un sector de CDC quiere que en el nombre futuro aparezca el palabro Convergència--. La refundación --cambiar poco y rogar que todo siga igual-- es la gran baza de los grandes partidos, si bien no todos lo saben aún. En el caso de CDC la apuesta es de riesgo. El Periódico, de hecho, ya ha publicado encuestas en las que, de presentarse sola, CDC sería arrollada por ERC, un partido que ofrece iguales piernas y picores, pero una menor corrupción y trayectoria.

Por lo demás, me estoy aburriendo tanto en esta sesión que les voy a explicar lo único apasionante y divertido que he visto en ese Parlament y en esta legislatura. Sucedió hace algunos meses --no había Govern, y Puigdemont, por entonces, sonaba antes a una marca de embutidos que a un Presi de la Gene Restaurada--, cuando dos parlamentarios andaluces vinieron a explicar a este parlamento una idea que habían tenido. Les explico la cosa, a su vez.

Dos personas --se las presento, se trata de Juan Moreno Yagüe, abogado, activista en el 15M, vicepresidente del Parlamento Andaluz, y Francisco Jurado, jurista, investigador en la UAB, 15M & Democracia Real Ya; ambos dos son miembros de Podemos, si bien se ubican en esa cosa desafiante del centro y a su bola, denominada Podemos Andalucía, y en su opción mas cyber15M y radicalmente democrática; rayos, qué paréntesis más largo-- presentaron en el Parlament, en sala cerrada, ante un público compuesto por un representante de JXS, CSQEP, PSC, CUP y PP --C's no acudió/estaba regenerando España--, una propuesta que, sucintamente, es el único movimiento rupturista que ha habido en las instituciones durante décadas. Se trata, sencillamente, de cambiar la representatividad. Quizás la ruptura es, sencillamente, eso tan bestia. Quizás nos hemos hecho la XXXX un lío y la ruptura no sólo es sencilla como un botijo, sino que consiste, únicamente, en cambiar la representatividad. En devolver la democracia a quien quiera manosearla.

Les resumo la exposición de Moreno-Yagüe y de Jurado. Parten de la idea de que la representatividad, la delegación, no es un derecho, en tanto que es una obligación. A lo largo de la vida, una persona sólo puede optar por esa posibilidad. Materializa esa posibilidad a través del sufragio, que no del voto. Los representantes son, así, los que votan. En los parlamentos. En Catalunya suponen 135 votos. La propuesta Moreno-Yagüe-Jurado consiste en ampliar el derecho al voto, de manera que la sociedad, que practica el sufragio cada cuatro años --en los glory days, que no ahora, claro--, pueda también practicar el voto a través de la pantalla web del Parlament. ¿Es posible? Lo es. Los parlamentos nacen en el siglo XVIII a través de la idea de que es imposible reunir a toda la sociedad en un salón. Ese salón/hemiciclo es el único lugar del Estado en el que se vota. Pero eso, a fecha de hoy, ya no es así. En el País Valencià, en 2007 se deslocalizó el voto. A través de un cambio en el reglamento, representante enfermo o en baja maternal o paternal podía votar desde su casa. En el Congreso también se puede votar desde otro topos desde 2011. Es decir, ya no es sagrado votar en la habitación de votar. ¿Debe de seguir siendo sagrado también que voten sólo los representantes?

No tiene que serlo, desde que existe un espacio-tiempo/un hemiciclo en el que ya caben millones de personas. La Red. Los reglamentos de los parlamentos especifican quién vota. Unos parlamentos especifican que 135 personas. Otros, 40. Otros 190. ¿Por qué no reglamentar que pueda votar el censo/6 millones de personas? Es constitucional. Es decir, el artículo 148 de la consti con cuyo lomo se nos arrea periódicamente en la cabeza especifica que cada comunidad autónoma puede reglamentar sus instituciones. Pueden, en fin, reglamentar su parlamento. Con un sencillo cambio en el reglamento --incontestable por parte del Estado, que ha renunciado a ese negociado, por lo que no puede convocar al guarda jurado del TC--, el censo, que ejerce el sufragio votando a partidos, podría ejercer también el voto, votando las leyes que proponen esos partidos.

La verdad, yo me quedé de pasta de boniato al escuchar todo eso. Era una propuesta fabulosa, sexy, cargada de futuro. Un tute a la democracia, ahora que le están dando para el pelo non-stop. No obstante, la mayoría de los diputados asistentes a la reunión no demostraron comprender mucho lo que habían escuchado. Supongo que les parecería la ocurrencia del día. Fueron amables y no hicieron ninguna pregunta extraña. En plan chascarrillo, alguno bromeó con que esa sería una forma de votar la candidatura de Mas a Presi, en aquellos momentos previos al Momento CUP. Al parecer, muchos no acabaron de comprender que, con parlamentos con ese cambio en el reglamento, es muy posible que leyes como la reforma laboral, la energética, la Ley Mordaza, la Ley de Estabilidad, o la Ley Ómnibus nunca se hubieran promulgado. Sorprendentemente, pocos pillaron --sólo el de CSQEP; el de la CUP, ni lo olió, el de CDC ni olió los tres olores previos-- que esa reforma en el reglamento supondría no sólo realizar ese referéndum negado por el Estado --reclamado por el 80% de la sociedad catalana, y cuyo carácter vinculante y claro fue negado con tecnología propia y nativa--, sino hacer del referéndum, de la democracia directa, una cotidianidad. Supondría un cambio de 180 grados en la Democracia. Incluso, su existencia desarrollada y de calidad.

Para mi gusto, y para mi entendimiento, esa propuesta es la esencia de la ruptura democrática, de la intensificación de la democracia a niveles y consecuencias cotidianas, que es lo que una parte de la sociedad viene formulándose desde 2011. Moreno-Yagüe-Jurado fueron despedidos con sonrisas del Parlament. Aún están esperando que alguien les llame y les diga algo. No pasará. Ni en este parlamento ni, presumiblemente, en otro, abocados a la forma más sencilla de la democracia. El rascado de pierna.

Hola. Parlament. Un Parlamento del Sur al uso, en ese tramo de la Historia en el que el Estado del Bienestar, la forma de democracia en Europa desde 1945, se ha ido al garete. Cuando las cosas se van al garete siempre se tarda en percibirlo. El garete es, por tanto, un concepto extraño. Tan extraño como que,...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección. Su último libro es 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí