1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Tribuna

Bruselas y Berlín suspenden en geopolítica

El contencioso con Grecia amenaza con abrir otro butrón en el ya débil flanco oriental del llamado mundo libre

Félix Soria 15/07/2015

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Pasan las semanas, los meses, los años y lo más inquietante para el futuro de Europa no es la deuda griega, sino que los dirigentes de las instituciones implicadas en el episodio con sede en Berlín, Bruselas (Comisión Europea), Estrasburgo (Eurocámara), Fráncfort (Banco Central Europeo) y Washington (Fondo Monetario Internacional) se han atrincherado en sus despachos para luchar contra la realidad y prescindiendo del futuro.

Los actuales rectores de la Unión Europea (UE) se han olvidado de la Historia y actúan cual ignorantes en geopolítica, pues atendiendo a ambas disciplinas urge analizar sin prejuicios el escenario construido en los últimos quince años y corregir relaciones tan perversas como las habidas entre Grecia, la banca y la Eurozona.

De momento, sólo EEUU —¡manda narices!— y en menor medida cuatro países comunitarios mal contados han comprendido, siquiera parcialmente, la creciente importancia que tiene Grecia para el futuro continental. Los merkelianos y sus servidores rajoyistas dicen defender a Occidente y el atlantismo; sin embargo, hacen lo contrario, de modo que sólo caben dos explicaciones: la codicia propia o ajena los ha desnortado, o bien acusan una deficiente inteligencia política.

El clan del euro inacabado ha tensado la cuerda con Atenas con la finalidad de que la nueva izquierda griega acepte ser el bis del PASOK (Partido Socialista griego). Esa actitud, aparte de antidemocrática, amenaza con perjudicar gravemente la estrategia de seguridad del bloque atlantista.

¿A quién le extraña que EEUU siga tomando todas las decisiones del llamado mundo libre sin tener en cuenta a la UE?

Hay cuatro razones para concluir que la Troika ha perdido el contacto con la realidad; desvarío que en el Pentágono y la Casa Blanca "agradecen" y aplauden puertas adentro.

-1/ Al igual que Israel, Grecia es una pieza fundamental para la OTAN

Grecia es un pilar fundamental del occidentalismo y del flanco oriental de la OTAN, a la que pertenece desde 1951; máxime desde hace siete años, cuando el presidente de Turquía, Tayip Erdogan (militante del islamismo en su juventud), inició el camino de regreso a sus orígenes.

La Turquía de Erdogan no sólo ha logrado establecer relaciones con todos los países de mayoría musulmana o mejorar las que ya mantenía —lo cual no es malo per se, al contrario—, sino que además ha establecido contactos cordiales con la mayoría de los grupos y movimientos fundamentalistas, yihadistas incluidos.

El Gobierno turco es premeditadamente tolerante con el paso por su territorio de los pertrechos que permiten mantener activa la ofensiva de Estado Islámico (IS) en Siria e Irak. Sin olvidar que el petróleo que comercializa el califato debe salir por alguna vía; ¿o acaso Bruselas y Berlín creen que el califato exporta miles de toneladas de hidrocarburos en avión, sin pisar suelo turco?

Sólo los expertos dedicados a tranquilizar -ellos sabrán qué y a beneficio de quién- omiten subrayar ése y otros detalles para analizar la situación en el flanco oriental del Viejo Continente, donde Grecia no es un simple peón, sino un aliado capital para Occidente.

-2/ Arde Mesopotamia, pero hay dos incendios más cercanos: Libia y Egipto

Grecia también es un pilar fundamental a la hora de mantener el orden, influir o si es necesario, intervenir en la costa oriental del norte de África, máxime con Egipto y Libia convertidos en sendos polvorines.

En Bruselas no aprenden o no quieren aprender. Así quedó demostrado cuando Libia estalló en los morros de la UE a causa de las imprevisiones del clan del euro inacabado, que permitió derrocar a Gadafi sin disponer de recambio.

El fuego libio arde libremente. Hace unos meses, sin necesidad de remontarse más atrás en el tiempo, las milicias del IS tomaron Sirte haciendo un alarde de poderío militar y los merkelianos no movieron ni un dedo, sólo musitaron cuatro generalidades porque estaban enfrascados en garantizar la salvación de las bankias españolas —amén de los deutsche bank—, aparte de muy preocupados ante la posibilidad de que algún medio escribiera o hablara demasiado de las responsabilidades de la banca transnacional en el tramposo aumento de la deuda helena, y evitando que trascendiera —entre otras barrabasadas— que Grecia posee más tanques por habitante que Alemania, el país donde se fabricaron los comprados por Atenas…

Sin dejar de mirar al flanco oriental del atlantismo, la Troika y el FMI cierran los ojos ante los contenciosos del Cáucaso y confían la resolución de la crisis de Ucrania a una coalición de gobierno con presencia de nazis que odian la democracia liberal.

Ese rosario de incompetencias, inhibiciones y teatralidades revelan porque la Troika trata al aliado griego como si fuera prescindible a pesar de todo lo reseñado y más; como por ejemplo el conflicto latente en Transnistria (Moldavia), que puede reproducirse en cualquier momento con cualquier excusa y desestabilizar Moldavia y Rumanía, agravando la inestabilidad en Ucrania.

-3/ Atenas puede paliar la miseria sin la UE vía Washington... o Moscú

Es falso que Grecia carezca de alternativas para el caso de que los merkelianos sigan agravando la miseria del país. Atenas tiene dos opciones para salir del pozo si la abandonan quienes más ayudaron a hundirla.

¿Será verdad que los estrategas que duermen con la puerta de Brandemburgo en la mesita de noche creen que Washington permanecerá cruzado de brazos si Grecia cae en la miseria y el caos subsiguiente?

¿Será verdad que los estrategas que duermen con la puerta de Brandemburgo en la mesita de noche creen que Washington permanecerá cruzado de brazos si Grecia cae en la miseria y el caos subsiguiente?

¿Es posible que el clan del euro inacabado crea que la OTAN y EEUU permanecerán impasibles si el Gobierno heleno rompe con la Unión y recurre al país más poderoso de la cristiandad ortodoxa: Rusia?

¿Tan despistados son los rectores de la UE que se han olvidado de los históricos lazos económicos, sociales, políticos y religiosos que hubo (y hay) entre griegos y rusos, que incluso comparten enemigos seculares?

-4/ Ocultan créditos en negro y el sobre que recibió Schäuble

Resulta patético comprobar que los gobiernos de la Europa rica y los medios serios que hacen la ola prescinden de un hecho capital: Grecia no ha quebrado porque gobierne Syriza, el desastre se inició hace tres lustros, cuando grandes bancos transnacionales, con Goldman Sachs a la cabeza, pusieron en marcha una operación clandestina para otorgar créditos no declarados al Gobierno griego a fin de falsear las cuentas del Estado, engañar a Bruselas y al BCE con el objetivo de que el país entrara en el euro.

Ese es el origen del problemón actual, no Syriza. Pero la canciller del Estado que jamás compensó a Grecia por desvalijarla en 1943-44 no sólo se enroca, sino que además tiene el descaro de dar lecciones de ética y rigor sin mencionar no ya al III Reich, sino evitando aludir a la banca transnacional que en comandita con Nueva Democracia (PPE) y con el silencio cómplice del PASOK (PSE) convirtió el Estado heleno en un negocio redondo.

Pasan las semanas, los meses, los años y todo indica que el simplismo de la ex ciudadana de la RDA es incurable, sólo así se explica que siga escuchando a Wolfgang Schäuble, el riguroso y cabal ministro de Economía que en 2000 tuvo que abandonar sus cargos públicos y partidarios porque había ocultado la extraña relación que mantuvo con un empresario que en 1994 había sido condenado por evasión fiscal.

Tras meses de rumores e informaciones incompletas, en diciembre de 1999 Wolgang Schäuble fue acusado por varios miembros del Bundestag de mantener contactos inapropiados e interesados con el comerciante de armas Karlheinz Schreiber. El hoy ministro de Economía alemán se defendió declarando en sede parlamentaria que «a finales del verano o principios del otoño de 1994» había participado en un encuentro en un hotel en Bonn «en el que conocí a un señor que suponía que dirigía una empresa. Más tarde me enteré de que ese señor era Schreiber (…) Eso fue todo», apostilló.

Un mes después, exactamente el 10 de enero de 2000, ante la aparición de nuevos testimonios conforme Schäuble se había reunido con el comerciante de armas no sólo una sino más veces y que había recibido dinero del marchante de armas, el diputado rectificó su primera declaración, reconoció dos encuentros con el empresario y que este le había entregado un sobre que contenía 100.000 marcos en billetes a modo de donación para la CDU.

