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Informe Anual de la Profesión Periodística 2015

El estudio de la APM ofrece cifras y datos sobre la situación de los medios y los profesionales. Paro y precariedad laboral, los principales problemas

Asociación de la Prensa de Madrid 4/05/2016

J. R. Mora

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Cae un 17% el salario base medio de los periodistas con convenio entre 2010 y 2015

El “Informe Anual de la Profesión Periodística 2015”, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), advierte en su estudio de la devaluación de los salarios base de los periodistas españoles con convenio colectivo entre los años 2010 y 2015.

“Este año los periodistas españoles que trabajan en medios de comunicación y están amparados por un convenio tendrán una retribución básica en promedio de 26.972 euros [brutos] al año, lo que significa un salario de unos 1.927 euros [brutos] en catorce pagas”, según el estudio sobre la situación salarial publicado en el “Informe Anual de la Profesión Periodística 2015”, dirigido por el periodista Luis Palacio. 
 

Se trata de una cifra básica a la que deben añadirse los complementos que los trabajadores puedan percibir (antigüedad, dedicación, días festivos…) Esta retribución básica del periodista refleja, más que el salario real, la valoración que se hace de su puesto de trabajo y sería la que corresponde a un periodista que se incorpora al puesto procedente de fuera del medio.

Esos 26.972 euros brutos anuales representan un 17% menos (5.560 euros menos) que los 32.532 euros de salario base promedio que se percibían en 2010, cifra que aparece en un estudio similar incluido en el “Informe Anual de la Profesión Periodística 2010”.

Considerados los salarios básicos promedios por categoría profesional, los de los redactores jefes han caído un 24% entre 2010 y 2015, hasta situarse en los 36.400 euros brutos anuales; los de los jefes de sección se han rebajado un 20%, hasta los 33.100 euros; otro 20% han caído los salarios base de los redactores A, hasta los 27.800 euros, y un 11% se han visto recortados los salarios base brutos anuales de los redactores B, que en 2015 se sitúan en los 22.800 euros brutos.

Por tipo de medio, los salarios base promedios de los redactores jefes en los diarios han caído entre 2010 y 2015 un 23% hasta los 37.300 euros brutos anuales; los de los jefes de sección han bajado un 20% hasta los 33.200 euros; los de los redactores A de los diarios se han rebajado un 22%, situándose en 2015 en los 27.300 euros, y los salarios base promedios de los redactores B han bajado un 14% hasta los 22.200 euros brutos anuales en 2015.

En el resto de los medios, la información sobre las retribuciones básicas es más fragmentaria.

En el caso de las televisiones, no existen las clasificaciones típicas de las redacciones y, en términos generales, tienen hoy un nivel básico que equivaldría al de redactor, aunque ni siquiera adopta esa denominación. El medio televisión es el único en el que las retribuciones básicas medias de los redactores –o sus equivalentes- se han incrementado: un 2% de 2010 a 2015 hasta colocarse en los 40.600 euros brutos anuales para los redactores A; y un 20% en el caso de los redactores B, hasta llegar hasta los 30.000 euros brutos anuales.

Las retribuciones básicas de las cadenas nacionales de radio “han sufrido unos recortes particularmente intensos”, señala el estudio sobre la situación salarial del “Informe Anual de la Profesión Periodística 2015”, ya que las dos categorías de las que se ha conseguido información –redactores jefe y redactores A- “se han dejado en el periodo prácticamente la tercera parte de la retribución básica”: un 32% los redactores jefe y un 22% los redactores A.

Dada la deriva que ha experimentado el mercado laboral, resulta imposible conocer cuáles son las retribuciones finales, siquiera aproximadas, de los periodistas. Dentro de un mismo medio, dos profesionales con la misma categoría y trabajo pueden cobrar cantidades muy diferentes. La razón hay que buscarla en los cambios en la estructura salarial de los empleos, que ha experimentado alteraciones fundamentales desde que empezó la crisis y al amparo de la flexibilización de la legislación laboral. La primera consecuencia de los cambios es la aparición en las redacciones de una doble escala salarial, según la cual los salarios son diferentes en función de que el trabajador estuviese en la empresa antes o después de la renovación del nuevo convenio.

Además, ha aumentado la precarización salarial en los nuevos convenios, tanto por vía de reducciones de salarios durante periodos concretos, como en materia de la jornada de trabajo: algunos convenios colectivos recogen ya –y otros están en vías de recoger-, por ejemplo, la consideración de idénticos para todos los días de la semana, independientemente de que sean festivos o no, con lo que desaparece la compensación por día festivo trabajado.

La crisis se salda con 12.200 puestos de trabajo menos en los medios españoles 

En el periodo 2008-2015 han desaparecido 375 medios de comunicación entre diarios, revistas, televisiones, medios digitales y agencias de información.

Los efectos de la crisis en los medios de comunicación españoles pueden calificarse como “devastadores”, según el infome. Entre mediados de 2008 y octubre de 2015, se estima que la industria española de los medios ha perdido 12.200 empleos de todo tipo, no solo de periodistas, sino también de comerciales, administrativos, trabajadores de rotativa y otros. Los años en los que mayor número de puestos de trabajo se perdieron fueron 2013, con 2.771 empleos desaparecidos, y 2014, con 2.465 empleos destruidos.


Igualmente, en el mismo periodo se ha registrado el cierre de 375 medios de comunicación, entre diarios de pago, gratuitos, revistas, televisiones, radios, medios digitales y agencias de información. Los ejercicios en los que más medios desaparecieron fueron los de 2012, con 88, y 2013, con 106 medios menos.

Desde los primeros despidos contabilizados a mediados de 2008 por el Observatorio para el seguimiento de la crisis de la APM, hasta el mes de octubre de 2015, en que se ha dado por cerrado el recuento, tanto dicho Observatorio como la ampliación de la investigación a toda España realizada por los sucesivas ediciones del “Informe Anual de la Profesión Periodística” arrojan los siguientes puestos de trabajo destruidos por medios:

- Televisiones: 4.459 empleos destruidos.
- Diarios: 2.635 empleos destruidos.
- Revistas: 1.589 empleos destruidos s.
- Grupos de comunicación: 1.439 empleos destruidos.
- Radios: 880 empleos destruidos.
- Gratuitos: 613 empleos destruidos.
- Digitales: 382 empleos destruidos.
- Agencias: 203 empleos destruidos.

En cuanto a los medios cerrados, se desglosan de la siguiente manera por tipo de medio:

- 214 revistas.
- 58 digitales.
- 39 televisiones.
- 38 diarios.
- 12 gratuitos.
- 11 radios
- 3 agencias.

“Puede decirse”, según concluye el “Informe Anual de la Profesión Periodística 2015”, “que, tras la crisis económica, los medios de comunicación españoles se han instalado en un escenario con un nivel de empleo significativamente menor, con unos puestos de trabajo de inferior calidad y con unas relaciones laborales más inestables, factores todos que, necesariamente, van en detrimento de la calidad del trabajo informativo”.

El censo de medios lanzados por periodistas durante la crisis se cierra con 458 soportes activos

Desde enero de 2008 hasta noviembre de 2015, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha registrado el lanzamiento por parte de periodistas de 579 medios de comunicación mayoritariamente digitales y otros proyectos informativos, paralelamente a la destrucción masiva de empleo en los medios tradicionales provocada por la crisis económica y la revolución tecnológica. De ellos, permanecen activos 458 soportes y 121 han cerrado o están sin actualizar.

Según las conclusiones del análisis de este nuevo sector emergente efectuado en el “Informe Anual de la Profesión Periodística 2015”, “los periodistas españoles han puesto en marcha más de medio millar de proyectos, en su mayor parte informativos, impulsados por esa crisis, como consecuencia de la pérdida del puesto de trabajo o por la imposibilidad de acceder a un empleo, profesionales experimentados y recién licenciados se vieron obligados a desarrollar una labor como emprendedores en la que no tenían experiencia ni conocimientos”.

Estos periodistas emprendedores contaron a su favor con los huecos que fue dejando la industria de los medios tradicionales, que trató de combatir la crisis a base de recortes; y, en contra, se toparon con la escasez de recursos en forma de venta de ejemplares o de publicidad, se señala en dichas conclusiones.

Con todo, “el papel protagonizado por los periodistas como emprendedores en el sector de la comunicación ha comenzado a dar sus frutos y se aprecia ya una cierta consolidación de proyectos en ámbitos tan diversos como la información nacional, la local, los deportes o los medios especializados en arte y cultura”.

El mayor número de lanzamientos se produjo en los años 2012, con 99 lanzamientos (22,6% del total), y 2013, con 118 lanzamientos (26,9%).

En cuanto a la temática más significativa, 131 medios (28,9%) están dedicados a información general autonómica, local e hiperlocal; 44 (9,5%), a arte y cultura; 41 (9,1%), a información general estatal, y otros 41 (9,1%) a información deportiva.

En relación con la forma jurídica utilizada por los medios lanzados por periodistas, el 40,8% han optado por la sociedad limitada, 28,2% son autónomos, y el 7,8% eligieron la fórmula de la sociedad cooperativa.

En cuanto al nivel medio de ingresos de estos nuevos medios, en 2014, un 34.1% ingresaron de 1 a 25.000 euros; un 17%, de 50.000 a 100.000 euros; un 15,9%, de 25.000 a 50.000 euros, y un 13,6%, facturaron de 100.000 a 500.000 euros. La procedencia de estos ingresos es, en un 38,8% de los medios, de la publicidad; en un 20%, de la publicidad y otras fuentes, y en un 14,1%, de la publicidad y el patrocinio.

El 70% de los nuevos medios lanzados por periodistas durante la crisis retribuye a sus trabajadores o colaboradores. 

En lo referente a las plantillas, el 38,8% de estos nuevos medios cuentan con de 1 a 3 trabajadores; el 30,1% tienen de 4 a 10 trabajadores, y el 10,7% más de 10.

 

Tiempo de (re) definición

Pese a que existe un descenso del paro registrado de periodistas y un cierto aumento de la inversión publicitaria en los medios de comunicación, “la sensación de crisis profesional persiste” entre los periodistas, debido a que en los últimos años “ha cambiado significativamente” el entorno en el que desarrollan su trabajo y “es necesario redefinir muchas cosas”.

Ha cambiado el marco de las relaciones laborales que había antes de la crisis de 2008. Se está transformando el papel mediador que hasta ahora tenían periódicos, televisiones y radios, y con él, la labor desempeñada por los periodistas. Están cambiando, con la digitalización, los modos en que la sociedad se informa y ello obliga a un replanteamiento profesional. Los gobiernos ponen trabas legales al trabajo de los periodistas, como a lo largo del año ha denunciado la propia APM con motivo de la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como “ley mordaza”, y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

El capítulo del Informe dedicado a la situación de la profesión, que constituye el grueso del estudio en sus once ediciones, se basa en una encuesta efectuada a miembros de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), del Colegio de Periodistas de Cataluña (CPC) y del Sindicato de Periodistas de Cataluña (SPC), que han contestado 2.423 periodistas, un 12% más que en 2014.

Del análisis de la evolución del empleo por cuenta ajena en periodismo y comunicación corporativa, se desprende que este año se ha quebrado la tendencia registrada en el último trienio que mostraba el peso creciente de los profesionales de la comunicación y que permitía intuir que los segundos podrían superar a los primeros, algo que, finalmente, no se ha producido.

Este año, el porcentaje de los trabajadores empleados en medios de comunicación ha pasado del 53% al 57%, con el consiguiente descenso de los dedicados a la comunicación corporativa e institucional. (Tabla 2).

Periodistas en empresas y autónomos y reparto por sexos

Si en años anteriores ya se constataba que en la industria española de los medios quienes ejercen con contrato superan a quienes lo hacen como autónomos, los datos de esta edición del informe remarcan aún más esta diferencia, situándose en el 74% de contratados y 25% de autónomos, frente al 69%-31% de 2014, si bien hay que matizar en el 2015 han contestado la encuesta más periodistas contratados que en años anteriores.

Cuando se analiza el mercado laboral de los periodistas en función del sexo, el porcentaje de mujeres contratadas trabajando en medios de comunicación es superior al de los hombres, mientras que estos tienen mayor peso dentro del trabajo autónomo. (Tabla 4)

Sí es significativo, por lo que implica de cambio en el mundo laboral de los autónomos, que el reparto por sexos se haya nivelado algo, ya que del 60% de varones en 2014 se ha bajado hasta el 57%. Mientras tanto, la división por sexos entre los periodistas contratados apenas ha variado (Tabla 4).

La creciente equiparación por sexos no se refleja exclusivamente en los aspectos cuantitativos. También se observa que la preeminencia de los varones en los puestos directivos disminuye año a año, aunque aún persista. Entre 2014 y 2015, el porcentaje de mujeres con categoría de directora, directora adjunta, subdirectora y redactora jefa en medios impresos pasó del 6,7 al 10,9%; en los medios audiovisuales, las directoras y editoras de informativos y directoras de programas aumentaron del 6 al 7,8%, y las responsables de contenidos en los medios digitales, pasaron del 3,5 al 3,9%. En todos los casos, el porcentaje de directores varones se redujo.


Antigüedad de los periodistas contratados

Los datos de permanencia en sus puestos de trabajo de los periodistas contratados en medios reflejan la falta de renovación efectiva que se produce en las plantillas periodísticas.

El 41,3% de los periodistas contratados que contestaron a la encuesta lleva más de 15 años en su empleo, y un 13,9%, entre 10 y 15 años. A ello se une la elevadísima concentración de quienes llevan más de 15 años en su puesto entre los profesionales de más de 55 años. Por el contrario, solo un 10% de los periodistas que contestaron la encuesta lleva menos de un año en su empleo. (Tabla 6).

Este desequilibrio en las plantillas periodísticas, en las que lo idóneo sería disponer de una combinación de experiencia y juventud, puede explicar las dificultades que están encontrando los medios para adaptarse a la nueva situación mediática.

Periodistas autónomos

Si nos centramos en el colectivo de periodistas que trabajan por cuenta propia, en 2015 las fórmulas permanecen sin grandes variaciones respecto al año 2014, y lo más habitual –el 45%- continúa siendo el profesional que colabora con diferentes medios.

Debe señalarse, no obstante, que el porcentaje de quienes trabajan para una sola empresa es del 44% y, de ellos, la mitad lo hace integrada en su estructura, en la figura que se ha venido en denominar “falso autónomo”.



Profesionales de la comunicación corporativa

Entre los profesionales que trabajan contratados en el campo de la comunicación empresarial o institucional, las mujeres representan el 60%, y también son mayoría entre los autónomos, si bien el reparto por sextos tiende a equipararse. 

Al igual que sucede con los periodistas en medios, en la comunicación empresarial e institucional también se advierte una cierta discriminación de las mujeres a la hora de ocupar puestos directivos, en los que se encuentran un 26,5% de hombres, por un 15,9% de mujeres. En este caso, incluso se ha registrado en 2015 un ligero descenso en el porcentaje de mujeres que ocupan puestos de dirección (en 2014 era del 16,7%). (Tabla 15).

Los profesionales de la comunicación se reparten de una forma parecida entre los diferentes tipos de empresas que demandan sus servicios: privadas, públicas, organismos de la Administración o instituciones como ONG o partidos. (Tabla 16).

Dificultades para conseguir el primer empleo, becarios y licenciados

Este año se ha renovado la encuesta en el apartado dedicado a los jóvenes que buscan el primer empleo y se ha ampliado la información referida a los periodos que estos se desempeñan como becarios, ocupación que, tradicionalmente, se ha visto como una vía de acceso al mercado laboral, aunque, dada la situación de este, tal acceso ya solo se produce en contadas ocasiones.

El porcentaje de jóvenes periodistas que contestaron la encuesta que lleva entre 1 y 2 años buscando su primer empleo ha pasado del 46,7% en 2014 al 54,5% en 2015, y los que llevan buscando su primer trabajo entre 2 y 4 años, han subido del 15,0 al 22,7%. (Tabla 22).

Preguntados los jóvenes periodistas acerca de la esperanza de encontrar el primer empleo, el 61,4% cree que “será muy difícil” (frente al 50,0% de 2014) y el 34,1% cree que “tengo alguna posibilidad” (30,0% en 2014).

Más de las dos terceras partes de los jóvenes periodistas que contestaron la encuesta (el 77,6%) trabajó durante sus estudios de Periodismo como becario en un medio de comunicación. La mitad de ellos percibió remuneración (sin contar las ayudas al transporte o manutención) y la otra mitad no percibió remuneración. En un 68,4% de los casos, la beca se prorrogó.

En el año 2014, último del que se dispone de datos completos, se licenciaron en Periodismo 3.951 personas, y en Técnicas Audiovisuales otras 2.981 personas. De los licenciados en Periodismo, 2.495 son mujeres (63,1%) y 1.456 (36,9%), hombres.

Con datos estadísticos del Ministerio de Educación, llama la atención que, por primera vez en los últimos años se haya producido una disminución en el número de alumnos matriculados en cursos de licenciatura y grado de Periodismo, y, además, con un porcentaje de descenso significativo del 9,5%. En el resto de los estudios relacionados con el Periodismo y los medios –los de Técnicas Audiovisuales (antes Comunicación Audiovisual) y los de Marketing y Publicidad- se ha dado un cierto estancamiento. (Tabla 26).

Niveles y demanda de empleo y paro registrado

Por lo que se refiere a los niveles de empleo en los principales medios de comunicación, para 2013 (último año del que se dispone de información completa) la estimación realizada para la elaboración de este anuario apuntaría a unos 27.200 puestos de trabajo de todo tipo, lo que representa un descenso del 6,2% frente a los 29.000 trabajadores de 2012. La cifra citada se reparte entre las radios nacionales (2.200 puestos de trabajo de todo tipo), las radiotelevisiones autonómicas (7.400), las televisiones nacionales privadas (2.400), las editoras de diarios (6.700), las editoras de revistas (2.300) y Radiotelevisión Española (6.300). Hay que reseñar que esta cifra constituye solo una aproximación, dadas las dificultades de contabilización de los empleos existentes en medios locales, e incluso en algunos con distribución nacional, como las revistas.

Por lo que se refiere a la demanda y el paro registrado dentro de la profesión periodística, se recogen los datos del Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) referidos a la denominada “primera opción”, es decir, los que los profesionales que solicitan empleo en primer lugar como periodistas.

Entre septiembre de 2014 y septiembre de 2015 se produjo un descenso del 8% en el paro registrado entre los periodistas, que pasó de 9.451 a 8.680 profesionales; un descenso algo menor que el de un año antes, cuando se redujo el 11%. (Tabla 32).

En lo que respecta a la demanda de empleo como periodista, en el mismo periodo cayó el 6%, de 12.123 a 11.454 personas, un porcentaje también inferior al del 10% registrado en el año precedente.

Si lo que se considera es el paro en función de sexo, casi las dos terceras partes –el 64%-, son mujeres, porcentaje idéntico al del año anterior.

Si lo que se considera es la distribución geográfica del paro registrado, se observa que el 66% (67% en 2014) se concentra en cuatro comunidades autónomas: Madrid, con el 29,5% del paro registrado; Andalucía, con el 15,4%; y Cataluña y Valencia, con sendos 10,5% del paro registrado.

Confianza en la información y mala imagen de los periodistas

La confianza que les merece a los ciudadanos la información que reciben de los medios y el grado de independencia que los periodistas reconocen tener a la hora de elaborar dicha información se presentan como las dos caras de la misma moneda. Los datos de este año –no muy diferentes de los obtenidos en ejercicios anteriores- muestran que, en ambos casos, las notas en confianza e independencia apenas rozan o superan el aprobado.

Por lo que se refiere a la confianza de los usuarios, y según la información recabada por la APM a través de una encuesta nacional a 1.000 ciudadanos sobre el impacto del periodismo, puede decirse que ha mejorado un poco, ya que se ha situado en el 5,5 sobre 10, dos décimas por encima de la puntuación del año pasado. (Tabla 36).

En un intento de conocer cómo repercute la escasa confianza o la falta de independencia a la hora de valorar el trabajo periodístico, se ha preguntado a periodistas y usuarios de la información sobre la imagen de los periodistas y de su labor. A este respecto, llama la atención la coherencia de las respuestas año tras año. Los lectores, oyentes o telespectadores de los medios consideran que la poca o relativa confianza que les merece la información que reciben de los medios tiene que ver con los intereses políticos (49,2%), los intereses económicos (39,9%) y la falta de independencia (38,8%) que condicionan las actividades de periodistas y medios. (Tabla 37).

En el caso de los periodistas, a la hora de buscar las causas de la imagen negativa que tienen ante la sociedad, las ocho razones mencionadas por los propios periodistas en más del 35% de las encuestas son las mismas que hace un año, aunque con el orden alterado. Los profesionales de la información achacan al amarillismo y a hacer de la información un espectáculo (55,6%) la causa de su mala imagen, pero en 2015 seguida por la falta de independencia y la falta de objetividad de los medios (47,6%) y los intereses económicos de los editores (46,3%), que desplazan de los primeros puestos a los intereses políticos y la falta de rigor a la hora de elaborar la información mencionados en 2014. (Tabla 38).

Principal problema de la profesión periodística

Año tras año se aprovecha la encuesta profesional de la APM para conocer cuáles son los problemas que más preocupan a los periodistas. Como es normal, dada la crisis económica que aún deja sentir sus efectos, el principal problema, para los periodistas, sigue siendo el aumento del paro y la precariedad que provoca, que tradicionalmente recoge porcentajes de respuestas superiores al 50% entre los encuestados. (Tabla 41).

Presiones sobre el periodista

Apenas uno de cada cinco periodistas reconoce que no ha sufrido nunca presiones para cambiar elementos sustanciales de una información, y el 9% de los periodistas contratados y el 85% de los autónomos dicen que son presionados con frecuencia.

Este año, además, se ha preguntado a los encuestados sobre si ante la existencia de esas presiones los periodistas suelen ceder o mantienen la orientación de sus informaciones, y el resultado también es incontestable: el 76% en el caso de los contratados, y el 80% en el de los autónomos reconocen que se cede a la presión. (Tabla 42).

Niveles salariales

A grandes rasgos y como ya se apuntaba en anteriores ediciones del informe, el trabajo periodístico se ha ido desarrollando en condiciones cada vez más precarias, lo que, además de ser señalado por los periodistas como el principal problema que tiene la profesión, está íntimamente relacionado con aspectos como la independencia profesional o la gran extensión del problema de las presiones.

Los datos obtenidos sobre los salarios de los encuestados en 2015 muestran que, a grandes rasgos, los niveles salariales son algo más altos en comunicación que en periodismo y que, normalmente, el personal contratado está mejor retribuido que el autónomo. Debe destacarse también el descenso que se ha operado este año en el porcentaje de mileuristas, algo que se constata en todos los grupos analizados. (Tabla 44).

Por sexos –en todos los niveles retributivos y en todos los grupos estudiados (contratados y autónomos en periodismo y en comunicación)– se constata que son mayores los porcentajes de mujeres que se encuentran en los niveles de retribución más bajos y menores los de los niveles más altos. Si se tiene en cuenta que el reparto por sexos en función de las actividades no presenta grandes diferencias, debe deducirse que existe una discriminación salarial que perjudica tanto a las periodistas como a las profesionales de la comunicación. (Tabla 45).

Cambios en las condiciones laborales

En el aumento de la precariedad incide también la evolución experimentada por las condiciones laborales de los profesionales. A este respecto, es preciso indicar que de las respuestas recogidas en la encuesta se puede decir que la crisis ha afectado de forma más profunda a los profesionales del periodismo que a los de la comunicación empresarial, aunque estos tampoco se han librado de los efectos más indeseables. 

Si tenemos en cuenta a los profesionales contratados por empresas, destaca la generalización de los procesos de reducción de plantillas en sus diferentes modalidades (ERE, despidos objetivos…) Solo un 22% de los periodistas contratados no los han sufrido, mientras que en los comunicadores ese porcentaje sube hasta el 50%. (Tabla 46).

 

 

Autor >

Asociación de la Prensa de Madrid

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