Abundando en explicaciones, Schäuble narró que la tesorería del partido había imputado la entrada del dinero en la contabilidad oficial como «otros ingresos», lo cual suponía dar un «tratamiento inadecuado» a la partida, según precisó Schäuble. Parecía quedar todo aclarado pero el enredo se complicó para sorpresa de todos cuando la entonces tesorera del partido, Brigitte Baumeister, contradijo la versión de su compañero de filas.

El Bundestag exigió a Schäuble y Baumeister que se aclararan y explicaran a la cámara qué había ocurrido y «por qué se ha incumplido la ley». Schäuble asumió toda la responsabilidad de los «errores» en que había incurrido la CDU y pidió disculpas por haber ocultado sus contactos con el comerciante de armas.

El embrollo pareció morir pero se reavivó otra vez al transcender que los 100.000 marcos tampoco figuraban en el informe anual de la CDU, de modo que el Bundestag ordenó una investigación para comprobar a dónde había ido a parar el dinero.

Según los datos del procedimiento difundidos en Alemania, quedó probado que Schäuble había recibido «al menos» (textual) 100.000 marcos, pues los investigadores no pudieron probar la existencia de una segunda entrega por la misma cantidad, según habían denunciado insistentemente varios diputados.

Finalmente, el episodio se zanjó con un reconocimiento formal de que la CDU sí había recibido los 100.000 marcos, si bien como no los imputó en la contabilidad la donación fue calificada oficialmente de irregular pero «inocua» (textual); es decir, no delictiva. Schäuble fue apartado de todos sus cargos institucionales y partidarios.

Pese a que la trayectoria cuestiona la honestidad política de Schäuble y pese a las ventas de abundante material militar francés y alemán a Grecia obligándola a que se endeudara, amén de otras “historias” imposibles de resumir y de otras operaciones financieras forzadas carentes de racionalidad, los “merkelianos” dan lecciones de no se sabe muy bien el qué.

Merkel y sus aliados saben perfectamente que aplicar una quita parcial y reestructurar la deuda es la única solución factible para la credibilidad y el futuro de la moneda única.

Pero para desnudar la actitud destructiva de los merkelianos hay otro detalle quizá más revelador: Washington ha aconsejado a las instituciones de la UE y a la propia Angela Merkel que arbitren la quita.

¿Por qué se niegan y para colmo endurecen las condiciones de un rescate que sólo servirá para posponer el reventón? Es evidente, derrocar a Tsipras y hundir a Syriza.

El núcleo duro del Eurogrupo cuenta con poderosos aliados mediáticos, casi todos comprados o sometidos al control de grandes bancos. Estos días numerosos medios sólo hablan o escriben de los problemas reales y de los inventados que viven los griegos, de las supuestas perversiones y engaños a los que habría recurrido Syriza.

Prácticamente ningún medio convencional ha recordado cómo empezó el dislate hace tres lustros. En ese escenario informativo más propio de Zimbabue o Birmania que de la UE, los "voceros" tampoco dicen nada del escenario geopolítico, ni del rol que juega el país heleno con sus mil islas y para redondear, numerosos periodistas y comentaristas disciplinados cantan los méritos del ministro alemán que ha sido rescatado del ostracismo político al que había sido condenado por tener amistades peligrosas y por mentiroso.

En Bruselas y Berlín saben mucho de ocultar información y de intoxicar a la opinión pública, también saben apretar las clavijas para derrocar a un gobierno que ha destapado las miserias del euro inacabado, pero en cuanto a geopolítica, europeísmo y prospectiva son lerdos o irresponsables (conste que lo segundo es peor).

Pasan las semanas, los meses, los años y lo más inquietante para el futuro de Europa no es la deuda griega, sino que los dirigentes de las instituciones implicadas en el episodio con sede en Berlín, Bruselas (Comisión Europea), Estrasburgo (Eurocámara), Fráncfort (Banco Central Europeo) y Washington (Fondo...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Félix Soria

Nací en Lugo (1953), me crié y formé en Barcelona. Estudié en la UB la "vieja" Filosofía y Letras. Trabajé desde los 17 años en un poco de todo: barrendero, traductor, mozo almacén para carga-descarga, administrativo, comercial o funcionario municipal. Fui corresponsal de La Voz de Galicia en Bélgica. Mi primer empleo en información fue como colaborador de Reuters y de AFP. He colaborado con distintos medios en Catalunya y Andalucía. Vivo en A Coruña, escribo en mi blog, y hago colaboraciones esporádicas que me piden desde Sudamérica sobre asuntos comunitarios.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí